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Mas alla del Bunker
La mejor forma de no perderos es compartir esto con todos vosotros.
Acerca de
Fisico loco ahora en Manchester despues en sevilla, y pasado sevilla quien sabe. Pero sin dejar de aprovechar cada minuto.
Sindicación
 
Un cambio de clima un cambio de estación y aunque sea termodinámicamente imposible soy una maquina de movimiento perpetuo.
Y llego el otoño, no se si llego hace ya tiempo o si ni siquiera ha entrado aun, pero lo cierto es que hoy el aire es diferente el color es distinto aunque flo diga que el otoño aquí no es marrón. Los estados de animo son caducos como las hojas de los árboles que hay de camino a mi trabajo, y ese cambio de color y de luz, el ponerme mis pantalones de pana y el chapetón (para acrecentar la sensación de otoño) me ha sentado muy bien. Montarme en la bici y escuchar calle melancolía (que es la canción que mas encaja con la luz del día de hoy). Y darme cuenta de que en días como hoy mi vida es todo un proyecto que se va cumpliendo día a día, con esa sensación de gymkhana permanente, con las victorias de cada día, asumiendo las derrotas que no son tales, (uno no deja de ser un puto inseguro) y conviviendo con los recuerdos del pasado, y las ilusiones del futuro, pero sobre todo saboreando el presente. Disfrutando el teatro con cerveza y tapa con unos amigos, terminando de decorar mi cuarto, ( al que no le guste mi puerta negra que no la mire), cantando y espantando mis males mientras se generan alegrias, ilusionándome cada día mas con mi trabajo, y con ganas de unirme con algún calamar a algunos de sus proyectos de resistencia ínter nauta.

Y es que hoy es uno de esos días en los que ni las amarguras son amargas ni la felicidad me desborda hoy es uno de esos días en los que por no tener nada de especial son especiales por que la rutina te atrapa sin ser aburrida por que las sorpresas te calman. Uno de esos días en los que los ratos de soledad te reconfortan, y en los que solo deseas ver como la metamorfosis se desencadena. Aunque uno sepa que esta no deja de ser una simple ilusión, con la que fantasear, o quizás no?


Calle Melancolía
Como quien viaja a lomos de una yegua sombría,
por la ciudad camino, no preguntéis adónde.
Busco acaso un encuentro que me ilumine el día,
y no hallo más que puertas que niegan lo que esconden.
Las chimeneas vierten su vómito de humo
a un cielo cada vez más lejano y más alto.
Por las paredes ocres se desparrama el zumo
de una fruta de sangre crecida en el asfalto.
Ya el campo estará verde, debe ser Primavera,
cruza por mi mirada un tren interminable,
el barrio donde habito no es ninguna pradera,
desolado paisaje de antenas y de cables.
Vivo en el númeor siete, calle Melancolía.
Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría.
Pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía
y en la escalera me siento a silbar mi melodía.
Como quien viaja a bordo de un barco enloquecido,
que viene de la noche y va a ninguna parte,
así mis pies descienden la cuesta del olvido,
fatigados de tanto andar sin encontrarte.
Luego, de vuelta a casa, enciendo un cigarriLlo,
ordeno mis papeles, resuelvo un crucigrama;
me enfado con las sombras que pueblan los pasillos
y me abrazo a la ausencia que dejas en mi cama.
Trepo por tu recuerdo como una enredadera
que no encuentra ventanas donde agarrarse, soy
esa absurda epidemia que sufren las aceras,
si quieres encontrarme, ya sabes dónde estoy.
Vivo en el númeor siete, calle Melancolía.
Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría.
Pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía
y en la escalera me siento a silbar mi melodía
No