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El Rincón Literario
Este es un bloger dedicado fundamentalmente a la Literatura en general...
Acerca de
Autor del libro de poemas: Evocaciones (1997), La Piel del Alma (1998), Lo que quedó debajo del Diván (1999-2004, en proceso de edición). Colaborador en los portales literarios: Arihua.net, predicado.com y grupobuho.com de España. Participó como actor en el XXI Festival Internacional de Teatro de Oriente (1997) con la Obra: El Animador de Rodolfo Santana junto a Jonathan Marcano. Ese mismo año, con este montaje fueron nominados en el "Festival Formas y Expresiones de una muestra Teatral" en los renglones Mejor Dirección y Mejor Actor, realizado en el Ateneo del Litoral en La Guaira.
Sindicación
 
El sentido del humor y de la fiesta De: Leonardo Boff

Leonardo Boff, en su artículo, hace referencia al panorama mundial y expresa: “La humanidad está conducida por líderes en su mayoría negativos y mediocres.” Partiendo de esta expresión nos da un cuadro de partida bastante patético, sin embargo, inmediatamente aborda a través de una pregunta una luz de esperanza: “…¿hay todavía lugar para el humor y el sentido de la fiesta?” a lo que responde positivamente. Boff, visualiza las celebraciones, ya sean paganas o cristianas como una salida, como una clara expresión de la vitalidad e independencia de las masas en contraposición a los sistemas establecidos, a través de las fiestas y el humor, el pueblo da respuesta y manifiesta su condición de entidad viva.
Cada pueblo, manifiesta a su manera su deseo de vivir, su canto a la vida y tiene la oportunidad de expresarse en las fiestas tradicionales, en el humor natural y propio de la gente, en especial del latinoamericano, donde a pesar de las penurias, de las necesidades, del día a día colmado de vicisitudes, siempre queda el espacio para la risa, para el encuentro, para el compartir solidario y ameno, como la justificación sencilla de la celebración de sus fiestas.
A través del tiempo, lo que conocemos hoy como fiestas patronales, paganas algunas, tienen su origen en la más estricta religiosidad, son producto de la mezcla no sólo de razas en nuestra América, sino de culturas, de creencias y porque no decirlo de anhelos ancestrales.
Estás celebraciones forman una parte esencial de nuestra identidad como pueblos y son la catarsis por excelencia que manifiesta nuestra esperanza y renueva el vital deseo y conciencia de pueblo.
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