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Rinconeras y retales de la memoria
Acerca de
Desde un lugar de la Mancha... Entre manos El Juego del Ángel de Carlos Ruiz Zafón
Sindicación
 
El Guridi
Sigo sumida en los recuerdos. Me pasa con frecuencia, cada vez más. A veces me hunde en el infirno, a veces me reconforta... es como tomar impulso, ese necesario para dar el salto que me devuelve a la realidad. No puedo evitar seguir caminando marcha atrás.

Ayer fue día de encuentros, uno, el más importante, concertado; los otros, inesperados, esos que la memoria revive, sin preterderlo, por un casual... Predisposición, ensimismamiento, nostalgia o, tal vez, la eterna necesidad de revisar mi historia, como el que repasa un libro para retomar el hilo y poder continuar.

En los breves minutos de simulado paseo mientras espero, sucede el primer reencuentro: Amparo, compañera de instituto, amiga confidente, de la que guardo una treintena de cartas y tarjetas postales, fechadas a finales de los ochenta. ¡Joder!, diecisiete años sin vernos y apareces ahora que no tengo tiempo para contarte, para que me cuentes... La sorpresa es mutua y un estrecho abrazo y un sonoro beso lo dice todo. Me cuenta rápido, le cuento rápido, me dice que, al menos una vez al mes, viene a ver a su madre, ella vive ahora en Granada...nos damos los teléfonos, con el firme propósito de quedar más despacio, para recuperar amigos por un rato.

La que espero no tarda en llegar, no encontraba aparcamiento. Durante estos últimos meses me paso la vida despidiendo amigos, esos cruces de caminos que en algún momento se tornan divergentes. Ahora le toca a ella, a la que hace ya un tiempo cayó por mi Centro, por casualidad, y con la que durante un año compartí muchas horas de guardia, mucho de ella y mucho de mi. Leímos libros a medias, eso lo aprendí con ella, una lee y la otra escucha, y cuando la oyente corre el riesgo de caer en el sopor, o cae irremediablemente, (más de una vez me pasó, lo confieso, pero ¿quién se resiste a no caer en horas de siesta y el murmullo, cada vez más lejano, de una dulce voz?), se invierten los papeles... Aún recuerdo títulos, el suyo: Un largo silencio, de Angeles Caso; el mío, de Alejandro Dumas: La Dama de las Camelias... esta romántica historia siempre me subyuga, no lo puedo evitar, y como ya habíamos sufrido tanto con las mujeres del largo silencio, ahora tocaba suspirar... ; y otro, para matar horas tontas y reirnos mucho: Manolito Gafotas, niño impertinente sin igual.

Si tuviese que definirla en una palabra, esa sería nobleza, y cuando vi por primera vez Mejor imposible, con el excéntrico Nicholson, la llamé por teléfono y le dije " ¿ te quieres ver?, ahí estás, Helen Hunt en esta peli y tú, tal cuál ".. .le hizo mucha gracia, siempre se ríe de mis ocurrencias sobre parecidos razonables con personajes de películas.

Tras una relajada comida, hablando de esto y de aquello, de este blog, que me dijo que lee a diario, de ese proyecto de novela y de su nuevo destino de trabajo en los madriles, nos fuimos a tomar café, por cambiar de lugar, entre otras cosas porque el aire acondicionado del restaurante nos tenía ateridas de frío. Ella decide el sitio, el café Guridi...casual, todo casual... Hacía años que no pisaba ese lugar, de ambiente relajado y cita habitual para matar las tardes, en mi época de estudiante de Universidad. Antes decorado con fotos de los Beatles, de Marilyn Monroe, de Groucho Marx...ahora las fotos ya no están, sólo me llama la atención un cuadro, a modo de boceto, sin terminar, de dos cuerpos desnudos abrazados. Es simple pero bonito.
Ahí concluye el encuentro, ese que no pretende ser una despedida, pero que lo es...dos besos y un hasta pronto y comenzamos a andar en direcciones opuestas.

Hoy te lo dejo escrito, porque sé que lo leerás...que te vaya bonito, como diría un mejicano, que la suerte te sonría, que el tiempo no te cambie, como diría Amaral y que aquí me tienes siempre, para cuando quieras volverte a cruzar. ¡ Mira, sin pretenderlo me ha salido un pareado!... Gracias por todo, gracias.

PD: Ya sabes que tengo familia y amigos " sueltos " por todas partes... ya sería casualidad.
 
Comentario:
No sé por qué me he acordado de una película que vi hace unos meses, se llama La lectora (La lectrice, dir. Michel Deville , 1988)y trata de una chica que lee a los demás y le pasan cosas muy interesantes; a veces ella es el personaje del libro que lee. A mí me gustó, aunque es un poco rara. La vi en francés subtitulado, aunque supongo que estará en español.
No