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El tuareg vino acompañado de un hombre fornido y rapado que respondía al nombre de Mohamed,portaban la bandeja de té y sonreían dejando ver sus dientes cariados,nos presentamos al nuevo misterioso caballero azul y cuando llegó el turno de raspita el hombre lo pronunció : - Rapita.
De un rincón cogieron un tambor y Mohamed vistió a Raspita y a mi Jb con sendas túnicas y turbantes azules, y empezaron los tres a bailar, mientras yo grababa en video y Manuel daba palmas y carcajadas. Llorábamos de la risa de sentirnos allí en una situación poco menos que surrealista, después de danzar un rato se sentaron con nosotros a tomar té, Mohamed seguía tocando el tambor y coreando Ra-pi-ta. La verdad es que nos reimos mucho, y después de un rato de distensión, empezaron a sacar alhajas para vendernos, Charo compró sin regatear , las negociaciones con mi Jb y conmigo fueron más lentas, el calor se hacía insoportable en aquella pequeña tienda y enchufaron un ventilador. Cuando llegó el turno a Manuel, éste dijo que en el hotel tenía una bolsa de cosas para cambiar(el trueque es una buena opción aunque ellos lo que hacen es abaratar el producto si se les da además algo a cambio). Mi Jb, Charo y yo nos quedamos negociando mientras Raspita y Manuel iban al hotel por la bolsa de trueques.
Raspita empezó a sacar de la bolsa walkmans que estaban pa tirar, carteras de hombre de ¿piel ?..., Manuel sacaba móviles con la pantalla rayada, gafas de sol con cristales que en vez de proteger quemaban la vista de diseños anticuados. A cada producto que Manuel sacaba de la bolsa Mohamed respondia con una carcajada burlesca. Nos reímos mucho y yo salí de allí después de casi cuatro horas de negociación con una pulsera de plata tuareg y un perfumero labrado en plata (o eso me dijeron).
Llegamos al hotel asfixiados y muertos de risa, y mi Jb le preguntó a un chico del hotel si podíamos bañarnos en la piscina, a pesar que eran las dos de la mañana el chico asintió con la cabeza y dio las luces, todo en silencio, con risas contenidas corrimos a las habitaciones a buscar toallas y el traje de baño.
Comentario:
uf, cómo se agradecen esos baños a esas horas!





