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Los efectos de la luna
Acerca de
Soy un personaje surrealista que adora los chimos lilas,la comida libanesa,audrey hepburn y lo más extraño, aún creo en el amor. Horóscopo del día para Cáncer
Sindicación
 

Premiere Fois



“La primera vez”, “la última vez”, acostumbramos a movernos en los extremos del tiempo, con un equilibrio automático, sin miedo a caer, con la confianza que nos brinda el ir recopilando momentos y saber volver a ellos impulsados por un aroma o una habitación de la infancia. Un día paseamos por un jardín y nos vienen de repente las tardes de domingo con los vestidos inmaculados y el pelo peinado con colonia, vemos como una mano nos sujeta sin fuerza y nos sentimos valientes, aunque éramos frágiles como pies de copas. Otro día volvemos a buscar el ayer y entramos en aquella habitación con mecedoras que recordábamos extensa como un campo embaldosado de lunas y nos sorprende tocar ambas paredes con solo estirar los brazos, la crucifixión del espacio nos levanta una angustia salpicada de certezas, que pequeñita debí ser...y también un no se qué de ternura
“La primera vez” nos empeñamos en buscar ese extremo para sonreír, para tocar la piel de la nostalgia con una suave caricia de filo de abrigo, y lo cierto es que a menudo podemos estar ahí meciéndonos o saltando frases como a ritmo de cuerda en la arena, los latidos de ayer sin su compás preciso nos conducen irremediablemente a “la ultima vez” y ahí casi llega la tristeza a tocarnos de nuevo , aunque en otras ocasiones se transforma en vergüenza , la de haber sufrido tanto por tan poco.

 
Comentario:
La nostalgia es un sentimiento bonito pero amenudo triste, nos recuerda quienes fuimos y lo que perdimos por el camino...
Un beso
 
Comentario:
¿Tú donde has aprendido a escribir así?
¿Dondé has aprendido a sentir así?
¡Matriculame también!

Muchos besos
 
Comentario:
Casi imposible decir más… tan solo acompaño unas reflexiones sobre las que apenas reflexionamos…

La primera vez que sentí un beso, no el primer beso, sino el sabor del beso.
Rememorándolo con nostalgia, paladeándolo en la memoria con regocijo, con deleite, con fruición, no se quiere dejar ese momento, aquel momento ya irrecuperable momento, que nos lleva inexorablemente al último beso… que se paladea ahora sí con avaricia, con desasosiego, intentando regurgirlo nuevamente a la boca, a los labios, las lenguas lentas, precisas, enseñadas, acompasadas, ávidas, necesitadas la una de la otra, buscando ser una, queriendo ser una, siendo casi siempre una…

Pero aún queda, el próximo… Sí, en la balanza del último, próximo a este, pero deseando ser, deseando poder ser…
No