Y ahora...
Ahora camino, irremediablemente, a veces sin rumbo, con la mirada fija en un horizonte que es elástico y engañoso, la vida no es más que un salto a ninguna parte, una via muerta con un final desgastado, disfrutad de aquello que tenéis, mañana podeis perderlo todo, lo que amais o sólo lo que necesitais.
Comentario:
saludito para ti tambien!!! un beso
Comentario:
eres lo más parecido a mi ángel de la guarda. Besitos
Comentario:
... continuamos viajando.
Irremediablemente y afortunadamente, pocas veces sí, sin rumbo fijo. Aventurándonos en un horizonte desconocido pero también atractivo y atrayente. Ilusionante y decepcionante.
La vida es vida.
Una vía sí, con una parada final y desconocida, pasamos estaciones, una tras otra, viendo como algunos se apean, se despiden o se bajan presurosos casi sin poder esperar a que la maquinaría haya parado del todo, sin tiempo de saludarnos desde fuera, de desearnos buen viaje, y les extrañamos, y les vislumbramos ya felices, descansados, plácidos y confiados de haber llegado a su destino.
Disfrutemos del viaje Oldri, asustadas en las oscuridades de los túneles, y en los precipicios que atraen misteriosamente, disfrutemos de los acompañantes de vagón, de asiento, y si alguna vez nos molesta la compañía animemosnos a cambiar de vagón, de acompañante, algunos no nos lo pondrán fácil e intentarán interponer sus piernas, su cuerpo, su alma, para que no les dejemos pero el viaje ha de hacerse, y mejor siempre en buena compañía...
Irremediablemente y afortunadamente, pocas veces sí, sin rumbo fijo. Aventurándonos en un horizonte desconocido pero también atractivo y atrayente. Ilusionante y decepcionante.
La vida es vida.
Una vía sí, con una parada final y desconocida, pasamos estaciones, una tras otra, viendo como algunos se apean, se despiden o se bajan presurosos casi sin poder esperar a que la maquinaría haya parado del todo, sin tiempo de saludarnos desde fuera, de desearnos buen viaje, y les extrañamos, y les vislumbramos ya felices, descansados, plácidos y confiados de haber llegado a su destino.
Disfrutemos del viaje Oldri, asustadas en las oscuridades de los túneles, y en los precipicios que atraen misteriosamente, disfrutemos de los acompañantes de vagón, de asiento, y si alguna vez nos molesta la compañía animemosnos a cambiar de vagón, de acompañante, algunos no nos lo pondrán fácil e intentarán interponer sus piernas, su cuerpo, su alma, para que no les dejemos pero el viaje ha de hacerse, y mejor siempre en buena compañía...






