Blogs.ya.com Quitar publicidad
Rinconeras y retales de la memoria
Acerca de
Desde un lugar de la Mancha... Entre manos El Juego del Ángel de Carlos Ruiz Zafón
Sindicación
 
Pisa morena
Tú sabes, Felipe, que yo no quería ir al pueblo, y mucho menos a la verbena, pero tu hija se pone tan cabezona y se ofende tanto cuando me niego a acompañarla que no me quedó más remedio. Algunas veces no sé cómo la aguanta Jordi, yo creo que no se separa de ella por eso de la pela, tan catalán él, que si no... Mira, Felipe, hoy estás espesito, ¿no has tenido un buen día por allí arriba?... pues claro que estoy de broma, ¿cómo voy a querer que se separe la niña?, tienes cosas de real y medio.

En la verbena sabía yo lo que iba a pasar cuando sonara un pasodoble. Y tú sin dejar de pillizcarme para que saliera a bailar... Vida mía, ¿cuándo vas a entender que sólo te veo yo, que sólo te siento yo?... quién me viese pegar respingos en la silla pensaría vete a saber qué cosa, que tengo hemorroides o algo así.
Con Viva el pasodoble me aguanté, con España cañí tuve que sujetarme a la silla, con Las cintas de mi capa ya me bailaban los pies, pero con el Relicario... si no es porque apareció tu yerno, me tiro yo sola en medio del gentío.
¡Qué atento tu yerno! ¡Y cómo baila el puñetero catalán el pasodoble!... dice la niña que van los dos a bailes de salón... ¿Le oíste?: "Vamos, Leonor, éste por Felipe, que nos estará viendo"... Y tanto, me dieron ganas de decirle.

¿Tú te has dado cuenta, Felipe, de la similitud entre el pasodoble y una faena de toros? El torero es el hombre en el pasodoble, el toro es la mujer... sí, no te rías... él templa al toro, a la bravura, lo jalea, lo va seduciendo, dominando, ahora por verónica, ahora lo engaña por chicuelina, y el toro siempre entrando al trapo, sin saber que en él se esconde lo que terminará dándole muerte... Igual que la mujer alrededor del hombre... No, hombre, ya lo sé que a ella no la mata, no de esa manera, ¡escucha!; se pasea, se contonea, le rodea, le sigue el paso salerosa... Una carga inmensa de erotismo y sensualidad. Y por último, cuando éste termina rendido a su pies, el que domina a la bestia empuña el estoque y ¡zas!, hasta la empuñadura, abriéndose paso por las entrañas... Que esto último del estoque no lo entiendes... vida mía, a veces parece que te has caído de un guindo. Que te lo explique tu yerno, que a juzgar por como miraba a tu hija bailando a Julio Romero de Torres, lo entiende perfectamente.

La gente, en los pueblos, tú ya sabes cómo es. Algunas parece que disfrutan con el dolor ajeno. Si yo ayer salgo sola a bailar, seguro que hubiesen dicho: "la pobre Leonor, desde que se le murió Felipe está trastorná, se pone a bailar como si la agarrara alguien, ¡qué lástima!" Como me vieron disfrutando con tu yerno, el San Benito de la viuda alegre no me lo quita nadie... "anda la Leo, (me rebajan de Leonor a la Leo, con to la mala intención), bien dicen que el muerto al hoyo y el vivo al bollo"... Como si las estuviese oyendo, pero ¿sabes lo que te digo? que me quiten lo bailao, ¡que dicen, que digan!

Anda, acércate al viejo gramófono y hazlo sonar, vamos a bailar ese Pisa morena ahora que estamos solos, y te explico muy bajito, al oído, qué simboliza eso del estoque...

Pisa morena, pisa con garbo
que un relicario, que un relicario
me voy a hacer
con el trocito de mi capote
que haya pisado, que haya pisado
tan lindo pie.

 
Comentario:
Leonor, es Leonor, Margarita no pudo ir de verbena, estaba en la playa con Jacinto.
¡Ay, tanto trabajar!
Mil gracias, curranta.
 
Comentario:
Es que me parto, de verdad, esta Margarita es lo mejor. Y la que está detrás de Margarita, también.
No