Correo del 30/11/2007
Fermosura es la de vos,
mi pretendida señora,
mi dueña, mi bien, mi aurora,
mi luna llena, mi sol.
Siento tener que deciros
que no os puedo acompañar
por motivos de mi ajenos;
debo reunirme en mis fueros
con mis bravos compañeros:
cuestión de seguridad.
Habeis de saber empero
que por estar con vos muero,
y con vuestra compañera,
que no os va a la zaga en buena
pues es honesta y sincera,
y tiene tan lindos ojos
que mil damas de abolengo
para ellas los quisieran.
Siempre suyo.
Nicola di Bari
mi pretendida señora,
mi dueña, mi bien, mi aurora,
mi luna llena, mi sol.
Siento tener que deciros
que no os puedo acompañar
por motivos de mi ajenos;
debo reunirme en mis fueros
con mis bravos compañeros:
cuestión de seguridad.
Habeis de saber empero
que por estar con vos muero,
y con vuestra compañera,
que no os va a la zaga en buena
pues es honesta y sincera,
y tiene tan lindos ojos
que mil damas de abolengo
para ellas los quisieran.
Siempre suyo.
Nicola di Bari