Estoy muerta y te amo con una furia que ni imaginas
Tu voz vuelvo a escucharla después de semanas de sequía y es como si me dañase en los huesos, tan hondo cala.
Semanas de sequía y enemistad, no sé cuál a quién más, tú a mí por negarme al, "¡No me jodás con los estados místicos!" te dije, tú intentando mover mis brazos desde otra voluntad que no la mía para abrazar aquella gran luz, yo por.... ¡Porque estoy harta joder de tanto perder el tiempo con amores de ultratumba, cual si térreos, así de cabrones, que en vez de ayudarte a cumplir tu destino, tu destino o tus intereses, tu devoción, tu vocación, tus utopías, parece que viniesen a estropeártelos! Siempre me pasó. Toda mi vida estafada por... mujerzuelas que no merecieron de mí ni escupitajo que les hubiese dirigido, eso cuanto positivo de relación, y no digamos si de cabrones entorpecedores con sus sexos enfermos y vanos, varones, qué correctamente les llamo, hablamos, varones siempre jodiendo desde todo lugar de pretenciosodad, su lugar más propio, si laboral, los dueños del lugar, amos de la economía, si impropiamente personal, mira que les pierde todo retorcimiento.
Tu Voz, que si tú una luz por tus huesos... Yo, tu Voz. Tu Voz por mis huesos.
Tu Voz ¿Lima para huesos? Cárcel mía. Y así me raspas de esta vida y me cumples el verso de la sra. Teresa de Cepeda y Ahumada del que siempre estuve enamorada: "Y causa en mí tal pasión ver a dios mi prisionero": Que cause en ti tal pasión por toda la eternidad ver en mí tu prisionera... Cárcel mía, que tengas que recitar como loca aquella locura de hermosura de versos tuyos: Estoy muerta y te amo con una furia que ni imaginas.
Semanas de sequía y enemistad, no sé cuál a quién más, tú a mí por negarme al, "¡No me jodás con los estados místicos!" te dije, tú intentando mover mis brazos desde otra voluntad que no la mía para abrazar aquella gran luz, yo por.... ¡Porque estoy harta joder de tanto perder el tiempo con amores de ultratumba, cual si térreos, así de cabrones, que en vez de ayudarte a cumplir tu destino, tu destino o tus intereses, tu devoción, tu vocación, tus utopías, parece que viniesen a estropeártelos! Siempre me pasó. Toda mi vida estafada por... mujerzuelas que no merecieron de mí ni escupitajo que les hubiese dirigido, eso cuanto positivo de relación, y no digamos si de cabrones entorpecedores con sus sexos enfermos y vanos, varones, qué correctamente les llamo, hablamos, varones siempre jodiendo desde todo lugar de pretenciosodad, su lugar más propio, si laboral, los dueños del lugar, amos de la economía, si impropiamente personal, mira que les pierde todo retorcimiento.
Tu Voz, que si tú una luz por tus huesos... Yo, tu Voz. Tu Voz por mis huesos.
Tu Voz ¿Lima para huesos? Cárcel mía. Y así me raspas de esta vida y me cumples el verso de la sra. Teresa de Cepeda y Ahumada del que siempre estuve enamorada: "Y causa en mí tal pasión ver a dios mi prisionero": Que cause en ti tal pasión por toda la eternidad ver en mí tu prisionera... Cárcel mía, que tengas que recitar como loca aquella locura de hermosura de versos tuyos: Estoy muerta y te amo con una furia que ni imaginas.