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Una ida y una vuelta por Pablo Potter
posiblemente con el paso de mis escrituras se daran cuenta.
Acerca de
ya paso mucho tiempo, ya era hora de que esto cambiara. duro del 7 de abril del 2005, al 24 de octubre del mismo año. Ahora les digo que me gusta escribir, me gusta el deporte, en especial el tenis. Tengo 16 años, vivo en Guadalajara-Jalisco- Mexico y me complace que esten leyendo en este lugar. Escrito en su mayoria por mi, para mi y para ustedes. Si le gusta (o no), favor de dejar comentarios.
Sindicación
 
Homogeneidad
Mezcle el placer de escribir, con una tarea, y el resultado fue el siguiente, sinceramente me agrado.

La vida de un hombre
- Cortés, al fin, nos acercamos a tierra, creo que es un momento muy importante de nuestra expedición – Eso fue lo que le dije a Hernán Cortés al ser el primero que se percato de nuestra llegada a la nueva España. Una hora después, estábamos desembarcando.
Como mejor amigo de Cortés era mi tarea estar siempre con él, yo lo cuidaba y él a su vez me cuidaba a mí. No se por que la historia no me recuerda. Pero para que comiencen a conocerme, les relatare mi vida.
Primero que nada hay muchas cosas que la historia cuenta y no son ciertas, o son algo exageradas. También hay otras que no cuenta la historia, pues los historiadores no estuvieron ahí para verlas. Yo, les diré la verdad.
Unas horas después de nuestra llegada, y de instalar nuestro campamento, nos dirigimos a nuestra primera excursión en tierras nunca exploradas. La vegetación y la fauna eran impresionantes, tanta variedad de plantas y árboles, hiervas y arbustos, las aves de colores, los monos sobre los árboles, serpientes por todos lados. Aquellos ríos que creaban un sonido relajante y agradable a pesar de que estábamos en un lugar completamente desconocido. No mucho tiempo después de adentrarnos en la belleza de la selva, los indios nos rodearon he intentaron liquidarnos, pero sus flechas de madera, no lograban atravesar nuestras armaduras. Éramos invencibles, terminamos con decenas de ellos, y de los nuestros únicamente cayeron dos. Después de esto notaron que éramos superiores, y decidieron obsequiarnos oro e invitarnos a la ciudad. La ciudad era imponente, la forma de arquitectura era única, aquellas pirámides y construcciones eran una obra maestra. En ese momento la maldad, la avaricia y el lado oscuro de Cortés despertaron, solo pensaba en hacerse más y más rico, únicamente quería oro. Nada más le importaba. Compañeros muriendo de hambre, falleciendo de enfermedades extrañas de las cuales no teníamos conocimientos, y él simplemente con una de las mujeres que nos habían regalado. Disfrutando de su oro, de banquetes y del placer que Mali le daba. Yo era la única persona de la que Cortés no se había olivado, pero al ver a mis demás amigos morir lentamente… eso no lo podía disfrutar. Por más que le pedía a Hernán que abriera los ojos, que se diera cuenta de los errores que estaba cometiendo, que no podía seguir haciendo lo que hacia, que todos estaban muriendo por su culpa, que el sueño por el que había luchado se estaba desvaneciendo… él seguía bebiendo y pasando la mayor parte del tiempo con su mujer.
Al fin se aburrió de su propia comodidad, y decidió seguir explorando. Ese mismo día salimos en busca de… de nada, no sabíamos lo que buscábamos pero esperábamos encontrarlo. Unos días después nos dimos cuenta de la rivalidad que existían entre los distintos pueblo indígenas de lo que ahora es México y decidimos utilizar eso para terminar con ellos, nuestra hora de actuar y de conquistar, había llegado.
Rápidamente iniciamos nuestro planeamiento.
–Derrotaremos a los Tlaxcaltecas y cuando no tengan otra opción nos aliaremos con ellos. Estarán felices de iniciar con la destrucción de los Aztecas- dijo Cortés aquel día en el que la guerra comenzaría. –de esa forma se mataran entre ellos, nosotros únicamente los veremos morir. Y cuando sus vidas estén por terminar, traicionamos a todos y México será nuestro nuevo reino- le respondí.
Al día siguiente ideamos nuestra estrategia de ataque, para esto a Cortés le gustaba dibujar sobre la tierra, esa era una de sus tantas cualidades que pocas personas conocían; Era un excelente dibujante, tenía una capacidad de percepción impresionante, solo necesitaba ver algo una sola vez para poder plasmar la imagen sobre un papel.
La guerra contra los Tlaxcaltecas había iniciado, derrotar a Xicotencatl nosotros debíamos. La batalla no duró mucho tiempo, éramos superiores en cuanto a armamento, y temían a nuestros caballos. No fuimos bien recibidos pero al cabo de unos días, el respeto hacia nosotros fue creciendo, no tenían otra opción, su temor hacia nosotros era mayor que hacia los aztecas. De esta forma no dudaron el unirse a nosotros.
Hernán sabía que con algunos engaños los mismos tlaxcaltecas que nunca habían podido contra los aztecas, terminarían siendo quien los derrotaría. Él solo tenía que idear los planes y cerciorarse de que toda saliera conforme a lo planeado.
Días pasaron en esta ciudad y Cortés estaba casi listo para iniciar con el exterminio del imperio Azteca, había terminado con el plan. Solo faltaban unos cuantos más pueblos aliados, lo cual no seria problema. Rápidamente se unieron Cholultecas y Texcocanos. El “ejercito” que tenia a su disposición estaba con sed de conquista. Cuando todo estaba listo, fui atrapado por una enfermedad, y mi buen amigo se negó a continuar la guerra sin mi, hasta que mejorara. Así entonces muchas cosas se retrasaron, y no sé nada de lo que sucedió en ese tiempo.
Milagrosamente un día me levante mejor que nunca, había tenido un sueño en el que algo me decía que era el momento de atacar. Hernán no dudo ni un momento lo que le había dicho y la batalla más sangrienta de nuestra conquista al poco tiempo inició. E de aceptar que nosotros no hicimos nada, nuestro gran ejército simplemente veía como poco a poco indios contra indios terminaban con sus vidas. Ni una sola bala fue tirada ese día.
Cuenta me di de que Mali era una traidora, estaba traicionando vilmente a su pueblo, el pueblo Azteca ayudando a Cortés y dándole a conocer secretos de la ciudad. Ella vio y vivió la destrucción de su propio pueblo, el saqueo del oro, las violaciones a su imperio y toda la destrucción cultural. Sin embargo nunca se tentó el corazón para dejar su traición.
La batalla continuaba cuando recibimos una carta de aprehensión de parte de Narváez.
Inmediatamente salimos hacia Veracruz para pelear con él en caso de que se negara a aliarse con nosotros y hacerse cómplice del saqueo y la destrucción.
No acepto el trato y no tuvimos otra opción que vencerlo. Algunos de sus soldados lo traicionaron por lo que su derrota no fue difícil. Después de vencer a Narváez regresamos a México con refuerzos.
Fuimos sorprendidos pues no esperábamos que los mexicas en lugar de creernos dioses nos creyeran ladrones malditos. Nos tomaron de esta forma y fuimos vencidos. Esa misma noche bajo un árbol enorme y seco, a la luz de la luna, Cortés lloró en sobre hombros.
No fue hasta dos años después cuando reunimos nuevamente fuerzas y nos dirigimos por última vez a Tenochtitlán.
- lo ves, somos tan poderosos que con tan solo dejar viruela hemos terminado con más de la mitad de ellos- esas fueron sus palabras al ver la gran cantidad de muertos en la ciudad, las aguas teñidas de sangre e indios llorando sobre los cadáveres de sus hijos.
En mi vida vi cosa más horrible y triste que esa. Pero más tristeza llego a mi corazón al ver que Cortés disfrutaba y reía dibujando todo eso.
- Mira lo que has hecho, solo debíamos tomar las riquezas e irnos. O si muy lejos llegábamos… tomar la ciudad. No era necesario matar a toda esta gente inocente, que a caso no te da tristeza ver a todos esos niños muertos. Tú alma esta podrida amigo mío, ya no eres aquél que yo conocí de niño, aquél que siempre ayudaba a los demás cuando lo necesitaban, aquél que levantaba a los caídos y hacia menos a los grandes. Te convertiste en lo que tanto odiabas. Miserable.- fueron mis últimas palabras.
Él, con una lágrima rodando en su mejilla, tomo su arma, y sin más, la utilizó. Caí al piso y lo último que vi, fue su cuerpo arrodillado ante mí.



Frase...-dia52-…
“Todos somos iguales ante la ley, pero no ante los encargados de aplicarla” Stanislaw Jerzy Lec

No entiendo como una persona que roba un pan, puede pasar el resto de su vida en la cárcel, y un político que roba millones esta protegido por un “fuero” o algo así. Es una injusticia, todas las personas somos iguales y tenemos los mismos derechos, malditos sean aquellos encargados de “hacerla”. Y luego se quejan de aquellas personas que hacen justicia por su propia mano.
 
Comentario:
Muy bueno, fue el 30 de junio de 1520 cuando Hernan Cortez perdió, maldita sea la malinche, maldita perra traicionera, como pudo traicionar y ver morir a su pueblo?? Potter, recuerdas que en el concierto de mago de öz dijó José el vocalista, jamáis conquisteis, al hombre en nombre de un Dios? La iglesia autorizó a los paises cátolicos a conquistarnos, más bien el vaticano, practicamente nos torturaron, el 12 de octubre día de la raza, día que nos descubrieron, ya estabamos aquí, solo nos encontraron para matarnos.

El fuero es y será una mierda, impunidad diplomática, bah patrañas,es o es una desigualdad, matan al que roba para poder comer, y el que roba para poder joder que, hace que le hacen nada, para mi esas personas son cobardes como el PG, hablador de mierda, no más nos tratan de joder y muchos lo siguen y lo apoyan, palabrerías, si obrador es presidente de la república nos va a joder con tanto dinero que le va a dar a sus viejecitos, muera el populismo. el pan y el pri no se diga van de la riata, pagamos impuestos, les pagamos para que se hagan pendejos,pagamos para que hagan cosas buenas por el pueblo no para que vayan a hacerse babosos a la camara de disputados, pinche bola de babosos. bueno ni enojarse pues seguira igual la politica, igual de sucia, traicionera, corrupta, seguiran viendonos la cara de mensos, pero un día ellos caeran, y caeran muy duro.
No