Rinconeras y retales de la memoria
Acerca de
Desde un lugar de la Mancha... Entre manos El Juego del Ángel de Carlos Ruiz Zafón
Sindicación
 
Armas de mujer
Tras el estrepitoso fracaso del Plan "A", puse en marcha el Plan "B". El Plan "A" consistió en lógicas argumentaciones que naufragaron, una tras otra, en el decepcionante mar del adverbio de negación.
Mi objetivo: Un ansiado viaje por Europa.
La eterna negativa y la excusa de que "ya habrá tiempo de viajar al extranjeroy de que en la península hay mucho por ver y repetir", me obligaban a buscar razones -de lo más razonables- para conseguir mi propósito (a mí, a cabezona sólo me gana mi hermana, ya lo he dicho en alguna ocasión)... "Vamos, hombre, ¿es que entre col y col, no puede ser una lechuga? Mañana, Madrid, y al otro, París... Además, cuanto más mayores seamos, peor. Tú no te imaginas lo que ocupan las Tena Lady en la maleta... mucho más que las extraplanas de Evax y los tampones. No te quiero ni contar lo incómodo que resulta ir pendiente de tomar tu medicación correspondiente (sé de buena tinta que siempre se termina olvidando alguna); el diurético antihipertensivo de por la mañana, que no te permite retirarte ¡en tres horas! del WC más cercano, la pastillita del azucar al medio día... ¡veinte minutos antes de empezar a comer!... y si hubiera una larga cola en el comedor, ¿qué?... hipoglucemia segura, y habría que andar a caminos y carreras por algún centro hospitalario en el extranjero... y a saber cómo nos atiendan, das con un House y te diagnostica lo que no tengas... quita, hombre. No te digo nada si tienes que llevarte el Duphalac, que ya sabes tú que esa cuestión se altera cuando se sale de casa, y cuanto más mayor, más riesgo de estreñimiento... En el extranjero y estriñido...
Yo sé que la verdadera razón es el pánico al gigantesco pájaro de acero a muchos pies de altura, y no saber más idioma que el castellano, con el consiguiente problema de no hacernos entender. Esto último no es insalvable, ¡con lo bien que se me da a mí el lenguaje de los signos!, si es herencia de familia eso de la escenificación cuando contamos algo, o sea, que sin problemas. Me ofrezco voluntaria para convertirme en hija de un dios menor, como Mecano en Nueva York, cuantas veces sea necesario. Sólo necesito un plano de la ciudad, un circulito en cada lugar a visitar, un transeúnte o policía simpático, mi dedo índice y mi desparpajo expresivo. En el peor de los casos, siempre terminaríamos en Roma, por aquello de que todos los caminos conducen allí.
Lo del avión se arregla con un Diazepam en la zona de embarque y, hala, a volar por el maravilloso mundo de Morfeo.
Dado el extraño fenómeno de hipoacusia severa transitoria, o síndrome autista, de mi receptor al tocar el tema, decidí pasar al plan "B": contraataque con mis armas de mujer.
"Cielito (quien me conoce sabe que yo no soy amiga de zalamerías verbales), ni te imaginas que Último tango te iba a bailar yo en París... Acuérdate de Salamanca... pues aquello iba a ser de principiantes comparado con lo que allí te espera."
Respuesta: arqueo de ceja (al más puro estilo Sobera) y sonido gutural indescifrable, sin dejar de levantar los ojos de una revista sobre "La enfermería de hoy", que yo nunca leo.
Continuo con mi ataque, para terminar de minarlo, que yo sé que se tambalea, aunque lo disimula estupendamente..: "¿Te imaginas una habitación de hotel, con vistas a la Plaza de San Marcos? ¡Venecia!... es inexcusable un viajecito a Venecia antes de que termine como la Atlántida... ¿No sabes que el cambio climático está acelerando su hundimiento bajo el agua? Pues el numerito de Nueve semanas y media de la Basinger va a ser una tontería comparado con el que yo te voy a montar entre cortina y cortina... Y después, fresas con nata..." Ahí creo apuntillarlo definitivamente.
Respuesta: Ligero carraspeo de garganta, para después recordarme que en el frigorífico de casa también hay fresas, y que no hace falta irse tan lejos para hacer uso de ellas... ni de la nata...
Conclusión: El tango y el numerito entre cortinas, aunque sea sin fresas y sin nata, lo llevaré a cabo en una habitación, maravillosa también, de un céntrico hotel cacereño el próximo fin de semana. Además, el extremeño creo dominarlo más o menos bien.
Mientras tanto, ya estoy dándole vueltas al Plan "C".
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Comentario:
Nada de agotar los medios diplomáticos de negociación, tengo una proposición para el PLAN C: organízalo todo, compra los billetes, reserva el hotel y luego no le pidas opinión. Después de gastarte un dineral, que es lo que cuesta viajar al extranjero, no puede decirte que no. Al menos, en las películas esto funciona...

Entre negociación y negociación y entre fresas con nata y fresas con nata, disfruta de Cáceres (que menos es ná).
 
Comentario:
Ni plan C ni na,tu dí lo que mi amiga Teresa (su marido tiene la misma fobia a volar)si te vienes bien y si no ahí te quedas,vaya que si se va.Ya han estado en París, Venecia, Roma e tc...Bueno tu insiste que el que no llora no mama,que tengas mucha suerte.BESOS felíz fin de semana.
No es que no se pueda viajar a la vejez, es que no sabemos si llegaremos.
 
Comentario:
Creo que el plan C tiene que ser ya de lo más agresivo. Yo trataría de agotar todos los medios diplomáticos de "negociación"...tu cedes en esto y yo en lo otro...tu me concedes y yo te concedo...que los viajes del INSERSO todavía no llegan a Europa, lo más lejos Canarias.
Suerte en tu empeño.
No