Hoy me levanté silbando
No solo me levanté silbando, también al despertar me toque la uña del dedo gordo del pie derecho y no solo eso, la toqué (la uña) con ambas manos.
Sin embargo, yo no soy supersticioso, por que es de mala suerte.
Que gran día, todo salio bien. Tenía que llevar una tarea que había olvidado hacer y no me la pidieron en la escuela. Me armé de valor y logre ir a platicar un rato con aquella chica que, aunque “no es de mi tipo” me llama mucho la atención.
Horas más tarde, cuando iba a cambiarme para ir a entrenar tenis recordé que mi ropa estaba sucia… “estaba” mi madre la había lavado en la mañana. Así me fui al tenis, muy feliz de lo que iba del día. Entrené a gusto, todo normal. Y llego la hora de irme al torneo (torneo estatal) saliendo del club, otra bendición llegó, Aristeo, un pelotero del club que a diferencia de nosotros el si sabía donde quedaba el club al que nos dirigíamos, gracias a él, llegamos fácil y rápido. Ya en club donde tendía el partido me di cuenta de que la persona contra la que jugaría era (es) un compañero de la escuela, me dio gusto y confianza. Terminé ganando, me divertí, fue agradable jugar contra él.
Por último hace unos minutos que bajé a cenar, tomé las tortillas del refrigerador pero sin darme cuenta de que la bolsa estaba volteada. Un sexto sentido y unos muy buenos reflejos me hicieron alcanzar las tortillas antes de que cayeran al suelo.
Muchos días como estos.
Sin embargo, yo no soy supersticioso, por que es de mala suerte.
Que gran día, todo salio bien. Tenía que llevar una tarea que había olvidado hacer y no me la pidieron en la escuela. Me armé de valor y logre ir a platicar un rato con aquella chica que, aunque “no es de mi tipo” me llama mucho la atención.
Horas más tarde, cuando iba a cambiarme para ir a entrenar tenis recordé que mi ropa estaba sucia… “estaba” mi madre la había lavado en la mañana. Así me fui al tenis, muy feliz de lo que iba del día. Entrené a gusto, todo normal. Y llego la hora de irme al torneo (torneo estatal) saliendo del club, otra bendición llegó, Aristeo, un pelotero del club que a diferencia de nosotros el si sabía donde quedaba el club al que nos dirigíamos, gracias a él, llegamos fácil y rápido. Ya en club donde tendía el partido me di cuenta de que la persona contra la que jugaría era (es) un compañero de la escuela, me dio gusto y confianza. Terminé ganando, me divertí, fue agradable jugar contra él.
Por último hace unos minutos que bajé a cenar, tomé las tortillas del refrigerador pero sin darme cuenta de que la bolsa estaba volteada. Un sexto sentido y unos muy buenos reflejos me hicieron alcanzar las tortillas antes de que cayeran al suelo.
Muchos días como estos.
Comentario:
pocos días como estos, pues debes disfrutarlos pues no suceden muy seguido primo asi que disfrutalos al máximo. Oye una recomendación por que si tienes muchos errroerees en tus saques y tu revés pide a alguién que te grabe cuando haces un saque (mejor todos tus saques) e igual con tus revés, analizes tus errores en casa y corrijas eso y proresaras en la mitad de tiempo ;) si me entendiste :P?
Comentario:
Ojalá tengas muchos más días como estos. De verdad que sí!
Saludos,
Saludos,
Comentario:
Efectivamente, muchos días de estos... Que bueno que fuiste con esa chava, total, el "no" ya lo tienes así que todo en adelante es ganancia... y que bueno que jugaste, te divertiste y ganaste, de eso se trata, suerte en la siguiente ronda, ya nos platicarás.





