<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.ya.com/paginaenblanco/rss20.xml"><title><![CDATA[Mi página en blanco]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/paginaenblanco/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Literatura cotidiana]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[12/12/2004]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hour]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[123]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[BASE]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/paginaenblanco/c_9.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/paginaenblanco/c_8.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/paginaenblanco/c_7.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/paginaenblanco/c_6.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/paginaenblanco/c_5.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/paginaenblanco/c_4.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/paginaenblanco/c_3.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/paginaenblanco/c_2.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/paginaenblanco/c_1.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.ya.com/paginaenblanco/c_9.htm"><title><![CDATA[Disculpen la tardanza]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/paginaenblanco/c_9.htm]]></link><description><![CDATA[Saludos a todos/as,<br/>Siento este vacío que se ha formado en mi blog desde hace algún tiempo, pero la época de exámenes es lo que tiene. De todas formas, ya estoy preparando algunos textos que compensarán la tardanza. Muchos besos y cuídense.<br/>Bea si voy a estar en Sego, vas a venir a verme?? Si vienes prometo no estar durmiendo cuál cerdito como otras, jeje. Besos. Luna.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/paginaenblanco/c_8.htm"><title><![CDATA[SOÑAR DESPIERTA]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/paginaenblanco/c_8.htm]]></link><description><![CDATA[Bueno, este no va a ser un texto profundo ni literario ni nada, os lo voy a contar tal y como pasó porque sino lo hago, reviento y porque creo que el cabecilla de toda esta historia se lo merece.<br/>-----------------------------------------------------------------------------------------------------------<br/>Viernes 29 de Abril; era un viernes como otro cualquiera excepto por un pequeño detalle, mi novio y yo cumplíamos 9 meses y estábamos lejos...<br/><br/>INCISO: Hace nueve meses empecé mi relación con el que se convertiría en mi persona favorita. Lo conocí en Chile (para los que no lo sepan, el año pasado me lo pasé en Chile en un intercambio); es chileno, aunque con mucha familia italiana. El caso es que todo fue tan bien que decidió que se venía conmigo. Encontró trabajo (es publicista), le dieron la visa, están a punto de darle la doble nacionalidad (por sus raíces italianas)...Bueno, todo perfecto excepto una cosa. El trabajo lo encontró en Vigo y yo estudio en Segovia, aunque termino este año (espero, jeje). Por eso estábamos lejos el susodicho viernes...FIN DEL INCISO.<br/><br/>Hablamos por teléfono todo el día y me dijo que me había enviado un regalo que llegaría después de las siete de la tarde. Era mi día libre (trabajo en un bar para sacarme algo de dinero; los estudiantes me entendeis, supongo) y aunque me hacía ilusión el regalo, me fastidiaba bastante tener que quedarme en casa desde las siete de la tarde. Pero me quedé y no sólo hasta las siete, sino hasta las nueve...tic tac tic tac...y nada, nada de nada de nada. Ya a las nueve y con un cabreo de esos que hacen historia, le envié un rancio mensaje a mi novio diciéndole que me había cansado de esperar y que iba a tomar el aire.<br/><br/>A eso de las 22:30 volví a casa; cené algo y me puse a ver la tele sin verla (encenderla para que haga ruido, supongo que lo habreis hecho alguna vez y si no, mi excusa es que vivo sola y no puedo hablar con nadie). Pero como estaba enfadada y mi querido novio no me llamaba, le envié un mensaje para que lo hiciera. Pocos minutos después mi teléfono sonaba (reacción al mensaje)...hablamos mucho rato y se me pasó el enfado, pero no la tristeza.<br/><br/>Le dije que quería pasar ese día con él, que ya era el tercer aniversario que pasábamos lejos (si, lo habeis adivinado, celebramos todos los meses que cumplimos)...ya estaba con la lágrimita a punto de asomarse, jeje.<br/><br/>Describo fragmento de conversación:<br/><br/>- Jooo, ven, quiero que vengas- yo, obviamente.<br/><br/>- Ya, yo también quiero ir, pero no puedo.<br/><br/>- Ya, yo sé.<br/><br/>- Estaría genial que fuera.<br/><br/>- Siii- voz triste y melancólica, mía claro.<br/><br/>- Y que tocara el timbre así...<br/><br/>PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII<br/><br/>Bueno, no sé como suena un timbre, pero el mío sonó y yo boté en la cama del susto.<br/><br/>Abrí la puerta y siiiiiiiiiiiii, allí parado con sus inseparables cascos, estaba mi persona favorita sonriendo.<br/><br/>Casi me muero de un infarto, fue alucinante.<br/><br/>Y bueno, el fin de semana fue mucho más alucinante. Increíble, diria yo, aunque prefiero guardármelo para mi.<br/><br/>Pero como todo lo bueno se pasa volando, así ocurrió. De pronto, lo estaba dejando en la estación de autobuses y volvía a la realidad de una patada. Y él, el pobre, se metía 8 horas de autobus para llegar a las 7 de la mañana a Vigo e irse directo a la oficina. <br/><br/>Así es el amor, pero si todos esos esfuerzos provocan un fin de semana como el que pasé, merece la pena. ¿Entendeis ahora por qué es mi persona favorita? <br/>---------------------------------------------------------------------------------------------------------- Este texto está dedicado a una sola persona, a mi niño que es lo mejor que me ha pasado, aunque él ya lo sabe. Y va con la promesa de que el año que viene (sea en Madrid o en Londres) nos despertaremos uno al lado del otro todos los días. Te amo.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/paginaenblanco/c_7.htm"><title><![CDATA[Aún después de la muerte, vencimos]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/paginaenblanco/c_7.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Aquella era una buena mañana para morir o al menos, esto fue lo que pensó Pablo al abrir los ojos y darse de bruces con la realidad.<br/>&#9;<br/>Observó de nuevo aquella mancha de verdín que se había formado en una de las esquinas de su celda y esperó tranquilo, relajado.<br/>&#9;<br/>Un par de hombres lo sacaron a trompicones de allí media hora después y con el rostro tapado (como siempre), lo empujaron hasta la habitación de aquel tipo que decía ser su amigo. <br/><br/>- No está mal, un amigo entre enemigos- pensó.<br/>&#9;<br/>Sentado en una silla y privado de sus sentidos, escuchó paciente las suplicas de su “amigo”: Un nombre, solo un nombre y saldrás. Una fecha, lo que querás, pero algo.<br/><br/>Como de costumbre, guardó silencio, pero ese silencio se hacía más insoportable que cualquier palabra, que cualquier confesión.<br/>&#9;<br/>- Muy bien, tu lo has querido- dos horas después, su supuesto amigo le había dado la espalda a la paciencia.<br/>&#9;<br/>Más tarde, le aplicaron la picana, el submarino y similares, pero Pablo no emitió sonido alguno. Antes de cerrar los ojos para darle la bienvenida a la muerte, sonrío pensando que esta dictadura no había acabado con él, sino que simplemente, era una buena mañana para morir, para morir por su país.<br/>----------------------------------------------------------------------------------------------------------<br/>Corto pero intenso; en pocas palabras os dejo una imagen demasiado pequeña de una de las dictaduras que más me han marcado sin vivirla y tan sólo por la literatura. Saludos, Luna.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/paginaenblanco/c_6.htm"><title><![CDATA[DE MÍ Y DE LOS HOMBRES]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/paginaenblanco/c_6.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Cinco menos cuarto, ¿Qué me pongo? Por más que rebusco en ese enmarañado montón de ropa, no encuentro nada adecuado. Demasiado corta, demasiado estrecha, demasiado amarilla... ¡Me volveré loca! Última opción: María. No está en casa, pero no importa, nunca se enfada si tomo algo prestado. Camiseta verde, escote generoso, pantalón ajustado... ¡¡Perfecta!!<br/><br/>Me acerco al lugar convenido y miro la hora; llego demasiado pronto, así que doy una vuelta a la manzana, para parecer interesante más que desesperada. Mi plan da resultado, pues cuando cruzo la calle lo diviso sentado en un escalón.<br/><br/>- Hola- una mueca en su rostro me da a entender que no le gusta esperar. Sonrío alegremente y le dedico una de esas miradas sensuales de actriz americana que ensayamos una y otra vez ante el espejo.<br/><br/>Debatimos un rato sobre el lugar al que iremos y nos decidimos por un café dos calles más abajo.<br/><br/>- Me gusta este lugar...- me oigo decir- por las mesas...son grandes...me gustan las mesas grandes- muy bien, menuda estupidez acabo de decir; me mira extrañado y sonríe, debe de pensar que soy un bicho raro.<br/><br/>Siempre me pasan estas cosas cuando no tengo confianza suficiente con las personas y es mucho peor cuando esas personas me interesan.<br/><br/>Llevamos un buen rato charlando y a pesar del comentario de las mesas, creo que todo va bastante bien. Nos hemos reído, he notado que me miraba fijamente, nos hemos contado algunos sueños...ha sido interesante, pero he descubierto que el no es tan interesante o al menos, no es el “interesante” que yo busco.<br/><br/>- ¿Por qué no damos un paseo?- ¡¡Dios!! ¡¡Estoy perdida!! Seguro que ahora intentará besarme y cuando lo evite, se lo tomará como algo personal.<br/><br/>Hace frío, está lloviznando y ya ha oscurecido; es la típica tarde de diciembre, pero yo no quiero ser la integrante de la típica pareja de enamorados.<br/><br/>En diez minutos me he fumado cuatro cigarros; creo que me duele la cabeza, mis pulmones están llenos de nicotina, pero mientras tenga la boca ocupada, no lo intentará.<br/><br/>El tiempo no pasa; miro varias veces el reloj con la esperanza de que se haya estropeado, pero por desgracia, este maldito cacharro funciona a la perfección. Empiezo a pensar que esto es un castigo, pues no me queda tabaco y ya es la segunda vez que tengo que girar la cabeza bruscamente para que el beso no se consume. <br/><br/>De pronto veo la luz, ¡¡Olalla!! No puedo creer en mi suerte, ¡¡y se dirige hacia mí!! Cielos, hacía tiempo que no me alegraba tanto de verla.<br/>Ya más tranquila hago las presentaciones pertinentes y me ahogo en suspiros.<br/><br/>- Al final no ha sido tan horrible- me digo a mi misma observándome detenidamente en el espejo- pero la próxima vez no me arreglaré tanto. Me está bien, por presumida.<br/><br/>Me tumbo en la cama y sonrío; he dado un paso adelante, me he dado cuenta de que es muy simpático, pero sólo eso, simpático.<br/>Siempre he tenido las ideas muy claras sobre muchas cosas, no me cuesta tomar decisiones y casi siempre estoy tan segura de lo que hago que no veo alternativa posible. Pero los hombres son un caso aparte; son seres extraños, extraños y sucios (al menos a esta edad).<br/><br/>De todas formas, creo que soy la persona más heterosexual que conozco y eso es un problema por que me siento atraída por tantos hombres a la vez, que no consigo decidirme por ninguno en particular. <br/><br/>Suena egoísta, lo sé, pero yo no tengo la culpa de que mis hormonas se disparen de esta manera. ¿Qué si me asusta? Claro, me asusta equivocarme y haber perdido al adecuado, me asusta no equivocarme y perderme un montón de diversas experiencias, pero lo que más me asusta es quedarme sola, sola y amargada.<br/><br/>Nueve de la noche, media hora para adecentarme, seguro que llego tarde. Una vez vestida tengo un gran dilema, así que llamo a Ana para que me lo resuelva. Le describo lo que llevo puesto y ella, paciente (como siempre) me escucha con atención.<br/><br/>- ¿Pelo suelto o recogido?- lanzo mi gran pregunta.<br/>Seguro que se ha reído, yo lo hubiera hecho, pero como buena amiga me dice que me lo deje suelto y hasta me aconseja que me ponga una pinza.<br/><br/>Olalla, impaciente, me espera en la puerta y nerviosas comentamos como será la cena.<br/><br/>Es una cena informal, pero Mariano estará allí y quiero resultarle la chica más atractiva del mundo. Sé que se ha fijado en mí y, teniendo en cuenta que desde que lo conozco solo me ha visto sudorosa y con la cara enrojecida por mi afán de perder peso en el gimnasio, tal vez piense que limpia y maquillada soy guapa o, al menos, normal.<br/>Soy la más joven de los invitados, pero eso no tiene por qué ser un problema, ni siquiera aunque él me doble la edad.<br/><br/>La mala suerte me persigue, estoy sentada tan lejos de Mariano que dudo que pueda darse cuenta de que he asistido a la cena. En el pesimismo que me invade en estos momentos encuentro un atisbo de buena suerte: al menos no me verá comer.<br/><br/>Llegan más invitados y no cabemos en la mesa ¡ Oh, que pena! Nos tenemos que mudar a aquella mesita tan mona del fondo y no sé como, ahora estoy sentada enfrente suya. Pero...¿Qué demonios le pasa en los ojos? ¡Dios!, parece Homer Simpsom. Su amigo intuye mi desesperación y no tarda en apuntarme: conjuntivitis. Sonrío un poco avergonzada y noto mi rostro como un horno a punto de estallar.<br/>¡¡Pasta, pasta y pasta!...¿¡Es qué sólo sirven pasta en los Restaurantes italianos?! Me imagino cubierta de tomate mientras Mariano Simpsom me mira sin poder contener una mueca de “estupendo, tengo a la chica más guarra del mundo sentada enfrente mía”.<br/><br/>Bien, he pasado la prueba; me he relajado, he comido pasta y sin ningún incidente y, lo mejor de todo: Mariano me ha preguntado mi nombre, me ha dedicado incontables sonrisas y hemos mantenido una conversación de más de cinco minutos sin hacer referencia al tiempo ni una sola vez.<br/><br/>Evalúo la cena en mi mente, ocho sobre diez, podría haber sido mejor (podría haberme declarado su amor eterno).<br/><br/>- Primera mitad de la noche:<br/>              Lo mejor: Mariano.<br/>              Lo peor: Que parezca Homer Simpsom.<br/><br/>- Segunda mitad de la noche:<br/>               Lo mejor: Cuando me he quitado la chaqueta se ha fijado en mi pronunciado escote.<br/>               Lo peor: Su amigo, la persona más plasta y pedante que he conocido en mi vida.<br/><br/>Mientras juego distraída con la cucharilla de mi taza de café, el amigo de Mariano apodado “Papi” (apodo bastante ridículo) me “deleita” con sus múltiples viajes, su desbordante dinero y sus estúpidas ideas.<br/><br/>Me aburro, me aburro mucho, tanto que mi expresión pide a gritos que alguien le grape la boca. Pero dentro de lo malo ( que nadie suele salir con grapadora los sábados por la noche) hay algo bueno, cambia de tema; y, de pronto, toda mi atención está concentrada en él, ¿Por qué? Obvio, porque está hablando de Mariano. A medida que “Papi” habla intentando dejar en un pésimo lugar a mi héroe de película, yo lo encuentro más y más atractivo.<br/><br/>¿¡¡Argentino!!? ¿¡Ha dicho argentino?! ¿¡Pero es que no tiene ningún defecto!? En mi mente, caracterizada de muy imaginativa, se mezclan sueños del tipo de “Mariano y yo visitando a su familia en Argentina”, “Mariano y yo recorriendo sudamérica”, “Mariano y yo a secas”...<br/><br/>Una vez pagada la factura, abandonamos el local con vistas de algo más íntimo. ¡No es justo! ¡está lloviendo! El maquillaje, el pelo... horas de duro esfuerzo para nada, voy a llegar hecha un asco.<br/><br/>En el asiento de atrás del coche sonrío victoriosa, pues casi no me he mojado y  a pesar de que llegué al Restaurante en el coche de Marta, ahora voy en el de “Papi” respirando el mismo aire que respira Mariano. Si ahora hubiera un atasco, no me importaría lo más mínimo, incluso me haría ilusión, siempre y cuando alguien le diera un golpe a “Papi” y lo dejara sin sentido.<br/><br/>- Bueno, a vosotras ya os dejamos en casa ¿no?-  dice “Papi” irónicamente.<br/><br/>¡¡Será imbécil!! Un miedo atroz atraviesa mi cuerpo de un lado a otro por lo que pueda pensar Mariano, pero este gira la cabeza y me sonríe dulcemente, es un cielo. Me siento bien, su sonrisa me ha reconfortado y además, teniendo en cuenta que el comentario proviene de un hombre cuyo mayor placer, incluido el sexo, es fumarse un puro Montecristo del cuatro, tomarse un Pacharán y leer un buen libro mientras una nauseabunda vela perfumada desprende su aroma en el ambiente, no me molesta demasiado.<br/><br/>Bien, ¡Oscuridad! Y mucha. La música no es buena, no es el sitio más romántico del mundo, quizás halla un exceso de gente (“papi” sería un buen ejemplo), pero la oscuridad ayuda bastante, o por lo menos a mí.<br/><br/> Me quito el abrigo cuidadosamente con la intención de que mi camiseta se levante lo suficiente como para que mi chico en cuestión pueda vislumbrar el aro de mi ombligo. Y vaya si lo ve; sus ojos se abren como platos y se acerca sonriente para hacerme preguntas del tipo “¿Te dolió mucho?, ¿Cómo se te ocurrió hacerte algo así?...”, pero sé que le agrada y que hasta le parece sexy.<br/><br/>Desde ese momento se queda a mi lado gran parte de la noche y noto que me mira tímidamente de vez en cuando.<br/><br/>- ¿Quiere bailar señorita?- ¡Me lo está diciendo a mí!, ¡Mariano me está pidiendo que baile con él y no estoy soñando! Creo que adoro el mundo, adoro a Celine Dion por tener una canción tan adorablemente lenta como “Falling into you”, adoro este lugar e incluso podría decir que adoro a “papi”, bueno no, eso no podría decirlo. <br/><br/>Asiento con la cabeza intentando reprimir las ganas de tirar cohetes y me coge suavemente por la cintura. Dios, creo que estoy en el cielo...<br/><br/>- Eres preciosa ¿Lo sabías?- Lo miro fijamente a los ojos, no puedo creer lo que acabo de oír...y mejor que no lo crea más que nada porque mi integrante favorito de los Simpsom no ha abierto la boca, todo ha sido obra de mi asquerosa y perversa mente.<br/><br/>¿Por qué son tan cortas las canciones importantes?, ¿Por qué no se detiene el tiempo en estos casos? Estoy al lado de Olalla, ¡sola de nuevo!, mientras observo como Mariano ejerce de Relaciones Públicas con media discoteca.<br/><br/>Mierda, mierda y mierda...¿Pero me quieres dejar en paz de una vez? ¿No te das cuenta de que no te soporto? Realmente la confianza da asco, pero a “papi” no parece importarle y yo soy su próxima víctima.<br/><br/>- Perdona un momento- digo soltando una sonrisa lo más hipócrita que puedo- tengo ganas de vomitar.<br/><br/>Ya no me importa donde está Mariano, lo único que quiero es irme de este lugar o “super-papi” acabará conmigo. Cojo mi abrigo  y consigo hacerle señas a Olalla pasando lo más desapercibida posible.<br/><br/>Llueve muchísimo y para terminar bien la noche, no hay ningún taxi disponible. Empapada completamente no puedo creer lo que ven mis ojos cuando, veinte minutos más tarde, ese taxi para justo delante de nuestras narices.<br/> <br/>Una vez en casa estoy tan deprimida que decido que dormiré tres días seguidos hasta que se me olvide mi terrible futuro en soledad.<br/><br/>A las dos del mediodía de un domingo lluvioso haciendo juego con mi estado de ánimo, decido salir de este montón de sábanas para comer algo; es increíble el hambre que puede llegar a pasar una persona deprimida. He pensado que si me paso toda la vida sumida en una profunda depresión, comeré por dos y al menos, mi nevera pensará que no soy una solterona vieja y amargada. Me paso todo el día en casa sin hacer nada productivo; observo el teléfono con la esperanza de que suene, pero no lo hace, ¿Es qué nadie se acuerda de mí?<br/><br/>Cuando creo que todo está perdido, decido que mi vida dará un importante cambio y lo primero para conseguirlo es cargarme de optimismo. Mañana seré la mujer más feliz del planeta y también una triunfadora.<br/><br/>Lunes, ocho de la mañana, ¿Levantarme? No, por Dios, me duele demasiado la cabeza y tengo una resaca del tamaño de un 4x4,  ya que ayer decidí que a mi carga de optimismo no le iría nada mal una botella de vodka.<br/><br/>Llego tarde a la Universidad, pero no me importa por que soy feliz o intento convencerme de ello. Me paso el día entero estudiando, lo cuál me ayuda a evadirme de todo lo demás. Cuando me doy cuenta, ya son las ocho de la tarde; estupendo, una hora para ver a ese ser que no me interesa lo más mínimo, sudoroso y con esos pantalones cortos que le quedan tan...normales, esa es la palabra que buscaba.<br/>Cruzo la puerta del gimnasio y un cosquilleo se apodera de mi estómago, pero mi orgullo no me permite buscar con la mirada a nadie, así que voy directa al vestuario donde me preparo para la guerra.<br/><br/>Ya lo he visto, ¿Por qué es tan guapo? ¡No es justo! ¡Y ni siquiera  me ha mirado! Pero bueno, si quiere jugar duro, jugaremos duro.<br/>Hago mi clase de aerobic intentando no pensar en que él está a menos de dos metros de mí. Al terminar, salgo disparada hacia el vestuario, no quiero que me vea con esta pinta; pero cuando estoy a punto de abrir la puerta, alguien pronuncia mi nombre.<br/><br/>¡Dios mío, no! “Super-Papi” ataca de nuevo, ¿Qué puedo hacer? Cuando estoy a punto de decirle tres verdades, veo a Mariano acercándose hacia nosotros. Genial, mi optimismo se ha colado por la taza del w.c., hoy serán tres botellas de vodka en vez de una.<br/><br/>Comentamos algo sobre la cena y Mariano dice que habrá que repetirla; asiento con la cabeza mientras intento que el corazón no se me salga del pecho. Me dedica una sonrisa de esas que hacen época y se mete en el vestuario dejándole a “papi” camino libre para darme dolor de cabeza. Cuando abre la boca para decir algo, ya tengo el pomo  agarrado y no ha dicho ni la mitad de una palabra cuando cierro la puerta en sus narices. <br/><br/>Bajo la ducha decido dejar el optimismo para la semana que viene, seguro que mi horóscopo mejorará dentro de poco. Me siento más relajada, optimista no desde luego, pero si relajada. <br/>Salgo del vestuario y vuelvo a cruzarme con Mariano que se limita a hacer un gesto con la cabeza. Sin mirar atrás imagino que corre hacia mí y me besa apasionadamente, pero después de calificar este pensamiento como un sueño, prometo no volver a imaginar cosas imposibles.<br/><br/>Noto que alguien me roza un hombro y, mientras giro la cabeza, ruego a Dios y a todos los santos que no sea el rostro de “Papi-papito” el que encontraré. Y no lo es, pero eso no es lo mejor, Mariano me está mirando sonriendo como de costumbre mientras un mechón de cabello le resbala por la frente dándole un aire infantil.<br/><br/>- Me estaba preguntando si te apetecería cenar conmigo el viernes.- dice distraídamente.<br/><br/>Boquiabierta repaso en mi mente donde guardo el desatascador para sacar mi optimismo del w.c.- Claro, por qué no- contesto pensando que ya no tendré que comer por dos para  convencerme a mí misma de que no es tan malo vivir sola.<br/><br/>---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------<br/>Un texto muy muy antiguo y totalmente diferente a cualquiera que haya escrito. No es demasiado bueno, pero es entretenido y real como la vida misma (no como la mía, para que no haya confusiones, jeje). Besos a todos y a mi niño lo de siempre y más. Luna.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/paginaenblanco/c_5.htm"><title><![CDATA[COMPAÑÍA]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/paginaenblanco/c_5.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Hoy es un día para mí, y no porque los demás no lo sean, sino porque de veras me he levantado pensando que lo dedicaré a mi persona.<br/><br/>Por la mañana la rutina no me dejó ver que lo había pensado, pero ahora, sola en mi habitación, comienzo a darme cuenta.<br/><br/>Hay risas en el salón, pero no puedo ni quiero unirme a ellas.<br/><br/>Leo algún libro, escucho música, miro el techo pulcro, pulcrísimo desde mi cama. Canto a dúo con Joaquin Sabina, subrayo cosas en aquel libro que me llama a gritos silenciosos...y me hago compañía.<br/><br/>Sé que estoy triste, lo noto en mis ojos, lo puedo sentir en el nudo que se forma en mi garganta, pero no voy a llorar, no pienso llorar.<br/><br/>A veces me gustaría estar sola para siempre, caminar sin rumbo para siempre y no hablar con nadie para siempre.<br/><br/>A veces el mundo se vuelve tan grande que el miedo viene a dormir conmigo y yo ya no lo quiero, ni siquiera él es buena compañía.<br/><br/>Susurro cosas a mi oído, hago muecas a mi rostro y sé que estoy triste, pero no voy a llorar, no quiero llorar.<br/><br/>Se me ocurre que la vida es de cada uno, se me ocurre que tiene que hacer frío allá afuera, está lloviendo.<br/><br/>Enciendo un cigarro y echo un vistazo al cenicero, repleto de colillas como esperaba. Ahora descubro que me sienta bien fumar aquí sola, pensando en nada importante, diciéndome nada a la vez que doy fuertes chupadas a mi fortuna.<br/><br/>Sueño grandes motivaciones que ya no existen, imagino intensas conversaciones que solo tengo conmigo y me digo que no importa, que lo real tal vez no lo sea.<br/><br/>Mi respiración es lineal, no se acelera, no se atenúa; es tan lineal como mi vida colectiva, como mi vida rodeada.<br/><br/>Ahora mi mundo es más amplio, ahora imagino y sueño sin preguntar si puedo hacerlo, ahora simplemente lo hago.<br/><br/>Las lágrimas ya están aquí, en las cuencas de mis ojos se empeñan en hacerme compañía y poco a poco descienden por mi rostro a pesar de mi disconformidad porque lo hagan.<br/><br/>Cuando ha pasado un rato, encuentro que las lágrimas son buena compañía en soledad, que te hacen sentir terriblemente bien, soberanamente vulnerable.<br/><br/>Me gusta, su compañía me gusta y creo que me la quedaré, si, creo que lo haré.<br/><br/>Siempre que necesite a alguien, lloraré tan profundo que ellas lo sabrán.<br/><br/>Vendrán sin opiniones absurdas, sin consejos, sin compasión...<br/><br/>Simplemente vendrán.<br/><br/>-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------<br/>Disculpen la tardanza, pero es que he estado muy ocupada. Aquí otro trocito de mi vida literaria. También antiguo, pero necesario para ir completando este blog. Saludos a todos. Luna. <br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/paginaenblanco/c_4.htm"><title><![CDATA[ODA A LOS FIELES INSTRUMENTOS DE ESCRITURA]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/paginaenblanco/c_4.htm]]></link><description><![CDATA[La vida de un bolígrafo es relativamente corta, pero su muerte nunca cae en el olvido, por que él siempre tiene la precaución de dejar palabras para el recuerdo.<br/><br/>Un bolígrafo es más que un hombrecillo de tinta vestido con un traje de plástico; un bolígrafo es parte de nuestra vida, es nuestro  confesor más fiel, nuestro amigo más fiel. No te da consejos, no te pide atenciones, ni siquiera te echa una mirada de superioridad cuando sabes que te has equivocado o cuando sabes, que el también lo sabe. Pero está ahí, siempre está ahí; te ayuda a desenterrar tus pensamientos más recónditos, te hace darte cuenta de cosas de ti mismo que no sabías o reconocer cosas que no querías saber. Es un empujón a ser tu mismo, es una bofetada de realidad, de sinceridad, es una especie de terapia de “conócete a ti mismo, deja de engañarte”.<br/><br/>No te escruta con la mirada cuando sabe que no estás siendo sincero y, por este motivo, te ayuda a serlo. Tiene todas las ventajas de un amigo real, pero las desventajas no existen, puesto que tus secretos nunca los dirá, que tus facetas escondidas, nunca las sacará a la luz.<br/><br/>Está disponible las veinticuatro horas del día; es como el mejor psiquiatra, pero no tendrás que pagarle. Su paga es tu sinceridad, tu fidelidad, tu estar ahí por si acaso, tu acordarte de él cuando estás muy triste o cuando estás muy contento, da igual. Simplemente, acordarte de él cuando algún estado de ánimo, sea el que sea, te asalte mientras intentas introducirte en la cotidianidad.<br/><br/>Inténtalo; coge uno y obsérvalo, habla con él, cuéntale todo lo que quieras y poco a poco, cuando descubras su discreción, cuéntale todo aquello que ni siquiera te atreves a decir en voz alta. Él no dirá nada, te lo aseguro. Al fin y al cabo, sólo es un bolígrafo, ¿o no?<br/><br/>-----------------------------------------------------------------------------------------------------------<br/>La verdad es que este fue uno de esos textos encargados, de esos que tienen fecha límite, pero creo que supe plasmar lo que es para mi un bolígrafo. Muy diferente a lo leido hasta ahora, pero ya ireis descubriendo que no siempre escribo en la misma línea. Ya me direis algo, un saludo, Luna.<br/>Bea (te digo por tu nombre porque no me sale llamarte por tu nick después de tantos años) lo siento, pensé que lo sabías por Rubén y su fantástica publicidad sobre mi blog. De todas formas, la mayoría de los textos ya los conocías, creo. Bueno, te compensaré con una visita, pero siempre impecablemente vestida, jeje. Gordito, a ti lo de siempre, gracias por apoyarme y adelante con tu blog que será fantástico, te quiero. Y a mi anónimo cotidiano...me tienes totalmente perdida; no tengo ni la menor idea de tu opinión ni de dónde has salido, más datos porfa. Besos a todos. Y desde aquí visitar el blog de Minaya, es una diosa de la escritura. <br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/paginaenblanco/c_3.htm"><title><![CDATA[ELLOS]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/paginaenblanco/c_3.htm]]></link><description><![CDATA[Él gritaba, ella ya se había cansado de hacerlo. Le observaba sin escucharlo, se frotaba las manos pensando que siempre estaban frías, como sus pies...si, igual que sus pies.<br/><br/>Él hablaba sobre algo relacionado con ambos, ella pensaba que sus manos también eran ambas, ambas manos, ambos pies. Pensaba que casi todo tenía un “ambos” impreso y si no lo tenía, podría tenerlo.<br/><br/>Él creía de veras que ella le escuchaba, que guardaba silencio de puro arrepentimiento.<br/><br/>Ella pensaba ahora en leer un buen libro, en caminar un buen trecho, en escribir algo bueno.<br/><br/>- Está lloviendo- abrió los ojos como para escuchar mejor el sonido de las gotas en el cristal.<br/><br/>Él no escuchó o tal vez, no quiso hacerlo. Quería creer o creía que ella le prestaba atención.<br/><br/>Seguía hablando de ellos.<br/><br/>Ella pensaba en la lluvia, en cuantos ellos se mojarían con ella, en como le gustaría ser uno de ellos.<br/><br/>Él hablaba casi sin pausa.<br/><br/>Ella percibía todo cuanto había a su alrededor excepto su voz que llegaba a sus oídos como un leve, casi imperceptible murmullo. Se hubiera puesto a tararear sin querer una canción, pero de pronto, otro pensamiento pasaba de soslayo por su mente.<br/>&#9;<br/>- Cuantas cosas tiene que decir- pensaba muy bajito para que él no pudiera darse cuenta.<br/>&#9;<br/>Entonces, él guardaba silencio de repente para poco después retomar aquel monólogo- ¿No tienes nada que decir?<br/>&#9;<br/>Ella adoptaba una postura de mujer triste-ofendida y respondía casi en un susurro- No.<br/>&#9;<br/>Otro silencio insoportable para él y demasiado fascinante para ella, les sobrevenía.<br/>&#9;<br/>- Hay que ver la de formas que puede adquirir una habitación en penumbra- pensaba ella.<br/><br/>- Si pudiera leer su mente...- imaginaba él.<br/>&#9;<br/>- Son como las nubes; las habitaciones en penumbra, me refiero. Toman mil y una formas, es impresionante. Ahora por ejemplo, veo un acordeón con músico y todo. Y ahora...<br/><br/>- ¿En que piensas?- preguntaba él rompiendo el silencio.<br/>&#9;<br/>De nuevo la pose anterior y, de mala gana- En nada.<br/>&#9;<br/>Otro silencio para ellos, otra incertidumbre para él, otro momento de reflexiones absurdas (o tal vez no tanto) para ella.<br/>&#9;<br/>- ¿Me querrá? A veces me cuesta creerlo- se lamentaba él.<br/>&#9;<br/>- Y si hubiera vivido en otra época, ¿Qué hubiera sido? Creo que me hubiera gustado ser Gheisa, pero en su gran apogeo, antes de la guerra. Una vez leí un libro sobre la vida de...<br/>&#9;<br/>- Buenas noches- interrumpe él más cálido.<br/>&#9;<br/>- Buenas noches- dice ella girándose hacia el lado opuesto.<br/>&#9;<br/>Él se acerca y la besa.<br/>&#9;<br/>Ella sin moverse, recibe el beso.<br/><br/>Y los dos se duermen.<br/>&#9;<br/>Él lleno de dudas sobre ella.<br/><br/>Ella llena de dudas sobre el mundo.<br/><br/>Ella pensando en sus nubes y en sus Gheisas.<br/><br/>Él pensando en su vida y en ella.<br/><br/>Mientras rozan sin querer, sus pies fríos, los de ambos.<br/><br/>--------------------------------------------------------------------------------------------------------- Bueno chicos, esta es otra de mis creaciones que aunque a algunos de mis críticos no les gusta mucho, es una de mis favoritas por todo lo que conlleva. Por cierto, muchas gracias por vuestras opiniones. Gracias Ru por la publi gratuita que me estás haciendo y gracias a mi niño por su sincero y lindo comentario y por estar ahí siempre. También gracias a los anónimos. Un saludo.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/paginaenblanco/c_2.htm"><title><![CDATA[Cosas que no te diría]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/paginaenblanco/c_2.htm]]></link><description><![CDATA[Cuando era pequeña quería ser maga,<br/>Mi hermano astronauta<br/>Y mi madre, madre.<br/><br/>Cuando fue madre, quiso ser bióloga<br/>Y la biología se convirtió en administración.<br/><br/>Cuando fue administrativa, quiso ser<br/>Madre de nuevo, <br/>Y nací yo.<br/><br/>Cuando comencé a crecer, quiso ser maga...<br/>Parar el tiempo y seguir siendo madre.<br/><br/>Ahora que es mi madre en sentido literal,<br/>Ya no es madre.<br/>Es compañera aunque quiera creer que es amiga.<br/>Es apoyo aunque piense que es protección.<br/>Es mujer aunque quiera seguir siendo madre.<br/><br/>He visto sus arrugas nacer lentamente<br/>Y su sonrisa desaparecer tras ellas.<br/>He sentido que se alejaba o tal vez, que yo me<br/>Alejaba y ella ni siquiera se había movido.<br/>He observado a través de sus ojos la tristeza y a<br/>Través de los míos, su vida.<br/><br/>La he extrañado por que ya no somos una,<br/>Por que me hago mayor,<br/>Porque se hace mayor.<br/><br/>La he llamado en la noche para sentirla,<br/>Para saber que sigue aquí,<br/>Para asegurarme de que no la he perdido.<br/><br/>Ahora yo sigo adelante,<br/>Pero ella no lo entiende.<br/><br/>Ahora hago planes de futuro,<br/>Ella aún los hace del pasado.<br/><br/>Ahora me siento un poco ella,<br/>Pero no quiere darse cuenta.<br/><br/>Me observo y percibo gestos suyos en mí.<br/>La oigo y reconozco mis palabras en ella.<br/> Sonrío y sé que somos tu y yo,<br/>Aunque también las dos.<br/><br/>Soy yo, pero también un poco ella.<br/>Es ella, pero también un poco yo.<br/>Somos diferentes, pero también un poco iguales.<br/><br/>La quiero porque es ella.<br/>Me quiere porque soy yo.<br/>Nos queremos porque somos un poco las dos.<br/><br/>La siento porque es mi madre.<br/>Me siente porque soy su hija.<br/>Nos sentimos porque volvemos a ser una,<br/>Porque ya no es mi madre<br/>Porque vuelve a ser solo madre<br/>Y lo literal que se vaya al cuerno.<br/><br/>___________________________________________________________________________<br/><br/>Otro texto antiguo que le regalé a mi madre en homenaje a los buenos tiempos aunque obviamente, ya no son lo que eran. Un saludo a todos.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/paginaenblanco/c_1.htm"><title><![CDATA[En estado puro]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/paginaenblanco/c_1.htm]]></link><description><![CDATA[Tengo veinte años y creo fervientemente que no soy normal, que uso demasiados adjetivos, que no soy feliz. Finjo ser alguien que no existe, finjo que  me parezco a los demás, pero me siento tan vacía que hasta los gritos se harían eco en mi garganta.<br/><br/>Seguro que esto último ya se le había ocurrido a alguien, seguro que no tengo nada nuevo que aportar, que el mundo es así de simple, que yo soy así de simple.<br/><br/>Apago el cigarrillo con fuerza en este bol que utilizo como cenicero, hago como si de verdad fuese una de esas escritoras frustradas y lo peor, es que de verdad lo soy. De esas que lloran sin motivo porque disfrutan haciéndolo y de pronto, se dan cuenta de que a veces no pueden parar las lágrimas. Y ese estúpido y punzante dolor que se aloja en el estómago inventado por escritores sin escrúpulos, está realmente ahí, donde ellos lo han puesto, donde saben que duele.<br/><br/>Sólo una razón, me gustaría que alguien me la diese, que alguien me hiciese tanto daño que ya no hubiera cabida para este asqueroso dolor por nada, para este llorar por nada, para salir de la nada.<br/><br/>Y ¡Qué felices los ignorantes! Por un momento, he soñado con serlo, he soñado con observarme ante el espejo y no pensar en cómo sería si fuese todo lo que no soy.<br/>&#9;<br/>Puede que al final, esos gritos se hagan eco en mi garganta o puede que simplemente, esto se quede en el papel y yo me ahogue en este estado de ánimo que se queda corto para ser un sentimiento.<br/>&#9;<br/>¿Cuánto hace que no siento? Me refiero a sentir de verdad, a tener un motivo; me refiero a minutos de tristeza, a segundos de amor, a instantes de algo que me haga volver a ser como los demás.<br/>&#9;<br/>Quiero volver a preocuparme por no saber donde está mi muñeca, a cobijarme en mis padres, a pensar que ellos lo arreglarán todo. Quiero sentir ese no sentir nada sin preocuparme por todo lo que podría sentir. Quiero volver a ser niña.<br/>&#9;<br/>Necesito  saber que no me importa no pensar, que no me importa no sentir, que no me importa  no ser. Necesito saber que no pasa nada aunque sepa que todo pasa, aunque el mundo pase ante mis narices y me salude con la mano.<br/>&#9;<br/>Pero es que ahora es demasiado tarde para volver a empezar, para dar la espalda a todo, para aprender a ignorar.<br/>&#9;<br/>Ahora ya no se puede hacer, ahora todo está hecho. Ahora ya no hay inventores que inventen algo no inventado; no hay escritores que escriban algo no escrito; no hay caer en la nada en la que ya se ha caído.<br/>&#9;<br/>Ahora ya estoy perdida, ya no me pueden encontrar, aunque dudo que alguien caiga conmigo para buscarme.<br/>&#9;<br/>Desde la nada, la vida continúa y yo la observo; tal vez piense en mí; tal vez no lo haga, pero ¿sabes? No se está tan mal aquí.<br/><br/>______________________________________________________________________<br/><br/>Este texto viene a ser una bienvenida, un texto de inauguación. Es antiguo pero es para que me vayais conociendo. (Seguramente incluiré más textos antiguos al principio).<br/><br/>Espero que lo disfruteis, y también espero críticas. Es el riesgo que tiene llenar una página en blanco. Un abrazo, Luna<br/>]]></description></item></rdf:RDF>
