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El Rincón Literario
Este es un bloger dedicado fundamentalmente a la Literatura en general...
Acerca de
Autor del libro de poemas: Evocaciones (1997), La Piel del Alma (1998), Lo que quedó debajo del Diván (1999-2004, en proceso de edición). Colaborador en los portales literarios: Arihua.net, predicado.com y grupobuho.com de España. Participó como actor en el XXI Festival Internacional de Teatro de Oriente (1997) con la Obra: El Animador de Rodolfo Santana junto a Jonathan Marcano. Ese mismo año, con este montaje fueron nominados en el "Festival Formas y Expresiones de una muestra Teatral" en los renglones Mejor Dirección y Mejor Actor, realizado en el Ateneo del Litoral en La Guaira.
Sindicación
 
La profesión del escritor

El ser humano, en su naturaleza inquieta y creativa, ha llevado consigo desde tiempos inmemoriales la necesidad intrínseca de volcar a través de sus medios de expresión originarios, y los que paso a paso ha ido construyendo a lo largo de su existencia, su forma de ver e interpretar al mundo que le rodea, y en esa construcción evolutiva constante de sus medios expresivos, ha ido elevando el nivel de complejidad de su lenguaje, medios y signos comunicacionales, siendo la escritura, un pilar determinante en el desarrollo del pensamiento humano.
Escribir, como señala Elías Canetti en su discurso de Munich, en enero de 1976 titulado “La profesión del escritor”, es un arte que pertenece a quién “otorga particular importancia a las palabras”. Entonces podríamos decir que el escritor es una persona que vive su vida en función del lenguaje escrito, a la par de sus signos e interpretaciones, convive en sus innumerables conjugaciones y explora en su pensamiento las reflexiones de su mundo perceptible.
En muchos casos se visualiza al escritor como un ser huraño, antisocial, extraño, lejano y hasta inalcanzable en algunos casos, se ha creado un clisé en torno a su figura y características, que lo define según unas actitudes preestablecidas. Esto, ha llevado a muchos “interesados en las palabras” a adoptar esa imagen prediseñada, prefabricada del escritor.
Sin embargo, y más allá de las consideraciones que acerca de la conceptualización o definición que sobre él se hagan, el rol que evoca esta profesión y su actuación en el proceso histórico de la evolución del pensamiento humano, es de vital transcendencia y ha fungido como canal conductor y vitrina de la evolución de las sociedades de todos los tiempos.
Como un cronista que navega en un mar de sueños, el escritor recrea en base a su vivencia su contexto. A través de sus letras se emancipan sus ideas más secretas, escondidas y las públicas posiciones que profesa a lo largo de su existencia. A través de la historia el compromiso ideológico de los escritores con una u otra tendencia ha jugado un papel importante en la influencia ejercida sobre los sujetos sociales que componen cada momento.
El prestigio mayor o menor de cada uno de ellos en su momento ha determinado la referencia e influencia en su tiempo o incluso, en el mayor de los casos, en tiempos posteriores, cuando después de la ebullición de los procesos sociales, quedan sus escritos como testimonios a la luz de los resultados de estos procesos.
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