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Una ida y una vuelta por Pablo Potter
posiblemente con el paso de mis escrituras se daran cuenta.
Acerca de
ya paso mucho tiempo, ya era hora de que esto cambiara. duro del 7 de abril del 2005, al 24 de octubre del mismo año. Ahora les digo que me gusta escribir, me gusta el deporte, en especial el tenis. Tengo 16 años, vivo en Guadalajara-Jalisco- Mexico y me complace que esten leyendo en este lugar. Escrito en su mayoria por mi, para mi y para ustedes. Si le gusta (o no), favor de dejar comentarios.
Sindicación
 
¿A, si?
Uno solo debe sentarse frente al ordenador mientras su mente le dicta. Al tiempo que los recuerdos llegan a la mente y es bueno escribirlos para que duren por mucho tiempo y si es posible, que nunca se olviden.
Sin embargo esto no siempre funciona, pues algunas veces la mente se rehúsa a dictar y las ideas simplemente no pueden ser escritas, no hay nada que escribir.
Hoy no es el caso. Sin embargo hoy solo escribiré dos cosas, o más, ya veré.
“Los mejores trabajos no siempre son en los que se invierte mas tiempo.” (La improvisación es buena)

Como quizá se habrán imaginado, o se habrán dado cuenta yo busco los secretos del tiempo y de la vida. Pues con ellos amos pueden ser controlados y con el control de ambos… algo muy bueno puede ser creado.

Como los encuentre los iré compartiendo.

El día de hoy, uno de los tantos secretos del tiempo:

“El Tiempo no determina al hombre, sino que es el hombre quien determina al Tiempo.”
 
Tapalpa y la otra semana
Tiempo ha pasado desde la última vez que escribí, tiempo ha pasado desde que comencé a escribir este post, casi un año ha pasado desde que cumplí 16 años y por lo tanto, casi un año de tener este blog.
Pero el tiempo me ha hecho recordar mis pasadas cinco semanas yendo los sábados a servicio social de parte de la escuela. Un servicio en el que convivo con personas con síndrome de Down y parálisis cerebral. Es pesado, pero cuando un sentimiento muy agradable te llena y da fuerzas para seguir ayudando, para seguir haciendo felices a aquellos niños y adultos… con lo que se dice “una enfermedad”.
Por otro lado me fui a tapalpa, lo que es un pueblo en el bosque. Fui con varios amigos y dormimos en una cabaña. Consistió en descanso, pláticas, juegos, diversión y para algunos, en tomar un poco de alcohol. A mi eso no me gusta.
Pero ahora estoy aquí de regreso, el tiempo me ha traído de vuelta y espero que el tiempo no me lleve otra vez.
Estoy aquí para compartir uno de los secretos de la vida… el cual es simplemente “Poner Atención”.

Saludos.
 
-Ítaca-
Cuando inicies tu viaje a Ítaca,
ruega que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de conocimiento.
No temas a los Lestrigonios
y los Cíclopes y al furioso Poseidón.
Jamás encontrarás tales cosas en tu camino,
si tus pensamientos se mantienen elevados, si una bella
emoción toca tu cuerpo y tu espíritu.
Jamás encontrarás a los Lestrigonios,
a los Cíclopes y al fiero Poseidón,
si no los llevas contigo dentro de tu alma,
si tu alma no los alza frente a ti.

Ruega entonces que el camino sea largo.
Que sean muchas las mañanas de verano,
en que entres a puertos por primera vez vistos
¡con qué placer, con qué alegría!
Detente en los mercados fenicios,
y compra mercadería fina,
nácar y corales, ámbar y ébano,
y perfumes agradables de toda especie.,
compra tantos perfumes agradables como puedas;
visita una multitud de ciudad egipcias,
para aprender y aprender de aquellos que tienen conocimiento.

Mantén siempre Ítaca fija en tu mente.
Llegar allí es tu meta última.
Pero no apresures el viaje para nada.
Es mejor dejarlo durar por largos años;
e incluso anclar junto a la isla cuando ya estés viejo,
rico con todo lo que has ganado en el camino,
sin esperar que Ítaca te dé riquezas.

Ítaca te ha dado el hermoso viaje.
Sin ella jamás habrías emprendido el camino.
Pero no tiene nada más que darte.

Y si la encuentras pobre, Ítaca no te habrá defraudado.
Con la gran sabiduría que habrás ganado, con tanta experiencia,
ya habrás entendido para entonces lo que las Ítacas significan.

Constantino P. Cavafis
 
Un poco mas de tenis –El Abierto Mexicano-
Hace unos meses llego Bertin de forma decente, como suele hacerlo (guiño-guiño) y me dijo- “Potter, vamos al abierto”- yo, creyendo que todo era parte de una broma o un juego respondí –“ahuevo, vamos”-. Ahí quedo nuestra plática.
Días mas tarde me dijo -“te invito al abierto”- a lo que respondí algo como –“chale, no tengo dinero”- Él siguió con la platica con -“Por eso, te invito, te pago todo pabilito”-.



Ahora, hace unos días, esa invitación se hizo una realidad y yo me encontraba subiendo a su camioneta, preparándome para cinco horas de viaje hasta Toluca (la mitad del camino), para salir a la mañana siguiente hacia Acapulco.



En fin (de cómo llegué a ese lugar). Ahí estaba yo, en Acapulco. Entregando mi boleto a una persona que lo registraría, para después ponerme una pulsera con la que pudiera entrar y salir de ese lugar. Un lugar con un gran estadio de tenis, con otro estadio más pequeño y otras 2 canchas con gradas para los espectadores, eso, además de tiendas de comida, y de los patrocinadores del evento.



No terminaría de escribir si contara lo que hice en cada minuto en mi estancia en Acapulco, pero lo resumiré de la siguiente manera. Estuve cuatro días y tres noches, de esos cuatro días, tres los viví hasta el tope de tenis. He aquí esos tres inolvidables días de mi vida, días de tenis.



La alarma sonó a las 6:50 para levantarnos, he ir rápidamente a jugar tenis, estábamos (estamos) inspirados y motivados. Después de un agradable partido por la mañana, con un clima ideal nos dirigíamos a desayunar un muy sabroso buffet. Después de momentos agradables en la playa, después de que las olas nos revolcaran, de que el agua salada del mar entrara y saliera por nuestros oídos, incluso después de llenarnos de arena y de ser quemados por el poderoso señor Sol… Llegaba la hora de ver por el resto del día partidos y partidos de tenis, con golpes de hasta 220 Km. por hora. Además de una gran colocación, técnica y en fin, un tenis muy bueno, el mejor que he visto en vivo.
Olvide mencionar que durante todo el día, volteando alrededor podía observarse al menos una mujer hermosa.



Los partidos que más me gustaron fueron en los que participó Luís Horna (de Perú) quien fue el que termino ganando el torneo. Derroto a Gastón Gaudio (de Argentina #8 del mundo) en la semifinal y a Juan Ignacio Chela también de Argentina, en la final.
En uno de los partidos, semifinal de mujeres se metió una pequeña, curiosa y chistosa ardilla a la cancha.
Hubo emoción, buen tenis, buena vista, comida muy sabrosa, agradable compañía, risas, lamentos, diversión, deseos, esperanzas y más.



Recuerdo la cara de felicidad de Luís Horna cuando ganó el partido, la alegría que lo rodeaba. Recuerdo como me imaginaba a mí jugando, o en la premiación… Con todo el público aplaudiendo, el publico de mi lado, esperando que gane. Ya pasará algún día.



Me dijeron que me prepara para el próximo año, para algo así siempre estoy preparado.