Mi adolescencia
Fui una niña con granos y gafas, además me salieron unas paletas que riase usté del Ronaldinho, mi paso de niña a mujer , fue de Shirley Temple a Pedrito Guerra, menos mal que la naturaleza es sabia y todo se fue equilibrando. La adolescencia es una etapa terrorífica, esas espinillas en la nariz... esos granos que te salen justo cuando hay baile en el gimnasio del instituto, ese niño que te gusta y que no te hace ni caso y todo es un sufrir sin pausa. yo fui de las que falsificaba el D.N.I para entrar en la discoteca , pero como siempre he sido una bobalicona en vez de cambiar la fecha de nacimiento cambiaba la foto, tenía de Margaret Tacher (cuando iba a discos más pijinas), de Stefanía de Mónaco (que estaba de moda con su mechon rubio en el flequillo a lo Grenlim), de Estrellita Castro (pa los tablaos flamenquitos), enfin que ni con esas... y en mi época no existía el botellón, era más habitual sentarse a comer pipas en cualquier plaza. Mi primer beso me lo dieron en el pueblo, que poco original no? , un chico gordito que se llamaba Dani me succionó mientras la orquesta tocaba : "bésame , bésame mucho ..como si fuera esta noche la última vez" y si, fue la última vez ,me pasé todo el verano esquivándolo,haciendo derrapes por las callejuelas adoquinadas del pueblo, pa haberme matao...
Luego un día me miré al espejo y me dije : si en esas películas americanas la fea de la clase ayudada por las megapijas le cortan el pelo y le ponen tres trapillos y la vuelven guapa , voy a sacarme partido, así que me rapé los rizos, dejando al aire mis orejillas desabrochás y me teñí el pelo de rubio pollito, los más generosos me llamaban Anie Lenox ,los sinceros tweety, los malos tía fea.
La verdad que ahora miro fotografías de entonces y me rio a mandibula batiente, la mejor es la de la comunión, con el pelo cepillado y lisito, unas ojeras que parecía que vnía de hacerme la dialisis y mis paletas, y luego esa cara de misticismo ,los ojos vueltos a dios ... Amenábar habría sacado mucho partido de esa imagen .
Luego un día me miré al espejo y me dije : si en esas películas americanas la fea de la clase ayudada por las megapijas le cortan el pelo y le ponen tres trapillos y la vuelven guapa , voy a sacarme partido, así que me rapé los rizos, dejando al aire mis orejillas desabrochás y me teñí el pelo de rubio pollito, los más generosos me llamaban Anie Lenox ,los sinceros tweety, los malos tía fea.
La verdad que ahora miro fotografías de entonces y me rio a mandibula batiente, la mejor es la de la comunión, con el pelo cepillado y lisito, unas ojeras que parecía que vnía de hacerme la dialisis y mis paletas, y luego esa cara de misticismo ,los ojos vueltos a dios ... Amenábar habría sacado mucho partido de esa imagen .





