Mis peleas con la informática y con el inglés
Sé bordar, aprendí a los nueve años, y lo fui perfeccionando hasta convertirlo en un arte, poco apreciado hoy en día por lo improductivo e inútil, pero arte. Mi maestra de bordado se quedaba extasiada cuando veía mis mantelitos terminados. Miles de minúsculas puntadas dadas con una precisión milimétrica, una a una, sobre un dibujo sobre tela, de motivos florales casi siempre, más barrocos y extensos cuanto más perfeccionaba mi técnica. Ese arte, hoy tan en desuso, me sirvió en mi adolescencia para preparar, durante tres largos años de mi vida, un ajuar (a alguno de mis jóvenes lectores les sonará a chino eso del ajuar, y si no a chino, al menos sí a tiempos de maricastaña, pero es que una servidora tiene sus añitos, y ha vivido parte de una dictadura, y una transición y, por último, ha tenido a bien subirse al carro de esto que llamamos modernidad)... decía, un ajuar pacientemente elaborado, día tras día, a la luz de un ventanal, con un bastidor en las rodillas, tensando telas como si fuesen lienzos, pincelados de enjabados, rechilé, bodoques, cordoncillos, pespuntes simples, cadenetas... deshilando madejas de finos hilos de suaves colores de moliné, guardados en una cajita de latón, junto a afileteros de finísimas agujas que no dejasen rastro en la tela, un dedal pequeño, que aún uso, un punzón y unas tijeras pequeñas de punta afilada. Manos escrupolosamente lavadas, con la misma pulcritud y esmero con la que luego me las he lavado para ayudar a instrumentar en un quirófano, y la paciencia de la que espera... una boda que nunca llegó a celebrarse, pero esa es otra historia.
A parte de las sutilezas con la aguja y el dedal, sé zurcir, sé poner una cremallera, sé coger el bajo a un pantalón... vamos, que a mi suegra no le di la oportunidad de decir eso de "estas estudiantas no saben ni coser un botón"... tendrá otras quejas, pero esa no.
Sé cocinar, ese otro arte entre pucheros. Sabores, olores y colores de mi tierra, de la Mancha... todo un potencial de creatividad.
He reunido cualidades para el deporte, casi todo tipo de deporte, menos la natación... que una es de secano, y aquí no hay agua, y la poca que hay nos la quitan los murcianos... Pero dame llanura manchega para correr y Forrest, Forrest Gump no me alcanza los talones. Quien me conoce sabe que no miento: fui subcampeona regional de lanzamiento de pesas... ahí es na... aquí, donde me veis... pero por aquel entonces, 1979, soltaba mi brazo y tumbaba a Urtain... bruta como un arado... vale, he exagerado un poco, a Urtain no, pero a Perico Fernández seguro que sí... Sí, sí, estaba acostumbrada a cargar fardos, alpacas las llamamos aquí en la Mancha, de paja que pesaban más que yo, ¿cómo no iba a lanzar una insignificante bola de metal a tomar vientos?... ¡pues claro!...
Cantaba, bailaba, tocaba la guitarra... ahora ya todo en -aba
Y todas mis aptitudes, sin asomo de modestia y sin ya abuelas que las encomien, por eso las cuento yo, ¿a cuento de qué?, pues porque a mí, que padezco del odioso defecto de buscar la perfección en todo cuanto se pone en mi camino y en todo cuanto hago en esta vida, incluso en lo superfluo, no hay cosa que me desespere más que sentirme una inútil intentando usar las nuevas tecnologías, digansé los móviles o cámaras digitales... cuyas intrucciones de uso parecen informes en clave de la CIA... y los ordenadores y el puñetero internet. Me exaspera no controlar el espacio en el que me quiero mover... ¡joder!, yo que he recorrido tejados sin atisbo de ningún vértigo, me marea navegar sin rumbo fijo por estos mares novedosos.
Y mi hermana manejando el ordenador y todas las zorrerías nuevas a la perfección: photoshop, power point, mp3, pendrive, etc, etc... Son herramientas de su trabajo para su página web, para su blog , para sus programas de radio... Mi hermano no digamos, no sé cuántas cámaras de video, de fotos, cuántos móviles... cambiando constantemente a los de última generación... Se entiende, claro, además de tener la suerte de no ser mileurista, no tiene familia que mantener... (y espero que con tanto derroche, la familia de siempre no tengamos que mantenerle a él... por aquello de que sí tiene hipoteca)... un single más, tremendamente caprichoso, tanto que casi roza el insulto, el muy...
Cuando yo me he enterado, a medias, de qué iba un mp3, ha salido otro nuevo que lo sustituye... caguen la... Y yo pidiendo ayuda para personalizar mi blog, para que esta ventana hable como yo quiero que hable... y el que no tiene tiempo, no tiene ganas, y la que me presta su ayuda me deriva a páginas donde me hablan en inglés o en forma de códigos y etiquetas o yo qué sé... pero si je ne comprend pas... ni el francés comprí después de tantos años... Si de inglés sólo sé decir jelou y plis , y lo digo con el mismo estilazo que Melanie Griffith dice en español Anchonio... ¿Cómo voy a saber poner la imagen en el centro, a la derecha o a la izquierda y escribir texto a su alrededor si abro el XHTML y es como si me hablasen en Nu Shu?
Pero hoy, hoy es un gran día, me ha llevado toda la tarde, pero he cambiado la plantilla de mi blog a otra que me gusta más, y ha sido todo un éxito... Planeando sobre mi cabeza la posibilidad de que al hacerlo se podía joder absolutamente todo, advertencia de mi sobri que me aconsejó que guardese y luego volviese a colgar, etc, etc... quita, quita, pues no es lioso eso... Yo a la fuerza bruta, por el camino más corto y que salga el sol por donde quiera... he seguido meticulosamente los pasos, esos que por aquí son de palmípedo torpón, y al dar a aceptar ¡voilá!...
¡Qué feliz me siento! Esto, para mí, es como culminar el Everest, sin ninguna duda.
A parte de las sutilezas con la aguja y el dedal, sé zurcir, sé poner una cremallera, sé coger el bajo a un pantalón... vamos, que a mi suegra no le di la oportunidad de decir eso de "estas estudiantas no saben ni coser un botón"... tendrá otras quejas, pero esa no.
Sé cocinar, ese otro arte entre pucheros. Sabores, olores y colores de mi tierra, de la Mancha... todo un potencial de creatividad.
He reunido cualidades para el deporte, casi todo tipo de deporte, menos la natación... que una es de secano, y aquí no hay agua, y la poca que hay nos la quitan los murcianos... Pero dame llanura manchega para correr y Forrest, Forrest Gump no me alcanza los talones. Quien me conoce sabe que no miento: fui subcampeona regional de lanzamiento de pesas... ahí es na... aquí, donde me veis... pero por aquel entonces, 1979, soltaba mi brazo y tumbaba a Urtain... bruta como un arado... vale, he exagerado un poco, a Urtain no, pero a Perico Fernández seguro que sí... Sí, sí, estaba acostumbrada a cargar fardos, alpacas las llamamos aquí en la Mancha, de paja que pesaban más que yo, ¿cómo no iba a lanzar una insignificante bola de metal a tomar vientos?... ¡pues claro!...
Cantaba, bailaba, tocaba la guitarra... ahora ya todo en -aba
Y todas mis aptitudes, sin asomo de modestia y sin ya abuelas que las encomien, por eso las cuento yo, ¿a cuento de qué?, pues porque a mí, que padezco del odioso defecto de buscar la perfección en todo cuanto se pone en mi camino y en todo cuanto hago en esta vida, incluso en lo superfluo, no hay cosa que me desespere más que sentirme una inútil intentando usar las nuevas tecnologías, digansé los móviles o cámaras digitales... cuyas intrucciones de uso parecen informes en clave de la CIA... y los ordenadores y el puñetero internet. Me exaspera no controlar el espacio en el que me quiero mover... ¡joder!, yo que he recorrido tejados sin atisbo de ningún vértigo, me marea navegar sin rumbo fijo por estos mares novedosos.
Y mi hermana manejando el ordenador y todas las zorrerías nuevas a la perfección: photoshop, power point, mp3, pendrive, etc, etc... Son herramientas de su trabajo para su página web, para su blog , para sus programas de radio... Mi hermano no digamos, no sé cuántas cámaras de video, de fotos, cuántos móviles... cambiando constantemente a los de última generación... Se entiende, claro, además de tener la suerte de no ser mileurista, no tiene familia que mantener... (y espero que con tanto derroche, la familia de siempre no tengamos que mantenerle a él... por aquello de que sí tiene hipoteca)... un single más, tremendamente caprichoso, tanto que casi roza el insulto, el muy...
Cuando yo me he enterado, a medias, de qué iba un mp3, ha salido otro nuevo que lo sustituye... caguen la... Y yo pidiendo ayuda para personalizar mi blog, para que esta ventana hable como yo quiero que hable... y el que no tiene tiempo, no tiene ganas, y la que me presta su ayuda me deriva a páginas donde me hablan en inglés o en forma de códigos y etiquetas o yo qué sé... pero si je ne comprend pas... ni el francés comprí después de tantos años... Si de inglés sólo sé decir jelou y plis , y lo digo con el mismo estilazo que Melanie Griffith dice en español Anchonio... ¿Cómo voy a saber poner la imagen en el centro, a la derecha o a la izquierda y escribir texto a su alrededor si abro el XHTML y es como si me hablasen en Nu Shu?
Pero hoy, hoy es un gran día, me ha llevado toda la tarde, pero he cambiado la plantilla de mi blog a otra que me gusta más, y ha sido todo un éxito... Planeando sobre mi cabeza la posibilidad de que al hacerlo se podía joder absolutamente todo, advertencia de mi sobri que me aconsejó que guardese y luego volviese a colgar, etc, etc... quita, quita, pues no es lioso eso... Yo a la fuerza bruta, por el camino más corto y que salga el sol por donde quiera... he seguido meticulosamente los pasos, esos que por aquí son de palmípedo torpón, y al dar a aceptar ¡voilá!...
¡Qué feliz me siento! Esto, para mí, es como culminar el Everest, sin ninguna duda.
Comentario:
Gracias por tu comentario, Estrella. No necesitas permiso para visitar este espacio cuantas veces quieras.
Un saludo
Un saludo
Comentario:
He visitado tu blog casualmente y me ha gustado mucho tu estilo. Pareces una mujer luchadora y que has sabido enriquecerte por vivir otras épocas donde bordar y casarse por la iglesia era lo normal.
Para tu consuelo te diré que la informática tampoco es mi fuerte, aunque en mi trabajo la utilizo, pero me centro en saber lo justo, poco me interesan los megas, gigas, ram y todas esas palabrejas.
Con tu permiso volveré a visitarte.
Para tu consuelo te diré que la informática tampoco es mi fuerte, aunque en mi trabajo la utilizo, pero me centro en saber lo justo, poco me interesan los megas, gigas, ram y todas esas palabrejas.
Con tu permiso volveré a visitarte.
Comentario:
¡¡Lo conseguiste!! Ánimo, que poco a poco te haces con ello...