3. EL ZAPATO DE CRISTAL
Nos encontramos en la ciudad china de Yexian, en la Península china de Shadong, con la auténtica Cenicienta. No es la Cenicienta de Charles Perrault, el cuál la introdujo en su corte Francesa de 1690, es la verdadera. Es una mujer madura, de unos 70 años, bajita y de ojos pequeños. Nos hemos trasladado a su ciudad de origen para conocer su versión de la historia, y de paso su opinión.

P.: Afirma que es la verdadera Cenicienta, ¿que opina del papel que la francesa aportó a la película de Walt Disney?
R.: Sin duda podrían haber encontrado una actriz mucho más creíble. Pienso que sobreactuaba demasiado, quizás no sea culpa suya, pero creo que la Cenicienta de la película, y remitámonos de paso a la de Perrault, es una persona que no sabe enfrentarse a sus problemas.
P.: Pero la otra Cenicienta es una víctima…
R.: En cierto modo. Piense que todos somos víctimas de algo, ella prefirió depender de un hombre para escapar de su desgraciada existencia cuando los demás nos enfrentamos a nuestros fantasmas para vencerlos por nosotros mismos.
P.: Es una película para niños, evidentemente tenía que ser así, ¿no?
R.: ¿Porqué? ¿Que les enseñan los occidentales a sus hijas? A ser la víctima de sus verdugos hasta que llegue el príncipe azul para rescatarlas.
P.: Visto así, parece que la enseñanza no es muy acertada. Quizás no era lo que Perrault quería mostrar…
R.: Por supuesto que quería mostrar eso. Es un cuento machista que no hace más que reafirmar la superioridad del hombre y la dependencia de la mujer a sus fantasías románticas para evadirse de su trágica existencia mientras espera que alguien la salve. Y ese alguien siempre será un hombre.
P.: Pero no podemos lapidar al pobre escritor. Quizás este cuento fue una revolución en su época…
R.: Mire, yo creo que Freud tendría mucho que opinar sobre este señor.
P.: ¿Le gusta Freud?
R.: No es el caso, pero no todas sus teorías deben estar equivocadas…
P.: ¿Qué análisis cree que haría del señor Perrault?
R.: El que hacía de todo el mundo… Que todo viene de un problema de su infancia, yo no puedo decir cuál porqué no conozco los detalles de sus primeros años de vida.
P.: ¿Cuántos años cree que tiene la Cenicienta de la película?
R.: En primer lugar, creo que no es en absoluto una película para niños, es imposible que una niña de 8 o 9 años sueñe con su príncipe azul… Creo que en su momento fue una película para apaciguar a las mujeres, sueñan con su príncipe hasta que lo encuentran y se dan cuenta de que no es tan maravilloso cuando ya es demasiado tarde.
P.: Entonces tendría unos 20…
R.: Ni de lejos, ¡tenía 30 como mínimo! Piense que lleva toda su vida cuidando de sus hermanastras y su madrastra, es una niña atrapada en el cuerpo de una mujer.
P.: ¿Cree que ha sufrido un estancamiento quizás desde la época en que murió su padre?
R.: Por supuesto, y me atrevería a decir más: creo que por la brusca desaparición de la figura paterna nunca llegará a ser feliz. No por la desaparición en sí, si no porqué no la supera. El príncipe nunca podrá darle lo que le falta. Se volcará en el alcohol o las drogas…
P.: ¿Para llenar el vacío?
R.: Sí, pero este no se llenará. Así que no podrá ser feliz nunca.
P.: ¿Habría que ver la segunda parte de la película para averiguarlo, no?
R.: Por favor, a mi desde luego no me hace falta. Si usted es así de ingenuo. ¿De verdad cree que la Disney no es capaz de inventar algo más bonito que una Cenicienta alcohólica?
P.: No creo que puedan hacer una película de ese tipo para niños. Spielberg quizás sí… Hablando del tema, tengo entendido que ha rechazado en numerosas ocasiones realizar la auténtica película de su vida, ¿cuál es el motivo?
R.: A nadie le interesa querido. Se lo digo yo que la he vivido… Quieren finales felices.
P.: ¿No encontró a su príncipe?
R.: Ése es el problema, yo no necesito un príncipe para ser feliz.
P.: Pero usted insinúa que su historia no tiene un final feliz…
R.: Para los estúpidos occidentales y las productoras quizás no, pero le aseguro que yo no he terminado como lo hará la Cenicienta del cuento…
P.: Entonces, ¿se enfrentó a sus verdugos?
R.: Indirectamente sí.
P.: ¿Se marchó de casa?
R.: No, siempre he vivido en esta casa desde que mi querido padre la construyó. Lo hicieron ellos, con los pies por delante (Risas).
P.: ¿Podría contarme la historia?
R.: No hay mucho que contar… Perdí a mi madre al nacer yo. Me sentí culpable un tiempo pero mi padre me enseñó que uno sólo es culpable de los actos que comete, entonces me di cuenta de que yo no la había matado. Después mi padre se volvió a casar al cabo de unos 8 años, con una mujer horrible que traía un hijo (Kung Lao) y una hija (Wei). Eran más o menos de mi edad. El niño era tonto y gordo porqué comía como un cerdo. La niña era mala sin remedio.
P.: ¿Le hicieron la vida imposible?
R.: Para nada, no dejé que me afectara. Al final se cansaron. Después mi pobre padre murió de un ataque al corazón. Entonces me quedé sola en el mundo, pero la vida sigue…
P.: Pero en cierto modo su madrastra era como su madre, tengo entendido que en su cultura les tienen un gran respeto a sus mayores y les cuidan durante su vejez…
R.: Si tus mayores no te respetan, que se cuiden solos hijito… Me tuvo de criada hasta que cumplí los 16 años.
P.: ¿Qué pasó luego? ¿Llegó el príncipe?
R.: No hay tal príncipe… Quiso venderme a un señor mayor, que le ofreció mucho dinero por mí. Porqué aunque usted no lo crea, una vez fui joven y hermosa aunque ahora tenga la cara como un higo chumbo (Risas). Yo me negué pero fue inútil, así que cómo no tenía voz ni voto en el asunto y no podía remediarlo la envenené y murió. Como legalmente ahora la casa era mía, eché a sus dos hijos de una patada en el culo.
P.: ¿Nadie sospechó nada?
R.: Mi madrastra era una gran aficionada al sake, algún día tenía que pasar… Era inevitable.
P.: Y entonces ya no tuvo que casarse.
R.: Pues no, y no, nunca me he casado y soy plenamente feliz. Mejor sola que mal acompañada…
P.: ¿Y que hay del gato horrible que tenía la madrastra de la película?
R.: Era un perro, y como sabrá en mi país los perros se comen. Lo cociné cuando ella aún vivía, para celebrar el inicio del año de la rata. Siempre creyó que se había escapado. Ella le tenía mucho cariño pero nunca fue un animal muy espabilado…
P.: ¿Lo hizo por venganza?
R.: Y porqué me estorbaba todo el día.
P.: ¿Qué fue de sus hermanastros? ¿Por qué no les envenenó?
R.: No tenían la culpa de tener esa madre… Mi hermano se casó con una muchacha de Pingdu, al sur. Volvió a verme muchos años después para pedirme perdón por todo lo que me hizo su hermana. Todavía vive, y nos reunimos muy a menudo. Sorprendentemente sabía que yo había envenenado a su madre, y hasta me dio las gracias.
P.: ¿Y la hermanastra?
R.: Kung Lao me contó que acabó en Shangai, tuvo que prostituirse para sobrevivir. Es lo más triste de todo. Fue muy mala conmigo, pero era una niña… Quise ayudarla pero desapareció sin dejar rastro. Espero que tuviese un final feliz.
P.: Es realmente triste. Pero su historia da para una buena película, es mucho más interesante que la de Perrault…
R.: Puede ser, pero es agua pasada.
P.: Ya para terminar, ¿está en paz consigo misma?
R.: Sí, y le puedo decir que soy plenamente feliz. Pero no se engañe, la felicidad absoluta no existe…

P.: Afirma que es la verdadera Cenicienta, ¿que opina del papel que la francesa aportó a la película de Walt Disney?
R.: Sin duda podrían haber encontrado una actriz mucho más creíble. Pienso que sobreactuaba demasiado, quizás no sea culpa suya, pero creo que la Cenicienta de la película, y remitámonos de paso a la de Perrault, es una persona que no sabe enfrentarse a sus problemas.
P.: Pero la otra Cenicienta es una víctima…
R.: En cierto modo. Piense que todos somos víctimas de algo, ella prefirió depender de un hombre para escapar de su desgraciada existencia cuando los demás nos enfrentamos a nuestros fantasmas para vencerlos por nosotros mismos.
P.: Es una película para niños, evidentemente tenía que ser así, ¿no?
R.: ¿Porqué? ¿Que les enseñan los occidentales a sus hijas? A ser la víctima de sus verdugos hasta que llegue el príncipe azul para rescatarlas.
P.: Visto así, parece que la enseñanza no es muy acertada. Quizás no era lo que Perrault quería mostrar…
R.: Por supuesto que quería mostrar eso. Es un cuento machista que no hace más que reafirmar la superioridad del hombre y la dependencia de la mujer a sus fantasías románticas para evadirse de su trágica existencia mientras espera que alguien la salve. Y ese alguien siempre será un hombre.
P.: Pero no podemos lapidar al pobre escritor. Quizás este cuento fue una revolución en su época…
R.: Mire, yo creo que Freud tendría mucho que opinar sobre este señor.
P.: ¿Le gusta Freud?
R.: No es el caso, pero no todas sus teorías deben estar equivocadas…
P.: ¿Qué análisis cree que haría del señor Perrault?
R.: El que hacía de todo el mundo… Que todo viene de un problema de su infancia, yo no puedo decir cuál porqué no conozco los detalles de sus primeros años de vida.
P.: ¿Cuántos años cree que tiene la Cenicienta de la película?
R.: En primer lugar, creo que no es en absoluto una película para niños, es imposible que una niña de 8 o 9 años sueñe con su príncipe azul… Creo que en su momento fue una película para apaciguar a las mujeres, sueñan con su príncipe hasta que lo encuentran y se dan cuenta de que no es tan maravilloso cuando ya es demasiado tarde.
P.: Entonces tendría unos 20…
R.: Ni de lejos, ¡tenía 30 como mínimo! Piense que lleva toda su vida cuidando de sus hermanastras y su madrastra, es una niña atrapada en el cuerpo de una mujer.
P.: ¿Cree que ha sufrido un estancamiento quizás desde la época en que murió su padre?
R.: Por supuesto, y me atrevería a decir más: creo que por la brusca desaparición de la figura paterna nunca llegará a ser feliz. No por la desaparición en sí, si no porqué no la supera. El príncipe nunca podrá darle lo que le falta. Se volcará en el alcohol o las drogas…
P.: ¿Para llenar el vacío?
R.: Sí, pero este no se llenará. Así que no podrá ser feliz nunca.
P.: ¿Habría que ver la segunda parte de la película para averiguarlo, no?
R.: Por favor, a mi desde luego no me hace falta. Si usted es así de ingenuo. ¿De verdad cree que la Disney no es capaz de inventar algo más bonito que una Cenicienta alcohólica?
P.: No creo que puedan hacer una película de ese tipo para niños. Spielberg quizás sí… Hablando del tema, tengo entendido que ha rechazado en numerosas ocasiones realizar la auténtica película de su vida, ¿cuál es el motivo?
R.: A nadie le interesa querido. Se lo digo yo que la he vivido… Quieren finales felices.
P.: ¿No encontró a su príncipe?
R.: Ése es el problema, yo no necesito un príncipe para ser feliz.
P.: Pero usted insinúa que su historia no tiene un final feliz…
R.: Para los estúpidos occidentales y las productoras quizás no, pero le aseguro que yo no he terminado como lo hará la Cenicienta del cuento…
P.: Entonces, ¿se enfrentó a sus verdugos?
R.: Indirectamente sí.
P.: ¿Se marchó de casa?
R.: No, siempre he vivido en esta casa desde que mi querido padre la construyó. Lo hicieron ellos, con los pies por delante (Risas).
P.: ¿Podría contarme la historia?
R.: No hay mucho que contar… Perdí a mi madre al nacer yo. Me sentí culpable un tiempo pero mi padre me enseñó que uno sólo es culpable de los actos que comete, entonces me di cuenta de que yo no la había matado. Después mi padre se volvió a casar al cabo de unos 8 años, con una mujer horrible que traía un hijo (Kung Lao) y una hija (Wei). Eran más o menos de mi edad. El niño era tonto y gordo porqué comía como un cerdo. La niña era mala sin remedio.
P.: ¿Le hicieron la vida imposible?
R.: Para nada, no dejé que me afectara. Al final se cansaron. Después mi pobre padre murió de un ataque al corazón. Entonces me quedé sola en el mundo, pero la vida sigue…
P.: Pero en cierto modo su madrastra era como su madre, tengo entendido que en su cultura les tienen un gran respeto a sus mayores y les cuidan durante su vejez…
R.: Si tus mayores no te respetan, que se cuiden solos hijito… Me tuvo de criada hasta que cumplí los 16 años.
P.: ¿Qué pasó luego? ¿Llegó el príncipe?
R.: No hay tal príncipe… Quiso venderme a un señor mayor, que le ofreció mucho dinero por mí. Porqué aunque usted no lo crea, una vez fui joven y hermosa aunque ahora tenga la cara como un higo chumbo (Risas). Yo me negué pero fue inútil, así que cómo no tenía voz ni voto en el asunto y no podía remediarlo la envenené y murió. Como legalmente ahora la casa era mía, eché a sus dos hijos de una patada en el culo.
P.: ¿Nadie sospechó nada?
R.: Mi madrastra era una gran aficionada al sake, algún día tenía que pasar… Era inevitable.
P.: Y entonces ya no tuvo que casarse.
R.: Pues no, y no, nunca me he casado y soy plenamente feliz. Mejor sola que mal acompañada…
P.: ¿Y que hay del gato horrible que tenía la madrastra de la película?
R.: Era un perro, y como sabrá en mi país los perros se comen. Lo cociné cuando ella aún vivía, para celebrar el inicio del año de la rata. Siempre creyó que se había escapado. Ella le tenía mucho cariño pero nunca fue un animal muy espabilado…
P.: ¿Lo hizo por venganza?
R.: Y porqué me estorbaba todo el día.
P.: ¿Qué fue de sus hermanastros? ¿Por qué no les envenenó?
R.: No tenían la culpa de tener esa madre… Mi hermano se casó con una muchacha de Pingdu, al sur. Volvió a verme muchos años después para pedirme perdón por todo lo que me hizo su hermana. Todavía vive, y nos reunimos muy a menudo. Sorprendentemente sabía que yo había envenenado a su madre, y hasta me dio las gracias.
P.: ¿Y la hermanastra?
R.: Kung Lao me contó que acabó en Shangai, tuvo que prostituirse para sobrevivir. Es lo más triste de todo. Fue muy mala conmigo, pero era una niña… Quise ayudarla pero desapareció sin dejar rastro. Espero que tuviese un final feliz.
P.: Es realmente triste. Pero su historia da para una buena película, es mucho más interesante que la de Perrault…
R.: Puede ser, pero es agua pasada.
P.: Ya para terminar, ¿está en paz consigo misma?
R.: Sí, y le puedo decir que soy plenamente feliz. Pero no se engañe, la felicidad absoluta no existe…
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es en verdad es la cenicienta china del siglo 9 realmente es increible lo que allí se cuenta
pero mi pregunta es esa entrevista se le hizo a cenicienta o a otra señora que cree que eso fue lo que paso por que segun tengo entendido todas las verciones de cenicienta desde sus hinicios fueron tomadas de esta historia de yexian (la cenicienta)
agradeciendo una pronta respuesta
pero mi pregunta es esa entrevista se le hizo a cenicienta o a otra señora que cree que eso fue lo que paso por que segun tengo entendido todas las verciones de cenicienta desde sus hinicios fueron tomadas de esta historia de yexian (la cenicienta)
agradeciendo una pronta respuesta
Comentario:
exelente nose por q no se me ace raro q asi termine un cuento de !adas! los finales felices no exixten en la vida real y no veo por q les agan creer alas niña q un hombre t resctara y sera feliz eso es basura por q en esta vida aun para sobrevivir no requieres un hombre sino de la voluntad de uno
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P.: Visto así, parece que la enseñanza no es muy acertada. Quizás no era lo que Perrault quería mostrar…
R.: Por supuesto que quería mostrar eso. Es un cuento machista que no hace más que reafirmar la superioridad del hombre y la dependencia de la mujer a sus fantasías románticas para evadirse de su trágica existencia mientras espera que alguien la salve. Y ese alguien siempre será un hombre.
Este y muchos más.
Saludos
R.: Por supuesto que quería mostrar eso. Es un cuento machista que no hace más que reafirmar la superioridad del hombre y la dependencia de la mujer a sus fantasías románticas para evadirse de su trágica existencia mientras espera que alguien la salve. Y ese alguien siempre será un hombre.
Este y muchos más.
Saludos
Comentario:
Como casi todo, fue primero inventado en China y luego vendido en occidente como propio.
Curiosa entrevista xD
Besos
Curiosa entrevista xD
Besos
Comentario:
Yo no creo en príncipes azules, aunque hubo un tiempo en que fui un poco cenicienta...
Comentario:
Aquí estoy de nuevo para decirte/deciros que ya están puestos los textos recibidos para nuestro Primer Relato Bloguero.
Ya se puede votar al mejor, hasta el próximo domingo 21 (inclusive).
Ya se puede votar al mejor, hasta el próximo domingo 21 (inclusive).
Comentario:
Si te digo la verdad, conforme iba leyendo pensaba que... por qué no?. Un poco "malvada" esta Cenicienta, eso sí, pero incluso creíble, porque no están los tiempos para dejarse avasallar, y menos siendo mujer.
Me gusta leerte... te lo he dicho?.
Me gusta leerte... te lo he dicho?.
Comentario:
Que bueeeeeeeenaaaaaaaaa!!!!!! te has superado con esta entrevista!!!! a Perrault se le saltarian las lágrimas si pudiera ver esto! la verdad es que quizás inconscientemente, hiciera un cuento machista, aunque claro, es de presuponer teniendo en cuenta las tendencias sexistas de aquella época.
Lo de hacer desaparecer a la madrastra... que fuerrrrrrrte!!! lo del perro no me ha gustado. Cenicienta vista así es quizás mas humana, mas de la cuna ignorante de aquella época. Estaría muy bien que un buen director hiciera esta historia!
Un saludo!!!!
Lo de hacer desaparecer a la madrastra... que fuerrrrrrrte!!! lo del perro no me ha gustado. Cenicienta vista así es quizás mas humana, mas de la cuna ignorante de aquella época. Estaría muy bien que un buen director hiciera esta historia!
Un saludo!!!!
Comentario:
me ha encantado ody.... me asusta nuestras cenicientas y la verdad es que es la realidad... bueno, debemos entender que la felicidad es cosa nuestra definitivamente.
besos y feliz finde.
besos y feliz finde.





