El arte manchego más realista
Ayer, día 24 de mayo, se le concedió el premio Velázquez de Artes Plásticas 2006 al pintor y escultor manchego Antonio López. Se reconoce así una vida volcada en el trabajo artístico basado en el estudio del realismo e hiperrealismo. Este premio es concedido todos los años por la Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid) desde el 2002 tras un exhaustivo proceso de selección que realizan los miembros del jurado, todos ellos están estrechamente relacionados con el arte.El premio de este galardón consta de 90.000 euros y su finalidad es premiar la totalidad de las obras del artista valorando así su aportación a la creación y desarrollo del arte y la cultura hispánica. Concretamente, será destinado a fomentar la obra de este artista, pues, según los críticos de arte, Antonio López es una figura relevante en la corriente del Realismo y ya era hora de que se le premiara su incansable gran labor.
Madrid desde las Torres blancas (1982)

Antonio López nació en un pueblo de Ciudad Real y siendo muy joven estudió en la Academia de San Fernando en Madrid. Pronto se convirtió en el máximo exponente del Realismo, una corriente que siempre ha sido muy criticada y poco valorada por los entendidos en arte ya que para muchos es una especie de arte innecesario que se acerca a lo que simplemente se puede captar en una fotografía. Sin embargo, este hombre no se dio por vencido y ha luchado por conseguir que sus obras fueran expuestas en las galerías de arte más importantes de España y otros países. Por ello, se le considera el impulsor de esta corriente que casi llega al hiperrealismo.
Tanto sus cuadros como sus esculturas se caracterizan por mostrar la realidad tal y como es, donde el protagonista principal es el ser humano y el espacio urbano que lo rodea. Aun así, en sus obras se puede percibir, en cada una de las pinceladas o volúmenes, el genial toque del artista. Este artista, que afirma ser un admirador de Velázquez y de Cervantes, es a su vez admirado por muchos jóvenes que están comenzando en este mundo artístico, tanto es así que en el Instituto Público Antonio López de Getafe, los estudiantes de artes le tienen como un ejemplo a seguir (en la entrada poseen una escultura original donada por Antonio López).
La Mancha ha sido siempre cantera de grandes artistas que, por ampliar sus conocimientos, tuvieron que abandonar su querida tierra y venirse a la capital. Artistas como Rafael Requena o Benjamín Palencia. Cada uno con su estilo propio y su particular forma de expresarse y plasmar la realidad. Rafael Requena deja un gran legado con sus acuarelas donde “fotografiaba” los paisajes más cercanos tanto de su tierra natal, el pueblo de Caudete (Albacete) como de sus viajes y estudios a países europeos. Benjamin Palencia tenía un registro distinto pero digno de admirar, sus obras están reconocidas como elementos claves de aquellos artistas que intentaban representar el paisaje castellano desde una perspectiva renovadora y vanguardista.Por todo ello, el premio que se le ha concedido en vida a Antonio López puede considerarse como un premio a toda la cultura castellano-manchega. Un reconocimiento a la España más cercana y sobre todo más realista. No se puede galardonar a muchos pero si reconocer que son una aportación importante a la cultura hispánica.
Noticias sobre este premio:
Europa Press
La Nueva España
El Mundo.es
Datos de interés sobre estos pintores:
Rafael Requena
Benjamín Palencia
Antonio López
Reportaje de actualidad por Juana Molinero