Festivales de Cine en Madrid
Los festivales del séptimo arte llegan a nuestra capital. A principios de este caluroso junio, ha tenido lugar el primero de ellos. Es el 8º Festival de Cine Alemán, organizado por German Films, del martes 30 de mayo al 3 de junio, en el Cine Palafox (Luchana, 15). El evento se abrió con ¡Hay que ser duro!. de Detlev Buck. También se proyectan El tesoro de los halcones blancos (de Christian Zübert), Lost children (documental de Ali Samadi Oliver Stolz), La sonrisa del monstruo marino (de Till Endemann), La cactúa roja (de Matthias Glasner) y El último viaje de María (TV Movie de Rainer Kaufmann). El libre abedrío, película que causó polémica en la Berlinale, también llega a Madrid durante estos días. El certamen se cerrará con el clásico El gato montés, de Ernst Lubitsch. El espectáculo será aún mayor al incluir música en vivo.
Aprovechando el tirón del Mundial de Fútbol, los organizadores del festival han decidido mostrar películas alemanas relacionadas con este deporte de masas. Los cuatro filmes que seleccionados fueron: Los Campeones, El milagro de Berna, La zona libre y Mirando al pasado, además de proyectar 26 cortos de la Berninale Talent Campus.
Para finales de mes se podrá disfrutar de otro festival: el Soncinemad (Festival de Música de Cine), en us primera convocatoria. Será los días 30 de junio, y 1 y 2 de julio. En él se podrán unir los profesionales y aficionados de las bandas sonoras, junto con las grandes personalidades. Las orquestas de Radio Televisión Española y la Sinfónica de Madrid interpretarán obras de compositores tan importantes como Trevor Jones (El Último Mohicano) o Harry Gregson Williams (Las Crónicas de Narnia). Además, los asistentes podrán disfrutar de conferencias, ponencias y proyecciones de cortos. Todas estas actividades tendrán lugar en cines como el Doré y el Ideal Yelmo Cineplex, teatros como el Monumental y el Palacio de Congresos de Madrid. También habrá una Feria de Coleccionismo de Cine y Música el domingo 2 de julio en el Centro Comercial Arturo Soria.
Para saber más:
Noche de cine
Festival de Cine Alemán
Soncinemad
Escrito por: María García
Ken Loach gana la Palma de Oro en el Festival de Cannes
Como la semana pasada, os contamos lo más relevante del Festival de Cannes en Opción Madrid. Ken Loach ganó la Palma de Oro, pero Almodóvar no regresó con las manos vacías. Repasamos, jornada a jornada, todo lo que pasó en La Croisette. El domingo 21 pudimos ver presentar la película Over the Hedge a los actores Bruce Willis, Nick Nolte y Clovis Corniilac. Los creadores de Shrek vuelven con este film de animación, al que estos actores prestan sus voces. También se paseó por la alfombra roja para este evento la actriz y cantante canadiense Avril Lavigne. La película, del director Tom Jonshon, está fuera de competición.
Por otra parte, los estadounidenses Sarah Michelle Gellar y The Rock y la china Bai Ling presentaron Southland Tales, de Richard Kelly, una cinta bastante surrealista, que produjo que muchos se salieran de la sala y otros la aplaudieran al terminar. También hubo tiempo en esta sesión para disfrutar del cine turco. Las actrices Ebru Ceylan y Nazan Kesal presentaron Ilkimer, del director Nuri Bilge.
El lunes 22 llegó el momento del cine italiano. El director Nanni Moretti, tan elogiado por La habitación del hijo, presentó El caimán, junto con sus actrices Margherita Buy y Jasmine Trinca y los actores Elio de Capitán y Silvio Orlando.
Otra ración de cine europeo se pudo degustar con Laitakaupungin Valot, del finlandés Aki Kaurismaki, que acudió junto con los actores Maria Jarvenhelmi, Ilkka Koivula y Janne Hyytiainen a la presentación del film. Esta sesión también tuvo sabor español con la película Salvador, de Manuel Huerga.
Durante este día los franceses pudieron ver una superproducción: la última parte de la trilogía de ficción X-Men, dirigida por Brett Ratners y fuera de competición. Halle Berry y Rebecca Romijn, muy elegantes, y el actor Iian McKellen, con un look setentero, junto con el resto del reparto, presentaron la película.
Pero sin duda, lo que dejó sin respiración a los espectadores fue la posibilidad de ver los veinte primeros minutos de World Trade Center, de Oliver Stone, la primera película sobre el 11-S.
El mates 23 el realizador mexicano Alejandro González Inárritu presentó la tercera parte de su triología, Babel, que había iniciado con Amores perros y continuó con 21 gramos. Junto a él, estuvieron la actriz australiana Cate Blanchett, el actor mexicano Gael García Bernal y otros actores marroquíes y japoneses del film. La verdad que el reparto hace honor al título de la película. Aunque Babel eclipsó el resto de filmes presentados, el director francés Bruno Dumont exhibió su película Flandres, junto con los actores Samuel Boidin y Adelaide Leroux. Esta película ha ganado el Gran Premio.
El miércoles 24 los críticos se dividieron con María Antonieta, de Sofia Coppola, que recogió tanto abucheos como aplausos. Kirsten Dunst y Jason Schwartzman acompañaban a la joven directora. La hija de Francis Ford Coppola encajó bien las críticas negativas. Guisi, del taiwanés Chao Pin-Su, La raison du plus faible, un melodrama costumbrista del belga Lucas Belvaux, y Bamako, de Abderrahmane Sissako, fueron otras de las películas vistas.
El jueves 25 el italiano Paolo Sorrentino sorprendió con L'amico de la famiglia, una tragicomedia muy bien recibida por la prensa. Robert Downey Jr. y Keanu Reeves se pasearon por La Croisette para presentar la película futurista A Scanner Darkly, de Richard Linklater. La mirada francesa vino de parte de dos películas: Indigènes, de Rachid Boucharebuna, y Novelle Chance, de Anne Fontaine.
Durante la décima jornada, el viernes 26, se presentaron la francesa Quand j’étais chanteur y la portuguesa Juventude en marcha. La primera contó con Gerard Depardieu, Cécile de France y su director Xavier Giannoli. El actor francés arrancó muchísimos aplausos con su actuación de un cantante venido abajo. La segunda fue presentada por su director Pedro Costa, que estuvo acompañado de algunos de los actores no profesionales de su obra.
El sábado 27 Guillermo del Toro presentó El laberinto del fauno, situada en la Guerra Civil española. También acudieron a la presentación parte de sus actores, como Ariadna Gil, Sergi López y Maribel Verdú. La sesión siguió con acento latino, pues se pudo ver la uruguaya Crónica de una fuga, que relata el caso real de cuatro jóvenes en un centro de detención clandestino de Argentina. Acudieron a presentarla su director Adrián Caetano y los actores Rodrigo de la Serna y Pablo Echarri.
El domingo 28 se despejaron todas las incógnitas. Ken Loach ganó la Palma de Oro a la mejor película por El viento que agita el centeno. Almodóvar tampoco se vuelve para España desde el país vecino sin nada. Además del premio al mejor guión, las seis actrices de Volver (Penélope Cruz, Carmen Maura, Blanca Portillo, Yohana Cobo, Lola Dueñas y Chus Lampreave) se han llevado un galardón conjunto a la mejor interpretación femenina. Es la primera vez que este premio se da de forma colectiva.
En la categoría masculina ha pasado lo mismo, pues los actores de la francesa Indigènes también han subido al escenario de la sala Lumière en grupo para recibir el premio. Agustín González Iñárritu ha sido galardonado como el mejor director, y el premio del Jurado ha sido para la británica Red Road, de Andrea Arnold.
Para saber más:
Palmarés
El festival en imágenes
Crónica por María García
Fracasos inesperados en Cannes
El miércoles 17 de mayo comenzó la 59ª edición del Festival de Cannes. Como esta ciudad francesa queda un poco lejos de la capital española, Opción Madrid os pondrá al día de lo que pasa en la alfombra roja. El festival se inaguró con El Código DaVinci, lo que ha depertado la polémica. La película ha sido destrozada por la crítica, y ha decepcionado al público. Abucheos y silbidos se pudieron escuchar en la proyección del film.
No sólo el director de esta cinta, Ron Howards, y los actores, Tom Hanks, Audrey Tatoo y Jean Reno, desfilaron en este primera sesión por la alfombre roja. También lo hicieron los miembros del jurado: Wong Kar Rai (presidente), Tim Roth, Monica Bellucci, Zhang Ziyi, Lucrecia Martel, Samuel L. Jackson, Elia Suleiman y Helena Bonham-Carter.
En la segunda sesión, el británico Ken Loach presentó The Wind that Shakes the Barley, un drama sobre la independencia irlandesa ambientado en 1920.
Otra película con un trasfondo político se pudo ver este día. Se trata de Summer Palace, de Lou Ye, sobre la relación de dos estudiantes en la revolución de Tiananmen.
Pero este día también se pudo disfrutar de un film coral y con mucho sabor francés. Paris, je t'aime recoge veinte historias de amor que trancurren en la capital francesa, ciudad romántica por excelencia. Cada historia está rodada por un director diferente, entre los que se encuentra Isabel Coixet.
El día 18 también hubo espacio para las protestas. Choi Min-Sik, estrella surcoreana, organizó una manifestación en Cannes para impedir que su país firme un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos que tendría como consecuencia la disminución de las proyecciones de películas nacionales.
El viernes 19, tercera sesión, tuvo sabor español. Volver de Almodóvar encantó a los críticos. Veremos si el director manchego gana también la Palma de Oro, después de enterarse, justo antes de salir para tierras francesas, que había ganado el Premio Príncipe de Asturias. Parece ser que el localismo de la nueva película del director de Calzada de Calatrava, no ha impedido que nuestros vecinos entiendan y alaben la película. Almodóvar vuelve al Festival tras siete años de ausencia, cuando triunfó con Todo sobre mi madre.
Otras películas se pudieron ver este día. Por ejemplo Fast Food Nation, del estadounidense Richard Linklater. También tuvo lugar una conferencia de prensa de Bruce Willis y la modelo checa Petra Nemcova. A bordo de un yate en la bahía de Cannes, presentaron un libro de fotos de celebridades para un proyecto benéfico. Una presentación demasiado lujosa para ayudar a los más necesitados.
El sábado 20 se pudo ver el documental An Inconvenient Truth, que no compite por la Palma de Oro. También se pudieron disfrutar Selon Charlie, de la francesa Nicole García; Shortbus, del norteamericano John Cameron MItchell y Red Road, de la británcica Andrea Arnold.
La semana que viene, desde Opción Madrid, os volveremos a contar todo lo que ha pasado durente estos días en Cannes.
Para saber más:
Página web oficial
Programación del festival
Especial Hoy Cinema
Reportaje de Fotogramas
Crónica
Escrito por: María García
Dossier documental: El Padrino, la mejor trilogía de la historia del cine

Muchos cinéfilos piensan que El Padrino es la mejor trilogía que se ha visto en la gran pantalla. Desde Opción Madrid, "le voy a hacer una oferta que no podrá rechazar": la mejor información en la red sobre las tres películas de Francis Ford Coppola. "No es nada personal, es cuestión de negocios."
Sitio oficial de la trilogía de El Padrino (en inglés)
General:
- El Padrino
- El Padrino II
- El Padrino III
- Dossier de El Padrino
- imdb (en inglés)
Frases memorables:
- www.cineol.net
- www.frasesdecine.com
Biografías y filmografías:
- Francis Ford Coppola
- Marlon Brando
- Al Pacino
Curiosidades:
- www.tepasmas.com
- www.cineol.net
- Las naranjas en El Padrino
- La familia Coppola en El Padrino
Otros:
- Fichas técnicas y artísticas
- Gazapos
- Premios
Escrito por: María García
Sean Connery: una leyenda abandona el cine
El actor escocés Sean Connery, uno de los mejores James Bond que ha dado el cine, ha decidido no rodar más películas, a los 76 años de edad. Lo hará definitivamente en el homenaje que el Instituto de Cine Americano (AFI) le organizará a finales de año. Thomas Connery nació en Edimburgo, la capital de escocia, en 1930, en una familia humilde. Su madre era ama de casa y su padre camionero. A los 13 años dejó el colegio y comenzó a trabajar, hasta que dos años después se enroló en la Marina británica, aunque tuvo que abandonarla por una úlcera de estómago tres años después.
Ha trabajado de casi todo: peón, vigilante nocturno, minero, carpintero, socorrista, futbolista profesional... A todo esto añadía su afición por el deporte, sobre todo el boxeo. Pero su incursión en el mundo del espectáculo no llegó hasta que participó en el concurso de Mister Universo, aconsejado por su amigo Jimmie Laurie. Allí, le ficha un cazatalentos, trabaja como modelo publicitario, y debuta con un pequeño papel en el musical South Pacific (1951). En 1953 decide cambiar su nombre por el de Sean, pronunciación escocesa de Shane, película de George Stevens.
A partir de ese momento, alternaba teatro, televisión y esporádicas apariciones en el cine. Sus películas más importantes de esta época son: Ruta infernal, La frontera del terror, Brumas de inquietud y La gran aventura de Tarzán.
Con licencia para matar
Sin duda, el éxito le llegó en 1962, cuando fue elegido entre varios aspirantes para ser el primer James Bond, el agente secreto creado por Ian Flemming. De esta saga rodó cinco películas: 007 contra el doctor No, Desde Rusia con amor, Operación Trueno, Sólo se vive dos veces o Diamantes para la eternidad. Más tarde, en 1082, volvió a tener “licencia para matar” en Nunca digas nunca jamás. Este papel lo fue combinando con otras películas, como El día más largo, Marnie la ladrona y Un loco maravilloso. A pesar de rodar otras películas, en los años 70 pensó que se estaba encasillando en el personaje y decidió dejar de interpretar al agente más famoso de la historia del cine. Desde entonces ha trabajado en otras películas, como El hombre que pudo reinar, El nombre de la rosa, Los intocables de Elliot Ness, Indiana Jones y la última cruzada, La Roca, La trampa o Descubriendo a Forrester.
Ganó el Óscar al mejor actor en 1987 por Los intocables de Elliot Ness ante actores también de gran talla como Albert Brooks (Al filo de la noticia), Morgan Freeman (El reportero de la calle 42), Vincent Gardenia (Hechizo de luna) y Denzel Washington (Cry Freedom). Pero ha ganado otros premios, como tres Globos de oro en 1982. Es doctor honoris causa por la Universidad de Heriot-Watt y de Saint Andrews, de Escocia, paradójicamente sin tener estudios. En 1989 fue elegido como el hombre más sexi del mundo por la revista Life, y en 1999 el más sexi del siglo por la revista People. En 1990 formó su propia productora cinematográfica, Fountainbridge Productions. El nombre viene del barrio de Edimburgo donde nació.
Ha contraído matrimonio dos veces. Primero, en 1962, con la actriz Diane Cilento. Éste matrimonio duró once años. En 1975 se volvió a casar con Micheline Roquebrune, pintora franco-marroquí. Es miembro del Partido Nacional Escocés y tiene el título de Sir desde el año 2000. Ahora, tras su retirada, podrá disfrutar aún más del golf, deporte que practica asiduamente, y de su casa en Nassau (Bahamas).
Para saber más:
Página oficial de Sean Connery en inglés
Página de Sean Connery en español
Biografía y filmografía completa
Reportaje de actualidad
Escrito por: María García
Cuando tu pasión se convierte en tu profesión
Roberto Cueto, Guido Cortell y Asier Aranzubia son tres profesores de Comunicación Audiovisual de la Universidad Carlos III de Madrid. Cada uno es de una ciudad diferente. Cada uno terminó en esta universidad por una circunstancia distinta. Cada uno tiene una forma diferente de dar clase. Pero les une una cosa: su cercanía y "buen rollo" con los alumnos. Les descubrimos un poco más en esta entrevista.

Asier Aranzubia
¿Cuándo y cómo empezó tu pasión por el cine?
Roberto Cueto: Desde que tengo uso de razón. Cuando era muy pequeño era una cosa que enseguida me cautivó. Era una época en la que además no había tanta posibilidad de cine como ahora. Había dos canales de televisión nada más, que ponían tres o cuatro películas a la semana. No había vídeo, lógicamente. También por eso era también una cosa más preciada, más valorada, porque veías muy poco cine, y lo tenías más mitificado. En el colegio donde yo iba nos ponían películas los sábados. Yo intentaba ir al cine todo lo que podía. Cuando eres pequeño y no tienes dinero, ir a ver una película era un acontecimiento. Yo creo que eso lo que me enganchó. Y desde entonces, primero como aficionado, y después empecé a escribir sobre cine. Lo que era mi pasión de toda la vida, se convirtió en mi profesión. Es una pasión más emocional que sentimental.
Guido Cortell: Desde que era pequeño y veía las películas en la tele. Yo tengo el recuerdo de un ciclo de cine antiguo que hacían cuando era muy niño en la televisión. Luego, en el colegio donde yo estudiaba pusieron El hombre tranquilo, de John Ford, tenía yo 9 años, quizás. No sé si ese es el punto que me hizo decidirme por el cine, pero sé que lo recuerdo con impacto.
Asier Aranzubia: Hasta que empecé la universidad, en el año 90, era un espectador convencional. Luego, en la carrera, me empecé a dar cuenta de que el cine me interesaba mucho. La carrera de Periodismo no me gustaba, así que me pasaba los días en la Biblioteca de la Universidad de Lejona (País Vasco) leyendo sobre cine y viendo películas, en vez de ir a clase. Podía llegar a ver cuatro o cinco películas todos los días.
¿Tus estudios fueron relacionados con el cine?
R.C.: No. Me planteé hacer imagen. Pero mucha gente que estaba estudiando Imagen me dijo que tampoco era muy recomendable. Así que hice Filología Hispánica. Me especialicé en Literatura. Y la literatura y el cine tienen muchos puntos en contacto. No perdí el contacto con el cine en ningún momento, y seguía siendo muy cinéfilo, mientras estudiaba la carrera. Luego me empecé a dedicar al periodismo cinematográfico. Trabajé en revistas de televisión, y luego pasé a revistas de cine, como Fotogramas. Y este año me he pasado a la enseñanza, aunque lo sigo compatibilizando con la escritura.
G.C.: Sí. En el instituto me metí en una asociación cultural de Puzol, en Valencia. Entregué un corto que había hecho con 14 años, muy cutre, de ciencia-ficción. Allí decidí que me venía a Madrid a estudiar algo relacionado con el cine. Luego estuve en una escuela privada de cine. Y después estudié Comunicación Audiovisual en la Facultad de Ciencias de la Información de la Complutense.
A.A.: No. Estudié Periodismo y en toda la carrera sólo vi una asignatura de cine, en quinto, y era optativa. Después hice un doctorado sobre cine español, y la tesis sobre Serrano de Osma, un cineasta madrileño de los años cuarenta y cincuenta. Mi tesis, que se va a publicar ahora en Filmoteca Española, va a servir para recuperar la figura de este cineasta.

Roberto Cueto
¿Hace cuánto das clase en la Universidad Carlos III de Madrid?¿Qué asignaturas das?¿Has dado clases en más Universidades?
R.C.: Este es mi primer año en esta universidad. Doy Teoría y Crítica del Cine y Televisión Contemporánea en el campus de Getafe, y Fundamentos de la Comunicación Audiovisual en el campus de Colmenarejo. He dado Cursos de Verano y conferencias en la Universidad del País Vasco, en la de Pamplona y en la de Castellón. Doy clases también en la ECAM (Escuela de Cine de Madrid), y también he dado clase en la Escuela de Cine de BCN.
G.C: Yo estoy en esta Facultad desde el primer día que pusieron la primera piedra, es decir, hace tres años. Fui el primer contratado. De hecho, yo soy la persona que ha grabado las imágenes de la construcción del edificio, que fue para lo que me contrataron primero. Luego me contrataron de asociado, para el Taller de Televisión. Desde noviembre de 2004 soy profesor ayudante en las asignaturas de Guión y he dado Televisión Informativa. Mi primera experiencia académica fue ayudando en unas sustituciones en la Mississipi Southern University de Madrid. Luego di clase en la SEK de Segovia. de sustituto del profesor de prácticas de Realización e Iluminación.
A.A.: Este es el primer año que doy clase. Doy Teorías de la Comunicación Audiovisual y Teorías de la Comunicación Mediática.
¿Por qué decidiste dar clase en la Universidad Carlos III de Madrid?
R.C.: No fue una decisión meditada, si no que fue viniendo. Yo descubrí que me lo pasaba muy bien dar clase. El contacto con la gente me gusta mucho. Me interesa saber como reaccionan los alumnos ante una película.
Aparte, cuando terminé la carrera, estuve dando un año clases de literatura. Y la docencia no me daba ningún miedo. Descubrí que era una cosa que me gusta mucho. Me gusta el cine, y hablar de ello. Descubres a la gente cosas que tu has visto. Y esa capacidad de transmitirlo es una sensación que me encanta. La docencia es compartir con la gente lo que a ti te gusta, lo que a ti te interesa.
G.C.: Había tenido que dejar la parte más física del cine por una lesión de rodilla. Me quedé desconcertado y sin dinero. Me ofrecieron esto y vi que era una buena oportunidad. Como en el 2001 había probado en la SEK y me había gustado, decidí retomarlo. A mí dar clase me gusta.
A.A.: La salida más lógica, y la única para alguien que ha hecho una tesis doctoral es dedicarse a la docencia en la Universidad. Intenté sacar provecho a lo que había hecho. Como mi currículum apuntaba a ese sitio que me daba tanto miedo, esto es, la tarima, no me quedó más remedio que aceptarlo y empezar a hacerlo.
¿Cambiarías tu trabajo actual por cualquier otro?
R.C.: Cambiaría mi trabajo actual por retirarme millonario. Pero por otro no. Yo me lo paso muy bien haciendo esto. Es una suerte estar haciendo lo que te gusta. Ahora mismo no lo cambiaría. Siempre aspiras a ganar más y trabajar menos. Pero si te gusta tu trabajo, eso se nota, transmites entusiasmo. Yo intento que se note que a mí me gusta lo que hago.
G.C.: Yo si hubiera podido seguir trabajando en el cine, lo seguiría haciendo. Pero físicamente ya ha sido imposible. Intento estar a gusto con lo que tengo en cada momento. Luego la vida proveerá.
A.A.: Nunca entraba dentro de mis objetivos dar clase, por la sencilla razón de que hablar en público me da un pánico terrible. Pero hacer una tesis doctoral solo tiene sentido para dar clases. No sirve para nada más. Me tocó tragarme todo ese miedo escénico. Pero ahora no me gustaría hacer otro trabajo, porque al final he descubierto que lo que verdaderamente me gusta es esto. En estos cuatro meses, me he dado cuenta de que puedo conectar con la gente, tengo algunas cosas que contar (tampoco muchas) que le pueden interesar a la gente. A largo plazo, y poco a poco, acabaré haciendo las cosas bastante bien.

Guido Cortell
¿Qué gratificaciones te da este trabajo?
R.C.: Te obliga a salir a la calle. Dedicarte al cine como crítico o estudioso te aísla bastante. Antes de trabajar en la universidad, yo trabajaba en mi casa. Es peligroso ese aislamiento. La universidad te permite salir al mundo y estar en contacto con la gente joven, y ves que hay otras formas de comprender las cosas que no son las de tu época.
G.C.: Enseñando se aprende. Yo soy muy sociable, y me gusta la relación con la gente. Como cojo cariño a los alumnos, si veo que van entrando en los puestos de trabajo, eso es satisfactorio. Porque, aunque nunca sabes en que proporción, sabes que algo has tenido que servirles. Si no estuviera yo y estuviera otra persona, seguramente también estarían haciendo eso, pero nos gusta mentirnos, y creer que también es gracias a nosotros.
A.A: Muchas, empezando por mis compañeros de trabajo y siguiendo por el trato con los alumnos. Yo estoy encantado con mis alumnos, y también me gusta la vida de la Universidad.
¿Te consideras un “friki”?
R.C.: Sí, claro. Mira que camiseta llevo: del Santo de la Máscara de Plata, un luchador mexicano que hacía películas muy malas. Yo creo que hay que serlo un poco para dedicarse a esto. Pero no hay que avergonzarse, y hay que reírse de ello. Yo siempre he dicho que habría que crear el “Día del Orgullo Friki”, y empezar a reivindicarlo. Pero el probema viene cuando la "cultura freak" se convierte en una forma de vida y se genera aislamiento.
G.C.: No. Yo pude empezar a estar relacionado con el mundo “friki”, porque fui colaborador de un fanzine que se llamaba “2000 maniacos”. Pero yo no le vi salida a eso. Yo creo que soy un poco más serio. Porque mi pasión no nació sólo de subproductos cinematográficos Z, sino del cine clásico.
A.A.: ¿Qué pregunta es esa? A esoe niego a responder. Si yo soy un tío normal. No soy un “friki” para nada. Además, si yo soy de pueblo y se me nota. Yo soy muy rural.
Para saber más:
Roberto Cueto coordina un seminario sobre Calle Mayor, de Juan Antonio Bardem.
Experiencia profesional de Roberto Cueto (al final de la página)
Guido Cortell trabajó de Director de Fotografía en 7337
Artículos de Asier Aranzubia
Entrevista
Escrito por: María García

Asier Aranzubia
¿Cuándo y cómo empezó tu pasión por el cine?
Roberto Cueto: Desde que tengo uso de razón. Cuando era muy pequeño era una cosa que enseguida me cautivó. Era una época en la que además no había tanta posibilidad de cine como ahora. Había dos canales de televisión nada más, que ponían tres o cuatro películas a la semana. No había vídeo, lógicamente. También por eso era también una cosa más preciada, más valorada, porque veías muy poco cine, y lo tenías más mitificado. En el colegio donde yo iba nos ponían películas los sábados. Yo intentaba ir al cine todo lo que podía. Cuando eres pequeño y no tienes dinero, ir a ver una película era un acontecimiento. Yo creo que eso lo que me enganchó. Y desde entonces, primero como aficionado, y después empecé a escribir sobre cine. Lo que era mi pasión de toda la vida, se convirtió en mi profesión. Es una pasión más emocional que sentimental.
Guido Cortell: Desde que era pequeño y veía las películas en la tele. Yo tengo el recuerdo de un ciclo de cine antiguo que hacían cuando era muy niño en la televisión. Luego, en el colegio donde yo estudiaba pusieron El hombre tranquilo, de John Ford, tenía yo 9 años, quizás. No sé si ese es el punto que me hizo decidirme por el cine, pero sé que lo recuerdo con impacto.
Asier Aranzubia: Hasta que empecé la universidad, en el año 90, era un espectador convencional. Luego, en la carrera, me empecé a dar cuenta de que el cine me interesaba mucho. La carrera de Periodismo no me gustaba, así que me pasaba los días en la Biblioteca de la Universidad de Lejona (País Vasco) leyendo sobre cine y viendo películas, en vez de ir a clase. Podía llegar a ver cuatro o cinco películas todos los días.
¿Tus estudios fueron relacionados con el cine?
R.C.: No. Me planteé hacer imagen. Pero mucha gente que estaba estudiando Imagen me dijo que tampoco era muy recomendable. Así que hice Filología Hispánica. Me especialicé en Literatura. Y la literatura y el cine tienen muchos puntos en contacto. No perdí el contacto con el cine en ningún momento, y seguía siendo muy cinéfilo, mientras estudiaba la carrera. Luego me empecé a dedicar al periodismo cinematográfico. Trabajé en revistas de televisión, y luego pasé a revistas de cine, como Fotogramas. Y este año me he pasado a la enseñanza, aunque lo sigo compatibilizando con la escritura.
G.C.: Sí. En el instituto me metí en una asociación cultural de Puzol, en Valencia. Entregué un corto que había hecho con 14 años, muy cutre, de ciencia-ficción. Allí decidí que me venía a Madrid a estudiar algo relacionado con el cine. Luego estuve en una escuela privada de cine. Y después estudié Comunicación Audiovisual en la Facultad de Ciencias de la Información de la Complutense.
A.A.: No. Estudié Periodismo y en toda la carrera sólo vi una asignatura de cine, en quinto, y era optativa. Después hice un doctorado sobre cine español, y la tesis sobre Serrano de Osma, un cineasta madrileño de los años cuarenta y cincuenta. Mi tesis, que se va a publicar ahora en Filmoteca Española, va a servir para recuperar la figura de este cineasta.

Roberto Cueto
¿Hace cuánto das clase en la Universidad Carlos III de Madrid?¿Qué asignaturas das?¿Has dado clases en más Universidades?
R.C.: Este es mi primer año en esta universidad. Doy Teoría y Crítica del Cine y Televisión Contemporánea en el campus de Getafe, y Fundamentos de la Comunicación Audiovisual en el campus de Colmenarejo. He dado Cursos de Verano y conferencias en la Universidad del País Vasco, en la de Pamplona y en la de Castellón. Doy clases también en la ECAM (Escuela de Cine de Madrid), y también he dado clase en la Escuela de Cine de BCN.
G.C: Yo estoy en esta Facultad desde el primer día que pusieron la primera piedra, es decir, hace tres años. Fui el primer contratado. De hecho, yo soy la persona que ha grabado las imágenes de la construcción del edificio, que fue para lo que me contrataron primero. Luego me contrataron de asociado, para el Taller de Televisión. Desde noviembre de 2004 soy profesor ayudante en las asignaturas de Guión y he dado Televisión Informativa. Mi primera experiencia académica fue ayudando en unas sustituciones en la Mississipi Southern University de Madrid. Luego di clase en la SEK de Segovia. de sustituto del profesor de prácticas de Realización e Iluminación.
A.A.: Este es el primer año que doy clase. Doy Teorías de la Comunicación Audiovisual y Teorías de la Comunicación Mediática.
¿Por qué decidiste dar clase en la Universidad Carlos III de Madrid?
R.C.: No fue una decisión meditada, si no que fue viniendo. Yo descubrí que me lo pasaba muy bien dar clase. El contacto con la gente me gusta mucho. Me interesa saber como reaccionan los alumnos ante una película.
Aparte, cuando terminé la carrera, estuve dando un año clases de literatura. Y la docencia no me daba ningún miedo. Descubrí que era una cosa que me gusta mucho. Me gusta el cine, y hablar de ello. Descubres a la gente cosas que tu has visto. Y esa capacidad de transmitirlo es una sensación que me encanta. La docencia es compartir con la gente lo que a ti te gusta, lo que a ti te interesa.
G.C.: Había tenido que dejar la parte más física del cine por una lesión de rodilla. Me quedé desconcertado y sin dinero. Me ofrecieron esto y vi que era una buena oportunidad. Como en el 2001 había probado en la SEK y me había gustado, decidí retomarlo. A mí dar clase me gusta.
A.A.: La salida más lógica, y la única para alguien que ha hecho una tesis doctoral es dedicarse a la docencia en la Universidad. Intenté sacar provecho a lo que había hecho. Como mi currículum apuntaba a ese sitio que me daba tanto miedo, esto es, la tarima, no me quedó más remedio que aceptarlo y empezar a hacerlo.
¿Cambiarías tu trabajo actual por cualquier otro?
R.C.: Cambiaría mi trabajo actual por retirarme millonario. Pero por otro no. Yo me lo paso muy bien haciendo esto. Es una suerte estar haciendo lo que te gusta. Ahora mismo no lo cambiaría. Siempre aspiras a ganar más y trabajar menos. Pero si te gusta tu trabajo, eso se nota, transmites entusiasmo. Yo intento que se note que a mí me gusta lo que hago.
G.C.: Yo si hubiera podido seguir trabajando en el cine, lo seguiría haciendo. Pero físicamente ya ha sido imposible. Intento estar a gusto con lo que tengo en cada momento. Luego la vida proveerá.
A.A.: Nunca entraba dentro de mis objetivos dar clase, por la sencilla razón de que hablar en público me da un pánico terrible. Pero hacer una tesis doctoral solo tiene sentido para dar clases. No sirve para nada más. Me tocó tragarme todo ese miedo escénico. Pero ahora no me gustaría hacer otro trabajo, porque al final he descubierto que lo que verdaderamente me gusta es esto. En estos cuatro meses, me he dado cuenta de que puedo conectar con la gente, tengo algunas cosas que contar (tampoco muchas) que le pueden interesar a la gente. A largo plazo, y poco a poco, acabaré haciendo las cosas bastante bien.

Guido Cortell
¿Qué gratificaciones te da este trabajo?
R.C.: Te obliga a salir a la calle. Dedicarte al cine como crítico o estudioso te aísla bastante. Antes de trabajar en la universidad, yo trabajaba en mi casa. Es peligroso ese aislamiento. La universidad te permite salir al mundo y estar en contacto con la gente joven, y ves que hay otras formas de comprender las cosas que no son las de tu época.
G.C.: Enseñando se aprende. Yo soy muy sociable, y me gusta la relación con la gente. Como cojo cariño a los alumnos, si veo que van entrando en los puestos de trabajo, eso es satisfactorio. Porque, aunque nunca sabes en que proporción, sabes que algo has tenido que servirles. Si no estuviera yo y estuviera otra persona, seguramente también estarían haciendo eso, pero nos gusta mentirnos, y creer que también es gracias a nosotros.
A.A: Muchas, empezando por mis compañeros de trabajo y siguiendo por el trato con los alumnos. Yo estoy encantado con mis alumnos, y también me gusta la vida de la Universidad.
¿Te consideras un “friki”?
R.C.: Sí, claro. Mira que camiseta llevo: del Santo de la Máscara de Plata, un luchador mexicano que hacía películas muy malas. Yo creo que hay que serlo un poco para dedicarse a esto. Pero no hay que avergonzarse, y hay que reírse de ello. Yo siempre he dicho que habría que crear el “Día del Orgullo Friki”, y empezar a reivindicarlo. Pero el probema viene cuando la "cultura freak" se convierte en una forma de vida y se genera aislamiento.
G.C.: No. Yo pude empezar a estar relacionado con el mundo “friki”, porque fui colaborador de un fanzine que se llamaba “2000 maniacos”. Pero yo no le vi salida a eso. Yo creo que soy un poco más serio. Porque mi pasión no nació sólo de subproductos cinematográficos Z, sino del cine clásico.
A.A.: ¿Qué pregunta es esa? A esoe niego a responder. Si yo soy un tío normal. No soy un “friki” para nada. Además, si yo soy de pueblo y se me nota. Yo soy muy rural.
Para saber más:
Roberto Cueto coordina un seminario sobre Calle Mayor, de Juan Antonio Bardem.
Experiencia profesional de Roberto Cueto (al final de la página)
Guido Cortell trabajó de Director de Fotografía en 7337
Artículos de Asier Aranzubia
Entrevista
Escrito por: María García
Perfil de los entrevistados
Fecha y lugar de nacimiento
Roberto Cueto: Madrid, 1965.
Guido Cortell: Valencia. Los datos personales no los digo.
Asier Aranzubia: Bilbao, 21 de julio de 1973.
Película favorita.
R.C.: El King Kong de 1933, de Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack.
G.C.: Murieron con las botas puestas, de Raoul Walsh. No es porque piense que es la mejor, sino porque la vi de pequeño, y luego jugábamos a vaqueros y cantábamos la canción.
A.A.: El mundo de Apu, de Satyajit Apu.
Libro sobre cine favorito
R.C.: El significado del film de David Bordwell
G.C.: No tengo uno, pero recomiendo Las aventuras de un guionista en Hollywood, de William Goldman.
A.A.: Hay muchos.
Director favorito
R.C.: Kurosawa
G.C.: Tengo muchos: Raoul Walsh, Scorsese, Paul Thomas Anderson, Hitchcock, Welles, Coppola, Kubrick, Spielberg…
A.A.: Ernst Lubitsch.
Actor o actriz favorito/a
R.C.: Richard Burton y Shu Qi.
G.C.: Marlon Brando, Laurence Oliver y Michael Caine.
A.A.: Sterling Hayden y Joanne Bennet.
Banda sonora favorita
R.C.: Vértigo de Jerry Goldsmith.
G.C: Conan el bárbaro, de Basil Poledouris
A.A.: Los cuatrocientos golpes, de Jean-Claude Marchetti.
¿Cine contemporáneo o clásico?
R.C.: Contemporáneo.
G.C: Los dos.
A.A.: De todo un poco.
¿Prefieres reír o llorar con una película?
R.C.: Reír.
G.C: Reír.
A.A.: Reír, porque cuando lloro paso vergüenza. Entre hombres está muy mal visto llorar.
Última película que has visto
R.C.: El Coleccionista de cadáveres, de Edward Mann pero por razones profesionales. Es muy mala.
G.C.: Plan Oculto, de Spike Lee.
A.A.: Volver, de Almodóvar.
¿Has utilizado alguna vez tus conocimientos sobre cine para ligar?
R.C.: Sí, pero no funciona.
G.C.: No, porque desde pequeño era tan “plasta”, que me llamaban “el enciclopedia” porque me sabía todos los datos de todas las películas. Yo siempre uso el humor.
A.A.: No. Es super cutre eso. Pero en el amor y en la guerra todo vale.
Roberto Cueto: Madrid, 1965.
Guido Cortell: Valencia. Los datos personales no los digo.
Asier Aranzubia: Bilbao, 21 de julio de 1973.
Película favorita.
R.C.: El King Kong de 1933, de Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack.
G.C.: Murieron con las botas puestas, de Raoul Walsh. No es porque piense que es la mejor, sino porque la vi de pequeño, y luego jugábamos a vaqueros y cantábamos la canción.
A.A.: El mundo de Apu, de Satyajit Apu.
Libro sobre cine favorito
R.C.: El significado del film de David Bordwell
G.C.: No tengo uno, pero recomiendo Las aventuras de un guionista en Hollywood, de William Goldman.
A.A.: Hay muchos.
Director favorito
R.C.: Kurosawa
G.C.: Tengo muchos: Raoul Walsh, Scorsese, Paul Thomas Anderson, Hitchcock, Welles, Coppola, Kubrick, Spielberg…
A.A.: Ernst Lubitsch.
Actor o actriz favorito/a
R.C.: Richard Burton y Shu Qi.
G.C.: Marlon Brando, Laurence Oliver y Michael Caine.
A.A.: Sterling Hayden y Joanne Bennet.
Banda sonora favorita
R.C.: Vértigo de Jerry Goldsmith.
G.C: Conan el bárbaro, de Basil Poledouris
A.A.: Los cuatrocientos golpes, de Jean-Claude Marchetti.
¿Cine contemporáneo o clásico?
R.C.: Contemporáneo.
G.C: Los dos.
A.A.: De todo un poco.
¿Prefieres reír o llorar con una película?
R.C.: Reír.
G.C: Reír.
A.A.: Reír, porque cuando lloro paso vergüenza. Entre hombres está muy mal visto llorar.
Última película que has visto
R.C.: El Coleccionista de cadáveres, de Edward Mann pero por razones profesionales. Es muy mala.
G.C.: Plan Oculto, de Spike Lee.
A.A.: Volver, de Almodóvar.
¿Has utilizado alguna vez tus conocimientos sobre cine para ligar?
R.C.: Sí, pero no funciona.
G.C.: No, porque desde pequeño era tan “plasta”, que me llamaban “el enciclopedia” porque me sabía todos los datos de todas las películas. Yo siempre uso el humor.
A.A.: No. Es super cutre eso. Pero en el amor y en la guerra todo vale.
Guiones para recordar
Las asociaciones de cine de Estados Unidos han elegido los 101 mejores guiones de cine.
Todo cinéfilo guarda en su memoria frases cumbres, que lanza de vez en cuando, como para que su realidad diaria se meta en una pantalla y pueda vivir, por un momento, una vida de cine.
Seguramente en nuestra cabeza resuene la voz del actor que la dijo por primera vez en el rodaje, y la sigue repitiendo, como en un sueño que nunca se acaba, cada vez que alguien conecta su DVD. Desgraciadamente, otras muchas veces sólo podemos recordar esa voz en su versión doblada, por esa manía del cine en España.
Pero que nosotros podamos volver a utilizar esa frase cuando queramos sentirnos de cine no es gracias al actor. Tampoco gracias al director, sino gracias a uno o varios guionistas, que tuvieron una idea brillante y decidieron pasarla al papel, y que tras años de encuentros y desencuentros, se materializó en una película.
Para que volvamos a recordar esas frases que ya no sólo forman parte del cine, sino de la historia, las asociaciones de cine de Estados Unidos han elegido los 101 mejores guiones de cine. En el número uno ha quedado una bella historia de amor: Casablanca. Le han seguido otras muchos clásicos: El Padrino, Chinatown, Ciudadano Kane, Eva al desnudo, Annie Hall, El crepúsculo de los dioses, Un mundo implacable, Con faldas y a lo loco y El padrino II forman el top ten.
¿Quién no ha repetido alguna vez la célebre frase: “Este es el comienzo de una gran amistad”? Esta es su frase más repetida, pero sin duda tiene otras muchas que no la desmerecen. Por ejemplo: “Siempre nos quedará París”; “De todos los cafés del mundo, tuvo que elegir el mío”; o “Tócala otra vez, Sam”. Y una frase que a todos nos ha pasado alguna vez: “El mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos”.

Casablanca fue dirigida en 1942 por Michael Curtiz. El estilo de Humphrey Bogart se plasmó en la pantalla a través del personaje de Rick, y la elegante Ingrid Bergman interpretaba a Ilsa. El guión se lo debemos a Julius y Philip Epsteis, y a Howard Koch, ganadores del Óscar al mejor guión. Está basado en la obra teatral Every Body comes to Rick’s de Murria Burnett y Joan Alison.


Destaca entre los diez mejores guiones las dos primeras partes de El Padrino, de Francis Ford Coppola (1972 y 1974) Estas dos películas de culto tienen muchos seguidores que usan sus frases en cualquier momento que se les precie: “Voy a hacerle una oferta que no podrá rechazar”; “Siempre me he negado a ser un muñeco movido por los hilos de los poderosos” (seguramente ahora mismo lo has intentado leer como Marlon Brando, pero esa voz es única); “No es nada personal, es cuestión de negocios”; “Nunca te pongas del lado de nadie que vaya contra la familia”. Nadie como Coppola y Mario Puzo supieron retratar el mundo de la mafia siciliana.

Chinatown es una de las obras maestras de Roman Polanski, interpretada por Jack Nicholson. Robert Towne se llevó el Oscar al mejor guión original en 1974.

Ciudadano Kane, basada en la vida del editor de periódicos William Randolph Hearst, fue escrita por Orson Welles, también su director e intérprete, y Herman Mankiewicz, en 1941. Esta película contiene un gran mensaje sobre la vida y la riqueza. Como muestra, dos de sus frases: “Si no hubiera sido tan rico, habría sido un buen hombre", y “La vejez es la única enfermedad de la que uno ya no espera jamás curarse”.

Eva al desnudo fue dirigida y escrita por John Mankiewicz en 1950 e interpretada por Bette Davis. También ganó el Óscar al mejor guión. De sus catorce nominaciones (todo un record), consiguió seis.

Annie Hall es uno de esos guiones de humor inteligente que sólo el excéntrico Woody Allen puede escribir, en unión con Marshall Brickman Éstas son algunas muestras de este humor: "En Beverly Hills no tiran la basura, la convierten en televisión" o "Una relación es como un tiburón; tiene que estar continuamente avanzando o se muere. Y me parece que lo que aquí tenemos es un tiburón muerto". Destacan de Woody Allen otras tres películas más en la lista: Manhattan (puesto 54), Delitos y faltas (puesto 57) y Hannah y sus hermanas (puesto 95).


Billy Wilder aparece en el séptimo y el noveno puesto. El crepúsculo de los dioses (1950) (cuyo título original es Sunset Blvd., nada que ver con la traducción) es obra del genial Billy Wilder en conjunción con Charles Brackett y D.M. Marshman Jr. Con faldas y a lo loco (1959) estaba interpretada por un trío genial: Marilyn Monroe, Tony Curtis y Jack Lemmon. El gui´n fue escrito por Billy Wilder y I.A.L. Diamond, basándose en un relato de Robert Thoeren y Michael Logan.

Network, un mundo implacable, que ocupa el octavo lugar, fue dirigida en 1976 por Sydney Lumet y escrita por Paddy Chayefsky.
Los críticos de cine americanos han elegido 101 guiones como los mejores de la historia. Seguro que otros geniales han quedado fuera. Cada uno tenemos nuestros favoritos. Ahora sólo es cuestión de sentarse en el sofá, y descubrir cada uno de esos guiones.
Para saber más:
Los 101 mejores guiones de la historia del cine
Fotogramas
Reportaje temático
Escrito por: María García
Todo cinéfilo guarda en su memoria frases cumbres, que lanza de vez en cuando, como para que su realidad diaria se meta en una pantalla y pueda vivir, por un momento, una vida de cine.
Seguramente en nuestra cabeza resuene la voz del actor que la dijo por primera vez en el rodaje, y la sigue repitiendo, como en un sueño que nunca se acaba, cada vez que alguien conecta su DVD. Desgraciadamente, otras muchas veces sólo podemos recordar esa voz en su versión doblada, por esa manía del cine en España.
Pero que nosotros podamos volver a utilizar esa frase cuando queramos sentirnos de cine no es gracias al actor. Tampoco gracias al director, sino gracias a uno o varios guionistas, que tuvieron una idea brillante y decidieron pasarla al papel, y que tras años de encuentros y desencuentros, se materializó en una película.
Para que volvamos a recordar esas frases que ya no sólo forman parte del cine, sino de la historia, las asociaciones de cine de Estados Unidos han elegido los 101 mejores guiones de cine. En el número uno ha quedado una bella historia de amor: Casablanca. Le han seguido otras muchos clásicos: El Padrino, Chinatown, Ciudadano Kane, Eva al desnudo, Annie Hall, El crepúsculo de los dioses, Un mundo implacable, Con faldas y a lo loco y El padrino II forman el top ten.
¿Quién no ha repetido alguna vez la célebre frase: “Este es el comienzo de una gran amistad”? Esta es su frase más repetida, pero sin duda tiene otras muchas que no la desmerecen. Por ejemplo: “Siempre nos quedará París”; “De todos los cafés del mundo, tuvo que elegir el mío”; o “Tócala otra vez, Sam”. Y una frase que a todos nos ha pasado alguna vez: “El mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos”.

Casablanca fue dirigida en 1942 por Michael Curtiz. El estilo de Humphrey Bogart se plasmó en la pantalla a través del personaje de Rick, y la elegante Ingrid Bergman interpretaba a Ilsa. El guión se lo debemos a Julius y Philip Epsteis, y a Howard Koch, ganadores del Óscar al mejor guión. Está basado en la obra teatral Every Body comes to Rick’s de Murria Burnett y Joan Alison.


Destaca entre los diez mejores guiones las dos primeras partes de El Padrino, de Francis Ford Coppola (1972 y 1974) Estas dos películas de culto tienen muchos seguidores que usan sus frases en cualquier momento que se les precie: “Voy a hacerle una oferta que no podrá rechazar”; “Siempre me he negado a ser un muñeco movido por los hilos de los poderosos” (seguramente ahora mismo lo has intentado leer como Marlon Brando, pero esa voz es única); “No es nada personal, es cuestión de negocios”; “Nunca te pongas del lado de nadie que vaya contra la familia”. Nadie como Coppola y Mario Puzo supieron retratar el mundo de la mafia siciliana.

Chinatown es una de las obras maestras de Roman Polanski, interpretada por Jack Nicholson. Robert Towne se llevó el Oscar al mejor guión original en 1974.

Ciudadano Kane, basada en la vida del editor de periódicos William Randolph Hearst, fue escrita por Orson Welles, también su director e intérprete, y Herman Mankiewicz, en 1941. Esta película contiene un gran mensaje sobre la vida y la riqueza. Como muestra, dos de sus frases: “Si no hubiera sido tan rico, habría sido un buen hombre", y “La vejez es la única enfermedad de la que uno ya no espera jamás curarse”.

Eva al desnudo fue dirigida y escrita por John Mankiewicz en 1950 e interpretada por Bette Davis. También ganó el Óscar al mejor guión. De sus catorce nominaciones (todo un record), consiguió seis.

Annie Hall es uno de esos guiones de humor inteligente que sólo el excéntrico Woody Allen puede escribir, en unión con Marshall Brickman Éstas son algunas muestras de este humor: "En Beverly Hills no tiran la basura, la convierten en televisión" o "Una relación es como un tiburón; tiene que estar continuamente avanzando o se muere. Y me parece que lo que aquí tenemos es un tiburón muerto". Destacan de Woody Allen otras tres películas más en la lista: Manhattan (puesto 54), Delitos y faltas (puesto 57) y Hannah y sus hermanas (puesto 95).


Billy Wilder aparece en el séptimo y el noveno puesto. El crepúsculo de los dioses (1950) (cuyo título original es Sunset Blvd., nada que ver con la traducción) es obra del genial Billy Wilder en conjunción con Charles Brackett y D.M. Marshman Jr. Con faldas y a lo loco (1959) estaba interpretada por un trío genial: Marilyn Monroe, Tony Curtis y Jack Lemmon. El gui´n fue escrito por Billy Wilder y I.A.L. Diamond, basándose en un relato de Robert Thoeren y Michael Logan.

Network, un mundo implacable, que ocupa el octavo lugar, fue dirigida en 1976 por Sydney Lumet y escrita por Paddy Chayefsky.
Los críticos de cine americanos han elegido 101 guiones como los mejores de la historia. Seguro que otros geniales han quedado fuera. Cada uno tenemos nuestros favoritos. Ahora sólo es cuestión de sentarse en el sofá, y descubrir cada uno de esos guiones.
Para saber más:
Los 101 mejores guiones de la historia del cine
Fotogramas
Reportaje temático
Escrito por: María García
King Kong gigante

Esta semana, la productora Universal lanza en DVD la película de Peter Jackson King- Kong. Y que mejor forma de promocionarla que por todo lo grande. En el Paseo de la Castellana, 85, el martes 4 de abril, a las 9 de la noche se proyectará una hora del film en la fachada del edificio.
La improvisada "pantalla" mide 900 metros cuadrados, y las mejores escenas de la película se podrán escuchar con un sonido de 8.000 watios. Se han elegido los momentos más impactantes para que sea lo más impresionante posible. Todo ello irá acompañado de una presentación especial.
La película se estrenó en el año 2005. Peter Jackson se atrevía con este "remake" de 1933 después de finalizar, con grandes elogios, su trilogía de El Seños de los Anillos. Naomi Watts y Adrien Broddy la protagonizan. La cinta ganó los Oscars de mejor sonido y mejor efectos especiales. Ahora, los madrileños la podemos disfrutar en un marco inigualable.
Para saber más:
Página oficial de la película
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La Butaca
Escrito por María García Ayuela
Sharon Stone presenta "Instinto Básico 2" en Madrid

El martes 21 de marzo llegó a Madrid Sharon Stone para presentar su nueva película, Instinto Básico 2, dirigida por Michael Caton-Jones. La película se estrenará en las salas el 31 de marzo.
La actriz, procedente de París y con destino a Berlín, dio una rueda de prensa en el Hotel Villamagna tras aterrizar con su avión privado en Torrejón de Ardoz. La anécdota la protagonizó un reportero del programa televisivo Caiga quien caiga, quien le entregó una tarta de chocolate. Ella, emocionada, sopló las velas de su 48 cumpleaños, que tuvo lugar el pasado día 10 de marzo. Más tarde, acudió al estreno del film en un cine de la Gran Vía.
Sharon Stone vuelve a representar a Catherine Tramell catorce años después de que se hiciera famosa por el cruce de piernas más famoso de la historia del cine. Esta vez la acción se tralada de San Francisco a Londres.
A la actriz la acompañan en su papel de mujer fatal Charlotte Rampling, el actor británico David Morrissey, en el papel del psiquiatra tentado, y David Thwelis, que da vida al policía que intenta dar caza a Tramell.
Para saber más:
La visita a Madrid en fotos
Más información:
www.elmundo.es
www.abc.es
www.elmulticine.com
www.cinestrenos.com
Escrito por María García Ayuela





