logotipo

img_google
El Rincón Literario
Este es un bloger dedicado fundamentalmente a la Literatura en general...
Acerca de
Autor del libro de poemas: Evocaciones (1997), La Piel del Alma (1998), Lo que quedó debajo del Diván (1999-2004, en proceso de edición). Colaborador en los portales literarios: Arihua.net, predicado.com y grupobuho.com de España. Participó como actor en el XXI Festival Internacional de Teatro de Oriente (1997) con la Obra: El Animador de Rodolfo Santana junto a Jonathan Marcano. Ese mismo año, con este montaje fueron nominados en el "Festival Formas y Expresiones de una muestra Teatral" en los renglones Mejor Dirección y Mejor Actor, realizado en el Ateneo del Litoral en La Guaira.
Sindicación
 
La habitación
Con sigilo llegó hasta la puerta de la casa. La calle estaba solitaria y permanecía muda en la penumbra tenue de la noche que avanzaba lenta.



Con sigilo llegó hasta la puerta de la casa. La calle estaba solitaria y permanecía muda en la penumbra tenue de la noche que avanzaba lenta. Dudó por varios minutos antes de abrir la reja del porche y situarse en el jardín, caminaba con pasos cortos de un lado a otro mirando insistentemente el reloj.
El minutero avanzaba y su destino parecía inevitable, sudaba copiosamente mientras un aire frío besaba su rostro impávido y amarillento, hoy tendría que enfrentarse a la verdad, verla cara a cara sobre el espejo de su vida. Ya no había marcha atrás. Su corazón agitado y un vacío en el estómago insistían en hacerle correr una vez más… y como siempre, sólo el sabor de la duda anclado en su alma quedaría como un reflejo insistente burlándose desde el fondo del pozo helado… como sucedió la semana pasada, y el mes anterior y el que le sigue en la línea del tiempo que ya pasó, diez largos años de noches angustiosas recorriendo la misma calle hasta la misma puerta, sin cruzar nunca el umbral.

Pero esta vez era diferente, lo sabía, por eso aquel temblor y las ganas de vomitar se hacían a cada segundo más insoportables, no había otra salida, no quedaban alternativas ni había espacio para más postergaciones.

El tiempo llegó a su fin y el canto lúgubre de un gallo anticipando el día rompió el silencio como un presagio … él entró a la casa lentamente con el aire comprimido en el pecho ansioso, el silencio era una piedra enquistada sobre kilómetros de agua en lo profundo de un mar desconocido, se dejó llevar por el zumbido de sus palpitaciones incontrolables, subió las escaleras, llegó al pasillo y al girarse agazapado entre las sombras, vio la luz débil bajo la puerta de la última recámara, no se oía un suspiro, por un momento estuvo a punto de romper a llorar y salir corriendo, pero sus pies se hicieron de plomo y el peso de la agitación le impedía moverse o emitir sonido alguno… por fin la piel de la puerta se abrió a sus manos y acercó el oído instintivamente para tratar de escuchar, pero nada llegaba desde el otro lado de la puerta, el tiempo se acababa, se escurría como gotas de agua sobre el cristal en invierno, posó su mano sobre la manilla y la giró lentamente, un leve chillido se dejó colar a través del aire cada vez más denso y la luz se empezó a escapar a borbotones sobre la oscuridad del pasillo… ya era demasiado tarde para regresar…

Dos pasos más le dejaron sobre la alfombra enfrente de la cama vacía… un periódico amarillento sobre la sábana revuelta le miraba sonriente… ella se había ido, se había marchado sin importarle nada… tomó suavemente aquel ejemplar y se encontró con la última pagina y el titular… fue entonces cuando comprendió todo. Nunca estuvo allí como había imaginado cuando cada noche pasaba y veía la luz encendida desde la calle. Ahora lo sabía. Se fue la misma noche de la discusión como había amenazado.

La mujer de aquella foto en la última página de aquel periódico amarillista era ella, era la mujer que encontraron asesinada en la habitación de luz tenue, apuñalada por su esposo celoso después de una discusión acalorada, un caso que nunca se resolvió pues el hombre nunca apareció.

©PabloSabala
 
Comentario:
...tremendo escrito, con todos los ingredientes apurando la lectura!, mi infinito abrazo literario
No