logotipo

img_google
Vista de Pájaro















El Secretario Luna
Aleteos
 
Como una geisha
La otra madrugada, una sala oscura y una famosa periodista. Se me ocurre comentar que Memorias de una Geisha resultó un libro bastante entretenido. Error. Aquello sólo fue un best seller de temporada, facilón y bien editado. Pienso en aquella rectificación, remachada segundos más tarde por algún otro de los presentes. ¿Y si por casualidad hubiera dicho lo contrario? ¿Y si se me ocurre decir que el librito es un best seller de temporada, facilón, bien editado, pero sólo eso? Pues que habríamos coincidido los tres en la opinión, dirán algunos. Error bis.

No sé cómo lo hago, pero siempre ocurre. Opine lo que opine sobre lo que opine, siempre veo cómo mi opinión es arrinconada por todas las que me rodean. No puede ser una conspiración, eso resultaría demasiado hollywoodiense. No, es algo más extraño. Como un duro entrenamiento diario para participar en el Debate de Gran Hermano. Cuando creo que puedo encontrar el apoyo de alguien sobre un matiz que he expresado, compruebo que esa persona está a años luz de mi parecer. Y así, una vez y otra vez. Muy curioso.
 
¡Ya puede firmar!
Si estaba usted impaciente por plasmar su rechazo al proyecto de Estatut catalán, si esperaba con anhelo la llegada del próximo día 31, le anunciamos que... ¡no tendrá que hacerlo! ¡Ya puede firmar contra el desguace de España en la página web del Partido Popular!







Pero eso no es todo... si no le convence eso de que sus datos vuelen por el ciberespacio, si no se fía de que su firma digital sea convenientemente recogida por el partido, y después enviada al Congreso de los Diputados... ¡no lo dude más! ¡Imprima la plantilla de firmas homologada del... Partido Popular! (le aconsejamos hacer clic en el acompañamiento musical mientras se imprime el documento)

 
Cosas que esperar, cosas que valorar...
En menos de una hora, José Luis Rodríguez Zapatero va a ser entrevistado por Iñaki Gabilondo en Cuatro. El presidente vuelve a la televisión en prime time, y además lo hace en un momento muy especial: al parecer, se acaba de desentrañar el nudo imposible del Estatut [algo tan sorprendente como discutible], las encuestas comienzan a sonreir de nuevo al PSOE y los populares se enredan en sus asuntillos piquesianos de familia. Y todo esto coincide con el ecuador de su [¿primera?] legislatura. Razones de sobra para ver la entrevista a las 21:45, máxime cuando quien pregunta es un periodista de izquierdas que se caracteriza por no tener pelos en la lengua, por llamar a las cosas por su nombre, y por haberle hecho ya la tres catorce a Zapatero en alguna ocasión. Mientras tanto, una reflexión... ¿Alguien se imagina a Rajoy postulando tras una mesilla hierropatera, gritando a garganta pelada... ¡Firme! ¡Firme!? Hay cosas que pertenecen a otra época, a otro tiempo político, a cuando Fraga no creía en el Senado. Y mira.
 
Hoy no es un buen día
Tampoco lo fue ayer, ni anteayer, ni el día que le precedió... Últimamente ningún día me parece bueno, porque para que un día sea bueno debe cumplirse una premisa: que no sea malo. Y los días, desde hace un tiempo -ya varios meses- son de mala cosecha. Vienen picados y con restos de corcho. Días malos. No sé por qué sigo hablando de días. Lo único que veo son noches, y de noche no se ve nada.
 
Pig Power



















Dice Pedro Blanco que un cerdo fluorescente puede servir para encontrar mejor el chorizo en la nevera. O para hacerse el bocadillo en plena noche, vaya usted a saber. Lo que está claro es que hoy ya nada es lo que era. Ni los sábados son lo mismo sin José Luis Moreno, ni las mañanas son lo mismo sin Iñaki, ni los cerdos son lo mismo sin su fría y oscura impavidez. Por eso hemos decidido crear una plataforma dedicada a la recuperación de la vida tradicional española. El patronato, cuya presidencia he decidido encargar a mi buen amigo Ángel Jesús Acebes Paniagua, velará por la puesta en marcha de sus conservadoras medidas.

Para los primeros meses, he pensado en una progresiva terapia de resituación en nuestros más excelsos orígenes a través de los medios de comunicación. En las madrugadas, reproduciremos antiguas grabaciones de Encarna Sánchez y José María García que recuperen a los noctámbulos...



...Leticia Sabater lanzará el mensaje por las mañanas, antes y después de que los niños vayan al colegio; recolocaremos a María Teresa Campos en la tarde, con colaboraciones esporádicas de Jesús Hermida desde Nueva York; Matías Prats y Pepe Navarro se harán cargo del resto. Así todo volverá a su cauce.

Para nuestros primeros socios, un par de entradas para el estreno anticipado de GAL. Acomodador con linterna y mala leche. Un gustazo.
 
La campaña de Leonel
Después de la visita del presidente electo de Bolivia, Evo Morales, y de correr como un loco a las rebajas para comprar un 3 x 2 de su jersey con franjas bicolores [la chupa estaba agotada], me he puesto a pensar en los procesos electorales iberoamericanos. Sé que a esa hora mucha gente estaba viendo la película de sobremesa de Antena 3, pero hace años que soy consciente de mis limitaciones.

Y dando vueltas en Internet al apasionante tema de la representación política y de las promesas de campaña, me he encontrado con una verdadera joya. Un canto a la libertad democrática y a los ideales de libertad, igualdad y fraternidad. El pueblo dominicano se alza, canta con una sola voz y loa los aciertos de su excelso gobernante Leonel Fernández. Se trata de una de las canciones mitineras de las últimas elecciones presidenciales en la República Dominicana, y no tiene desperdicio. Nótese el ánimo que se da a los electores para que sean exigentes con sus gobernantes... A saber, "coja lo que le den, pero que el voto sea por Leonel"...



P.D.: Si por lo menos colgásemos las banderas limpias en las tomas de posesión, otro gallo nos cantaría...
 
Pasos temblorosos
No es la primera vez que lo hago, suele pasar cada tanto, pero en esta ocasión ha sido especial. Como si nunca hubiese pasado, como si todo fuera nuevo. Y no me atrevo a levantar demasiado la vista, miro... a cuarenta y cinco grados, con la cabeza medio agachada, por si acaso. Un paso, otro paso, otro minuto... y ya casi terminamos el primer día. En el fondo, como si nada hubiese sucedido, me quedan pequeños granitos de esperanza. Al final, va a ser en 2006.