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Una ida y una vuelta por Pablo Potter
posiblemente con el paso de mis escrituras se daran cuenta.
Acerca de
ya paso mucho tiempo, ya era hora de que esto cambiara. duro del 7 de abril del 2005, al 24 de octubre del mismo año. Ahora les digo que me gusta escribir, me gusta el deporte, en especial el tenis. Tengo 16 años, vivo en Guadalajara-Jalisco- Mexico y me complace que esten leyendo en este lugar. Escrito en su mayoria por mi, para mi y para ustedes. Si le gusta (o no), favor de dejar comentarios.
Sindicación
 
:D miercoles feliz :D
Negros...
...pero no de piel, yo hablare de esos hombres vestidos de negro y cadenas que van a escuchar bandas metaleras (como la de mi hermano).
Hace unas semanas, recibí la invitación para escuchar a la banda de mi hermano en una especie de bar.; la idea era que tocaran ellos y otras cuantas bandas, entre ellas "Cruz de Hierro" (banda mexicana supuestamente conocida). Así comienza la historia. Pasaron unas semanas y llegó este día, pasaron unas horas más y llegó el momento de ir a atrofiar un poco mis oídos y posiblemente mi mente -mi mente es tan poderosa que realmente ni se notara el cambio-.¡sorpresa! -diría Marlon- me lleve cuando comenzaron a tocar y realmente no sonaba mal, solo una voz medio jodida, podría decirse. Hasta disfrute el momento en el que tocaron, no sonaba mal, todos los músicos tocaba bastante bien, (lastima que se aleje mucho del tipo de música que disfruto escuchar) pero después de unas cuantas canciones el tiempo terminó y la hora de escuchar a otra banda llegó, uyy que banda mas mala, el baterista no llevaba el ritmo, el vocalista no se escuchaba, el bajal llevaba la camiseta roja (ni la pinta de buena banda de vestida de negra llevaban) los guitarristas no tenia suficiente velocidad en los dedos para los requintos lo que hizo que se equivocaran demasiado y no sonara de una forma no tan desagradable y por ultimo no tenia teclado. Tres canciones de ellos "escuchamos" y al fin llego la hora de nuestra partida, nosotros íbamos a escuchar a mi hermano, no a las demás bandas.
Me salí un poco de las personas con camisas negras, de unas 100 personas que fueron a este lugar (o más) había 7 con camisetas no negras, incluyéndome a mi.


Frase...-dia33-…
"Hacer felices a otros hombres: no hay nada mejor ni más bello" Ludwig Van Beethoven

Bueno. Primero, él se refiere a la raza de los hombres, a la humanidad, al ser humano, en fin... a hombres y mujeres. Muchas veces, la mayoría de las veces, o todas las veces que gracias a ti una persona se pone feliz tu también te pones feliz, se siente por dentro las buenas vibras que se expanden gracias a la felicidad, este sentimiento es muy bueno.


^^Loacuacion^^... Día 21...
En cierta ocasión se hizo un concurso entre los mejores arqueros del mundo. Ya llegada la final sólo quedaban tres competidores: uno de Suiza, otro de Inglaterra y por último, sepa cómo le hizo, pero estaba un mexicano. Como en la última prueba los tres finalistas estaban empatados, los jueces decidieron aumentar el grado de dificultad y ahora se trataba de poner alguna fruta en la cabeza de un niño que estaría a 50 m de distancia y luego disparar con el arco y acertar en ella.

Primero va el inglés y éste coge una sandía y se la pone al niño en la cabeza; prepara su arco. Se siembra un silencio total en todo el estadio. Dispara y acierta partiendo en dos la fruta. Se lleva una gran ovación del público. Terminado su turno, coge el micrófono y presumiendo a todo mundo se presenta:

"I'm Robin Hood".

Toca turno al suizo, pero éste en vez de una sandía coge una manzana y la coloca en la cabeza del niño. Entonces, un silencio enorme se apodera del estadio. La gente está sorprendida, ya que la manzana es muy pequeña. El arquero cogió su arco, apuntó y con un disparo certero le da justo en el centro partiéndola en cuatro partes. El estadio explota con una gran ovación. Y también, una vez terminado su turno, agarró el micrófono y presumió a todo mundo:

"I'm Guillermo Tell".

Por último, el más fregón de todos: el grandioso y majestuoso mexicano. Quien arrasó con todos sus contrincantes en las otras fases y es recibido con una estruendosa ovación cuanto toca su turno. De su bolsa, el competidor saca un objeto y lo pone en la cabeza del niño. Intrigados, los espectadores se preguntaban qué era esa bolita roja que se veía a lo lejos. Gracias a las pantallas gigantes que había en el estadio, pudieron ver que se trataba de una minúscula cereza que apenas se podía ver en la cabeza del niño. Para hacer más difícil la prueba, coloca al niño a 100 m de distancia. Esta vez se siente un silencio sepulcral en el estadio. Ni un respiro se oía. Nada. Como si estuviera solo, el mexicano coge su arco, apunta, dispara la flecha que se va viajando a más de 100 Km/h... ¡Zas! La flecha se clava justamente en medio de la frente, atravesándole la cabeza al niño. El mexicano coge el micrófono y dice:

"I'm Sorry".
No