Sentidos
Los cinco sentidos: vista, oido tacto, gusto y olfato. Dicen de ellos que son nuestras ventanas al mundo, cuatro de esas ventanas podemos cerrarlas, cerramos los ojos, nos tapamos los oidos, no tocamos, cerramos la boca, pero... no podemos dejar de oler.
Para nuestra desgracia tenemos que respirar, así que tenemos que ocultar los olores de los demas. No me preocupa tanto el cerrarnos a los demás, me preocupa el cerranos a nosotros mismos, al dejar de ver (por ejemplo dejando de leer eso que nos gustaría leer), dejando de oir (eso que nos gustaría escuchar), dejando de tocar (eso que nos gustaría sentir), dejando de paladear (eso que nos gustaría saborear),... pero el olfato, ahhhh, el olfato, un día respiraremos y vendrán a nosotros moleculas que activarán un pequeño rincón de nuestro ser, sí, al olfato no lo podemos engañar, nos acompañará siempre.
Para saber más sobre ello pulsa aquí
Para nuestra desgracia tenemos que respirar, así que tenemos que ocultar los olores de los demas. No me preocupa tanto el cerrarnos a los demás, me preocupa el cerranos a nosotros mismos, al dejar de ver (por ejemplo dejando de leer eso que nos gustaría leer), dejando de oir (eso que nos gustaría escuchar), dejando de tocar (eso que nos gustaría sentir), dejando de paladear (eso que nos gustaría saborear),... pero el olfato, ahhhh, el olfato, un día respiraremos y vendrán a nosotros moleculas que activarán un pequeño rincón de nuestro ser, sí, al olfato no lo podemos engañar, nos acompañará siempre.
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Comentario:
¿Pero tú crees que con esa conciencia dosificada del bienestar propio como injusticia frente al dolor del mundo es "inteligente" o "radical"? Es un secreto a voces. Probablemente también tu cenas. Si dejando de cenar o de dormir caliente no hubiese desgracias tendrías razón en reprochar algo. Pero sucede que una conducta ascética tampoco soluciona nada. Y dado que también tú lo haces y no ha cambiado el mundo, eres hipócrita. Deja de jugar a la lucidez que está de vuelta de todo porque ya huele y además es pura frivolidad individualista.
Por cierto 'poder decir 2 + 2 = 4' no es un anónimo para esconderse: en puridad ni siquiera es un anónimo, porque es un nombre.
Ah: y Dios no existe. Por lo tanto, tampoco yo soy un Dios.
Por cierto 'poder decir 2 + 2 = 4' no es un anónimo para esconderse: en puridad ni siquiera es un anónimo, porque es un nombre.
Ah: y Dios no existe. Por lo tanto, tampoco yo soy un Dios.
Comentario:
Querido poder decir 2+2=4
Me parece muy bien que mi prosa te desagrade, lo admito y respeto.
Pero querido mio, apenas eres mas que un perrito mecánico, perrito acojonado que utiliza el anónimo para esconderse, perrito faldero, ¿o es que estoy hablando con un dios que no mira a otro lado cuando ve una desgracia en la televisión?, un dios que sigue cenando tranquilamente mientras la gente muere de hambre, sí pequeño, eso es cerrarse a uno mismo, cerrarse a la verdad.
Anda, sal corriendo y huye, huye de ti así podrás dormir tranquilo en tu cestito de mimbre al calor de la calefacción en la cocina
Me parece muy bien que mi prosa te desagrade, lo admito y respeto.
Pero querido mio, apenas eres mas que un perrito mecánico, perrito acojonado que utiliza el anónimo para esconderse, perrito faldero, ¿o es que estoy hablando con un dios que no mira a otro lado cuando ve una desgracia en la televisión?, un dios que sigue cenando tranquilamente mientras la gente muere de hambre, sí pequeño, eso es cerrarse a uno mismo, cerrarse a la verdad.
Anda, sal corriendo y huye, huye de ti así podrás dormir tranquilo en tu cestito de mimbre al calor de la calefacción en la cocina
Comentario:
vaya estupidez "cerrarnos a nosotros mismos". ¿tú te crees que eso tiene algún sentido? Y el rollito naturalista-pero-poético también es lamentable: "un día respiraremos y vendrán a nosotros moleculas que activarán un pequeño rincón de nuestro ser". Como si fuésemos un perrito mecánico cualquiera. Retírate del malditismo porque das pena.
Comentario:
hay veces que debes cerrarte en ti mismo por que no te queda más remedio.
No ves, por que no está delante tuyo la persona que amas.
No oyes, por que la voz que te habla no es la de tú ser amado.
No tocas, por que la caricia que haces no la recibe tú amor.
No degustas, por que no recibes el sabor de los besos de la persona que amas.
No hueles, por que el aroma que recibes no es el que amas.
En ese caso, lo único que se puede hacer, es encerrarse en sí mismo, hasta que dejes de sentir. En ese momento, según creo yo, ya si puedes salir al mundo.
(vaya royo que te he echado para ser la primera vez que te leo. Por cierto, me ha encantado el enlace del post, gracias)
Un saludo
No ves, por que no está delante tuyo la persona que amas.
No oyes, por que la voz que te habla no es la de tú ser amado.
No tocas, por que la caricia que haces no la recibe tú amor.
No degustas, por que no recibes el sabor de los besos de la persona que amas.
No hueles, por que el aroma que recibes no es el que amas.
En ese caso, lo único que se puede hacer, es encerrarse en sí mismo, hasta que dejes de sentir. En ese momento, según creo yo, ya si puedes salir al mundo.
(vaya royo que te he echado para ser la primera vez que te leo. Por cierto, me ha encantado el enlace del post, gracias)
Un saludo
Comentario:
yo me guio por los olores, me falta vista pero me sobra olfato.... (hasta para los negocios)
Comentario:
Ah, esto... que se me olvidó firmar el post de antes...
Comentario:
Otro fragmento que he sacado por ahí...
"Ella deja reposar su mano sobre la de él. Un gesto que repiten cada vez que suben al coche. Un gesto que echan de menos cuando es otro el que está a su lado. Ella calla. Un silencio. "Te estoy aburriendo, ¿verdad?", "No, mi vida, claro que no". Sonríen. Unos dedos se deslizan bajo la palma de otra mano. Termina el contacto con el cambio de marchas. Ahora la mano de él descansa sobre la de ella. Un beso, suave y tierno. Y de pronto un invitado inesperado: "Uhm, tu olor..."
Ojalá algunos olores se pudieran guardar en pequeños frasquitos.
"Ella deja reposar su mano sobre la de él. Un gesto que repiten cada vez que suben al coche. Un gesto que echan de menos cuando es otro el que está a su lado. Ella calla. Un silencio. "Te estoy aburriendo, ¿verdad?", "No, mi vida, claro que no". Sonríen. Unos dedos se deslizan bajo la palma de otra mano. Termina el contacto con el cambio de marchas. Ahora la mano de él descansa sobre la de ella. Un beso, suave y tierno. Y de pronto un invitado inesperado: "Uhm, tu olor..."
Ojalá algunos olores se pudieran guardar en pequeños frasquitos.





