¿ Desde cuándo ?
¿Desde cuándo estás tan raro? ¿Desde cuándo dices: "vengo ahora", y no vuelves nunca? ¿Desde cuándo estás todo el tiempo ocupado? ¿Desde cuándo empiezo a decirte chorradas y tú no me las devuelves?
Y es que ahora me quejo... pero después, cuando logro hablar contigo, una sonrisa aparece de repente en mi cara y no se va hasta que dices "vengo ahora"... Y, si por alguna casualidad vuelves, vuelvo a sentirme bien, y no tengo nada de qué quejarme, nada más que chorradas que decirte... aunque alguna vez te he contado algo interesante. Pero procuro no hacerlo, para así poder dejarte a tí hablar. Decirlo todo. Porque es con lo que disfruto. Con lo que me cuentas, con tus batallitas con la peña, con tus "cómo te he echado de menos", tus "te quiero"...
Pero esas frases parecen sólo tener sentido cuando las dices... porque, después, cuando no vuelves, me pregunto si lo decías en serio... o sólo como excusa por no haber aparecido antes. Y es que tal vez no pensaste que fuera tan difícil. Porque tú no estás tan acostumbrado como yo a tener a los tuyos lejos. Tú te lo pasas bien por ahí con los amigos, cuando yo lo único que puedo hacer para pasarlo bien es venir y escribir un mail a un amigo y reirme de mis tonterías, hasta que él me contesta con las suyas (que nunca fallan). Y lo sabes bien tú, porque tú también te has reído con él.
¿Qué o quién te impide decirme por qué tengo que preguntarme todo esto? O quizás son cosas mías, porque suele pasar... me equivoco mucho. Pero lo que sí sabes es que me puedes decir lo que sea, porque lo entenderé, pero no lo demuestras. Y yo ya te he dicho que para mí no va a cambiar nada... quizás para tí sí.
Te quiero... y puedo aceptar que me respondas lo contrario... qué le vamos a hacer, no te puedo obligar a nada, tampoco quiero.
Y es que ahora me quejo... pero después, cuando logro hablar contigo, una sonrisa aparece de repente en mi cara y no se va hasta que dices "vengo ahora"... Y, si por alguna casualidad vuelves, vuelvo a sentirme bien, y no tengo nada de qué quejarme, nada más que chorradas que decirte... aunque alguna vez te he contado algo interesante. Pero procuro no hacerlo, para así poder dejarte a tí hablar. Decirlo todo. Porque es con lo que disfruto. Con lo que me cuentas, con tus batallitas con la peña, con tus "cómo te he echado de menos", tus "te quiero"...
Pero esas frases parecen sólo tener sentido cuando las dices... porque, después, cuando no vuelves, me pregunto si lo decías en serio... o sólo como excusa por no haber aparecido antes. Y es que tal vez no pensaste que fuera tan difícil. Porque tú no estás tan acostumbrado como yo a tener a los tuyos lejos. Tú te lo pasas bien por ahí con los amigos, cuando yo lo único que puedo hacer para pasarlo bien es venir y escribir un mail a un amigo y reirme de mis tonterías, hasta que él me contesta con las suyas (que nunca fallan). Y lo sabes bien tú, porque tú también te has reído con él.
¿Qué o quién te impide decirme por qué tengo que preguntarme todo esto? O quizás son cosas mías, porque suele pasar... me equivoco mucho. Pero lo que sí sabes es que me puedes decir lo que sea, porque lo entenderé, pero no lo demuestras. Y yo ya te he dicho que para mí no va a cambiar nada... quizás para tí sí.
Te quiero... y puedo aceptar que me respondas lo contrario... qué le vamos a hacer, no te puedo obligar a nada, tampoco quiero.
Comentario:
tQj3 el ojo ese que llora, ¿ES TUYO?
Miauuuuuuuu
Miauuuuuuuu
Comentario:
¿Y este blog es de Jessyka o de Jotilla? ¿De los dos, quizá?
Miau.
Miau.





