Creí tocar el cielo

Creí...
En algún momento fui capaz de creer, quizás con el tiempo la fe se extinguió o simplemente se perdió en cajones polvorientos.Pero me salva la extraña certeza de que en algún momento del tiempo ya sea este lineal o atemporal, fui capaz.
Accedí al Macondo perdido.
Hoy despues de unas vividas vacaciones, el verano se despide de mi, agitando sus manitas de luz.Solo logró arrugar mis ojos, su luz alcanza a doler en mis pupilas. Todo se avecina nuevo mas conocido. Vuelven una vez más, las clases, los apuntes, los fríos pasillos, los pupitres gastados...En fin esa humeda sensacion de continuidad,como si nada estuviera destinado a cambiar, nisiquiera nosotros mismo.
Marzo trae consigo, madrugadas,el otoño en la punta de los arboles,el sol recobra su contra luz de oro viejo y yo recupero la cordura, cierro mis ojos. Poco a poco voy cortando los hilos que me aferraban a esta realidad para insertarme en otra, de antemano conocida.
En estos últimos meses fuí capaz de amar y es sin duda lo que más me extraña. Antes de comenzar la temporada alta, había de terminar una larga y angustiosa relación. Abandonaba el campo de batalla, herida a muerte, sin esperanzas. Poco a poco o quizás a una velocidad vertiginosa ( poco se de la medida del tiempo, este existe, pero soy incapaz de encasillarlo, medirlo,enfrascarlo) mi cuerpo conoció otros cuerpos, exalé otros suspiros y aprendí por segunda vez en mi vida que la boca que suspira no es la del hombre a mi lado sino es la boca del monstruo que habita en mis labios.
Pero apesar de todo y apesar de nada... Creí tocar el cielo con la punta de mis dedos...pero la realidad como ya es costumbre cayo de golpe, sono un celular, una cancion conocida y descubri que el cielo aun conservaba su corona de inalcanzable, una parte de mi se sintió aliviada que aun quedarán sueños por cumplir, que el cielo aun me fuera negado... que aun pudiera vivir.