Break a leg! (for real, porfaplís)
Hoy Samuel, el niño que más que cuidar, vigilo, tenía que presentar un proyecto en el cole sobre Lance Armstrong (Lance Legstrong más bien). En realidad era un simple trabajo de quinto de EGB, pero como aquí le llaman "project", pues hay que esmerarse más y llevar corbata el día de la presentación. El caso es que Samuel lo ha bordado porque incluso ha hecho un muñeco a tamaño real del Legstrong que quita el hipo y te dan ganas de correr. Y entre el muñeco, los pósters y que Samuel es pequeñín, ¿quién crees que lo ha acompañado hasta el mismísimo pupitre?
Y allí estaba yo rodeada de preteens que decían "wow" al ver al muñeco entre mis brazos, y Samuel más ancho que Pancho, con una sonrisa orgullosa cargando los pósters hasta su pupitre, bien alejado cuando un grupo de niñas preteens han susurrado entre ellas "Oh that's scaring, What a freakie!", se han reído tipo Bratz y a mí me ha venido la ira de los sans cullotes y he tenido que contenerme y limitarme a fulminarlas con la mirada por varios motivos:
Primero porque llevaba al Legstrong encima y hubiera sido un show una maniobra distinta. Segundo, porque el teacher no me quitaba ojo de encima. Tercero, porque luego no sabría explicar cómo fue que terminé engarzada a guantazo vivo con una caterva de aspirantes a arpías. Cuarto, porque el mundo piensa que soy adulta. Quinto y último, porque eso hubiera sido mucho peor para Samuel, que al fin y al cabo estaba tan satisfecho de sí mismo que ni se dio cuenta del comentario.
Así que, nada, dejé al Legstrong en el pupitre y le dije a Samuel que suerte, que break a leg, si es posible la de alguna de las arpías esas porfaplís, y me largué muerta de simpatía por el chaval, este mi niño freakie e inadaptado al que además de vigilar, cuido. Snif snif!!!
Y allí estaba yo rodeada de preteens que decían "wow" al ver al muñeco entre mis brazos, y Samuel más ancho que Pancho, con una sonrisa orgullosa cargando los pósters hasta su pupitre, bien alejado cuando un grupo de niñas preteens han susurrado entre ellas "Oh that's scaring, What a freakie!", se han reído tipo Bratz y a mí me ha venido la ira de los sans cullotes y he tenido que contenerme y limitarme a fulminarlas con la mirada por varios motivos:
Primero porque llevaba al Legstrong encima y hubiera sido un show una maniobra distinta. Segundo, porque el teacher no me quitaba ojo de encima. Tercero, porque luego no sabría explicar cómo fue que terminé engarzada a guantazo vivo con una caterva de aspirantes a arpías. Cuarto, porque el mundo piensa que soy adulta. Quinto y último, porque eso hubiera sido mucho peor para Samuel, que al fin y al cabo estaba tan satisfecho de sí mismo que ni se dio cuenta del comentario.
Así que, nada, dejé al Legstrong en el pupitre y le dije a Samuel que suerte, que break a leg, si es posible la de alguna de las arpías esas porfaplís, y me largué muerta de simpatía por el chaval, este mi niño freakie e inadaptado al que además de vigilar, cuido. Snif snif!!!
Comentario:
Acabo de descubrirte!! y repetiré la visita!!
Un saludín
Un saludín
Comentario:
¡Mierda, mierda, mierda! Me alejo unos días y me pierdo tus mejores posts y tu mejor prosa. No tengo perdón de Dios, Yavéh, Alá o quien sea. Me alegra saber que sigues bien... tocada del ala. Pero esto dicho con cariño de una profe que presume de sus raptos de locura. Cuándo te vuelvas a España... ¿dónde piensas seguir escribiendo? Es para no perderte la pista.
Comentario:
Puesto al día de los post atrasados... la verdad e sque en esos momentos dan ganas de enseñar lo que esla vida a esos/as prepúberes tan insolentes... lo que me lleva apensar que al final todo lo que vemos en las pelis americanas no debe de ser más que un reflejo absolutamente real de lo que e sla vida allí... ¿no?... vamos, que em dices ahora que la sprepúberes son animadoras y ya tenemos medio guión para una peli. Besos





