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El Rincón Literario
Este es un bloger dedicado fundamentalmente a la Literatura en general...
Acerca de
Autor del libro de poemas: Evocaciones (1997), La Piel del Alma (1998), Lo que quedó debajo del Diván (1999-2004, en proceso de edición). Colaborador en los portales literarios: Arihua.net, predicado.com y grupobuho.com de España. Participó como actor en el XXI Festival Internacional de Teatro de Oriente (1997) con la Obra: El Animador de Rodolfo Santana junto a Jonathan Marcano. Ese mismo año, con este montaje fueron nominados en el "Festival Formas y Expresiones de una muestra Teatral" en los renglones Mejor Dirección y Mejor Actor, realizado en el Ateneo del Litoral en La Guaira.
Sindicación
 
Historia

Aquí estoy, sigo caminando por el muelle en mi memoria, con la niebla espesa del tiempo incrustada en los rincones escondidos de mi alma



Aquí estoy, sigo caminando por el muelle en mi memoria, con la niebla espesa del tiempo incrustada en los rincones escondidos de mi alma, sigo sentado bajo la sombra del mismo árbol que una vez encontró dos caminos diferentes y los unió bajo la lluvia de aquel diciembre ahora lejano.
De vez en cuando bajo las escaleras hasta la calle y la descubro más distante, más ajena, se ha ido transformando en un carnaval de rostros desconocidos que pululan y se comunican en un idioma incomprensible. Regreso pronto a mi refugio, a mis paredes llenas de recortes y fotografías envejecidas, con la cortina azul oscuro abrazando al ventanal que llora permanentemente, estoy en el sillón, con la taza de café sobre la mesa donde se apilan los libros y papeles de siempre, el café aún humea, su hilo blanquecino me besa tibiamente mientras enciendo lentamente un cigarrillo que inunda como una caricia vaga mi aire…
Ya han pasado muchas horas, muchos días, muchas semanas, quizás meses o años, no lo sé. Han pasado y siguen pasando. La luz tenue, el aliento frío, la barba larga… ¿Cuándo me vi al espejo por última vez?, ya no recuerdo mi rostro, ni siquiera recuerdo al espejo… debe ser como el de todos, o al menos parecido.
Con el tiempo empezamos a formar parte de lo que nos rodea… tal vez mi rostro se asemeja a la pared que custodia mi cama, con un azul claro cubierto de recortes, miles de ellos, que hacen que su azul quede olvidado en la memoria de quién una vez estuvo aquí y se reflejó en su piel helada… Con el papel amarillento que acusa al tiempo, las imágenes difusas, contrastadas con las letras, las frases, las expresiones atrapadas en un segundo… ¡Un remolino!... eso parece, un remolino de muchas cosas y nada a la vez, con un azul de fondo que nadie ve por tanto movimiento…
El silencio es como siempre, un pesado bloque que grita tratando de romperse a sí mismo, ni él puede soportarse… Sólo yo he aprendido a escuchar sus lamentos, sus recuerdos, su viaje a través de un tiempo que no he tenido tiempo de recorrer. Porque no he estado aquí como él… y aunque le puedo oír siempre, cada tarde y cada noche… nunca puedo recordar lo que me dice… debe ser porque no entiendo su idioma, o es su voz chillona la que no me deja entenderle… quizás sólo creo que le escucho y él permanece mudo esperando que yo le cuente mi historia.
Lo que no sabe es que yo no tengo historia, la dejé olvidada una tarde de lluvia bajo un árbol a principio de un diciembre de un año que ya no puedo recordar. Era una tarde vestida de gris con hilos de luz lejana y traslúcida, traía un perfume que se conjugaba con la tibieza de su piel y el hielo de su mirada, su rostro no era de este mundo que desconozco, era de uno que se pierde en una distancia que no se puede siquiera soñar. Y estaba ahí, bajo la misma sombra, con el llanto de la lluvia soplando su cabello y respirando el mismo aire. Se sentó sin mirarme, nunca supo que estaba ahí contemplándola abismado… después de muchos años un día se levantó y se fue sin decir una palabra… la verdad nunca dijo una sílaba, no emitió un sonido, mucho menos dejó escapar alguna vez un suspiro, se fue como llegó, como si nunca hubiera estado ahí. Desde ese día ya no tengo historia, creo que nunca la he tenido, tal vez no me vio porque no estaba ahí.

©PabloSabala
 
Comentario:
¡Qué sorpresa más bella!
Felicitaciones.

Besos
Yaseret
No