Leemos?
"En el país de las vacas sin ojos “.
Autor: Eugenia Rico
La muchacha de rojo, el periodista de una sola pierna, las mujeres que hacen cola en un lugar diferente al de los hombres... son los protagonistas de esta novela que, bajo la mirada personal de su autora, adentran al lector en la vida de las mujeres hindúes y en un mundo alejado de las miradas occidentales.
La tragedia de las mujeres afganas es conocida de sobra en Occidente. El holocausto de las mujeres hindúes es más discreto, pero más inexorable.
Aunque una mujer como Indira Gandhi haya sido presidenta, la mujer hindú vale bastante menos que una vaca. a causa del problema de la dote, las niñas son una amenaza para la economía de cualquier familia.
Las leyes del honor exigen que los padres de cada niña le “compren” un marido a un precio que en todos los casos supone la ruina. Si la familia es rica la dote puede ser un bloque de apartamentos; si es muy pobre, podría ser un coche.
Debe ser siempre mucho más de lo que pueda permitirse. Una familia podrá quizá sobrevivir al nacimiento de una hija, pero dos o tres los reducirán a la miseria. En el campo se las solía ahogar al nacer; pero, desde que Indira Gandhi prohibió los infanticidios, se las deja morir de hambre: no hay muerte más natural.
Si la niña logra llegar a ser mayor y su familia consigue casarla, es probable que acabe asesinada en la cocina de su marido, si los plazos en los que se ha decidido el pago de la dote no son satisfechos. Todos los días los periódicos indios publican una o dos noticias de novias que se han caído en el fogón. De esta forma, el recién casado es libre de venderse otra vez en un nuevo negocio.”
(Del libro "En el país de las vacas sin ojos", de Eugenia Rico).
Cuando empecé a leer esta novela fue como si una mujer hindú descorriera su sari de seda naranja y me dejara penetrar en su mundo, fue como traspasar un telón majestuoso de flores de grandeza extrema, la mujer hindú me acompañaba por las calles de Jaipur y me ayudaba a identificar el olor de las especias; la cúrcuma, el cilantro, el curry…
Me guiaba por las calles transitadas de Delhi, Goa y Bangalore y esquivábamos a las vacas que tenían una preferencia que se me antojaba absurda.
Vi bañarse entre cánticos niños en el ganges, sentí el calor y la pobreza calándome la blusa y más adentro, el corazón.
Recomiendo esta novela por mil razones, porque es un viaje fascinante sin moverse de casa, porque la mejor manera de entender a los demás es conociéndolos y porque como dice la autora “Eugenia Rico” “El mayor viaje es la vida. Elegimos lugares que visitar. Nunca elegimos dónde nacer”.
Creo que deberíamos luchar desde aquí, en nuestra casa, con nuestros sobrinos, nuestros hijos, nuestros ancianos, en nuestros barrios, en el trabajo, para que algún día no haya ni una sola mujer que sea marginada, ni vejada, ni maltratada. Es nuestra responsabilidad.
Autor: Eugenia Rico
La muchacha de rojo, el periodista de una sola pierna, las mujeres que hacen cola en un lugar diferente al de los hombres... son los protagonistas de esta novela que, bajo la mirada personal de su autora, adentran al lector en la vida de las mujeres hindúes y en un mundo alejado de las miradas occidentales.
La tragedia de las mujeres afganas es conocida de sobra en Occidente. El holocausto de las mujeres hindúes es más discreto, pero más inexorable.
Aunque una mujer como Indira Gandhi haya sido presidenta, la mujer hindú vale bastante menos que una vaca. a causa del problema de la dote, las niñas son una amenaza para la economía de cualquier familia.
Las leyes del honor exigen que los padres de cada niña le “compren” un marido a un precio que en todos los casos supone la ruina. Si la familia es rica la dote puede ser un bloque de apartamentos; si es muy pobre, podría ser un coche.
Debe ser siempre mucho más de lo que pueda permitirse. Una familia podrá quizá sobrevivir al nacimiento de una hija, pero dos o tres los reducirán a la miseria. En el campo se las solía ahogar al nacer; pero, desde que Indira Gandhi prohibió los infanticidios, se las deja morir de hambre: no hay muerte más natural.
Si la niña logra llegar a ser mayor y su familia consigue casarla, es probable que acabe asesinada en la cocina de su marido, si los plazos en los que se ha decidido el pago de la dote no son satisfechos. Todos los días los periódicos indios publican una o dos noticias de novias que se han caído en el fogón. De esta forma, el recién casado es libre de venderse otra vez en un nuevo negocio.”
(Del libro "En el país de las vacas sin ojos", de Eugenia Rico).
Cuando empecé a leer esta novela fue como si una mujer hindú descorriera su sari de seda naranja y me dejara penetrar en su mundo, fue como traspasar un telón majestuoso de flores de grandeza extrema, la mujer hindú me acompañaba por las calles de Jaipur y me ayudaba a identificar el olor de las especias; la cúrcuma, el cilantro, el curry…
Me guiaba por las calles transitadas de Delhi, Goa y Bangalore y esquivábamos a las vacas que tenían una preferencia que se me antojaba absurda.
Vi bañarse entre cánticos niños en el ganges, sentí el calor y la pobreza calándome la blusa y más adentro, el corazón.
Recomiendo esta novela por mil razones, porque es un viaje fascinante sin moverse de casa, porque la mejor manera de entender a los demás es conociéndolos y porque como dice la autora “Eugenia Rico” “El mayor viaje es la vida. Elegimos lugares que visitar. Nunca elegimos dónde nacer”.
Creo que deberíamos luchar desde aquí, en nuestra casa, con nuestros sobrinos, nuestros hijos, nuestros ancianos, en nuestros barrios, en el trabajo, para que algún día no haya ni una sola mujer que sea marginada, ni vejada, ni maltratada. Es nuestra responsabilidad.
Comentario:
Flaquita un placer tenerte por aquí :D
Comentario:
Comentario:
Soy yo.
¡El "invitado" anterior se llama Nekane!
Perdona.
¡El "invitado" anterior se llama Nekane!
Perdona.
Comentario:
Gracias, Oldri.
Sí, leer te permite, de alguna manera, depositar un granito, una semilla que es posible que germine, con cuidado, con atenciones, regandola con más lecturas... Llenandote de más vidas, acompañando nuestro ego de otras tantas vidas, plenas o desafortunadas que tuvieron (en este caso)la desgracia de nacer en la cara mala del mundo... una cara coloreada, fragante, especiada, con multitud de deidades ninguna de ellas protectora, ni benefactora de la mujer.
Un beso de mujer a mujer...
Sí, leer te permite, de alguna manera, depositar un granito, una semilla que es posible que germine, con cuidado, con atenciones, regandola con más lecturas... Llenandote de más vidas, acompañando nuestro ego de otras tantas vidas, plenas o desafortunadas que tuvieron (en este caso)la desgracia de nacer en la cara mala del mundo... una cara coloreada, fragante, especiada, con multitud de deidades ninguna de ellas protectora, ni benefactora de la mujer.
Un beso de mujer a mujer...







