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El Rincón Literario
Este es un bloger dedicado fundamentalmente a la Literatura en general...
Acerca de
Autor del libro de poemas: Evocaciones (1997), La Piel del Alma (1998), Lo que quedó debajo del Diván (1999-2004, en proceso de edición). Colaborador en los portales literarios: Arihua.net, predicado.com y grupobuho.com de España. Participó como actor en el XXI Festival Internacional de Teatro de Oriente (1997) con la Obra: El Animador de Rodolfo Santana junto a Jonathan Marcano. Ese mismo año, con este montaje fueron nominados en el "Festival Formas y Expresiones de una muestra Teatral" en los renglones Mejor Dirección y Mejor Actor, realizado en el Ateneo del Litoral en La Guaira.
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La moda de Dios De Leonardo Boff

En este artículo, Leonardo Boff plantea algunas posturas que vienen surgiendo sobre la existencia de Dios como la del “…biólogo Richard Dawkins con su libro El espejismo de Dios (Espasa Calpe, Madrid, 2007; en portugués: Dios, un delirio, São Paulo 2007)…” o la de “…Francis Collins, con el sugestivo título El lenguaje de Dios (São Paulo 2007)…” y que ponen su existencia frente a la rigurosidad de la ciencia; se pretende poner a Dios y a la religión en el ámbito de la razón, explica Boff mientras afirma “El lugar natural de la religión no está en la razón, sino en la emoción profunda, en el sentimiento oceánico, en esa esfera donde emergen los valores y las utopías.”
Leonardo Boff, de esta manera sencilla ilustra su visión sobre el sentido de la religión, la ve no como una justificación o explicación de lo que existe, sino como la “protesta contra este mundo descrito y explicado por la ciencia”.
Sin embargo, creo que es necesario hacer una diferenciación entre lo que representa Dios y el papel de la religión. En primer término podríamos ver la figura de Dios como una entidad suprema que da el alivio espiritual, que abre la esperanza de mejorar la existencia y promete una vida eterna jubilosa; esta figura de Dios, como ser omnipotente y omnipresente, principio y fin de todas las cosas, surge de la necesidad intrínseca del ser humano, cuando al tomar conciencia de sí mismo, se interroga sobre su origen y sobre su futuro, sobre lo desconocido, sobre la muerte… en ese proceso de búsqueda transita el camino hacia lo místico, encuentra refugio en ese Dios que todo lo puede y que es testimonio vivo de la trascendencia que anhelamos como seres humanos pensantes.
Por otro lado, la figura de la religión como concepto filosófico sobre el que se edifican las instituciones de la fe, también conocidas como iglesias, han sido variadas y cuestionadas a lo largo de la historia, sus tendencias y bases ideológicas son diversas en su estructura y en la forma de visualizar los tópicos que conforman la fe y sus concepciones. Sin embargo, hay una matriz común en todas ellas, y es su vinculación directa al hecho de la posibilidad de trascender más allá de la muerte, de lo conocido, ir a una “tierra prometida”, a un paraíso donde el dolor y el sufrimiento no existen.
Hoy en día es difícil para las religiones enfrentar a Dios al constante avance tecnológico, que cada vez más, abre el camino de los cuestionamientos, que genera la duda “razonable” sobre nuestras creencias. Y quizás como una salida a este escenario Boff plantea: “…En este trasfondo es donde podemos volver a situar el problema de Dios de forma sensata. La palabra-clave es apertura. El ser humano muestra tres aperturas fundamentales: al mundo, transformándolo; al otro, comunicándose; al Todo, captando su carácter infinito, es decir, sin límites”. Boff nos da una clave, la palabra apertura en tres contextos, proyectada hacia el mundo que nos rodea, hacia los otros seres humanos y el “todo”, en el concepto del universo infinito que nos rodea, con sus complejidades y matices. Porque Dios debe estar más allá de las explicaciones lógicas, de la ciencia, como dice el texto bíblico: “…dadle al César lo que es de César y a Dios lo que es de Dios…”
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