Mari Tere Campos, o la pedorra parlante

Si hay alguien en el mundo que alcance el más superlativo de mis odios más radicales y encarnizados, esa persona es Maria Teresa Campos. El ballenato mejor pagado de los medios de comunicación es tan sumamente detestable que bien podría lanzarla rodando sobre su propia panza desde la cima del Teide hasta que acabe raspada en carne viva y asfixiada del hedor que su propio cuerpo despediría. Tener que verla en la tele era del todo evitable, dado la franja horaria en la que trabaja, solo apta para amas de casa, muchas de las cuales la adoran. Pero es que ahora aparece en la publicidad de los supermercados "Caprabo" sin previo aviso, y claro, corres el riesgo de encontrartela haciendo zaping. Yo para que esto no ocurra he programado la tele para que cuando su horrenda y aborrecible cara se visualice en la pantalla, esta se apague automáticamente como si de un antivirus se tratara. Con esta medida evito espasmos musculares involuntarios y deseos irrefrenables de querer asesinar a alguien, síntomas directos que en mí desempeña el rostro de nuestra querida "Reina" de las marujas.
Lo verdaderamente enigmático es la causa que ha llevado a la tipa esta a convertirse en líder de audiencia durante tantos años, y llevar a ser un personaje referencial en lo que a periodismo se refiere. Aquí no cabe la sospecha de que haya conseguido su éxito a cambio de favores sexuales, ya que, solo la idea de imaginarsela desnuda provocaría la muerte súbita por desorden cerebral a cualquier ser vivo que habite por el planeta. Entonces...¿cual es el secreto del éxito de este monstruo televisivo (en el peor sentido de la palabra) que acecha las mañanas invernales de nuestras televisiones? La respuesta...solo ella la tiene.
¡¡¡Qué Cruz de Penélope!!!

En primer lugar pedir disculpas por la demora en postear que tengo ultimamente. Es que en mi ciudad estamos en feria, y cuando no voy borracho tengo resaca, y así no se puede escribir. Pero como ya he encontrado un momento de lucidez, mi cabeza se ha puesto de nuevo a odiar profundamente, y además por todo lo alto. Mi víctima: Penélope Cruz, la actriz más lamentable de la historia del cine español, y, paradójicamente, la mejor pagada y más internacional.
La pregunta es...¿cuantos falos viriles hay que saborear para llegar a ser una reconocida artista de prestigio en Hollywood y ganar una fortuna mastodóntica? Seguro que la respuesta la tiene nuestra querida "Pe". Solo hay que comprobar que con todos los compañeros con los que ha trabajado se le ha relacionado sentimentalmente. ¿Acaso se debe a favores sexuales para obtener un papel? Comenzó saliendo en un videoclip de Mecano en los años 80...y luego se conoce que tiene un romance con Nacho Cano, compositor del grupo. Luego, ya como actriz, y más concretamente en EEUU, se la relaciona con Tom Cruise (por el interés te quiero Andres), Mathew McConaughey, Nicolas Cage, Matt Damon...todos ellos compañeros de reparto. Sospechoso, ¿no?.
Luego, la tía tiene el morro de hacerse caer por España con unos aires que ni la reina de los mares, desbordando antipatía, malos modales, estupidez, prepotencia, altivez, y muy poca educación. Cree que cualquier ser mortal y normal debe rendirle reverencia, arrodillandonos a su paso como si de un jefe de estado se tratara (ella sí que está acostumbrada a arrodillarse, con otros fines más escabrosos).
Como veis, bien podría fundar yo un club de fans de la Cruz, ¿no? seguro que mi opinión sobre ella es mejor de lo que se merece, porque, o mucho me equivoco, o como persona también debe dejar mucho que desear.
Por cierto, y como curiosidad. Penélope Cruz interpretando es tan buena como un dolor de huevos, pero llama la atención el hecho de que la película por la que mayores elogios de la crítica ha recibido sea "No te muevas", donde interpreta el papel de una prostitua callejera. Y es que, en realidad, no le ha costado mucho trabajo meterse en el personaje.
Fernandito Torres. Más chulo que un ocho

El día que escribí sobre Carod Rovira comenté que, en principio, no pensaba mentar ni a políticos ni a deportistas aquí. Pero bueno, una vez más, hago una excepción. Y es que además, poner a parir a Fernando "El niño" Torres viene un poco a cuento.
El tío, con pose de gallito de corral, que suele acompañar con miradas asesinas a sus oponentes (de esas que parece que te estan perdonando la vida), parece estar más preocupado en los partidos en molestar a la afición contraria, o en asegurarse que las cámaras toman buenos planos de él. Para colmo es uno de los pocos delanteros de los que puede echar mano la selección española, y claro, así nos va. España está a punto de no clasificarse para el mundial del próximo verano en Alemania (no quiero ni pensarlo siquiera), y parte de la culpa se la debemos achacar al chulamen del niño en cuestión, que no para de gozar de minutos en la escuadra nacional y no es capaz de mandar un puto baloncito al fondo de la red. Y la verdad, es que no me extraña nada, porque lo que está claro es que, para merecer vestir la camiseta de tu país, primero debes ganartelo a pulso en el campo, y no en los anuncios de moda ni mierdas de esas.
Si yo fuera asesor personal del jugador, primero le aconsejaría que se le bajasen los humos, le pediría que dedicase su tiempo profesional en jugar al fútbol, y le rogaría que dejase de una vez por todas de intentar por todos los medios de parecer un puto chulo de piscinas rurales en plena temporada estival. Y si no me hiciese caso, pues nada, mandarlo a la mierda, que es, sin ninguna duda, el lugar ideal para un capullo de este calibre.
Ella es única...ella es...Aída Nízar

Como diría mi abuela: ¡Válgame Dios!
A veces he llegado a pensar que este personajillo no es real. Es decir, que nos toma el pelo haciéndose pasar por otra. Si no, ¿cómo explican un fenómeno como este?. Lo tiene todo: pedante, arrogante, insoportable, se cree inteligente...¡¡y no usa bragas!! Y lo peor: habla de sí misma usando la tercera persona. Lo más triste es que, cuando uno menos se lo espera, sale en la televisión de repente, así, sin avisar. Y claro, menudo susto, joder.
Bueno, en primer lugar he de decir que reconozco haber sido seguidor del programa Gran Hermano, al menos durante sus tres primeras ediciones. Pero llegados a este punto me parece aberrante que, primero puedan meter a un bicho como este al concurso, y segundo que le den trabajo en programas de alta audiencia como Crónicas Marcianas, por poner un ejemplo. Yo creo que lo que pretenden realmente es que alguien tome la determinación de asesinarla por la calle (¿donde hay que apuntarse?).
Bueno, poco puedo decir más acerca de la susodicha. Quien la haya visto por la tele sabe a qué me refiero. Y quien no, pues mejor para el.





