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El Rincón Literario
Este es un bloger dedicado fundamentalmente a la Literatura en general...
Acerca de
Autor del libro de poemas: Evocaciones (1997), La Piel del Alma (1998), Lo que quedó debajo del Diván (1999-2004, en proceso de edición). Colaborador en los portales literarios: Arihua.net, predicado.com y grupobuho.com de España. Participó como actor en el XXI Festival Internacional de Teatro de Oriente (1997) con la Obra: El Animador de Rodolfo Santana junto a Jonathan Marcano. Ese mismo año, con este montaje fueron nominados en el "Festival Formas y Expresiones de una muestra Teatral" en los renglones Mejor Dirección y Mejor Actor, realizado en el Ateneo del Litoral en La Guaira.
Sindicación
 
"Comunes y Corrientes" de Pablo Sabala en Colombia




Duraciòn:62 minutos.

En esta ocasión La Corporación Teatro Girante de Marinilla, presenta una historia teatral que refleja los entramados sociales de un contexto urbano violento, el Autor Venezolano Pablo Sabala, cuenta la historia del pasado de dos personajes callejeros que al parecer son “Comunes & Corriente”
Dando vida a un espacio, en esta ocasión un callejón sin salida que bautiza “La Morgue” el Teatro Girante cuenta la historia de los personajes principales del Dramaturgo Venezolano, realzando con su adaptación personajes y cuentos que describen miles de esquinas que hoy son parte de la estética urbana de nuestras principales ciudades.

Personajes: 9
Duración: 62 minutos
Requerimientos: Espacio mínimo de 3 X 4 MetrosAmplificación de Sonido con reproductor CD (4 líneas para Micrófonos)14 luces
Estreno: 16 de Junio de 2006.
Autor: Pablo Sabala (Venezuela)
Dirección: Javier Gómez Henao
Actores: Elisa Rincón, Laura Zuluaga, Manuela Gómez, Yuliana Gonzalez, Ferney Giraldo, Marlon Isaza, Edwin Castaño, Ossman Castaño, Javier Gómez
Luces & Sonido: Jhon Fredy Atehortúa Gómez

“Las manzanillas que crearon Teatro”
El mejor desparche en nuestro pueblo, fuera de cambiar Relojes, jugar play o visitar la novia, es sentarse en el parque a tomar Manzanillas, por lo menos en semana; y ahí estábamos terminando enero de 2004, y respetando nuestras costumbres, como en todo inicio de año, los nuevos propósitos alimentaban nuestra charla.
De pronto… manzanilla envenenada (Manzanilla Con licor) y a la tercera … tema trascendental, “El más allá…” luego el… “¿De dónde?, política, Inconformidades, dolores, rabias entre otros… luego un silencio y alguien menciona “El Teatro”… que extraño, pues todos nos conocemos y ninguno sabíamos hasta esa noche que compartíamos el gusto por el teatro, seguida por otras manzanillas envenenadas, la propuesta de hacer teatro, de crear un grupo y Girar.
Así nace la idea, se materializa con su primer ensayo el 17 de febrero de 2004, sin nombre, sin obra, sin espacio y sin tiempo… Tres talleres bastarían para empezar con el primer montaje: “Alicia en el País de las pesadillas” y por motivos del afán, la radio y una casual canción bautizan el grupo “Giros” inspirado por Fito Paez “su cielo y su estado de coma”.
El primer montaje es un éxito, visita varios municipios y gusta mucho el trabajo, se elige la nueva obra “El tesoro del Pirata Barba Roja”, cumpliendo un año de trabajo el Grupo inicia labores con una Corporación de Arte del Municipio de Marinilla, allí crea el festival “…y la luna se llena de cuentos, abre la primer sala de artes escénicas con programación continua durante el 2008 y concierta con la Administración Municipal el auspicio de la Boletería para la Comunidad.
Luego de Tres largos años trabajando allí, damos nuestro siguiente paso, la búsqueda de nuestro espacio, nuestra forma de trabajo y nos independizamos, acercándonos al aniversario Número 5, bajo el nombre de Corporación Teatro Girante, conseguimos espacio para nuestra sede y aquí estamos, Girando en los sueños del Arte, con más fuerza que nunca celebrando en el 2009 nuestros cinco primeros años de trabajo, de alegrías, de logros.

TRABAJOS
En los primeros cinco años del grupo hemos tenido la oportunidad de charlar, pelear, soñar y hasta diferir, ¿porque no?, con las ideas de autores como Edgar Allan Poe, Julio Cortázar, Jorge Carrigan, Pablo Sabala, Andrés Caicedo, Jorge Goldemberg, Alejandro Casona, Juan Álvaro Romero, Javier Bernad entre otros. Hemos desarrollado de manera colectiva montajes o trabajos escénicos propios y de amigos, que nos han permitido hallar diferentes maneras de darle voz y voto a nuestra alma.
 
"El Animador" de Rodolfo Santana

 
La profesión del escritor

El ser humano, en su naturaleza inquieta y creativa, ha llevado consigo desde tiempos inmemoriales la necesidad intrínseca de volcar a través de sus medios de expresión originarios, y los que paso a paso ha ido construyendo a lo largo de su existencia, su forma de ver e interpretar al mundo que le rodea, y en esa construcción evolutiva constante de sus medios expresivos, ha ido elevando el nivel de complejidad de su lenguaje, medios y signos comunicacionales, siendo la escritura, un pilar determinante en el desarrollo del pensamiento humano.
Escribir, como señala Elías Canetti en su discurso de Munich, en enero de 1976 titulado “La profesión del escritor”, es un arte que pertenece a quién “otorga particular importancia a las palabras”. Entonces podríamos decir que el escritor es una persona que vive su vida en función del lenguaje escrito, a la par de sus signos e interpretaciones, convive en sus innumerables conjugaciones y explora en su pensamiento las reflexiones de su mundo perceptible.
En muchos casos se visualiza al escritor como un ser huraño, antisocial, extraño, lejano y hasta inalcanzable en algunos casos, se ha creado un clisé en torno a su figura y características, que lo define según unas actitudes preestablecidas. Esto, ha llevado a muchos “interesados en las palabras” a adoptar esa imagen prediseñada, prefabricada del escritor.
Sin embargo, y más allá de las consideraciones que acerca de la conceptualización o definición que sobre él se hagan, el rol que evoca esta profesión y su actuación en el proceso histórico de la evolución del pensamiento humano, es de vital transcendencia y ha fungido como canal conductor y vitrina de la evolución de las sociedades de todos los tiempos.
Como un cronista que navega en un mar de sueños, el escritor recrea en base a su vivencia su contexto. A través de sus letras se emancipan sus ideas más secretas, escondidas y las públicas posiciones que profesa a lo largo de su existencia. A través de la historia el compromiso ideológico de los escritores con una u otra tendencia ha jugado un papel importante en la influencia ejercida sobre los sujetos sociales que componen cada momento.
El prestigio mayor o menor de cada uno de ellos en su momento ha determinado la referencia e influencia en su tiempo o incluso, en el mayor de los casos, en tiempos posteriores, cuando después de la ebullición de los procesos sociales, quedan sus escritos como testimonios a la luz de los resultados de estos procesos.
 
Lamentos

La arena besa la luz ausente
mira el recuerdo vago
y la nostalgia breve
del aliento
en pena

Surcan voces el horizonte tenue
de murmullos ajenos
y sol quebrado azul
de tus ojos
tu silencio

Y la sombra llora luz en telas
muertas de tú aire amor
y tu aliento vibra
tras de mi
tu voz
 
Placer sexual e iglesia De: Leonardo Boff

El placer sexual para la iglesia católica actual es un tabú, un hecho profano, libertino y hasta depravado, aún cuando esta idea va en contra de la naturaleza misma del ser humano. Leonardo Boff, en su artículo titulado “Placer sexual e iglesia” nos hace varias referencias y afirma que no siempre la postura de la iglesia católica fue así como la conocemos hoy en día donde se “ha educado más para la renuncia que para la alegre celebración de la vida”.
En su artículo nos relata de la influencia determinante que ejerció San Agustín (354-430) en toda la iglesia romana con afirmaciones como: “…pienso que las relaciones sexuales deben ser radicalmente evitadas. (…) nada envilece tanto el espíritu de un hombre como las caricias sensuales de una mujer y las relaciones corporales que forman parte del matrimonio”. Cabe destacar que esta postura de San Agustín nace después de haber experimentado una vida con mucha actividad sexual, “hasta el punto de haber tenido un hijo llamado Deodato”.
La Iglesia, a través del tiempo, ha variado en muchos aspectos en su concepción de fe, y en muchos casos, más movida por intereses terrenales, que por intereses divinos, en el caso de esta postura anti natura sobre la sexualidad y al margen de acentuar su inclinación paternalista, la Iglesia adopta este esquema como respuesta a una realidad concreta que es la posibilidad real de que sus ministros tengan una familia que herede sus bienes materiales, aspecto que va en detrimento del patrimonio de ella misma.
Esta visión de “fuga de capitales” observada en su momento por quienes tenían la responsabilidad de regir los destinos de la Iglesia fue una razón determinante en la adopción y modificación de la doctrina, como hace referencia Boff: “…Pero no siempre fue así. Dentro de la misma Iglesia hay tradiciones y doctrinas que ven en el placer y en la sexualidad una manifestación de la creación buena de Dios…”, sin embargo, es utópico pensar que la Iglesia admitiría esta razón como móvil principal de su decisión, por el contrario ha sido firme al pretender mantener argumentos apoyados en gran parte por San Agustín en su momento.
No se trata de juzgar las razones que esgrimen, aunque estas se enfrenten directamente al instinto natural de nuestra condición humana, se trata de hacer la observación sobre su modificación en un momento histórico determinado, y así no olvidar el sentido originario de la concepción de la fe cristiana.
Boff, simplemente deja testimonio de esto, no toma parte activa en su censura o aprobación.
 
La moda de Dios De Leonardo Boff

En este artículo, Leonardo Boff plantea algunas posturas que vienen surgiendo sobre la existencia de Dios como la del “…biólogo Richard Dawkins con su libro El espejismo de Dios (Espasa Calpe, Madrid, 2007; en portugués: Dios, un delirio, São Paulo 2007)…” o la de “…Francis Collins, con el sugestivo título El lenguaje de Dios (São Paulo 2007)…” y que ponen su existencia frente a la rigurosidad de la ciencia; se pretende poner a Dios y a la religión en el ámbito de la razón, explica Boff mientras afirma “El lugar natural de la religión no está en la razón, sino en la emoción profunda, en el sentimiento oceánico, en esa esfera donde emergen los valores y las utopías.”
Leonardo Boff, de esta manera sencilla ilustra su visión sobre el sentido de la religión, la ve no como una justificación o explicación de lo que existe, sino como la “protesta contra este mundo descrito y explicado por la ciencia”.
Sin embargo, creo que es necesario hacer una diferenciación entre lo que representa Dios y el papel de la religión. En primer término podríamos ver la figura de Dios como una entidad suprema que da el alivio espiritual, que abre la esperanza de mejorar la existencia y promete una vida eterna jubilosa; esta figura de Dios, como ser omnipotente y omnipresente, principio y fin de todas las cosas, surge de la necesidad intrínseca del ser humano, cuando al tomar conciencia de sí mismo, se interroga sobre su origen y sobre su futuro, sobre lo desconocido, sobre la muerte… en ese proceso de búsqueda transita el camino hacia lo místico, encuentra refugio en ese Dios que todo lo puede y que es testimonio vivo de la trascendencia que anhelamos como seres humanos pensantes.
Por otro lado, la figura de la religión como concepto filosófico sobre el que se edifican las instituciones de la fe, también conocidas como iglesias, han sido variadas y cuestionadas a lo largo de la historia, sus tendencias y bases ideológicas son diversas en su estructura y en la forma de visualizar los tópicos que conforman la fe y sus concepciones. Sin embargo, hay una matriz común en todas ellas, y es su vinculación directa al hecho de la posibilidad de trascender más allá de la muerte, de lo conocido, ir a una “tierra prometida”, a un paraíso donde el dolor y el sufrimiento no existen.
Hoy en día es difícil para las religiones enfrentar a Dios al constante avance tecnológico, que cada vez más, abre el camino de los cuestionamientos, que genera la duda “razonable” sobre nuestras creencias. Y quizás como una salida a este escenario Boff plantea: “…En este trasfondo es donde podemos volver a situar el problema de Dios de forma sensata. La palabra-clave es apertura. El ser humano muestra tres aperturas fundamentales: al mundo, transformándolo; al otro, comunicándose; al Todo, captando su carácter infinito, es decir, sin límites”. Boff nos da una clave, la palabra apertura en tres contextos, proyectada hacia el mundo que nos rodea, hacia los otros seres humanos y el “todo”, en el concepto del universo infinito que nos rodea, con sus complejidades y matices. Porque Dios debe estar más allá de las explicaciones lógicas, de la ciencia, como dice el texto bíblico: “…dadle al César lo que es de César y a Dios lo que es de Dios…”
 
El drama del alquilado Fascismo inmobiliario desbocado

Las condiciones y abusos que pesan sobre los arrendatarios varían entre lo escandaloso y lo inhumano; dueños y agentes inmobiliarios juntos en detrimento del más necesitado.
Vivir alquilado hoy por hoy, principalmente en las grandes ciudades venezolanas como Caracas y sus ciudades dormitorio se ha convertido en un drama que raya en la tragedia.
Solo basta echar una ojeada a la sección de inmuebles en los clasificados de cualquier periódico de circulación nacional para tener una idea de la usura desbocada que presentan las ofertas inalcanzables que oscilan entre los 2 mil y hasta 20 mil bolívares o más mensuales.
Es importante destacar, a modo de ubicarnos, que el salario mínimo mensual de un trabajador está situado en Bs. 799,50. Aún cuando en un núcleo familiar trabajen tres o cuatro miembros de la familia no podrán superar los Bs. 3.198,00, y esto en el mejor de los casos.
Esta cruda realidad no deja otra opción a cualquier familia que refugiarse en el último rincón del barrio más lejano y peligroso, donde construirá o alquilará a un precio tampoco muy solidario un rancho con paredes de cartón y lata para su familia; ya que si pagara uno de estos alquileres no podrían comer, ni cubrir el resto de sus necesidades básicas.
Sin embargo, lo peor de esta situación no son los exorbitantes precios de los alquileres, día tras día los agentes, corredores y empresas inmobiliarias inventan nuevas artimañas para terminar de desangrar al que menos tiene.
Según recuerdo, hace ya unos años, el procedimiento para que el propietario de un inmueble colocara en alquiler su propiedad a través de una inmobiliaria era muy diferente. Veamos cómo era antes. El dueño del inmueble, tenía que asumir los costos administrativos de esta transacción, lo cual se traducía en que la inmobiliaria se quedaba con el primer, segundo y en algunos casos hasta el tercer canon de arrendamiento una vez alquilado el mismo. La negociación se planteaba básicamente en tres meses de depósito y en algunos casos el mes adelantado.
Hoy en día las cosas han cambiado mucho en función de favorecer al que más tiene; el dueño del inmueble. Veamos cómo. Si usted piensa o está en la necesidad de alquilar un inmueble las condiciones son las siguientes: tres meses de depósito (en el mejor de los casos) un mes adelantado, un mes de comisión (para el corredor, agente o inmobiliaria) y un mes para el papeleo. Cabe destacar que los dos últimos usted los pierde, está obligado a pagar un total de cinco meses, de los cuales en el caso que usted se mude después solo recuperará tres. Aquí como podemos ver, el inquilino es quien asume los gastos de la inmobiliaria.
Cabe destacar que ahora los contratos son sólo de seis meses, (antes eran de un año) después de los cuales sin importar que estén congelados los alquileres, según resolución publicada en la Gaceta Oficial, número 39.059, el dueño, agente, corredor o inmobiliaria le notifican que el precio subió y que si no le gusta tiene que desalojar porque según ellos hay una cola de cien personas dispuestas a pagar mucho más. Además de esto, si usted decide quedarse o más bien no tiene otra alternativa que aceptar el aumento, deberá cancelar la diferencia del depósito, un mes de comisión por segunda vez (para el corredor, agente o inmobiliaria) y un mes del papeleo del contrato por segunda vez. ¿Qué tal? Y esto se repite una y otra vez cada seis meses.
La resolución publicada en la Gaceta Oficial, número 39.059, señala que los arrendadores que infrinjan la decisión o incurran en especulación, usura y otros delitos conexos serán sancionados conforme al decreto de la Ley para la Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios, sin perjuicio de las sanciones previstas en la Ley de Arrendamiento Inmobiliario. Sin embargo me pregunto: ¿Dónde, quién, cuándo y cómo sancionan a estos infractores? Hasta ahora no he tenido noticias que se haya tomado una acción en este sentido.
De aplicarse estas sanciones las cuales están previstas en la Ley de Arrendamientos Inmobiliarios en su artículo 9 donde dice: "Las funciones administrativas inquilinarias son de la competencia exclusiva del Poder Ejecutivo Nacional, y el ejercicio de sus funciones podrá ser delegado por este Poder Nacional a las Alcaldías, en cuyo caso las multas que aquéllas impongan como sanciones a los contraventores de esta ley, ingresarán al respectivo Tesoro Municipal…" los diferentes municipios tendrían ingresos mayores al situado constitucional.
El ejecutivo nacional ha tomado las medidas, jurídicamente a tratado de proteger al más débil, sin embargo, los organismos y entes que deberían llevar a cabo la supervisión, seguimiento y sanciones previstas simplemente no lo hacen. Y si lo hacen entonces son insuficientes.
Y si acaso le parece poco lo que hacen estos corredores, agentes o inmobiliarias con los que buscan vivienda en alquiler no es así. Estos señores emparentados por el corazón con los buitres ya están innovando con un nuevo modelo que aumenta la perversidad. Les explico.
Usted ve un anuncio en la prensa del alquiler de un inmueble. Esta interesado. Llama a los números que aparecen allí. La persona que le atiende le pregunta en qué trabaja, cuántas personas van a habitar el inmueble… cuándo usted le dice que cómo hace para ver el inmueble la persona le dice: "Para mostrárselo debe primero afiliarse a la inmobiliaria…" usted pregunta asombrado: "¿Y cómo es eso?". Él le dice: "Debe depositar la cantidad de 380,00 bolívares en la cuenta de ahorros tal del banco tal a nombre de fulano de tal. Cuando tenga el depósito me llama, yo chequeo por internet, lo verifico y entonces autorizo a un corredor para que vaya a mostrarle el inmueble, pero tranquilo, eso se descuenta del depósito si decide alquilarlo". Y usted pregunta: "¿Y si no me gusta?" Él responde: "Tranquilo… le mostramos otro y otros y otro hasta que algún día le guste uno".
Hay quienes por el desespero salen corriendo a depositar y más nunca le atienden el teléfono. Hay otros que simplemente no tienen el dinero, y están los que como yo no confían tan fácilmente y están hartos de tanto abuso.
La indignación que se siente al tener que pasar por todas estas situaciones es terrible; recuerda uno la película "Un día de furia" protagonizada por Michael Douglas y sueña con encontrarse un maletín lleno de armas… Yo me pregunto: ¿Hasta cuándo va a seguir esta situación? ¿Quién es el responsable o responsables de atender denuncias y ejecutar sanciones?
No es posible que el tema de la vivienda sea agudizado por la usura y la especulación sin que nadie le ponga freno, el silencio del pueblo ha sido un cómplice nefasto, es hora que se tomen acciones y frenar tanto abuso, es hora de organizarse, de crear alguna figura, ya sean los Consejos de Inquilinos u otro distinto para defender los derechos de los más necesitados.
 
¿Es posible ser feliz en un mundo infeliz? De: Leonardo Boff

El autor en su artículo plantea en líneas generales el contraste y contradicción de la pretensión-anhelo, quizás utópico para algunos, de alcanzar la felicidad plena. Boff nos ubica en un mundo sumido en la desigualdad, en el contraste grosero de la riqueza extrema por un lado y la pobreza interminable por el otro, nos hace referencia a un mundo colapsado por el abuso de los recursos naturales, donde las catástrofes y embates producto del cambio climático devastan pueblos enteros; es entonces, después de este esbozo que Boff pregunta: “¿es posible ser feliz?”.
La felicidad no es otra cosa que un estado de actitud mental-emocional que experimenta un individuo en determinado momento, no suele ser un estado permanente, la felicidad se compone de los instantes, a veces muy pequeños, en que logramos alcanzar esta sensación de bienestar.
Sin embargo, esto no indica que como instinto (inculcado culturalmente) propio de nuestra concepción de vida, no andemos un eterno camino en su búsqueda constante.
Crecemos con la idea y la creencia del alcance de la felicidad como sentido primordial de nuestra existencia, como fin último. Esta idea la arrastramos permanentemente en nuestro consciente e inconsciente y al pasar del tiempo, en algunos casos, termina por convertirse en una terrible frustración, sobre todo cuando no conseguimos a entender que la felicidad no es un éxtasis perenne, sino una cadena sucesiva de pequeños momentos que si no sabemos disfrutar al máximo tal vez nunca nos demos cuenta que pasaron.
Boff, por su parte habla sobre las oportunidades de felicidad posible y enfatiza: “…el hecho de que la felicidad sostenible es solamente la que nace del carácter relacional del ser humano.” Realza la naturaleza social del ser humano, asocia el estado de felicidad a la compañía, a la vida en sociedad, nos hace ver la necesidad del contacto con otros para alcanzarla.
Para este autor: “…Feliz es quien consigue aceptar la vida tal como es, escribiendo derecho sobre renglones torcidos.” . Con esta afirmación nos acerca a la idea de que la felicidad tiene mucho que ver con la actitud que tenemos frente a la vida, donde a pesar de los malos momentos podemos encontrar lo bueno.
 
El sentido del humor y de la fiesta De: Leonardo Boff

Leonardo Boff, en su artículo, hace referencia al panorama mundial y expresa: “La humanidad está conducida por líderes en su mayoría negativos y mediocres.” Partiendo de esta expresión nos da un cuadro de partida bastante patético, sin embargo, inmediatamente aborda a través de una pregunta una luz de esperanza: “…¿hay todavía lugar para el humor y el sentido de la fiesta?” a lo que responde positivamente. Boff, visualiza las celebraciones, ya sean paganas o cristianas como una salida, como una clara expresión de la vitalidad e independencia de las masas en contraposición a los sistemas establecidos, a través de las fiestas y el humor, el pueblo da respuesta y manifiesta su condición de entidad viva.
Cada pueblo, manifiesta a su manera su deseo de vivir, su canto a la vida y tiene la oportunidad de expresarse en las fiestas tradicionales, en el humor natural y propio de la gente, en especial del latinoamericano, donde a pesar de las penurias, de las necesidades, del día a día colmado de vicisitudes, siempre queda el espacio para la risa, para el encuentro, para el compartir solidario y ameno, como la justificación sencilla de la celebración de sus fiestas.
A través del tiempo, lo que conocemos hoy como fiestas patronales, paganas algunas, tienen su origen en la más estricta religiosidad, son producto de la mezcla no sólo de razas en nuestra América, sino de culturas, de creencias y porque no decirlo de anhelos ancestrales.
Estás celebraciones forman una parte esencial de nuestra identidad como pueblos y son la catarsis por excelencia que manifiesta nuestra esperanza y renueva el vital deseo y conciencia de pueblo.
 
El Dios de Bush y de Bin Laden De: Leonardo Boff

Es mucho lo que se ha escrito, hablado y pensado acerca de Dios a través de la historia de la humanidad, en sus diversos momentos históricos, en su diversa masa cultural, en todas las formas imaginables, sin embargo, no sólo ha quedado en palabras y pensamiento, las acciones en su nombre van desde la más noble bondad hasta la más oscura maldad, se ha usado su nombre para justificar genocidios, exterminios, infundir el terror y justificar la guerra.
Leonardo Boff, en su artículo titulado “El Dios de Bush y de Bin Laden” nos habla de cómo se ha utilizado de diferentes lados e ideologías el nombre de Dios como explicación y motivo para lo inimaginable, para sembrar la muerte y la desolación, para instaurar el dolor en los pueblos del mundo.
Bin Laden con su “Guerra Santa” y en nombre de Alá invade con el fantasma del terror, Bush, encomendándose a Dios pide acertar y tener su guía en la destrucción y muerte de sus enemigos, ambos se aferran a la idea de un Dios de la guerra que en contradicción a cualquier doctrina deja desolación.
Dios es en su esencia más básica y elemental: amor, y como amor en su significado más literal es paz, justicia, solidaridad…
Boff se plantea una pregunta: “¿Cómo hablar de Dios sin pasar por la religión?”, y es que quizás el problema radica cuando se usa la figura universal de Dios como bandera de una religión determinada, esta termina corrompiendo y vulnerando el sentido básico del origen del creador, principio y fin de todas las cosas.
Es por esta razón, que cada día son más las personas que se alejan de las iglesias, de las religiones establecidas, ya que no encuentran el sosiego vital, el refugio tibio de amor de un Dios comprensivo y paciente, por el contrario encuentran limitaciones, exigencias económicas, encuentran a un Dios desdibujado que ofrece castigos severos y condena y no perdona, un Dios inflexible que separa a unos y otros, que marca de parias, que exige la eliminación que quienes no comparten sus mandatos… pero cabe preguntar: ¿Qué mandatos? Evidentemente no los de Dios, sino los de la religión.

Pablo Sabala
 
"Conciencia", el reto de la revolución
Cambiar los paradigmas establecidos y arraigados dentro de una sociedad distorsionada y desfigurada por un sistemático desmontaje de la identidad, es el reto más grande de la revolución bolivariana… el fin último, un nuevo ser humano.


Pablo Sabala
El avance del proceso revolucionario venezolano es innegable, sin embargo, la repercusión de las deformaciones, vicios e influencias del pasado inmediato, aunado a la dinámica y contexto geopolítico internacional sobre el que transitamos actualmente, genera un problema estructural que no permite un desarrollo sostenido y equilibrado de las políticas sociales adelantadas por el Gobierno Bolivariano en sus diversos niveles. Es un problema complejo cuya solución requiere de estrategias claras y un esfuerzo continuo para su superación.

El proyecto socialista bolivariano busca romper el modelo social, económico y doctrinal capitalista instaurado en nuestros valores, el cual define la conducta individual como única configuración válida en el marco de un modelo globalizado y carente de sensibilidad; una doctrina que ha sido introducida, exportada, vendida y liderizada por grandes corporaciones multinacionales de la comunicación, quienes a través de una campaña persistente, sistemática y nutrida por ideales capitalistas, han abonado el terreno durante décadas consolidando en la psiquis social los valores propios de su sistema.

La ruptura de la "realidad virtual"

Uno de los grandes retos del proceso revolucionario venezolano en su primera etapa fue, sin lugar a dudas, romper con los niveles de alienación promovidos como estrategia de dominación por los sectores de poder, en una población susceptible a las manipulaciones mediáticas, producto de un proceso de desmontaje de su capacidad crítica y su deseo de participación.

Ha sido una tarea ardua revertir con hechos palpables la realidad virtual creada por la maquinaria mediática apoyada logísticamente por sectores económicos privados del país, que juntos y articulados, en su momento, llegaron a materializar un golpe de estado. Un golpe mediático y militar que fue abortado de forma espontánea por el pueblo; un hecho sin precedentes que evidenció la evolución de la conciencia social colectiva venezolana, la cual reaccionó instintivamente al encontrarse en un escenario donde el descaro y el cinismo alcanzó su máximo nivel en el desconocimiento total de las leyes y los poderes constituidos legítimamente.

Desde su inicio el proyecto bolivariano ha encontrado acérrimos opositores, pertenecientes especialmente a grupos de poder económico nacional, a serviles y pagados defensores de los intereses multinacionales del gobierno norteamericano y a desgastados grupos políticos de otrora, sin dejar de lado a un sector de la clase media radicalizado producto de la influencia mediática.

En este contexto, es necesario que el proceso revolucionario, empiece a identificar y medir el nivel de impacto negativo que sobre él ejerce el enemigo silencioso que ha minado y retrasado innumerables iniciativas; que ha distorsionando las políticas sociales orientadas a la inclusión y la participación, pero sobre todo, ha garantizado la permanencia en el tiempo de los valores neoliberales, así como la estructura del burocratismo, el clientelismo y la corrupción como base práctica del ventajismo individual en menoscabo del interés colectivo. Estas praxis, arraigadas hoy por hoy en el acervo cultural del pueblo venezolano, y que han sido impuestas por los actores mediáticos de forma sistematizada y progresiva durante décadas, representan el mayor peligro para el éxito de la revolución bolivariana.

Hacia una nueva conciencia colectiva

El problema del cambio de paradigmas; camino a la formulación de un nuevo modelo de ciudadanía social, donde el valor colectivo prive por encima del individual; radica en la complejidad de la estructura vigente sobre la que se mueve nuestra sociedad. La identificación de los valores negativos y su reemplazo gradual es un paso fundamental que debe ser planteado a través de estrategias integrales que permitan; más que el discurso y la retórica; demostrar con hechos contundentes la necesidad irrevocable de consolidar una nueva visión de la sociedad y sus relaciones internas y externas, donde queden evidenciados los beneficios y su impacto a corto, mediano y largo plazo. Las estrategias deben tomar diversos aspectos en áreas y componentes de formación de los nuevos valores en diversos niveles educativos formales y no formales, así como procesos comunicacionales de alto impacto, de fortalecimiento de la identidad nacional, del rescate del acervo histórico y del desarrollo de una conciencia con valor social colectivo.

Estamos arribando a un nivel dentro del proceso revolucionario, donde es esencial trabajar en función de una auténtica conciencia social colectiva que avance en consonancia con el proyecto socialista bolivariano; el reto más grande es convertir la estructura social actual en un modelo más cercano a los valores humanistas, es necesaria la revolución de la conciencia, la revolución cultural; sin la cual, el proyecto bolivariano estaría condenado en el tiempo a la distorsión, a la desfiguración y finalmente al fracaso.
Es una prioridad indiscutible plantear y preparar los escenarios para la construcción y ejecución de las estrategias de transformación cultural en el menor tiempo posible, a fin de avanzar un paso al frente para contrarrestar definitivamente las prácticas y vicios de la sociedad de capital. Si no tomamos las riendas en el desarrollo de políticas firmes que combatan y conciban una nueva conciencia colectiva socialista, estaremos construyendo un modelo retórico alejado de la praxis, que en el tiempo, se derrumbará cual castillo de arena dejando para la historia una referencia más, de un sueño utópico o un boceto de un sueño irrealizable. Este es el momento histórico.

Autor: Pablo Sabala
Escritor-Dramaturgo, estado Vargas/2008
contacto: 0416-530.07.01 / correo electrónico: psabala@gmail.com
 
Mírame
Mírame bajo el aire azul
de tu soledad perdida,
consume la esperanza
que florea en el abismo,
recuerda lo ausente,
la luz rota de tu piel
hecha cenizas

Mírame sin verme un segundo,
una eternidad de aire,
de mar sin reflejo ni arena,
piensa que no existo,
que una sombra se llevó
el resto de alma
que no tengo

Mírame sin tocarme
sin besar el hilo helado
de la presencia soñada,
con el sabor intacto
y el recuerdo latente,
sin voz ni recorrido,
sin mi

Mírame por última vez,
ya no pertenezco aquí,
soy humo inexistente,
aliento venenoso,
luz que quema,
agua que mata,
soy nada

©PabloSabala
 
Beso
Está el beso que me quema,
el ruido incoloro de tu aliento
y la seda sutil sobre el aire
en la distancia de tu piel

Y tus labios ansiosos vuelan
en el matiz cristalino de la nada
caminan sigilosos, lentos
con la ceniza de tu alma

Tu desnudez perfecta al sol,
tu ilusión intacta en mi,
tras el velo fugaz
de un instante que no está

Tu voz perdida otra vez,
tu cintura dilatada y yo
en el vaivén de mis anhelos
no permanezco aquí

Soy un maniquí sin sueño
vibrando en el tibio regazo
de tus líneas claroscuro,
una imagen evaporada

Soy una idea que vaga
una sombra traslúcida
lluvia celeste
soy un beso

©PabloSabala
 
Cayendo
Tras el velo de tu piel
flotan mis cenizas por la tarde,
caminan tras el filo
de mi sangre

Sueñan vapor de hiel
y ausencia inocua de silencio,
vibran en el burdo
destino ajeno

Viven en tu sur aislado,
lejano y somnoliento,
donde presa caen
gotas de vid

Lloran en voces de azul
con la luz viajando a bemol,
la tristeza en verde,
la sombra en sol

Y se diluyen los cantos
en el abismo del otoño incierto,
donde mi corazón blasfema
baila en pétalos de azufre

Sabor de infierno en sostenido
tu aire, tu aliento, tu sombra
llamas que besan
sin luz

©PabloSabala



 
Voz ausente
Quiero ser agua caída, muerta
solapada entre la brisa
voz incolora dispersa
entre las nubes de ámbar

Quiero ser molécula de aire
suave caricia invisible
cobija de tristeza tibia
en el murmullo de las olas

Quiero ser relámpago hiriente
susurro de madrugada
paso lento que desanda
soledad de plomo en sostenido

Quiero ser tierra vibrante
fuego que devora ansioso
sabor de otoño lejano
sobre el quebrado sol de mi tarde

Quiero ser lo que no fui
antes de lo que era
después de lo que será...
quiero ser mi voz ausente
 
Has posado


En claro oscuro te miro sobre la piel de mis sábanas, mientras tomas el baño de luz que brota de mi ventana, te veo porque mi espacio está en tus ojos, porque el traslúcido sentido de tu piel desnuda me invita al tacto, y estás ahí, no puedo negarlo, existes como el color desvanecido en mi pincel que espera al lienzo...

Y tus mejillas me miran, un rubor inventado te visita y la sonrisa triste esconde la tristeza de vender tu silueta a mi pincel...

Pero no importa... nadie nunca sabrá que has posado para mi, nadie verá tu cuerpo idealizado en mis sueños... nadie profanará tu desnudez mientras la luz de esta ventana irradie con su tibio recorrido las líneas de tu alma...

©PabloSabala
 
La caravana


Caía la tarde sobre la desgastada ciudad, una caravana silenciosa se desplazaba bajo la mirada del sol tibio rompiendo a la noche, las calles vacías, el viento susurrando cantos de lejanía sobre el eco en la distancia, los rostros curtidos e incinerados por el largo viaje se desplomaban sobre la vía.

Sobre el primer camión reposaba una enorme jaula cubierta por una lona envejecida, a su lado caminaba un hombre muy pequeño, de barba espesa y gestos espasmódicos, llevaba un bastón delgado y curvilíneo, más atrás junto a una carreta rojiza arrastrada por dos enflaquecidos jamelgos, se veía una extraña mujer delgadísima, muy alta, su rostro se perdía sobre el filo del sol poniente, sus largas extremidades parecían cintas al viento.

Sobre unos sacos casi al final de la extraña caravana, reposaba una enorme masa de carne multiforme que emitía enormes ronquidos, el gutural sonido se esparcía lento sobre la calle.
Tres metros después del último vagón una multitud de extraños seres se alzaba en una procesión que parecía flotar sobre el polvoriento y reseco camino, sus miradas cansadas, sus manos callosas y en su mayoría pies desnudos se arrastraban impregnados de un olor a viejo, a decadencia somnolienta.

Por las rendijas de las ventanas cientos de ojos pequeños se movían dentro de las casas clausuradas, un leve murmullo fantasmal se prendía del aire como una suave caricia, la luz del primer farol se encendió y el tiempo se detuvo un segundo capturando la mirada de los extraños visitantes.

Al final del recorrido, un pequeño claro de tierra acumuló los cuerpos y vehículos de la caravana, rápidamente el movimiento se apoderó del ambiente, una maraña de manos y piernas se movilizaban de un lado a otro desmontando y armando estructuras, las rendijas de las ventanas se hicieron más grandes y algunas cabezas asustadas y ocultas bajo las sombras que empezaban a llenar el espacio se atrevían a asomarse. Algunos cuerpos se movían bajo el cobijo de la noche joven, un círculo de estelas y miradas llenaron la cercanía del claro de tierra.

Un halo de miedo seco permanecía de lado y lado, un barniz de curiosidad, de pensamientos estremecidos por la ansiedad. Así transcurrió la primera noche, nadie durmió en la ciudad. Así lo recuerdo, como si hubiera sido ayer… la primera vez que el circo llegó a mi pequeña ciudad una tarde de otoño.
 
La escena…
Allí estaba la mujer, parecía flotar sobre la silla, a su lado, el cenicero consumía el último aliento del cigarrillo, la lumbre voraz con su hilo blanquecino se perdía en el aire inmóvil… el aire pesado, el aliento de sudor inundando los cristales, una rosa blanca sobre la mesa, una libreta sin escritura a la izquierda, un lápiz sin punta a sus pies, un guante de cuero marrón posando sobre su hombro y un llavero en forma de delfín colgado de su cuello. Esa era la escena.

Yacía desnuda, sentada en posición fetal sobre una silla giratoria, las perfectas líneas de su cuerpo evocaban el silencio, su rostro angelical y mirada extraviada profanaban la tranquilidad de quien miraba, estaba ausente de su ser, la piel erizada, limpia y deliciosa se barnizaba en el cóctel de claroscuros de la habitación, su mano suave tendida invitaba a recorrer sus contornos, sus rizos seducidos por la gravedad caían lentamente sobre su espalda hacia un lado…. Parecía dormir, parecía esperar la llegada de su amado… Sin embargo estaba muerta. Fue la cuarta víctima del asesino en serie que ahora encarnas.
 
Que hago (poema)

Qué hago con la ausencia que no tengo,
con la cadena de momentos
y el recorrido inerte de tus besos
inexistentes

Qué hago con mi nostalgia incrustada,
los hilos de tu mirar
y el leve respiro de tus manos
transparentes

Qué hago con la muerta melancolia,
con mis labios derretidos
y tu piel hecha cenizas con sabor a
pensamiento

Qué hago con el alma helada silenciosa,
con mis letras, mi voz
y la distancia inevitable que me mira
somnolienta

Qué hago si ya nada puedo hacer
el tiempo se escurrió sobre mi sombra
y me borró la luz de tu memoria...

©PabloSabala
 
Azul


Azul vetado que me mira
displiciente en la penumbra,
entrelazado con el mar silente
me deja estelas de espuma

Azul caído sobre el aire preso
entre barrotes de arena espejo,
deja recuerdos en la mesa oscura
mientras la voz en diluido escapa

Azul que reverbera espacios
enquistados en la espera hiriente,
bordando aromas de piel amada,
un etéreo grafema de sollozos

Azul que me tocas,
que me escuchas
y cubres la luz de mis ojos,
azul que me acaricias,
me respiras,
letras de mi tiempo azul

©PabloSabala




 
Dejo... (Poema)

Dejo mi barniz helado sobre tu piel
cuando el beso te libera hacia Morfeo,
y el aliento descansa custodiado
por las lineas de mi luna transparente

Dejo mi calor de nácar enredado
con el frágil canto de tu boca adormecida,
y el rubor te mira en la sonrisa
en pinceladas turbulentas de agonia

Dejo mi reflejo en los rincones
para verte recorrer la luz que nos arropa,
y tu figura es agua soluble, transitada,
manantial que aflora sin recuerdos

Dejo mi voz, mi aire y recorrido,
dejo mi luz y mi alma,
dejo letras sin voz
como epitafio silente...

©PabloSabala
 
Encuentro (poema)
Encuentro tus ojos de paso,
tu voz confundida,
tu luz pesada,
te miro

Encuentro tus manos yermas,
tu luna ausente,
tu sol herido,
te espero

Encuentro tus labios tibios,
tu sangre helada,
tu piel perfecta,
tu aire mío,
te veo

Encuentro en ti mi reflejo,
tu boca en ansias,
tu sueño preso,
no existo

©PabloSabala
 
La habitación
Con sigilo llegó hasta la puerta de la casa. La calle estaba solitaria y permanecía muda en la penumbra tenue de la noche que avanzaba lenta.



Con sigilo llegó hasta la puerta de la casa. La calle estaba solitaria y permanecía muda en la penumbra tenue de la noche que avanzaba lenta. Dudó por varios minutos antes de abrir la reja del porche y situarse en el jardín, caminaba con pasos cortos de un lado a otro mirando insistentemente el reloj.
El minutero avanzaba y su destino parecía inevitable, sudaba copiosamente mientras un aire frío besaba su rostro impávido y amarillento, hoy tendría que enfrentarse a la verdad, verla cara a cara sobre el espejo de su vida. Ya no había marcha atrás. Su corazón agitado y un vacío en el estómago insistían en hacerle correr una vez más… y como siempre, sólo el sabor de la duda anclado en su alma quedaría como un reflejo insistente burlándose desde el fondo del pozo helado… como sucedió la semana pasada, y el mes anterior y el que le sigue en la línea del tiempo que ya pasó, diez largos años de noches angustiosas recorriendo la misma calle hasta la misma puerta, sin cruzar nunca el umbral.

Pero esta vez era diferente, lo sabía, por eso aquel temblor y las ganas de vomitar se hacían a cada segundo más insoportables, no había otra salida, no quedaban alternativas ni había espacio para más postergaciones.

El tiempo llegó a su fin y el canto lúgubre de un gallo anticipando el día rompió el silencio como un presagio … él entró a la casa lentamente con el aire comprimido en el pecho ansioso, el silencio era una piedra enquistada sobre kilómetros de agua en lo profundo de un mar desconocido, se dejó llevar por el zumbido de sus palpitaciones incontrolables, subió las escaleras, llegó al pasillo y al girarse agazapado entre las sombras, vio la luz débil bajo la puerta de la última recámara, no se oía un suspiro, por un momento estuvo a punto de romper a llorar y salir corriendo, pero sus pies se hicieron de plomo y el peso de la agitación le impedía moverse o emitir sonido alguno… por fin la piel de la puerta se abrió a sus manos y acercó el oído instintivamente para tratar de escuchar, pero nada llegaba desde el otro lado de la puerta, el tiempo se acababa, se escurría como gotas de agua sobre el cristal en invierno, posó su mano sobre la manilla y la giró lentamente, un leve chillido se dejó colar a través del aire cada vez más denso y la luz se empezó a escapar a borbotones sobre la oscuridad del pasillo… ya era demasiado tarde para regresar…

Dos pasos más le dejaron sobre la alfombra enfrente de la cama vacía… un periódico amarillento sobre la sábana revuelta le miraba sonriente… ella se había ido, se había marchado sin importarle nada… tomó suavemente aquel ejemplar y se encontró con la última pagina y el titular… fue entonces cuando comprendió todo. Nunca estuvo allí como había imaginado cuando cada noche pasaba y veía la luz encendida desde la calle. Ahora lo sabía. Se fue la misma noche de la discusión como había amenazado.

La mujer de aquella foto en la última página de aquel periódico amarillista era ella, era la mujer que encontraron asesinada en la habitación de luz tenue, apuñalada por su esposo celoso después de una discusión acalorada, un caso que nunca se resolvió pues el hombre nunca apareció.

©PabloSabala
 
Nunca mas…
La línea del tren trashumaba con la noche cuando entré en la estación desolada; un silencio quejumbroso se dejaba oír en la estructura sin movimiento...



La línea del tren trashumaba con la noche cuando entré en la estación desolada; un silencio quejumbroso se dejaba oír en la estructura sin movimiento, la caseta de boletos vacía, el reloj digital de la pared contraria marcaba doce menos cinco, mi respiración se elevaba como un canto fúnebre sobre aquel paisaje muerto.

Dos minutos y ni un alma. ¿Todos se habrán ido? Recostado en la pared dejé colar mi pensamiento sobre el aire inerte y llegué al antiguo muelle donde horas antes encontré aquel periódico amarillento, envejecido, con esa extraña noticia. ¿Quién podría creer semejante afirmación?

El peso del tren sobre el hilo de metal eléctrico entró a gran velocidad frenando poco a poco, se detuvo, una pausa breve, un instante, y las puertas se abrieron como una invitación a otro mundo.

Avanzo hasta la franja amarilla, me detengo, nadie sale, nadie entra, las puertas estáticas no se mueven, no respiran, el tren no avanza, el tiempo se detiene. Una sonrisa inconclusa.

-Es ridículo pensar en el periódico, en ese juego ridículo donde la sugestión besa las ansias como un suspiro eternizado en la nada; -pensé- debe ser una mala broma o quizás una de esas casualidades que se quiebran al borde de la realidad y los sueños. Al fin y al cabo no es importante, después de recibir mi herencia no tendré que preocuparme nunca más…

Y el nunca más cayó en mi memoria como la sombra de un cuervo en las riberas de la noche plutoniana, y el eco de mis palabras alcanzó la distancia sin recorrer un milímetro, sin dejar rastro y peor aún, sin siquiera tocar las fibras de mis cuerdas vocales, era la sombra de Poe asaltándome de repente… a pesar que nunca le había leído… sin embargo ¿Cómo sé que mis pensamientos le invocaron…? y más aún, ¿Cómo se que no le conozco?

El vagón estaba helado como el aliento de muchas voces atrapadas en un témpano de hielo, me senté al final, cerca de la puerta que comunica con el último vagón, justo en el puesto que da al pasillo; después de dos minutos de espera, el timbre que anuncia el cierre de puertas llegó como una gota de hiel, agudo y destemplado, por un momento me hizo estremecer, luego el metálico cuerpo de lombriz articulada empezó a moverse como un zumbido bajo tierra, atrapado en la distancia.

Las luces exteriores desaparecieron poco a poco, se borraban como lágrimas perdidas bajo el sol del desierto, el túnel se hacia interminable, la velocidad aumentaba y se diluía en la oscuridad. El tiempo se disipó y quedó suspendido, me levanté para acercarme a la ventana y el periódico cayó como luz tenue sobre el tapiz plástico, rodó por el pasillo hasta el centro del vagón donde se detuvo, se giró lentamente y me miró, podría jurar que me miró.

Entonces descubrí una figura moviéndose en el extremo opuesto del vagón, se paseaba de un lugar a otro con movimientos acompasados y deformes, sin emitir un sonido, parecía una sombra líquida bañando las paredes. Y me quedé atrapado en su danza evaporada sin poder dilucidar su forma verdadera y esencia; contemplando, avancé atraído por una extraña sensación que me rozaba. Iba a la mitad del camino cuando las hojas amarillentas y la tinta viva del diario me miraron otra vez en un brusco movimiento repentino… su página principal se abrió ente mis ojos mostrándome una vez más el titular…

Y el nunca más se levantó en un grito mientras el cuerpo del tren se retorcía fundiendo la piel de la sombra, la oscuridad del túnel, el sabor helado del ambiente y el latir acelerado de mi corazón resquebrajado… todo se disolvía en el eco que vibraba bajo el último átomo de luz inexistente a mi alrededor, luz inventada como sueño agónico de miles de almas abandonadas en un segundo… antes de borrarse todo, como un reflejo opaco, leí por tercera y última vez: “Hoy se acaba el mundo, meteorito llega a la tierra y nunca más…” y cuando escucho esas palabras pienso en Poe… en las riberas plutonianas de la noche…entonces olvido que ya el tiempo se fue…

©PabloSabala
 
6 de agosto…
Lo único que se escuchó fue un golpe seco, después llegó el silencio de cristal y se posó suave sobre el pensamiento inanimado de los presentes...



Lo único que se escuchó fue un golpe seco, después llegó el silencio de cristal y se posó suave sobre el pensamiento inanimado de los presentes, no miró a nadie, pasó indiferente y ensimismado; luego los segundos se cayeron sobre un viento helado que escupió una alcantarilla cercana, tomó al aliento de todos y lo abrazó como un suspiro…

Fue entonces cuando la gota se desprendió del cielo besando la frente del desdichado… el tiempo se detuvo y el eco de los corazones altisonantes elevaba un canto fúnebre de asombro, ni una palabra, ni un gesto, no cabía el aire en aquella escena, así como no caben las agujas en los recuerdos y la luz en mi cuarto, sólo estaba lo que quedó atrapado en el vacío del instante.

-Lo único que recuerdo fue un golpe seco, un minuto antes se escuchaban los murmullos enmarañados de las voces sin rostro-, eso les dije cuando me preguntaron. Ni una palabra más.

Y nadie dijo algo diferente, es como si nos hubieran puesto a todos en la mente el mismo hilo de palabras, la misma imagen sostenida por la sensación de no estar, tal vez nos sembraron el pensamiento y por eso nadie recordó otra cosa de ese instante, cualquier percepción adicional quedó atrapada bajo la sombra del aire helado que nos acarició aquel día.

Fue sólo un golpe seco a las ocho y cuarto de la mañana, el cielo herido y una onda de luz sobre la tierra en llanto vacío, las primeras miradas se perdieron en el fuego circular que convirtió la ceniza en frío, las almas que quedaron, se perdieron en el tiempo que no tuvieron, se inventó un nuevo silencio… el silencio radioactivo. La sombra de luz que da muerte.

©PabloSabala
 
El sueño
Ayer llegaste, ayer en la noche bajo la lluvia caminaste evaporado, con el pensamiento a cuestas, con los recuerdos que quieres apartar enquistados en la piel...



Ayer llegaste, ayer en la noche bajo la lluvia caminaste evaporado, con el pensamiento a cuestas, con los recuerdos que quieres apartar enquistados en la piel, con el aliento lleno de ilusiones viejas, esas que con el tiempo se han convertido en fantasmas.
Y el bulevar igual que siempre, con su dermis sucia, con el ruido mezclado de frases multiformes, sin sentido, estaba allí, como siempre, mirándote con la desidia burlona y la sonrisa desviada, la humedad, los charcos, el humo irrespirable de los carros amontonados como una pequeña multitud de hormigas queriendo pasar por un embudo.

Y así vas de una lado a otro, mientras caminas tus pasos van tejiendo el vaivén de las horas, la noche empieza a quebrarse como un hilo de cristal al borde de los altos edificios; enciendes un nuevo cigarrillo y un camino blanquecino se dibuja en tu boca en la primera bocanada, el paso se hace lento, el tiempo se detiene un segundo antes de llegar a la esquina... la misma esquina.
Lo recuerdas ahora claramente... es la esquina de tu sueño, ese sueño que tuviste cuando eras niño y que nunca pudiste olvidar, todo es igual, todo es una copia fiel de aquel momento hasta ahora imaginado solamente, y todo se vuelve un remolino, te sientes aturdido, las voces se hacen mas fuertes, los movimientos más lentos, el aire más espeso...

Llegas por fin al ascensor... marcas rápido el último piso, las puertas se cierran y tras ellas la maraña se aparta quedándose en silencio... te sientes agotado, es difícil respirar, sudas copiosamente, sientes que tu cuerpo gotea por todas partes... cierras los ojos un momento y el timbre de llegada te hace despertar; las puertas se abren lentamente, sales al pasillo, llegas hasta la puerta, llevas la llave en la mano... después de un minuto estas sentado en el sillón de la sala con un vaso vacío en la mano derecha y un cigarrillo en la izquierda.

Empiezas a pensar y las horas se convierten en interminables olas que se estrellan al borde de la playa... Tratas de recordar el sueño, el rostro de aquel hombre con el arma caminando hacia ti, tratas de entender qué pasó, en qué momento llegó hasta ti...

Te vas de la mano del pensamiento y llegas a la tarde en que llegaste de viaje, justo antes que pasara, cuando caminabas por el bulevar con el pensamiento a cuestas... el aliento lleno de ilusiones viejas, las que se convirtieron en fantasmas... Vuelves al momento en que llegaste a la esquina y tu vida se tiñó de rojo, ves tras el cristal de aire cuando ese hombre hundió una y otra vez sobre tu piel aquel cuchillo de mango negro... ves cuando caes y arrastrándote llegas al ascensor, al último piso, a la sala, al sillón... a esa muerte anunciada que nunca esperaste que llegara.

©PabloSabala
 
Historia

Aquí estoy, sigo caminando por el muelle en mi memoria, con la niebla espesa del tiempo incrustada en los rincones escondidos de mi alma



Aquí estoy, sigo caminando por el muelle en mi memoria, con la niebla espesa del tiempo incrustada en los rincones escondidos de mi alma, sigo sentado bajo la sombra del mismo árbol que una vez encontró dos caminos diferentes y los unió bajo la lluvia de aquel diciembre ahora lejano.
De vez en cuando bajo las escaleras hasta la calle y la descubro más distante, más ajena, se ha ido transformando en un carnaval de rostros desconocidos que pululan y se comunican en un idioma incomprensible. Regreso pronto a mi refugio, a mis paredes llenas de recortes y fotografías envejecidas, con la cortina azul oscuro abrazando al ventanal que llora permanentemente, estoy en el sillón, con la taza de café sobre la mesa donde se apilan los libros y papeles de siempre, el café aún humea, su hilo blanquecino me besa tibiamente mientras enciendo lentamente un cigarrillo que inunda como una caricia vaga mi aire…
Ya han pasado muchas horas, muchos días, muchas semanas, quizás meses o años, no lo sé. Han pasado y siguen pasando. La luz tenue, el aliento frío, la barba larga… ¿Cuándo me vi al espejo por última vez?, ya no recuerdo mi rostro, ni siquiera recuerdo al espejo… debe ser como el de todos, o al menos parecido.
Con el tiempo empezamos a formar parte de lo que nos rodea… tal vez mi rostro se asemeja a la pared que custodia mi cama, con un azul claro cubierto de recortes, miles de ellos, que hacen que su azul quede olvidado en la memoria de quién una vez estuvo aquí y se reflejó en su piel helada… Con el papel amarillento que acusa al tiempo, las imágenes difusas, contrastadas con las letras, las frases, las expresiones atrapadas en un segundo… ¡Un remolino!... eso parece, un remolino de muchas cosas y nada a la vez, con un azul de fondo que nadie ve por tanto movimiento…
El silencio es como siempre, un pesado bloque que grita tratando de romperse a sí mismo, ni él puede soportarse… Sólo yo he aprendido a escuchar sus lamentos, sus recuerdos, su viaje a través de un tiempo que no he tenido tiempo de recorrer. Porque no he estado aquí como él… y aunque le puedo oír siempre, cada tarde y cada noche… nunca puedo recordar lo que me dice… debe ser porque no entiendo su idioma, o es su voz chillona la que no me deja entenderle… quizás sólo creo que le escucho y él permanece mudo esperando que yo le cuente mi historia.
Lo que no sabe es que yo no tengo historia, la dejé olvidada una tarde de lluvia bajo un árbol a principio de un diciembre de un año que ya no puedo recordar. Era una tarde vestida de gris con hilos de luz lejana y traslúcida, traía un perfume que se conjugaba con la tibieza de su piel y el hielo de su mirada, su rostro no era de este mundo que desconozco, era de uno que se pierde en una distancia que no se puede siquiera soñar. Y estaba ahí, bajo la misma sombra, con el llanto de la lluvia soplando su cabello y respirando el mismo aire. Se sentó sin mirarme, nunca supo que estaba ahí contemplándola abismado… después de muchos años un día se levantó y se fue sin decir una palabra… la verdad nunca dijo una sílaba, no emitió un sonido, mucho menos dejó escapar alguna vez un suspiro, se fue como llegó, como si nunca hubiera estado ahí. Desde ese día ya no tengo historia, creo que nunca la he tenido, tal vez no me vio porque no estaba ahí.

©PabloSabala
 
Los que esperan

Estaba sobre el mismo banco de la misma plaza, recostado sobre los pedazos de sueño que le quedaban, su rostro apretado por los años y la mirada furtiva e inquieta



Estaba sobre el mismo banco de la misma plaza, recostado sobre los pedazos de sueño que le quedaban, su rostro apretado por los años y la mirada furtiva e inquieta; el acostumbrado tabaco encendido a un lado de la boca, las manos temblorosas, el aliento con perfume de distancia...
Ya no recuerda quién era antes de llegar ahí, ni tampoco sabe porque vino o que espera, fueron muchas las horas construidas sobre infinitos días, meses, años, quién lo sabe... yo no lo sé.
En todo caso ya no importa; las nubes siguen dibujando cada tarde rostros y pensamientos y es divertido jugar a descubrir las pinceladas del viento en las alturas.
Aún ayer ella podía recordar el muelle, el día que llegó en un barco blanco y oxidado, traía la mirada fresca, con el brillo de la esperanza derramado como una luz de arco iris, era el mes de septiembre, el sol blindado en el techo del cielo calentaba su corazón...

Lo vi caminar con la muchedumbre hasta la plaza cercana, podía ver en su piel el deleite de la libertad que sentía. En las noches se perdía y no sé a donde, al caer la tarde se diluía en las sombras hasta desaparecer, hasta formar parte de ellas. Luego en la mañana con la llegada de los primeros rayos de luz, aparecía al final de la calle rumbo a la plaza nuevamente, directo hasta el banco, el mismo banco una y otra vez. Y así se iban los días.
Muchas veces estuve tentado a preguntarle qué esperaba, pero al acercarme y mirarle perdido en el lejano horizonte de sus recuerdos, no salía una palabra de mi boca, solo me sentaba frente a él a contemplarle, y así todos los días.
Cuando lo miro trato de ver sus pensamientos, trato de descubrir en su mirada el secreto de su espera eterna, trato de entender la razón que lleva a un ser humano a semejante condena. Con el pasar del tiempo su rostro se fue tiñendo de una profunda tristeza, de una agonía que no podía escapar con el humo que exhalaba afanosamente en cada tabaco consumido y hecho cenizas.
Sin darme cuenta mi vida se redujo a las horas de contemplación de cada rasgo, cada movimiento involuntario de aquel extraño, mis horas se volvieron sus horas y su ausencia nocturna era también mi ausencia; y así se fueron los granos de la arena acumulando sobre mi piel, inundando mi existencia de una sola interrogante... ¿Quién era y que esperaba?
Me llevó de su mano transparente hasta el abismo de la espera. Me convertí en el árbol que arropa sus harapos en silencio, siempre en silencio. Me convertí en un elemento más del decorado de una plaza que ya nadie visita, de una ciudad que ya nadie recuerda, sólo un par sombras desvanecidas tras el velo ceniciento de la espera particular, una espera que ignoramos en los ojos del otro y que desconocemos en nuestra propia mirada.

Y allí estuvieron por los años de los años hasta que los años se agotaron en sus pieles y sus corazones, solo la espera seguía intacta, una espera individual y compartida... ninguno pensó en el día anterior a la llegada en el muelle, jamás recordaron quienes eran o que esperaban, no se dieron cuenta de su pasado común, de los años que vivieron juntos, de su separación por la guerra y mucho menos recordaron que aquel día de septiembre se esperaban encontrar el uno al otro.

©PabloSabala
 
Un cuerpo bajo la lluvia

El hilo de sangre se detuvo sobre el charco y se disolvió bajo la lluvia.



El hilo de sangre se detuvo sobre el charco y se disolvió bajo la lluvia. Las gotas acudieron tras el trinar del viento elevando un manto transparente sobre la piel inmóvil; no se escucharon gritos, ni comentarios, nadie elevó su voz; podría decirse incluso que nadie lo notó.

Y el vaivén de sonidos se mezcló con el quejido leve de un viejo gavilán que muere en la distancia, en el bosque que nadie recuerda a ciento veintitrés kilómetros, dos metros, nueve centímetros mirando al norte del container de basura, ese que se desborda y forma parte de la lluvia vespertina, ese que acompaña los sueños de los gusanos y las moscas.

Pero él nunca imaginó que aquel viernes sería el viernes que durante tantos años esperó con temor. Esos años en que se sentaba en el porche de la casa a contar nubes y contemplar los rostros llenos de angustia, eso es lo que pasa cuando se vive tan cerca de la morgue, uno termina por acostumbrase a las miradas perdidas y llenas de desesperanza. Los días se iban lento en aquel tiempo, el viento apenas si soplaba sus melodías inconclusas y el sol se negaba cada tarde a quebrarse bajo las sombras de la noche. Fueron muchas las horas de pensar, de construir el momento final, el último paso, la última imagen que se llevaría para siempre presa en su retina.

Y llegó ese viernes, el ansiado y temido, la rutina lo llevó como una cadena interminable hasta el lugar señalado, ya todo estaba escrito, sólo faltaba la hora exacta y la fecha... pero ese dato no lo supo sino hasta el último segundo.

Un minuto antes pasó el anciano que vive en el edificio abandonado cerca de la autopista, sus ojos se cruzaron en un espasmo incomprensible de presagios, le miró fijamente, como nunca antes lo había hecho, se quedó atrapado por un segundo quizás leyendo el final de la sentencia. Tal vez ya todo estaba escrito.

De haberlo sabido la noche anterior no habría dejado la comida servida, en vez de dormir hubiera permanecido toda la noche cantando con las estrellas canciones viejas y recordando los días buenos... pero eso no estaba escrito.

Salió como todos los viernes a hacer el recorrido acostumbrado, subió por la calle donde está el bar de los ancianos y las mujeres ausentes, cruzó lentamente la avenida; contemplaba absorto y en silencio una vez más los rostros de la gente, tratando de descubrir en sus ojos secretos olvidados o sueños perdidos, y no pensaba en los viernes pues ya todo estaba escrito, sólo que no sabía que este era el viernes que tanto había temido y esperado, por eso no se despidió, no tomó un baño especial, ni le dijo a Lucía cuanto la había querido todos estos años... Llegó a la esquina. La lluvia arreció de repente como un leve presagio. Esta vez no miró hacia los lados, se adentró en la vía como llevado por un hilo invisible tejiendo su destino inevitable. Inmediatamente se escuchó el frenazo... volvió en sí en su último segundo y supo que había llegado la hora...

Eso fue hace una semana, han caído muchas gotas de lluvia, se han quebrado los días y sigue allí, nadie se ha dignado a recogerlo, ni siquiera Lucia le ha extrañado, nadie se pregunta dónde esta, qué le ha pasado... Total... ¿A quién le importa un perro muerto al borde de la acera?

©PabloSabala