Al final de nosotros I
Quizás es preciso entre abrir la puerta para bien contarles lo sucedido. De un tiempo a esta parte he comenzado a pensar que cualquier historia que quiera ser comprendida debe de comenzarse de atras hacia adelante. Como muchas de esas peliculas que estan tan de moda "Irreversible"o "Memento". Entonces, resulta lógico y práctico comenzar desde el final para así poco a poco adentrarnos en lo que pudo ser el comienzo.Pero ¿quién les dijo que yo era lógica?
Hace ya casi cuatro meses que tomé lo que ha sido una magna decisión, al menos en este punto de mi vida, terminé con mi novio.Novios he tenido bastantes,por lo que muchas veces he rompido y nunca había tenido que lidiar con su sombra más allá de unas semanas y creo que jamás su existencia ha tenido más relevancia en mi existir. Pero quizás la longevidad de este es lo que lo hace distinto. Él,fue algo así como mi primera aventura en el mar de las relaciones amorosas. Compartimos, ahora pienso, más del tiempo sanamente necesario. Apenas lo conocía cuando comenzamos una relación amorosa. Y claro, ahora pensando con más claridad de espiritu, jamás había tenido esta clase de relaciones con personas que conociera de antemano. Bastaba, de forma vulgar, quimica, para besarse y luego interes para entablar lazos. No era nada profundo, por lo que tenía doble labor, crear una relación y conocer a mi compañero. Y con él no había de ser la expeción, y no lo fue.Ahora, quizás me arrepiento.
Deambulabamos en mundos similares,compartíamos amistades y lugares recurrentes. Por lo que se hiso más fácil el estar juntos.Porque nunca ha sido fácil vivir de a dos.
Recuerdo bien nuestro primer encuentro. Era principios de mayo del año 2004, las noches como suelen ser en esa época del año, aun no eran lo bastantes frías como para llevar abrigo más si un pequeño chaleco para compatir el fresco de la media noche. Aquella noche tenía cita en un salón de eventos, una amiga celebraba su cumpleaños.Hasta ese entonces, siempre había sido de esas que no sobresalían por sus atuendos, ni por su extravagancia pero esa noche, sin sospecha alguna de lo que acontecería, decidí quitarme el velo, soltarme las trenzas, como quieran decirlo.Me metí en una minifalda negra y un corse del mismo color, ajusté a mis piernas unas medias caladas y unas botas altas, desordené mi cabello y humedecí mis labios de un rojo escarlata. Recuerdo mirarme al espejo y no distinguir a la mujer del reflejo, se veía guapa pero en poco se parecía a lo que normalmente era. Así partí, los elogios de los presenten sobre mi inhabitual tenida no se hicieron esperar, todos parecían encantados con mi nueva sensualidad. Entonces, me sentí segura y bella, cosa muy rara en mi.
El ambiente no se pintaba muy animado, pero aun así yo bailaba con mi mejor amiga en medio del salón, fue entonces cuando apareció, se interpuso entre las dos, de frente a mi, yo sin saber mucho por qué, le seguí su juego, mi amiga se hiso a un lado. Pasamos el resto de la noche juntos, no tenía nada especial, es más nisiquiera sentía atracción fisica por el, pero igual me quedé a su lado.Al terminar la velada, pidió mi numero de telefono y mi msn, se los dí, me despedí. Al día siguiente, telefoneó, charlamos de tonterías y me propuso salir uno de esos días juntos, accepté.( Si me hubiese negado...) No consiguió besarme entonces, le tomó una semana, lo besé por pena, tanto se había esforzado el pobrecillo. Y entonces cruzamos el umbral, nos hicimos pareja. ¡Qué tontería! Los primeros meses, me mantuvo oculta.Debo admitir que al comienzo yo también lo prefería así, no le daba mucho tiempo a lo "nuestro" por lo que quisé evitar rumores y habladurías despues, si iba a acabar prefería que pasará como si jamás hubiera existido.Pero mira lo caprichoso del destino.Al cabo de tres meses yo ya no quería ser una sombra, quería ocupar mi lugar, me lo merecía, habíamos superado todas mis predicciones.Entonces un viaje surgió, me ausenté tres semanas, y al llegar, llena de iluciones, cargada de regalos con su nombre, confesó que había de besarse con otra durante mi ausencia. -Quiebre numero uno- Despues de tres días, rogó, de rodillas suplicó, y cedí pero tendría que reconocerme por lo que era Su Novia. Aceptó.
Así transcurrienron los meses, pero yo soy una persona sumamente rencorosa, no es que me enorgullesca pero soy conciente de mis defectos. Por lo que no pude olvidar lo sucedido y a cada pequeño conflicto aquel episodio emergía a la superficie, haciendo todo mucho más dificil.
......Continuá
Hace ya casi cuatro meses que tomé lo que ha sido una magna decisión, al menos en este punto de mi vida, terminé con mi novio.Novios he tenido bastantes,por lo que muchas veces he rompido y nunca había tenido que lidiar con su sombra más allá de unas semanas y creo que jamás su existencia ha tenido más relevancia en mi existir. Pero quizás la longevidad de este es lo que lo hace distinto. Él,fue algo así como mi primera aventura en el mar de las relaciones amorosas. Compartimos, ahora pienso, más del tiempo sanamente necesario. Apenas lo conocía cuando comenzamos una relación amorosa. Y claro, ahora pensando con más claridad de espiritu, jamás había tenido esta clase de relaciones con personas que conociera de antemano. Bastaba, de forma vulgar, quimica, para besarse y luego interes para entablar lazos. No era nada profundo, por lo que tenía doble labor, crear una relación y conocer a mi compañero. Y con él no había de ser la expeción, y no lo fue.Ahora, quizás me arrepiento.
Deambulabamos en mundos similares,compartíamos amistades y lugares recurrentes. Por lo que se hiso más fácil el estar juntos.Porque nunca ha sido fácil vivir de a dos.
Recuerdo bien nuestro primer encuentro. Era principios de mayo del año 2004, las noches como suelen ser en esa época del año, aun no eran lo bastantes frías como para llevar abrigo más si un pequeño chaleco para compatir el fresco de la media noche. Aquella noche tenía cita en un salón de eventos, una amiga celebraba su cumpleaños.Hasta ese entonces, siempre había sido de esas que no sobresalían por sus atuendos, ni por su extravagancia pero esa noche, sin sospecha alguna de lo que acontecería, decidí quitarme el velo, soltarme las trenzas, como quieran decirlo.Me metí en una minifalda negra y un corse del mismo color, ajusté a mis piernas unas medias caladas y unas botas altas, desordené mi cabello y humedecí mis labios de un rojo escarlata. Recuerdo mirarme al espejo y no distinguir a la mujer del reflejo, se veía guapa pero en poco se parecía a lo que normalmente era. Así partí, los elogios de los presenten sobre mi inhabitual tenida no se hicieron esperar, todos parecían encantados con mi nueva sensualidad. Entonces, me sentí segura y bella, cosa muy rara en mi.
El ambiente no se pintaba muy animado, pero aun así yo bailaba con mi mejor amiga en medio del salón, fue entonces cuando apareció, se interpuso entre las dos, de frente a mi, yo sin saber mucho por qué, le seguí su juego, mi amiga se hiso a un lado. Pasamos el resto de la noche juntos, no tenía nada especial, es más nisiquiera sentía atracción fisica por el, pero igual me quedé a su lado.Al terminar la velada, pidió mi numero de telefono y mi msn, se los dí, me despedí. Al día siguiente, telefoneó, charlamos de tonterías y me propuso salir uno de esos días juntos, accepté.( Si me hubiese negado...) No consiguió besarme entonces, le tomó una semana, lo besé por pena, tanto se había esforzado el pobrecillo. Y entonces cruzamos el umbral, nos hicimos pareja. ¡Qué tontería! Los primeros meses, me mantuvo oculta.Debo admitir que al comienzo yo también lo prefería así, no le daba mucho tiempo a lo "nuestro" por lo que quisé evitar rumores y habladurías despues, si iba a acabar prefería que pasará como si jamás hubiera existido.Pero mira lo caprichoso del destino.Al cabo de tres meses yo ya no quería ser una sombra, quería ocupar mi lugar, me lo merecía, habíamos superado todas mis predicciones.Entonces un viaje surgió, me ausenté tres semanas, y al llegar, llena de iluciones, cargada de regalos con su nombre, confesó que había de besarse con otra durante mi ausencia. -Quiebre numero uno- Despues de tres días, rogó, de rodillas suplicó, y cedí pero tendría que reconocerme por lo que era Su Novia. Aceptó.
Así transcurrienron los meses, pero yo soy una persona sumamente rencorosa, no es que me enorgullesca pero soy conciente de mis defectos. Por lo que no pude olvidar lo sucedido y a cada pequeño conflicto aquel episodio emergía a la superficie, haciendo todo mucho más dificil.
......Continuá