4. EL ETERNO ADOLESCENTE
Estamos ante una figura revolucionaria del siglo XXI. Se dice que gracias a él, niños de entre 8 y 13 años se han aficionado a la lectura. Es un verdadero niño prodigio, un alquimista dirían las malas lenguas, pues ha reportado a su benefactora, J.K. Rowling millones de euros.

P.: ¿Fue un verdadero golpe de suerte descubrir que tus padres eran dos talentos y poder salir de la casa de tu malvado tío?
R.: Podría decirse así. Tengo todo el derecho del mundo, era cuestión de tiempo que pasara. Pero no todo es tan fantástico, tengo que volver a mi casa cada verano.
P.: Bueno, tiene la casa de sus dos inseparables amigos…
R.: Yo no tengo amigos. Hermione es una “chica”, y Ron es un pobre desgraciado. Sólo aparento ser su amigo por exigencias del guión.
P.: ¿Qué le parece la adaptación de su vida al cine?
R.: Se queda corta. No me gusta porqué parezco un miserable que no tiene donde caerse muerto y no es así.
P.: ¿Cómo ha vivido la pérdida de sus progenitores?
R.: Mi madre era algo ligera de cascos y mi padre la dejaba hacer. ¿Qué clase de ejemplo me hubiesen dado?
P.: No lo sé… ¿Cómo vive la adolescencia sin ellos?
R.: Pues supongo que como la viviría con ellos… Tengo todos los problemas de cualquier adolescente, aun siendo un mago.
P.: Hay quien dice que no lo lleva muy bien, ya sabe, los porros, incluso un profesor suyo se atrevió a decir que es un pajillero compulsivo…
R.: A ese profesor le gusta demasiado empinar el codo… No sé que clase de niño de 11 años cree que soy, pero le aseguro que todo son falsas acusaciones. El de la película puede ser eso y mucho más, pero yo soy un buen chico.
P.: Para tener 11 años tiene usted un vocabulario un poco arcaico…
R.: La buena educación se lleva dentro, el lenguaje está degenerando y está en manos de los jóvenes conservar el buen gusto a la hora de hablar.
P.: ¿Cómo se lleva tener 11 años eternamente?
R.: Bueno, veo la película y me doy cuenta de que prefiero tener 11… Claro que hay cosas que nunca descubriré, pero ya lo tengo asumido.
P.: Hay un personaje importante que muere hacia el 5º libro, ¿Qué opina?
R.: Que lo podrían haber eliminado mucho antes. El personaje empezaba a hacerse pesado hacía tiempo y supongo que a la escritora se le hizo difícil dominarlo.
P.: Da la sensación de que odia usted a todo el mundo…
R.: ¡Oh! No me malinterprete… Hay mucha gente a la que adoro y por la que siento un gran aprecio.
P.: Pero parece usted un adolescente antisistema…
R.: No, por favor… Nunca he sido un muchacho rebelde. Al contrario, mientras vivía con mis tíos fui muy obediente.
P.: Por la cuenta que le traía…
R.: No eran tan malos, todo el mundo se enoja si las cosas no son cómo desea.
P.: ¿Está a favor de la esclavitud infantil?
R.: Claro que no, ¿por quien me toma? Pero pienso que nunca viene mal un poco de mano dura.
P.: ¿Lo considera pues una experiencia enriquecedora?
R.: Absolutamente. Aprendí mucho.
P.: ¿Se adaptó a Hogwarts fácilmente?
R.: Me encanta la magia. Imagínese que ahora puedo practicarla todo el día. Puedo hacer que le crezca el pelo si lo desea… Bajo su responsabilidad, claro.
P.: No, gracias. ¿Qué tipo de futuro le espera? ¿Tiene salida profesional?
R.: No creo que deje nunca la escuela de magia, pero de no ser así podría ser profesor, o ser el hechicero de alguna corte europea.
P.: Creo que ya no tienen esos servicios, pero ser profesor parece interesante.
R.: Lo es, poder enseñar a otras personas todo lo que he aprendido sería muy enriquecedor.
P.: Desde luego no debe ser fácil mantener el equilibrio sobre una escoba…
R.: Ésa es la parte más importante, según mi parecer, de la vida de un mago. El aprendizaje de volar. Necesita disciplina, equilibrio y concentración. No se puede ir por la vida actuando como un temerario.
P.: ¿Cuál cree que debería ser la edad mínima para obtener la escoba?
R.: Esa es otra. No deberían dejar que los chicos la usaran hasta cumplir los 15 años, como mínimo, y en esta primera etapa se debería hacer un control exhaustivo del uso de la escoba.
P.: ¿Les dan alguna especie de carné o acreditación para poder usarla?
R.: No es necesario, aunque creo que deberían darlo. Oiga, ¿se está mofando de mí?
P.: ¡Claro que no señor Potter! Me siento intrigado por el apasionante mundo de las escobas.
R.: Pues cuando quiera le llevo a dar una vuelta.
P.: No gracias, tengo vértigo. Podría darme una apoplejía y quedarme en el sitio, o 200 metros más abajo. Y dígame, ¿hay tema con Hermione?
R.: Hermione ya tiene lo suyo con Ron… Con una promiscua en la serie creo que es suficiente.
P.: Su madre, claro. ¿Qué le ha supuesto la falta de esta importante figura?
R.: Tuve la figura de mi tía, que pese a todo sé que en el fondo me quiere.
P.: Todo el mundo tiene un fondo… ¿Echa de menos a sus padres?
R.: Nunca les conocí, pero el hecho de que fuesen tan importantes y de la manera en que fallecieron me crea un enorme estrés. Siento una pesada carga sobre mis hombros…
P.: Debe ser duro, le exigirán mucho en la escuela.
R.: Muchísimo, ni se lo imagina. Creen que la magia es hereditaria, pero yo pienso que se adquiere la habilidad de practicarla. Unos valen y otros no, independientemente de ser hijo de magos o no.
P.: Se ha dicho mucho sobre su opción sexual, ¿Le gustaría aclarar algo al respecto?
R.: No tengo nada que decir.
P.: Puede hablar con franqueza, este periodicucho no lo lee mucha gente… En todo caso lo leerá algún griego.
R.: Bueno, verá, es difícil para mí aceptarlo, pero creo que me gustan los señores mayores…
P.: ¿De verdad?
R.: Sí. Mi tío me ha enseñado todo lo que tengo que saber y dice que no tengo de que avergonzarme.
P.: ¿Su tio le toca?
R.: Uno tiene sus necesidades señor Simitis. ¿Usted no? Además es francamente atractivo.
P.: Sí, pero yo soy etero.
R.: Yo también estoy entero, por eso mismo sufro.
P.: ¿Es un reprimido?
R.: Me aflige reconocerlo, pero sí. ¿De verdad no quiere que le lleve en mi escoba? Le agarraré bien para que no se caiga…
P.: No, de verdad que no. Además el contacto humano me incomoda sobremanera. Ya para terminar, ¿tiene algo que decir a sus miles de fans adolescentes?
R.: Que vengan a visitarme, sobre todo si son chicos. Les espero.
He aquí un adolescente atormentado, víctima de las circunstancias de su vida. La enfermedad mental acecha en cualquier parte.
Nota de Odysseas Simitis: Por enfermedad mental se entiende la degeneración del espíritu, NO la orientación sexual.

P.: ¿Fue un verdadero golpe de suerte descubrir que tus padres eran dos talentos y poder salir de la casa de tu malvado tío?
R.: Podría decirse así. Tengo todo el derecho del mundo, era cuestión de tiempo que pasara. Pero no todo es tan fantástico, tengo que volver a mi casa cada verano.
P.: Bueno, tiene la casa de sus dos inseparables amigos…
R.: Yo no tengo amigos. Hermione es una “chica”, y Ron es un pobre desgraciado. Sólo aparento ser su amigo por exigencias del guión.
P.: ¿Qué le parece la adaptación de su vida al cine?
R.: Se queda corta. No me gusta porqué parezco un miserable que no tiene donde caerse muerto y no es así.
P.: ¿Cómo ha vivido la pérdida de sus progenitores?
R.: Mi madre era algo ligera de cascos y mi padre la dejaba hacer. ¿Qué clase de ejemplo me hubiesen dado?
P.: No lo sé… ¿Cómo vive la adolescencia sin ellos?
R.: Pues supongo que como la viviría con ellos… Tengo todos los problemas de cualquier adolescente, aun siendo un mago.
P.: Hay quien dice que no lo lleva muy bien, ya sabe, los porros, incluso un profesor suyo se atrevió a decir que es un pajillero compulsivo…
R.: A ese profesor le gusta demasiado empinar el codo… No sé que clase de niño de 11 años cree que soy, pero le aseguro que todo son falsas acusaciones. El de la película puede ser eso y mucho más, pero yo soy un buen chico.
P.: Para tener 11 años tiene usted un vocabulario un poco arcaico…
R.: La buena educación se lleva dentro, el lenguaje está degenerando y está en manos de los jóvenes conservar el buen gusto a la hora de hablar.
P.: ¿Cómo se lleva tener 11 años eternamente?
R.: Bueno, veo la película y me doy cuenta de que prefiero tener 11… Claro que hay cosas que nunca descubriré, pero ya lo tengo asumido.
P.: Hay un personaje importante que muere hacia el 5º libro, ¿Qué opina?
R.: Que lo podrían haber eliminado mucho antes. El personaje empezaba a hacerse pesado hacía tiempo y supongo que a la escritora se le hizo difícil dominarlo.
P.: Da la sensación de que odia usted a todo el mundo…
R.: ¡Oh! No me malinterprete… Hay mucha gente a la que adoro y por la que siento un gran aprecio.
P.: Pero parece usted un adolescente antisistema…
R.: No, por favor… Nunca he sido un muchacho rebelde. Al contrario, mientras vivía con mis tíos fui muy obediente.
P.: Por la cuenta que le traía…
R.: No eran tan malos, todo el mundo se enoja si las cosas no son cómo desea.
P.: ¿Está a favor de la esclavitud infantil?
R.: Claro que no, ¿por quien me toma? Pero pienso que nunca viene mal un poco de mano dura.
P.: ¿Lo considera pues una experiencia enriquecedora?
R.: Absolutamente. Aprendí mucho.
P.: ¿Se adaptó a Hogwarts fácilmente?
R.: Me encanta la magia. Imagínese que ahora puedo practicarla todo el día. Puedo hacer que le crezca el pelo si lo desea… Bajo su responsabilidad, claro.
P.: No, gracias. ¿Qué tipo de futuro le espera? ¿Tiene salida profesional?
R.: No creo que deje nunca la escuela de magia, pero de no ser así podría ser profesor, o ser el hechicero de alguna corte europea.
P.: Creo que ya no tienen esos servicios, pero ser profesor parece interesante.
R.: Lo es, poder enseñar a otras personas todo lo que he aprendido sería muy enriquecedor.
P.: Desde luego no debe ser fácil mantener el equilibrio sobre una escoba…
R.: Ésa es la parte más importante, según mi parecer, de la vida de un mago. El aprendizaje de volar. Necesita disciplina, equilibrio y concentración. No se puede ir por la vida actuando como un temerario.
P.: ¿Cuál cree que debería ser la edad mínima para obtener la escoba?
R.: Esa es otra. No deberían dejar que los chicos la usaran hasta cumplir los 15 años, como mínimo, y en esta primera etapa se debería hacer un control exhaustivo del uso de la escoba.
P.: ¿Les dan alguna especie de carné o acreditación para poder usarla?
R.: No es necesario, aunque creo que deberían darlo. Oiga, ¿se está mofando de mí?
P.: ¡Claro que no señor Potter! Me siento intrigado por el apasionante mundo de las escobas.
R.: Pues cuando quiera le llevo a dar una vuelta.
P.: No gracias, tengo vértigo. Podría darme una apoplejía y quedarme en el sitio, o 200 metros más abajo. Y dígame, ¿hay tema con Hermione?
R.: Hermione ya tiene lo suyo con Ron… Con una promiscua en la serie creo que es suficiente.
P.: Su madre, claro. ¿Qué le ha supuesto la falta de esta importante figura?
R.: Tuve la figura de mi tía, que pese a todo sé que en el fondo me quiere.
P.: Todo el mundo tiene un fondo… ¿Echa de menos a sus padres?
R.: Nunca les conocí, pero el hecho de que fuesen tan importantes y de la manera en que fallecieron me crea un enorme estrés. Siento una pesada carga sobre mis hombros…
P.: Debe ser duro, le exigirán mucho en la escuela.
R.: Muchísimo, ni se lo imagina. Creen que la magia es hereditaria, pero yo pienso que se adquiere la habilidad de practicarla. Unos valen y otros no, independientemente de ser hijo de magos o no.
P.: Se ha dicho mucho sobre su opción sexual, ¿Le gustaría aclarar algo al respecto?
R.: No tengo nada que decir.
P.: Puede hablar con franqueza, este periodicucho no lo lee mucha gente… En todo caso lo leerá algún griego.
R.: Bueno, verá, es difícil para mí aceptarlo, pero creo que me gustan los señores mayores…
P.: ¿De verdad?
R.: Sí. Mi tío me ha enseñado todo lo que tengo que saber y dice que no tengo de que avergonzarme.
P.: ¿Su tio le toca?
R.: Uno tiene sus necesidades señor Simitis. ¿Usted no? Además es francamente atractivo.
P.: Sí, pero yo soy etero.
R.: Yo también estoy entero, por eso mismo sufro.
P.: ¿Es un reprimido?
R.: Me aflige reconocerlo, pero sí. ¿De verdad no quiere que le lleve en mi escoba? Le agarraré bien para que no se caiga…
P.: No, de verdad que no. Además el contacto humano me incomoda sobremanera. Ya para terminar, ¿tiene algo que decir a sus miles de fans adolescentes?
R.: Que vengan a visitarme, sobre todo si son chicos. Les espero.
He aquí un adolescente atormentado, víctima de las circunstancias de su vida. La enfermedad mental acecha en cualquier parte.
Nota de Odysseas Simitis: Por enfermedad mental se entiende la degeneración del espíritu, NO la orientación sexual.
Comentario:
Muy cachonda la entrevista... sí le pega ser un niño envejecido de 14 años... no me entusiasma HP, aunque la entrevista, desde luego, está cachonda. Qué altivo nos ha salido el niño!!
Besos
Besos
Comentario:
jajaja qué grande eres
Comentario:
Hola Ody:
Tu capítulo ha sido elegido para ser el número 2 del PRIMER RELATO BLOGUERO. Enhorabuena chaval!.
Ya se ha abierto el plazo para escribir el capítulo 3. Dicho plazo finalizará el próximo domingo día 28 de Mayo, a las doce de la noche.
Si te apetece, sabes que puedes participar cuantas veces quieras.
Los capítulos 1 y 2 están en mi blog.
Felicidades otra vez y sigue animándote a escribir.
Tu capítulo ha sido elegido para ser el número 2 del PRIMER RELATO BLOGUERO. Enhorabuena chaval!.
Ya se ha abierto el plazo para escribir el capítulo 3. Dicho plazo finalizará el próximo domingo día 28 de Mayo, a las doce de la noche.
Si te apetece, sabes que puedes participar cuantas veces quieras.
Los capítulos 1 y 2 están en mi blog.
Felicidades otra vez y sigue animándote a escribir.
Comentario:
Siento los problemas ocasionados esta mañana. Ya está todo solucionado. La explicación está en mi blog. Gracias por la paciencia y la ayuda.
Un abrazo.
Un abrazo.
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Tengo un problema. Me ayudais a solucionarlo?
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Vaya con el Potter!!! está hecho un personaje eh? jajaja ya decía yo que iba mucho a la cabaña de Sigrid! Sigue así!!!
Un saludo!!!
Un saludo!!!
Comentario:
Sí, con la nota te has librado de morir en alguna hoguera, que siempre hay intransigentes... en todas partes.
Comentario:
jajajajjaja buena la nota mi querido ODYSSEAS.....
muchos besosssssssssss
muchos besosssssssssss





