Aposta en el quicio (I)
Dejame decirte que estoy preocupada porque en Espagna jamas se me hubiera ocurrido ir a una fiesta de la Long Play sola y ahora, mirame, hundida en un sillon de mi Starbuck favorito de Dupont Circle incapaz de leer una novela de Mae Brown que acabo de comprar, mirando al infinito mientras hago tiempo para ir al Apex, a las ladies night, como una bollo marchita. Ahora, fijate si ando jodida con mis nostalgias y quereres, que no miro a ninguna moza y creo que tengo el mundo en contra. Casi que me imagino en la cola del Apex rodeada de bollos yanquis y tremendamente cerradas, yo alli, con la cara de idiota que pongo cuando no me entero de nada. Por que cogno no hablaran mas lento y vocalizando, ma'm? Me palpo el bolsillo. Llevo dinero? Si. Creo que me voy a pillar un pedo de esos pateticos que hacen historia. Casi me veo ya, casi. No me lo tengas en cuenta.
Bueno, he bajado por la... 22? No se. El caso es que pongo los pies en una nueva calle. Enfrente esta el puente que lleva a Georgetown y a un lado una iglesia que ofrece servicios religiosos para gays. Tuerzo consecuentemente justo al otro lado. Ahi esta el Apex, pero no hay ninguna cola de radical bollos. Ni siquiera de bollos pastorales. Solo dos matones y una bollotroll con la que el viernes intercambie un par de frases. "Has vuelto?", se sonrie. Me fijo en ella mas atentamente. Rubia pelo corto, baja y con el flotador de grasa yanqui de rigor. Lleva un walki. Ahiva, si es segurata del Apex. Entro en el antro. Ocho dolares por una pulserita que indica que tengo mas de 21 y ni las gracias. Uf, de pronto tego un mal presentimiento. Si, vaya, demasiado temprano y no hay nadie. Recorro el local hasta que me encuentro a Therese, la seguratita, y ademas del padron, me hace notar que hay otra planta arriba. Bueno, alla que voy por unas escaleras que parecen de incendios... pero sin fuego, ein? Dos chavalas mas estan subiendo. Repaso mentalmente mi aspecto. Hey, me giro antes de acceder. Me subo la cremallera del pantalon. Dios mio, como me he podido pasear toda la tarde por Washington DC ensegnando las alegrias? Ahora si, ahora entro. Seremos entre veinte y treinta. Siento el escaner de arriba a abajo (el gaydar que le llaman aqui) y me busco un rincon "con vistas al mar".
Hey, aqui estoy. He conseguido hacerme entender y llevo dos tragos de mi primera copa. No he cenado aposta. Quiero que el alcohol me haga efecto. Ejem, veamos. Hay varios grupos apostado en la barra (tiene forma de herradura) y algunas solitarias, yo incluida. Aguzo el olfato de cazadora. Nada destacable a primera vista. Luego penetro en cada uno de los grupos e identifico los roles de cada una. Zas. Ahi hay una futurible. Parece yanqui, aunque claro, a lo mejor es brasilegna, al menos lo parece con la camiseta color bandera que lleva. Me mira. Boom! Solo ha sido un segundo y no he podido soportar la situacion. He vuelto la mirada a una de las cinco pantallas con videoclips, he dado un par de sorbos mas al ron (jo, parezco una quinceagnera agarra a un ron cola como si fuera mi salvavidas) y he sacado mi primer piti de la noche. Ahora si que me quiero emborrachar. La brasilegna esta en grupo pero parece estar mas despega que las suelas de mis papers. Sus dos amigas no se morrean, se arrancan los morros a mordiscos. Aja! Es eso. Va de farolillo. Siento compasion por ella. Donde meterse, adonde mirar en una situacion asi? Ah, por eso hay pantallas con videoclips por doquier. Tambien hay una bollo intelectual, rubia a rabiar, ojos azules y profundos, alta como el Empire State y con gafotas y muchas tetas como yo. La bollointelectual esta apostada en la soledad de la barra frontal. WOW! Que plantel!
El garito se va llenando. Yo miro a la nada, las luces, las pantallas, las bollos yanquis... Enciendo un cigarrillo con otro. Paso de comprarme un mechero. Creo que soy la unica que fuma. Hey, que fumar esta mal visto aqui. Me las suda. Decido que es el momento de bajar a la gran pista. Bajo. No hay mucha gente aun. Vuelvo a subir a mi redil. Escucho a un hombre algo calvo y a una muchacha pija (en el sentido castizo) hablar espagnol. Les pido fuego en espagnol. Tampoco fuman. Esta noche va a ser un desastre. Vuelvo sobre mis pasos. La brasilegna ha abandonado su autismo. Parece haberse encontrado a uno de esos amigos gays que una desea tener en esas circunstancias. Afortunada. La intelectual me escanea cuando pido una coronita, aqui corona; bueno, no se si me escanea o trata, igual que el camarero, de averiguar que ogno digo. De nuevo, me muero de corte, asi que agarro la botella y ahora si, me doy el piro vampiro a la pista de baile de abajo.
Elijo una columna. La pista tarda en llenarse. Ahi esta de nuevo la brasilegna. Tambien la bollointelec. Hey, un poco mas borracha de lo que ya estoy y doy el espectaculo. La bollo intelectual se situa a cinco metros. Yo miro y admiro a la brasilegna. Si la musica fuera mas decente, bailaria. Anuncian un show. Que show? No he visto a ninguna loca desde que entre. Parece que el carmin este prohibido en el Apex. Debo haber entendido mal a Therese, la seguratita. Pero no, alli sigue de pie en el escenario, micro en mano, rodeada de nignatos barbudos. Nignatos barbudos?
Comentario:
Pero...sigue!!! como sigue!! no nos dejes así, niñatos barbudos? rubia intelectual, esto es un bestseller :P un besazo :___( y nada de nostalgias, disfruta ke es el momento :D