Sueños de cine
El sábado por la noche soñé con Javier Bardem. Quiero creer que el análisis freudiano de semejante sueño concluiría en que la incursión del susodicho se debía a que unas horas antes le vi recogiendo otro de sus inumerables premios por su papel en No es país para viejos, película que creo que no veré, ni siquiera para hacerme un juicio de valor en caso de ser oscarizado, porque cuando la sangre desborda la pantalla al más puro estilo Tarantino yo me pongo muy nerviosa y me dan ganas de vomitar... ¡seré imbecil!
El caso... y que no se entere nadie... es que fue un sueño erótico, y aquí es donde toma un matiz de lo más Kafkiano... ¡yo teniendo un sueño erótico con el que para mí es la antítesis del erotismo! Aún hoy sigo con el sueño en la cabeza y estoy empezando a preocuparme. Tal es el caso que he retomado las teorías de Freud sobre los sueños y su interpretación, y esa frase de que "los sueños son realizaciones disfrazadas de deseos reprimidos" me produce una enorme zozobra.
Analizando mis carencias, he llegado a una conclusión: a mi vida le falta erotismo.
Hoy, en la siesta, he vuelto a soñar. Esta vez era Meryl Streep. He soñado con ella porque esta mañana leía un post en el que se hacía alusión a ella en Los puentes de Madison. Meryl Streep es la protagonista de la escena erótica más bella del cine, a mi entender: ese lavado de melena en medio de la sabana africana de manos de un maravilloso Robert Redford, en la ya mítica Memorias de África. Ahí estaba yo, en mi sueño -que para algo es mi sueño-, protagonizando la misma escena. No sé de quién eran las manos, me he despertado sin saberlo... Y ya van dos... el erotismo y el cine.
La agradable sensación se ha disipado pateando la ciudad en zapatillas y chandal, en esta soleada tarde que Enero le está robando a Marzo.
Definitivamente estos sueños son toques de atención, luz roja en el cerebro... Todo esto tiene que tener una explicación, freudiana o no, y yo, triste de mí, no tengo tiempo ni de pararme a meditarlo.
Y aquí sigo, contemplando mi lago.

El caso... y que no se entere nadie... es que fue un sueño erótico, y aquí es donde toma un matiz de lo más Kafkiano... ¡yo teniendo un sueño erótico con el que para mí es la antítesis del erotismo! Aún hoy sigo con el sueño en la cabeza y estoy empezando a preocuparme. Tal es el caso que he retomado las teorías de Freud sobre los sueños y su interpretación, y esa frase de que "los sueños son realizaciones disfrazadas de deseos reprimidos" me produce una enorme zozobra.
Analizando mis carencias, he llegado a una conclusión: a mi vida le falta erotismo.
Hoy, en la siesta, he vuelto a soñar. Esta vez era Meryl Streep. He soñado con ella porque esta mañana leía un post en el que se hacía alusión a ella en Los puentes de Madison. Meryl Streep es la protagonista de la escena erótica más bella del cine, a mi entender: ese lavado de melena en medio de la sabana africana de manos de un maravilloso Robert Redford, en la ya mítica Memorias de África. Ahí estaba yo, en mi sueño -que para algo es mi sueño-, protagonizando la misma escena. No sé de quién eran las manos, me he despertado sin saberlo... Y ya van dos... el erotismo y el cine.
La agradable sensación se ha disipado pateando la ciudad en zapatillas y chandal, en esta soleada tarde que Enero le está robando a Marzo.
Definitivamente estos sueños son toques de atención, luz roja en el cerebro... Todo esto tiene que tener una explicación, freudiana o no, y yo, triste de mí, no tengo tiempo ni de pararme a meditarlo.
Y aquí sigo, contemplando mi lago.

Comentario:
Por cierto, que a mí lo del lavao de pelo, no por ná, pero no me resulta ná pero que ná motivador.
Comentario:
Mira tú que soñar con Bardem en... ¡un sueño erótico!
¡Hija, por Dios! Has empeñado a preocuparme seriamente. Mira que mis gustos no son... usuales, pero es que los de tu subconsciente son, con mucho, cien mil veces más disparatados.
En fin, espero, por tu bien, que esto sólo sea pasajero.
En cuanto a la escena más erótica de la historia del cine... ¡interesante cuestión! La pensaré y ya pondré algo.
Un beso
Y me encanta ver que está regresando tu musa humorística, estilo Budy Allen...
¡Hija, por Dios! Has empeñado a preocuparme seriamente. Mira que mis gustos no son... usuales, pero es que los de tu subconsciente son, con mucho, cien mil veces más disparatados.
En fin, espero, por tu bien, que esto sólo sea pasajero.
En cuanto a la escena más erótica de la historia del cine... ¡interesante cuestión! La pensaré y ya pondré algo.
Un beso
Y me encanta ver que está regresando tu musa humorística, estilo Budy Allen...
Comentario:
jajjajaja, muy bueno. Gracias por la interpretación. Si yo te contara... voy a seguir leyendo a Freud.
Besos, y de mosqueo nada, encantada de tenerte por aquí.
Besos, y de mosqueo nada, encantada de tenerte por aquí.
Comentario:
Leonor espero que no te mosquees conmigo, lo hago como un juego.
Si la persona se encuentra en brazos de un hombre famoso, significa la necesidad de reconocimiento. La implicada no se siente demasiado segura de sí misma ni de su valor en cuanto a mujer. Este tipo de sueño la revaloriza al presentarla deseable para un hombre de la escena pública y la reconforta interiormente.
Si la persona se encuentra en brazos de un hombre famoso, significa la necesidad de reconocimiento. La implicada no se siente demasiado segura de sí misma ni de su valor en cuanto a mujer. Este tipo de sueño la revaloriza al presentarla deseable para un hombre de la escena pública y la reconforta interiormente.
Comentario:
La mayoría de las veces, el significado de lo que soñamos no tiene nada que ver con el contenido o argumento del sueño. El soñar con un actor o persona concreta, no tiene que interpretarse que te guste estar con él, son símbolos que para cada uno tienen un significado concreto. Puede que haya sido puesto por el subconsciente para despistar. La mayoría de estos sueños eróticos manifiestan una necesidad, más que de erotismo, de afectos o manifestaciones de cariño.
Con este comentario no quiero que pienses que estoy interpretando el tuyo, Dios me libre de ello, soy una simple aficionada al tema.
Con este comentario no quiero que pienses que estoy interpretando el tuyo, Dios me libre de ello, soy una simple aficionada al tema.