Libros, letras y esas cosas raras
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Libros, letras y esas cosas raras
 
 
El terror se da cita en el nº 2 de Historias Asombrosas
En mayo estará disponible en librerías especializadas y en Scifiworld.es la segunda entrega de Historias Asombrosas. Se trata de un número especial dedicado al terror que, a lo largo de sus cien páginas, conseguirá perturbar vuestros sueños con autores de auténtico lujo como Pilar Pedraza, Domingo Santos, Laura Gallego, Elia Barceló o el mismísimo Ramsey Campbell entre otros.

Podéis seguir la publicación a través de la web: http://www.historiasasombrosas.es/.
 
La gran fiesta de la literatura vive en Vallecas su IX edición
La gran fiesta de la literatura vive en Vallecas su IX ediciónRecitales de poesía, obras de teatro, títeres, gymkanas literarias o intercambios de libros son algunas de las propuestas para esta edición de 'Vallecas, Calle del Libro'. "En años anteriores hemos elegido a poetas y escritores que tuvieran una calle en Vallecas, pero nos faltaba una mujer y en esta IX edición hemos asumido el reto de dedicarnos a difundir la obra de Rosalía de Castro", relató Marisa García, de la asociación vecinal 'Vallecas Todo Cultura', en la presentación del evento.

A lo largo de esta semana se han organizado varios actos de conocimiento y recitado de los versos de esta poetisa gallega, para lo que han contado con la colaboración de la Xunta de Galicia.

Igualmente la cultura gallega estará más cerca de los participantes gracias a las actuaciones de gaiteros y pandereteiros y a la degustación de la gastronomía de la región. Se repartirán 3.500 ejemplares de las obras de esta autora entre los vallecanos más jóvenes, 28 de los cuales serán bilingües, en castellano y en gallego.

También la multiculturalidad de estos distritos tendrá su reflejo en este evento con la celebración del recital multilingüe de un poema sefardí en 14 lenguas diferentes por parte de los alumnos del instituto Vallecas I.E. Magerit. El recientemente fallecido Ángel González y el escritor Cesar Vallejo también serán homenajeados en esta edición, "en la que tampoco podían faltar obras teatrales y exposiciones sobre el Levantamiento del Dos de Mayo", según los organizadores.

Caras conocidas de la cultura como la cantante y poetisa Luz Casal o la escritora Almudena Grandes colaborarán en las jornadas, que buscan, según sus organizadores, que "poco a poco las expresiones culturales sean fuente de patrimonio de los que vivimos y disfrutamos en Vallecas".

La iniciativa 'Vallecas, Calle del Libro' surgió hace 15 años del interés de la asociación vecinal 'Vallecas Todo Cultura' en el fomento de la lectura y a ella se han ido adheriendo asociaciones culturales y vecinales de toda índole. El programa de actividades y festejos puede consultarse en la página web www.vallecascalledellibro.org.
 
El Juego del Ángel de Carlos Ruiz Zafón
El Juego del Ángel de Carlos Ruiz ZafónPocas semanas después del anuncio de su publicación en lengua española por parte de Editorial Planeta (17 de abril), El Juego del Ángel de Carlos Ruiz Zafón se ha convertido ya en el acontecimiento editorial del año en todo el mundo.

Los contratos para los principales países ya se han cerrado, y prevén lanzamientos de primer orden, con expectativas que constituyen récords. Doubleday publicará la novela en Estados Unidos, Orion lo hará en el Reino Unido, Fischer en Alemania, Mondadori en Italia, Robert Laffont en Francia, Bruna en Holanda y Text en Australia.

Mientras tanto, siguen las negociaciones para el resto de países, que se irán cerrando las próximas semanas. El Juego del Ángel se va a convertir así en el libro estrella de la Feria Internacional de Londres que tendrá lugar la próxima semana. La nueva novela de Carlos Ruiz Zafón será publicada en tantos países como La Sombra del Viento (más de cincuenta).

Millones de lectores en todo el mundo han convertido La Sombra del Viento en un libro único y fascinante, un auténtico icono de la nueva literatura, y a Carlos Ruiz Zafón en uno de los autores más leídos y reconocidos en todo el mundo. La Sombra del Viento, publicada por Editorial Planeta en mayo de 2001, lleva vendidos más de 10 millones de ejemplares.
 
(Relato) One more kiss, dear
Todo estaba ya preparado: el champan ya se cubria con una leve y brillante capa de humedad; el horno, desde la cocina, despedía una agradable fragancia de ciruelas asadas; las velas se consumían lentamente sobre la mesa, donde dos cubiertos preparados con precisión milimétrica delataban la cita amorosa. Todo estaba preparado, y ella estaba al llegar.

Q. contemplo por un momento el inusual orden que reinaba en su apartamento. Todo estaba en el sitio donde debía de estar, quizás por ello aquel habitat le pareció ajeno, extraño, como la habitación de un hotel. Pero lo cierto es que aquella noche no podía permitirse dar una mala impresión. Tamborileó los dedos en el respaldo marrón y compacto del sofa, mientras su otra mano libre daba lumbre al ultimo cigarro de su paquete, que yacía arrugado junto al teléfono. "Joder, diez en media hora", pensó. Era cierto, estaba nervioso, aunque sabia positivamente que aquella mujer no era la primera, ni, a buen seguro, iba a ser la ultima. Pero iba a ser especial, una noche especial.

Justo en el momento en que levantaba su brazo para comprobar la hora, el zumbido del telefonillo le anuncio que era la hora. La abrió y, hurgando en su bolsillo, se cercioro de que alli estaban los dos objetos que le iban a ser útiles en aquella velada: un anillo de pedida, escondido, como la ultima lagrima de un poeta, en una cajita recubierta de terciopelo rojo y la punta rota de una aguja de hacer punto. Se quedo allí esperando frente a la puerta con las manos entrelazadas en su espalda, hasta que el eléctrico campanilleo de la puerta le anuncio el final de la espera.

Su atuendo era impecable, como el suyo propio: había acudido a la cita con sus mejores galas, con aquel vestido rojo de noche que marcaba nitidamente su esbelto talle, dejaba al descubierto ( con esa elegancia que solo las mujeres bellas disfrutan ) el inicio del canalillo de los pechos y mostraba con orgulloso desparpajo la exquisitez marfil de sus tobillos. Su rostro ofrecía los contrastes vitales usuales en ella, por lo que no había recurrido a ningún tipo de maquillaje; la melena, recortada aquella misma mañana, encerraba con dos medias lunas el ovalo perfecto y plata. jamás había encontrado otra prueba más evidente de la existencia, en alguna parte, de un Dios creador. Ambos se miraron un momento, ella recostada contra el marco de la puerta, él en su posición anterior, ambos lucían sonrisas de circunstancias, pues sabían el motivo de aquella especial velada.

Tras los preliminares habituales en la ocasión ( ella le tendió su abrigo, mientras descubría una botella de vino comprada expresamente y exclamaba un !que limpio esta todo esto¡) ambos se sentaron a la mesa, uno frente al otro. Tras la ensalada llego el segundo y ultimo plato de la noche (Q. había ideado una cena sabrosa, pero más bien frugal): pollo asado relleno con ciruelas, que a la sazón era el manjar preferido de ella. Cuando la cena ya llegaba a su fin, y la diosa del frente devoraba con glotonería casi humana las ultimas migajas de carne empapadas en gelatina, él pregunto:"¿sabes que voy a hacer tras los postres?". Ella solto una de aquella risitas que la caracterizaban cada dos por tres con una vitalidad joven y fresca, de fruta recién cogida, aun con el rocío de la mañana: "por supuesto. A estas alturas no creerás que soy imbécil".

Pasaron tácitamente del postre, y acordaron en su lugar preparar cafe. Este se enfriaba, y cada voluta de vapor que exhalaba la taza era como un gemido de agonía del sabor. Ellos entretanto se daban con parsimonia a la ceremonia del beso, y reían mientras enumeraban todos los pormenores de su vida marital. Ella quería tener solo un niño, al que pondrían de nombre Albertito, como su abuelo, pero él en cambio queria dos nenas, a las que nombraría Elvira y Sol, como las hijas del Cid. Al final acordaron tener un montón de crios, como diez u once, para que su vejez fuera como la de unos patriarcas biblicos. Hablaron también de su casa: ahorrarían y dentro de poco huirían de la gran ciudad y se refugiarían, como exiliados, en algún pueblo de la sierra, donde la vista de los riscos permanentemente nevados no se les hiciera habitual, y asi cada amanecer seria único y ya no tendría cabida la monotonía. Tendrían un gran jardín frente a la puerta, ella cultivaría rosas y él se sentaría en una tumbona a leer el periódico todos los domingos, con su chandal de marca y sus deportivas. Vendría la madurez, y los amantes permitidos (más jóvenes por supuesto, que para carne arrugada, gastada y vieja ya se tenían el uno al otro). Al fin morirían, uno antes que el otro claro, y serian enterrados en aquel mismo pueblo, donde el tiempo les pasaría por encima, y tal vez algún día un caminante curioso descubriera dos lapidas adosadas con una inscripción casi borrada, donde se leerían sus nombres. Esto hablaban y reían, tumbados a lo largo en el sofá, ella con su cabeza apoyada sobre el pecho de él, mientras este mesaba su cabello. Q., entonces, saco su pequeña cajita de terciopelo rojo, la hizo resbalar por el brazo extendido de ella y lo depositó cuidadosamente en la palma de su mano. Ella no lo abrió, no lo necesitaba, recogió los brazos y los alojo en su regazo, mientras él la apretaba fuertemente. Era una respuesta afirmativa. Ambos se sentían más próximos que nunca.

Se había levantado dirigiéndose a la estantería. Había sacado un viejo disco con una olvidada vocalista de color retratada en la portada, y donde unas grandes letras coloradas sobre fondo negro anunciaban el titulo del tema encerrado en los microsurcos: "One more kiss, Dear". Q. lo aclopo en el tocadiscos y, entre los quejidos del tiempo, una voz melodiosa y femenina seguía cantando su canción. Ahora bailan, y se susurran al oído los buenos tiempos pasados. Los veraneos en las embravecidas aguas de la Costa Brava, donde gustaban de aislarse de las familias y los guiris pasados de peso y alcohol entre los acantilados cortados a fuego y agua; sus noches, cuando pernoctaban en la orilla, mecidos por el suave murmullo de las olas casi también dormidas, mientras el fondo oscuro se ilusionaba atrapando el reflejo de la luna llena; las tertulias de madrugada frente a una botella de alcohol, preferentemente vino, con los amigos, los amaneceres repletos de luz y resaca a las que daban paso; los remansos de la pasión, en la habitación de cualquier motel de cualquier olvidada carretera provincial, con los cuerpos sudados exigiendo una ducha y descanso....Aquella, a pesar de lo cursi que a ambos les parecia aquella expresión, era "su canción", y solo les recordaba los buenos momentos.

Sus pies se deslizaban sonámbulos sobre el parque. Mientras la olvidada vocalista de color seguía cantando su canción. Ninguno de ellos miraba ahora a la cara del otro: fijaban sus ojos en puntos indeterminados de la habitación, en el aire. Era el silencio agradable de quien ya no necesita decirse nada, o bien se niega a emplear para ello el instrumento burdo, y casi sucio, de las palabras.

Carlos Mendez.
 
Ediciones B y Zeta Bolsillo editan facsímiles de literatura infantil
Ediciones B y Zeta Bolsillo editan facsímiles de literatura infantil

La editorial Ediciones B ha reeditado dos volúmenes recopilatorios facsímiles de las antiguas Joyas Literarias Juveniles dedicados a Julio Verne y Emilio Salgari, publicados desde los años 50 y hasta mediados de los 80; Zeta Bolsillo ha hecho lo propio con 12 títulos de la colección Historias Selección de la mítica editorial Bruguera, entre los que se cuentan 'Sandokán' y 'Un viaje a la luna'.

Los seis primeros títulos recuperados por Zeta Bolsillo --'Moby Dick', 'Un viaje a la luna', 'La isla del tesorò, 'Ben-Hur', 'Sandokán' y 'Las mil y una noches'-- se completarán con el segundo lanzamiento de libros de bolsillo que llegará mañana a las librerías, formado por los volúmenes 'Los tres mosqueteros', 'Entre apaches y comanches', 'Las aventuras de Tom Sawyer', 'Robinson Crusoe', 'Sissí' y 'El último mohicano'.

La colección Joyas Literarias Juveniles fue una de las más populares en los años 70, en la que los clásicos de aventura se adaptaban al formato del relato gráfico a todo color. Ediciones B recupera ahora en dos volúmenes seis de las grandes obras ilustradas de Julio Verne y de Emilio Salgari.

En el caso de Verne, los títulos ilustrados que se compendian en este volumen son 'Viaje a la luna', 'Los hijos del Capitán Grant', 'La isla misteriosa', '20.000 leguas de viaje submarino', 'La vuelta al mundo en 80 días' y 'Aventuras de César Cascabe'. Las obras que se recuperan de Salgari son 'Sandokán', 'El león de Damasco', 'El continente misterioso', 'Los misterios de la jungla negra', 'Los dos tigres' y 'El rey del mar'.

Vía: Europa Press
 
(Clasicos recuperados) Tartufo de Moliere
La semejanza o paralelismo entre las figuras de Shakespeare y Moliére han sido siempre ineludibles debido casi a su contemporaneidad y a su dedicación plena al mundo del teatro. Por ello, quizás exceda en la abundancia de comparaciones, en su mayor parte ocasionado por la lectura continua de las obras. La pieza que nos ocupa es Tartufo, realizada por Moliére en 1667, fue obra de escándalo en la época y posteriormente perseguida. Esta comedia representa un punto de inflexión en la realización de este genero debido a su carácter crítico-social, fuera de las banalidades anteriores, cuya crítica era más fruto de una investigación filológica que propia de las obras.

La trama de la comedia es sencilla: dos jóvenes que se quieren y desean casarse, un padre que se opone y prepara otro matrimonio y ciertas personas "sensatas" que ayudan a éstos a un triunfo del amor. Todo este enredo gira en torno de un protagonista central, Tartufo, alrededor del cual los personajes se van dividiendo en "buenos"(Elmira, la madre, y su hermano Cleantes, los hijos, Damis y Mariana, con Valerio, su enamorado y la doncella) y "malos" (Orgón, la señora Pernelle y Tartufo), los cuales se mostraran muy bien caracterizados. Esta caracterización la encontramos en su lenguaje, Tartufo utilizará una retórica rebuscada, Tartufo: "Sí, hermano, soy un malvado, un culpable, un pobre pecador lleno de iniquidades, el mayor criminal que ha existido nunca. Cada instante de mi vida es un cúmulo de infamias. No soy sino un muladar de crímenes e inmundicias. Y veo que en esta ocasión, para castigarme, me quiere mortificar el Cielo. .." la discreción de Elmira, la fogosidad de Damis (Acto I. Escena I), etc... también en el histrionismo de Tartufo (Acto III. Escena II), el transcurso se torna a veces dramático con las súplicas de Mariana, Mariana: (de rodillas). Por el Cielo que ve mi dolor y por todo lo que pueda ablandar vuestro pecho, renunciad, señor, al imperio que os da el ser padre y no obliguéis a obedeceros en este punto a una voluntad que yo tengo entregada. No me forcéis, con esa dura ley, a lamentarme al Cielo de lo que os debo y no me hagáis aborrecer la vida que, por mi mal, me disteis. Si, negando la esperanza que albergué en mi pecho, me impedís ser de quien osé amar, sálveme al menos vuestro favor, que, arrodillada, imploro, del suplicio de ser quien aborrezco. No me arrojéis a la desesperación, usando contra mí de vuestro gran poder.

La estructura de la obra nos deja cinco actos en los que la acción nos aparece muy distribuida: el primero, es un movido planteamiento de lo que se avecina, el segundo, presenta a los "malos" y por tanto, la amenaza del amor, el tercero, es el acto en el que triunfa el hipócrita, Tartufo, y en el cuarto y en el quinto, las vicisitudes de los personajes son resueltas de una manera muy hábil: en la escena V, del último acto, el momento parece se suma gravedad, Dorina hace las reflexiones más lúcidas, la tensión se mantiene hasta la escena VII, donde la comedia realiza un giro inesperado que conduce al final feliz. Como propio de una comedia, la obra posee abundantes escenas de gran comicidad, en el acto II, escena IV, se desarrolla una escena de amor y de falsos desdenes que resultan tan conmovedora como ridícula, uno de los mejores momentos cómicos se produce en el acto IV, escenas V y VI, con Orgón debajo de la mesa, el desenmascaramiento de Tartufo, etc.. o la ridícula reacción de Orgón en la escena I del acto V, "Orgón: ¿Que decís? ¿Cuando pienso que aquel semblante fervoroso, tan lleno de dulzura, escondía un corazón tan falso, un alma tan ruin? ¡Y yo que le recogí mendigando y sin tener nada¿ ¡Basta¡ Desde este momento renuncio a todos los hombres de bien. De ahora en adelante sólo me inspiraran horror, y seré para ellos peor que un demonio. "

Para finalizar, señalar que la obra planteada por Moliére es, a mi opinión, una comedia crítico-social, en la que se pretende la ridicularización de la beatitud social, a través de la exposición en público de aquellos defectos latentes en su época. Pese a las escenas cómicas y habilidad en el manejo de los elementos estructurales de la comedia, ésta resulta, en ciertos momentos, carente de la tensión creativa que poseen, por citar un ejemplo, las comedias de Shakespeare o de Lope de Vega.

Vía: tepatoken