Muere Palau i Fabre, experto en Picasso y combatiente de la literatura catalana
El escritor y crítico de arte Josep Palau i Fabre, reconocido especialista en la obra de Pablo Picasso y uno de los últimos baluartes de una generación que luchó por recuperar la literatura catalana tras la Guerra Civil, falleció el pasado sábado 23 de febrero a los 90 años.Distinguido en 1989 con la Creu de Sant Jordi, el gobierno catalán le homenajeará hoy lunes día 25 en un acto que se celebra en el Salón Sant Jordi del Palau de la Generalitat.
Experto en la vida y obra de Pablo Picasso, Palau i Fabre entró en contacto con el mundo de la pintura desde niño de la mano de su padre, un pintor que compartía taller con el músico Frederic Mompou.
Autor de numerosos ensayos sobre Picasso que han sido traducidos a diez idiomas, entre ellos al chino y al japonés, Palau i Fabre (Barcelona, 1917-Barcelona, 2008), es autor también de una extensa obra sobre pintura, de narrativa, teatro y poesía en catalán, se trasladó en 1945 a París con una beca del gobierno francés. Allí desempeñó varios trabajos, fue camarero y participó de extra en la película 'El salario del miedo', de Clouzot.
Residió en Francia durante más de quince años, donde participó en ambientes intelectuales de París, y en 1947 conoció al pintor malagueño. Su admiración y amistad le llevó a escribir 'Vides de Picasso'. En 1961 regresó a España y escribió 'Picasso en Cataluña'; más tarde publicó 'Picasso per Picasso', 'Picasso i els seus amics catalans', 'El Gernika de Picasso' y 'Picasso vivent'.
Otras obras destacadas de Palau i Fabre son 'Picasso Cubisme 1907-1917' (noviembre de 1990), y 'Estimat Picasso'. En enero de 1996 presentó el libro 'Lorca-Picasso', en el que analizó los paralelismos entre la vida de Picasso y de Lorca, y en octubre de ese mismo año presentó 'Les metamorfosis d'Ovidia'.
De su narrativa destacan 'Contes Despullats', 'Del Mall' (1983), 'Doble Assaig sobre Picasso', y 'La tesi doctoral del diable' y en poesía sobresale 'Poemes de L'Alquimista' (1952).
Entre sus estudios de pintura se encuentran 'Quaderns de L'Alquimista' (1976), 'Nous quaderns de L'Alquimista' (1983) y 'Picasso vivent' (1981), y entre su obra teatral se encuentran obras como 'Teatre Aymá' (1976), y 'Avui, Romeo i Julieta' (1987).
El 3 de junio de 1999 recibió el Premio de Honor de las Letras Catalanas en reconocimiento a su trayectoria literaria y por su trabajo como experto en la obra de Picasso.
Fuente: Terra Actualidad - EFE
La ONCE falla los Premios Tiflos de Literatura
El jurado de los Premios Tiflos de Literatura acaba de hacer público su fallo en Madrid.Los ganadores, elegidos entre los 364 trabajos presentados, todos en lengua castellana, son:
- Basilio Sánchez, con residencia en Cáceres, en la modalidad de Poesía, por su trabajo "Las estaciones lentas", por mayoría del jurado, por tratarse de un trabajo de gran calidad y variedad, en el que se incluyen dedicatorias a diversos autores de renombre.
- Juan Carlos Márquez, con residencia en Madrid, en la modalidad de Cuento, por la obra "Oficios", por mayoría del jurado, que ha destacado, en palabras de Juan Manuel de Prada, el carácter mordaz, sarcástico e ingenioso, con una "mirada venenosa sobre la realidad", al describir y entremezclar, como su propio nombre indica, diferentes profesiones.
- Juan Gracia, de Madrid, en la modalidad de Novela, por su trabajo "La línea Plimsoll", por mayoría. Una obra que, según destacó el jurado, utiliza una línea intimista para narrar la historia de un personaje que se enfrenta a una crisis de madurez a raíz de una tragedia vivida, todo ello con un lenguaje muy apropiado, según explicó Luis Mateo Díez.
Cada uno de los apartados de Poesía y Cuento recibirá un premio de 12.000 euros, y el Premio de Novela, 21.000 euros, además de la publicación de los textos por parte de las editoriales Visor y Castalia.
En esta XXI edición de los Premios Tiflos se han presentado un total de 364 trabajos: 138 en el apartado de poesía (129 de autores videntes y 9 de escritores con discapacidad visual); 137 originales en el apartado de Cuento (130 de videntes y 7 en el apartado de discapacidad visual); y 89 en la categoría de Novela (82 de escritores videntes y 7 con discapacidad visual).
Los trabajos proceden de países de Latinoamérica (Argentina, Colombia, Chile, Méjico, Brasil, Perú y Ecuador) y de Europa (Alemania, Italia, Francia, Bélgica y España).
En la XXI edición del Premio Tiflos de Poesía, los jurados han sido: Luis Alberto de Cuenca (poeta, Doctor en Filología Clásica y Premio Nacional de Traducción), Ángel García López (poeta y Premio Nacional de Literatura), Fanny Rubio (escritora, Doctora en Filología Románica, profesora de Literatura en la Universidad Complutense de Madrid y actualmente directora de la sede del Instituto Cervantes de Roma) y el editor Jesús García Sánchez (Editorial Visor).
En el apartado de Cuento, que celebra su XVIII edición, los miembros del jurado han sido: José Manuel Caballero Bonald (escritor, Premio Biblioteca Breve, Premio Nacional de las Letras Españolas 2005, Premio Nacional de Poesía 2006, Premio Nacional de la Crítica, Premio Andalucía de las Letras, Premio Internacional Terenci Moix y Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana), Ana Rosseti (escritora, Premio Internacional de Poesía Rey Juan Carlos I, Premio Sonrisa Vertical de Novela Erótica y Medalla de Plata de Andalucía por el conjunto de su obra), Juan Manuel de Prada (escritor, Premio Planeta 1997, Premio Primavera 2003, Premio Nacional de Narrativa 2004 y Premio Biblioteca Breve 2007) y el editor Federico Ibáñez Soler (Editorial Castalia). El jurado del X Premio Tiflos de Novela ha estado compuesto por: Luis Mateo Díez (escritor, miembro de la RAE, galardonado con los premios Nacional de la Crítica y Nacional de Literatura de Narrativa), Soledad Puértolas (Premio Sésamo, Premio Planeta, Premio Anagrama de Ensayo y Premio de las Letras Aragonesas), Manuel Longares (Premio Nacional de la Crítica de Narrativa) y Federico Ibáñez Soler.
También han formado parte del jurado, Xavier Grau Sabate, director general adjunto de Servicios Sociales para afiliados de la ONCE, en su calidad de presidente del jurado; Justo Reinares Díez, director de Cultura y Deporte de la ONCE, en su calidad de vicepresidente del jurado; y Reyes Lluch Rodríguez, jefa del Departamento de Promoción Artística y Deportiva de la ONCE, en su calidad de secretaria del jurado.
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"El bosque de mi abecedario" seleccionado como libro de lectura para EEUU y Canadá

El libro de poesía para niños "El bosque de mi abecedario" de Pedro Villar, editado por Diálogo Infantil con ilustraciones de Miguel Calatayud ha sido seleccionado para formar parte del programa de lecturas en español para Estados Unidos y Canadá. Será editado por la editorial McGraw-Hill , con sede en New York, previo acuerdo con Diálogo, para el próximo curso y dentro del programa de 4º grado, incluyendo poemas e ilustraciones en la antología del estudiante y en la guía del maestro, tanto en los libros de texto, CD-ROM y la edición on line en internet.
del bosque de las palabras,
los poemas son el viento
donde se mecen sus alas.
-.-
A pisarlos charcos
a tocar el cielo,
a mirar las nubes
dentro de un espejo.
Vamos muy deprisa
hay agua en la calle,
a pisar los charcos
que no falte nadie.
Bailan las estrellas
en el firmamento,
reflejo en el agua,
corazón abierto.
(De "El bosque de mi abecedario")
Además, el abecedario ilustrado de Miguel Calatayud "Al pie de la letra", editado por Kalandraka, será presentado la semana próxima en Alicante y Valencia.Alicante:
Martes, 26 de Febrero. En la Librería "80 Mundos" (General Marvá, 14) a las 20 horas. Intervienen el autor junto a José Luis Berenguer (escritor) y Pedro Villar (escritor).
Valencia:
Miércoles, 27 de Febrero. En la Casa del libro (Paseo Ruzafa, 11) a las 19,30. Interviene el autor, Carlos Gámez (periodista) y Federico Martín (Escritor).
Madrid:
Primera quincena de marzo (sin determinar el día). En la librería del Museo Reina Sofía. Interviene el autor y Gustavo Puerta (crítico literario).
(Clásicos recuperados) Enrique V de W. Shakespeare
Tensión, drama, lirismo, leyenda e historia. Éstas serían las palabras más adecuadas para la definición concreta del drama histórico, Enrique V. Realizada entre 1598 y 1599, este drama histórico pretende mostrar a un monarca modélico, patriota, que vive para Dios y su país. Un pequeño vistazo a la, mencionada, “memoria histórica”, enseña la base con la que partió el autor para el drama: la batalla de Agincourt, que tuvo lugar en 1415 suponiendo la derrota francesa y la perdida del dominio en buena parte del territorio. La forma de como se desarrollo la lucha y el resultado final (más de 6000 bajas francesas por 200 inglesas), hacen de esta obra una exaltación nacional muy importante. Para conseguir esta apoteosis medieval, Shakespeare hace uso de la palabra como el mejor medio de exaltación, de emoción y tensión, rodeando al lector de un ambiente medieval imaginario. Es curioso como Shakespeare, desdeña el lado militar de los hechos, centrándose en el hombre como eje de comunicación con el espectador. Así, el rey no duda en camuflarse de soldado vulgar para conocer el sentimiento de sus tropas antes de la mencionada batalla en el Acto IV, siente los temores de sus hombres y se ve obligado a discutir con ellos. Son memorables los monólogos que se desarrollan en este momento, por parte del bando francés e inglés (uno de mis preferidos), en el que enaltece a las masas en el señalado día de San Crispín (Acto IV. Escena II), defendiendo el sentimiento de peligro al que se exponen y su decisión personal de hacer la guerra así como la condición del soberano.He mencionado anteriormente la provocación del ambiente mediante la palabra (en su origen, versos) que introducen al lector en la trama. Añadiría a esto, la inclusión de los coros, que preceden cada acto, invitando al espectador a situarse, en el primer acto, en escena, para comprender el motivo real de tomar Francia en el segundo acto,
“... tres hombres corrompidos: uno, Ricardo, conde de Cambridge; el segundo, Enrique, lord Scroop de Mashan, y el tercero, sir Tomás Grey, caballero de Northumberland, por el oro de Francia (oh gran desdoro), han establecido conspiración con el miedoso Rey de Francia,...”
incita la imaginación de ver la flota inglesa cruzando el canal, (tercer acto),
“... Así, con alas de imaginación, vuela nuestra veloz escena, con movimiento tan rápido como el pensamiento. Suponed que habeís visto al bien amado Rey en el muelle...”
en el cuarto acto, realiza lo mismo, imaginando la noche antes de la gran batalla o en el último acto.
El drama es un instrumento efectista para ajustar cuentas con los, siempre, problemáticos vecinos, no sólo Francia es criticada, arrogancia y seguridad en sí misma casi irreverente sino tambien, para Escocia se aprovecha la ocasión:
Rey Enrique: ... pues ya habréis leído que mi abuelo jamás marchó con sus fuerzas a Francia sin que los escoceses entraran a invadir su reino desguarnecido como el mar por una brecha, con toda la plenitud rebosante de sus fuerzas,..
Canterbury: ... no sólo se defendió por sí sola, sino que capturó y apresó como un vagabundo al rey de Escocia, a quien envió a Francia para aumentar la gloria del Rey Eduardo...
(Acto I. escena II)
La obra posee tan sólo un punto negro en el desarrollo de la acción, y es, curiosamente, al principio de la misma, en el momento en que entran en escena el Arzobispo de Canterbury y el Obispo de Ely, en su dialogo, éstos, temen que el rey acepte una propuesta de ley, de los Comunes, que les privaría de muchos bienes eclesiásticos. Entonces, deciden distraerle del asunto, incitándole a atacar a Francia, para lo que refuerzan sus pretensiones dinásticas al trono francés, mediante el recurso sobre la Ley Sálica, afortunadamente es interrumpido por el embajador del delfín de Francia.
A modo de conclusión, señalar que las, escasas, ochenta paginas en el que transcurren los cinco actos, constituyen un episodio histórico en el que, aquí sí, sus personajes, maniqueistas, desarrollan una trama sencilla, lineal, pero que permite a espectador sentirse, por un tiempo, monarca e inglés al mismo tiempo, por medio del verso, ese verso que te ata y te olvida de lo contemporáneo siendo uno más de la escena. Esta obra es el más vivo ejemplo del sentimiento de catarsis aristoteliano aplicado en su maxima expresión. (Juan F. Molinera)
Guía de lecturas infantiles y Juveniles para asomarse al Mundo Árabe “Simsim”
“La lectura, como el viaje y el diálogo, es una fuente inagotable de aprendizaje. Pronunciando el nombre de una deliciosa semilla, simsim, el sésamo, los personajes de un famoso cuento árabe lograban que una pared de roca se abriera y les dejara ver las maravillas que había al otro lado.Con las mismas palabras, queremos proponer lecturas que también rompen barreras y permiten ver, viajar, conocer un mundo tan cercano como a veces oculto por la pared del prejuicio: el mundo árabe, con el que nos une una larga historia común y muchos rasgos culturales compartidos.”
Así comienza la Guía de lecturas infantiles y Juveniles para asomarse al Mundo Árabe “Simsim” que acaba de publicar La Casa Árabe-Instituto Internacional de Estudios Árabes y del Mundo Musulmán, en colaboración con el Club de lectores Kirico. Su objetivo es animar a niños y jóvenes a conocer el mundo árabe a través de lecturas en castellano. La guía existe en formato electrónico y en papel para repartir gratuitamente.
c/ Príncipe de Vergara, 108, 5ª planta. 28002 Madrid
www.casaarabe-ieam.es
(Relato) El hoyo de agujas
El coso siempre estaba lleno cuando él actuaba y, en verdad, daba gloria verle. La plaza ardía de impaciencia esperándole; un heterogéneo público que iba del taurino purista a la quinceañera babosa que iba por primera vez a los toros, e incluso el gordo empresario al que nunca habían interesado los toros se sentaba ahora en primera fila con un largo puro sin encender y haciendo comentarios eruditos continuamente, como si el mismo "Bombita" fuera su padre y le hubiera educado en las lides taurinas. A todo este público lo atraía solo la figura, camino ya de la Inmortalidad, de Guillermo Urbizu.Cuando los clarines de la plaza anunciaban el paseíllo, la plaza estallaba en vítores hacia su ídolo; el resto de los diestros del cartel eran únicamente convidados de piedra en el envite. Urbizu se mantenía impasible ante la ovación, avanzaba hacia la barrera para recoger la capa y la montera, que se calzaba hasta el fondo. después esperaba en el burladero, esperaba sin mover un músculo de la cara, sin un sólo aspaviento de aprobación o disgusto, con solo una mirada fija hacia el centro de la arena. Solo se movía cuando alguien, normalmente su segundo, le advertía que el siguiente era su toro.
En ese instante todo se paraba. Yo, que fui afortunado por verle actuar, sospechaba que incluso la naturaleza le rendía tributo deteniendo la rotación de la tierra y que el mismo dios Tiempo paraba un momento en la plaza. Urbizu se dirigía con parsimonia hacia un punto enfrente de la puerta de toriles, un misterioso abismo negro del que de repente asomaban dos pitones blancos como el marfil anunciando el inicio de una danza macabra.
Bestia y hombre bailaban entonces a un mismo compás, como dos figuras automatizadas. El toro embestía y la capa roja adquiría cada vez que rozaba su ensangrentado lomo una tonalidad más oscura. El hipnotizante ritmo había hecho entrar en trance al público que repetía los "oles" en forma de letanía monótona y obsesionante, letanía que se detuvo bruscamente cuando Urbizu abandonó la faena y se dirigió a la barrera. Dejó el capote a su ayudante y recogió los trastos de matar, todo ello con movimientos muy pausados, sin soltar palabra alguna (hacía casi dos horas que no soltaba prenda) y con el pulso totalmente rígido; con la absoluta frialdad y tranquilidad de quién sabe que va a matar sin ser muerto.
Urbizu volvió al centro de al arena arreglándose el estoque, ignorando por completo al animal que se erguía jadeante pero desafiante aún a pesar de la sangre que le resbalaba por todo el cuerpo formando un charco rojizo y gelatinoso bajo él. Urbizu aún le dio dos o tres pases para colocarle y cuando juzgó él que le tenía en el ángulo indicado, respiró hondo, cerró los ojos y empuñó la espada horizontalmente, todo ello en un sepulcral silencio. Meció la capa, aún con los ojos cerrados, como si aquel trozo de tela percibiera alguna brisa imperceptible para el humano, abrió los ojos y emitió un grito primitivo invitando al toro para embestirle. Siempre mataba recibiendo; nunca (por lo menos no se recordaba) había dado un mal puntazo, una estocada fuera de sitio o ángulo, siempre (y quiero decir siempre), mataba de la misma forma.
La bestia embistió como era preceptivo en un toro de aquella bravía, Urbizu le esquivó manchando de sangre roja la muslera del pantalón, elevó la mano a la altura de la cabeza y descargó un furioso golpe sobre el hoyo de agujas. El toro se tambaleó aún durante algunos metros, pero al cabo de unos tres segundos al toro se derrumbó sobre sus cuartos traseros y cayó, después en redondo entre los vítores salvajes del público que había llegado al clímax de su particular trance. Urbizu, aún con sus rasgos faciales inmutables, daba la vuelta al ruedo con los trofeos (dos orejas y el rabo) en golpe de gracia (la muerte había sido instantánea) a la bestia inerte e intentó arrancar la espada del lomo, también sin éxito, pues estaba tan profunda y fuertemente clavada que lo único que se veía sobresalir era la empuñadura roja.
Guillermo Urbizu era fuera de los cosos taurinos un habitual de las fiestas de sociedad. Llegaba, hablaba poco (en su vida habitual no era mucho más "excesivo" de lo que era en la plaza) y se marchaba pronto siempre acompañado de alguna mujer. No poseía Urbizu la clásica belleza juvenil de algunos diestros, tampoco era un niño como demostraban algunas canas que florecían ya en el pelo de las sienes; pero los años aún no habían hecho los estragos suficientes como para disminuir un ápice su atractivo. Poseía Urbizu lo que podríamos definir como un magnetismo sexual indefinible.
No era un Don Juan tópico, pero sus recias formas, un sex-appeal y una esencia varonil salvajes más el testimonio de las mujeres que le amaron le daban esa fama. por su cama habían pasado miles de ellas: altas, bajas, delgadas y gordas, rubias y morenas, sumisas y dominantes... Urbizu no le hacía ascos a nada ni a nadie; llegaba, elegía y se iba, no volviendo a aparecer hasta la mañana siguiente e incluso hasta después de varios dias.
Miento. Había una mujer que jamás se había rendido a sus encantos. Alicia Perojo, hija de una noble familia sevillana, traía de cabeza al protagonista de nuestro relato. Se rumoreaba que era la única mujer que le había hecho nones a Urbizu, y éste estaba obsesionado con ella. Cuando coincidían en alguna fiesta (que no eran pocas veces) Urbizu ignoraba a sus contertulios y seguía con la mirada a Perojo, ella como no era ignorante del estado de su antagonista le daba celos con algún otro hombre. Era Alicia Perojo la autentica replica femenina de Urbizu. No cumplía ya los treinta, el pelo azabache, la piel moderadamente morena, los rasgos de la cara modelados levemente por el tiempo, un talle fino adornado por dos voluptuosos y hermosos pechos coronados a su vez por dos pezones que siempre se mantenían erectos y puntiagudos como, precisamente, las astas de un toro. Yo, que he de reconocer como uno de sus pocos amigos y enterado como estaba de su pasión, le había dicho en una ocasión:
- "Ese sí que es un ganado demasiado bravo".
Urbizu se llevó su copa a los labios y un lacónico silencio fue su única respuesta.
Una mañana de agosto, mañana igual a otra cualquiera, me despertó el teléfono hacía las nueve. Era Isidro, el segundo de Urbizu, que me llamaba alarmado por sí sabía de su paradero. Me relató que había salido anoche a un local de fiestas como solía hacer en muchas ocasiones. Isidro le había estado esperando hasta tarde pero al ver que no venía se fue a acostar. Esa mañana se había levantado pronto y había ido a la habitación de Urbizu a despertarle como cada mañana los días que había corrida, pero al entrar solo encontró la cama vacía y sin deshacer. Bajó deprisa a conserjería para preguntar si le habían visto entrar o salir, pero su respuesta igual que la mía, fue negativa: Urbizu estaba desaparecido.
No era Urbizu un hombre fácil de localizar cuando quería pero por el contrario era un profesional en toda regla al que nunca se le había conocido una espantada ni una corrida suspendida por capricho. Su apoderado y un selecto grupo de conocidos y parientes, entre los que me encontraba yo, decidimos que la noticia trascendiera a los medios de comunicación para facilitar su paradero. Hacía las nueve recibimos una llamada de un hostal de carretera de las afueras. Nos dijo que Urbizu, acompañado de una mujer, había alquilado una habitación en la madrugada del día anterior y dio orden expresa de no ser molestado.
Perojo yacía desnuda, bajo una sabana empapada en sangre: en la parte inferior de su nuca sobresalía la empuñadura de la espada de Urbizu que, clavada fuertemente, había atravesado el colchón y había roto el baldosín del suelo. Su mirada vacía en su cara blanca apuntaba insensiblemente hacía la puerta en la que nos encontrábamos; a su lado, con el mentón hundido en el pecho, los ojos brumosos mirando el vacío que se abría a sus pies y el cuerpo desmadejado cual títere, jadeaba moribundo Urbizu, con dos grandes rajas en las palmas de las muñecas donde manaban sendos riachuelos rojo oscuro; la sangre resbalaba por su muslo prieto, cayendo por la sabana, fluyendo por ella y precipitándose al suelo gota a gota, gota a gota, formando un charco rojizo y gelatinosos bajo la cama.
Siempre mataba recibiendo; nunca (por lo menos no se recordaba) había dado un mal puntazo, una estocada fuera de sitio o ángulo, siempre (y quiero decir siempre) mataba de la misma forma.
Carlos Mendez
Etiquetas: literatura relato
Los hábitos de lectura en el año 2006
Según los datos extraídos del último estudio de Hábitos de lectura y compra de libros, promovido por la Federación de Gremios de Editores de España en colaboración con la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas, durante el 2006 (y a la espera de que se publique el documento relativo al 2007) el porcentaje de población que se considera lectora alcanzó el 55,5%, una tasa ligeramente superior a la media de los tres últimos años (55,0%). El número de lectores entre los españoles mayores de 14 años representa 21,1 millones de personas; el 39,6% lee libros diaria o semanalmente y se le considera lector frecuente. El 15,9% lee alguna vez al mes o al trimestre y se le denomina lector ocasional.
Hábitos de lectura: El segmento más numeroso de lectores frecuentes lee entre 5 y 8 libros al año (13,9%) seguido por el de los lectores ocasionales, entre 2 y 4 al año (22,0%). Los lectores frecuentes son también los que más tiempo dedican a la lectura con una media de 6,1 horas semanales y de ellos, una mayoría relativa (40,8%) dedica entre 3 y 5 horas. La media de libros leídos al año asciende a 8,2. A casi tres cuartas partes de los entrevistados le gustaría dedicar más tiempo a la lectura de libros, pero la falta de tiempo es el principal motivo aducido para no hacerlo. En períodos vacacionales se lee algo más.

Perfil de Lectura: El perfil del lector español se consolida como mujer, universitario y joven que prefiere la novela y lee en castellano. En lo relativo a lectores frecuentes destacan los porcentajes de mujeres, personas de hasta 34 años, universitarios, ocupados y estudiantes, residentes en municipios de más de un millón de habitantes. Respecto a los no lectores la proporción es significativa entre los hombres, de 55 y más años, con ningún estudio o primarios, en municipios de menos de 10.000 habitantes.
Lectores según sexo y edad: Un año más, las mujeres superan a los hombres en la actividad lectora. El 59,6% de las mujeres encuestadas declara leer, frente al 51,4% de los hombres.

La tasa de lectura es más elevada conforme más joven es el grupo de edad. Por franja de población, los jóvenes entre 14 y 24 años son los que más leen (72,1%), seguidos por los de entre 25 y 34 años (66,1%).
Motivos de lectura. El principal motivo que empuja a los españoles a leer un libro es el entretenimiento (91,5%) y la motivación del 75,1% de los jóvenes de entre 14 y 24 años. El índice de lectura es directamente proporcional al nivel de estudios siendo los universitarios los más lectores.
En cuanto a materias leídas, la literatura con un 78,2%, fundamentalmente novela y cuento, sigue siendo la que despierta mayor interés entre la población. Le siguen, en orden de importancia, humanidades y ciencias sociales con un 10,6%, libros prácticos con un 3,9% y literatura infantil y juvenil con un 4,7%.

Idioma de lectura. El castellano es el idioma habitual de lectura para el 95,5% de los ciudadanos españoles. El 3,8% de los entrevistados declaran leer en alguna de las lenguas autonómicas (siendo el catalán la más destacada con un 3,2%), y el 0,6% lee en idiomas extranjeros.
Hábitos de lectura: El segmento más numeroso de lectores frecuentes lee entre 5 y 8 libros al año (13,9%) seguido por el de los lectores ocasionales, entre 2 y 4 al año (22,0%). Los lectores frecuentes son también los que más tiempo dedican a la lectura con una media de 6,1 horas semanales y de ellos, una mayoría relativa (40,8%) dedica entre 3 y 5 horas. La media de libros leídos al año asciende a 8,2. A casi tres cuartas partes de los entrevistados le gustaría dedicar más tiempo a la lectura de libros, pero la falta de tiempo es el principal motivo aducido para no hacerlo. En períodos vacacionales se lee algo más.

Perfil de Lectura: El perfil del lector español se consolida como mujer, universitario y joven que prefiere la novela y lee en castellano. En lo relativo a lectores frecuentes destacan los porcentajes de mujeres, personas de hasta 34 años, universitarios, ocupados y estudiantes, residentes en municipios de más de un millón de habitantes. Respecto a los no lectores la proporción es significativa entre los hombres, de 55 y más años, con ningún estudio o primarios, en municipios de menos de 10.000 habitantes.
Lectores según sexo y edad: Un año más, las mujeres superan a los hombres en la actividad lectora. El 59,6% de las mujeres encuestadas declara leer, frente al 51,4% de los hombres.

La tasa de lectura es más elevada conforme más joven es el grupo de edad. Por franja de población, los jóvenes entre 14 y 24 años son los que más leen (72,1%), seguidos por los de entre 25 y 34 años (66,1%).
Motivos de lectura. El principal motivo que empuja a los españoles a leer un libro es el entretenimiento (91,5%) y la motivación del 75,1% de los jóvenes de entre 14 y 24 años. El índice de lectura es directamente proporcional al nivel de estudios siendo los universitarios los más lectores.
En cuanto a materias leídas, la literatura con un 78,2%, fundamentalmente novela y cuento, sigue siendo la que despierta mayor interés entre la población. Le siguen, en orden de importancia, humanidades y ciencias sociales con un 10,6%, libros prácticos con un 3,9% y literatura infantil y juvenil con un 4,7%.

Idioma de lectura. El castellano es el idioma habitual de lectura para el 95,5% de los ciudadanos españoles. El 3,8% de los entrevistados declaran leer en alguna de las lenguas autonómicas (siendo el catalán la más destacada con un 3,2%), y el 0,6% lee en idiomas extranjeros.
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Abierta la cuarta convocatoria del Premio Iberoamericano SM de Literatura
El Grupo SM, a través de su Fundación, pone un año más en marcha la convocatoria del Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil, dotado con 30.000 dólares. El objetivo de este premio, que comenzó su andadura en 2005, es el reconocimiento al conjunto de la obra de aquellos autores que hayan desarrollado su carrera literaria en el ámbito del libro infantil y juvenil, para contribuir a la promoción de la literatura para niños y jóvenes en toda Iberoamérica.El premio lo convoca anualmente la Fundación SM junto con las organizaciones más destacadas en el ámbito cultural y educativo de
Iberoamérica: el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLALC), el International Board on Books for Young People (IBBY), la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO/OREALC), y cuenta con el respaldo de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, México.
El galardón recayó en su primera edición en el español Juan Farias, en la segunda en la colombiana Gloria Cecilia Díaz y en la tercera en la española Montserrat del Amo. El premio tiene periodicidad anual y la recepción de candidaturas estará abierta hasta el próximo 30 de junio, adaptándose los candidatos a los requisitos que se explican en las bases del Premio. El fallo se dará a conocer en el mes de octubre y se entregará en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (México).
Informa: BABAR, revista de literatura infantil y juvenil
Emigrantes, premio del festival de Angoulême 2008
La 35ª Edición del festival de cómic de Angoulême premió como mejor álbum del año 2007 Là où vont nos pères (Emigrantes, en la edición española, publicado por Barbara Fiore Editora), un emotivo relato sobre la inmigración del joven Shaun Tan (Fremantle, Australia, 1974).Shaun Tan es también autor e ilustrador de "La cosa perdida" y "El árbol rojo", ambos galardonados con numerosos premios internacionales y con una mención de honor en el premio Bologna Ragazzi, ambos publicados también por Barbara Fiore Editora. Entre los libros ilustrados por Shaun anteriores a éstos se incluyen The Rabbits, de John Marsden (Libro ilustrado del año de la CBCA), y dos más con Gary Crew: Memorial (libro de honor de la CBCA) y The Viewer (ganador del premio Crichton de ilustración). En 2001, Shaun recibió el World Fantasy Best Artist Award por el conjunto de su obra.
El festival de Angoulême es el principal evento de cómic realizado en Europa, y tuvo lugar por primera vez en 1974.



