Día 1
Escribí algo larguísimo, pero se jodió y se borró. Era espontáneo y natural, si ahora me pongo a reescribir será tirar de memoria y como a partir de ayer como cosas frescas paso de escrituras refritas.
No más. Va bien la cosa, de vuelta a la etapa de las flores, al punto 0, Ítaca corporal y a lo que se me vaya ocurriendo cada día durante los próximos tres meses, más la infinidad llamada mantenimiento.
Por cierto, una recomendación de lo mejorcito del folk vasco "Maitia nun zira" de Kepa Junkera. Sencillamente encantador.
No más. Va bien la cosa, de vuelta a la etapa de las flores, al punto 0, Ítaca corporal y a lo que se me vaya ocurriendo cada día durante los próximos tres meses, más la infinidad llamada mantenimiento.
Por cierto, una recomendación de lo mejorcito del folk vasco "Maitia nun zira" de Kepa Junkera. Sencillamente encantador.
Día CERO
Me llamo Martina. Tengo 36 años, siete de ellos compartidos con Mateo. Hoy hemos ido a comprar ropa y se ha reído de mí, a estas alturas. Cuando estamos en la cama no le da tanta risa y bien que dice que le encanto. ¿En qué quedamos? Luego pregunta si me enfado. No señor, no me enfado. Soy perfectamente consciente de que me sobran unos quilos- vaaale, de ocho a diez-, lo que me mosquea hasta el infinito es que en momentos de oso amoroso me diga que estoy genial y que con la mente fría se ría e invente palabros para llamarme, según él dice, cariñosamente (como dagor- que como podéis deducir es gorda al revés). Que se aclare y deje de marearme (¿o mentirme?), que él también lleva lo suyo y yo no le digo nada. Además, yo sé perfectamente lo que hay, que para eso tengo ojos, espejos y pantalones vaqueros de hace cuatro años guardados en la parte de arriba del armario con la esperanza de que algún día vuelvan a caberme. Porque el no ser religiosa no supone no tener fe.
Me pincha y se ríe. Dice que no puedo, cree que no puedo. Pero me parece que este todavía no sabe con quién se va a la cama cada noche. Me he apostado con él un kg por semana: si gano, iremos a clases de baile; si gana él tendré que ir a pescar al puerto este verano por las noches en su pueblo. Se va a tragar su risa bobalicona cuando me compara con veinteañeras y me dice eso de "con lo que tú has sido..." (y es que nos conocemos desde los quince años). Los años pasan, los cuerpos cambian y, sí, se me fue de madre mi relación con la comida. Pero no hay nada irreparable (todavía).
Así que aquí estoy, preparada y mentalizada para empezar mañana el reto. Si consigo perder un kg de aquí al viernes o sábado, me lo llevo a bailar salsa. ¿Qué os parece? Se va a enterar quién soy yo y de qué estoy hecha. Y es que, el muy machista, todavía piensa que somos el sexo débil. Para qué...
lunes 23 de marzo
Estatura: 1.70
Peso: 69.7
Me pincha y se ríe. Dice que no puedo, cree que no puedo. Pero me parece que este todavía no sabe con quién se va a la cama cada noche. Me he apostado con él un kg por semana: si gano, iremos a clases de baile; si gana él tendré que ir a pescar al puerto este verano por las noches en su pueblo. Se va a tragar su risa bobalicona cuando me compara con veinteañeras y me dice eso de "con lo que tú has sido..." (y es que nos conocemos desde los quince años). Los años pasan, los cuerpos cambian y, sí, se me fue de madre mi relación con la comida. Pero no hay nada irreparable (todavía).
Así que aquí estoy, preparada y mentalizada para empezar mañana el reto. Si consigo perder un kg de aquí al viernes o sábado, me lo llevo a bailar salsa. ¿Qué os parece? Se va a enterar quién soy yo y de qué estoy hecha. Y es que, el muy machista, todavía piensa que somos el sexo débil. Para qué...
lunes 23 de marzo
Estatura: 1.70
Peso: 69.7





