No he tenido luz de luna
-Saca las galletas.-¿Dónde están? ¿Donde siempre?
-Sí, en el armario de la derecha. ¡Ah! Y cuidado con la puerta, que a veces se engancha...
-Esta la han echado mil veces, levántate y pon la segunda.
-Que no, que hace mucho que no la ponen. Trae las galletas.
-¿Has tocado la ropa? Porque lleva ahí un buen rato...
-Todavía no está seca...
-No me lo explico, ha estado ahí tendida toda la tarde, al sol.
-Anda, abre un poco más el balcón.
-Calla, que empieza...
-Pásame las galletas. ¿Esa es la Dúrcal? Qué joven.
-¿Quedan de chocolate?
La tregua de la prensa
Llevamos sólo horas de "paz", y la prensa se apresura [nos apresura, nos apresuramos] a llenar todos los huecos de esa pared de bloques que es ETA con el más sólido de los cementos. Dice Luis R. Aizpeolea en El País que el alto el fuego se fraguó en varias reuniones, celebradas en Oslo y en Ginebra, entre mediadores del PSE, de los terroristas, y de "un centro de mediación, especializado en facilitar la resolución de conflictos". La Voz de Galicia pone sello vasco a uno de los encuentros, precisamente en la localidad natal de Jesús Eguiguren, líder de los socialistas vascos, y del batasuno Arnaldo Otegi. Esa reunión habría tenido lugar "a principios de 2005 en una granja ecológica de Elgóibar".El Mundo busca actores para la interlocución más allá de nuestras fronteras, y se fija en el reverendo Reid y en mediadores del Sinn Fein. Asegura que el entorno irlandés ha trabajado a dos bandas con la izquierda abertzale para empujarla hacia la paz. En ABC, Charo Zarzalejos fija el próximo Aberri Eguna [16 de abril, domingo de Resurrección] como una fecha clave para el proceso. Se emitiría entonces un tercer comunicado con las condiciones más puramente políticas para la negociación. Desliza Zarzalejos que Zapatero podría solicitar permiso al Congreso para nuevos pasos en torno al próximo mes de junio.
Más allá de mesas y negociaciones, asegura El Periódico de Catalunya que José Luis Rodríguez Zapatero ha pedido al PSOE que no presione a Mariano Rajoy. La teoría es la siguiente: al igual que Zapatero ha expresado que necesita tiempo para cerciorarse de la voluntad de ETA, en Moncloa se cree que Rajoy necesita también tiempo para adaptar el PP a la nueva situación. Apunta La Razón que si tiene éxito la "hoja de ruta" diseñada por Zapatero para el fin de ETA, el presidente podría adelantar las generales al verano de 2007. Se trataría de afrontar con mayoría absoluta las medidas más delicadas... por ejemplo, todo lo referente a los presos y a su salida de las cárceles.
Aukera Guztiak (todas las opciones)
Como la puta vieja que vuelve de prestar su último servicio: sucia, fea, maloliente, con el corazón y los órganos sexuales todavía endurecidos. El rancio hedor de los portales se mezcla con el perfume barato de la ambición, lentamente, como la grasa se va reproduciendo bajo su pelo. Un sudor frío, amargo, con restos de sábana, de cama y de bordado, permanece anclado a la comisura de los labios hostigados. La media luz de las farolas tamiza el final de la noche con su naranja de barrendero y de búho. La vida despierta entre los dedos de los pies de las beatas; la muerte se acuesta con olor a billetes infieles, y a tabaco, y a sangre derramada en otros lechos.
La hora de los cafres
Es el momento de la esperanza, de la mirada alta, de la ilusión, de la sana tensión democrática, del triunfo de quienes se negaron al pisotón absolutista, de los liberales del Trienio, de los emprendedores del XIX, de los republicanos pacíficos, de los opositores a Franco, de las víctimas. Pero también es la hora de los cafres. Por fin, a partir de hoy, todos podremos comprobar cómo los cafres alzan sus gargantas fangosas para interpretar el canto de la cloaca y del infierno. Paz, amig@s.
Una cita

Mañana, miércoles 22 de marzo, no os podéis perder en la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid... la entrega de los primeros premios PRMadrid. Entre los afortunados que recibirán una estatuilla: Esperanza Aguirre, Presidenta de la Comunidad de Madrid, Premio a la Comparecencia más Valiente; Alberto Ruiz Gallardón, alcalde de Madrid, Premio a la Transparencia Informativa; Paco de León de Onda Cero, al mejor Programa de Radio de Madrid; Antonio Mingote, Premio al Personaje PRMadrid, y German Yanke, de Telemadrid, Premio al Mejor Informativo de televisión.
P.D.: ¿Mantendrán para el año que viene la categoría "Comparecencia más valiente", o tendrán que inventarse otra para volver a premiar a Esperanza Aguirre?
Guerra
Gritos... Unión... Experiencias... Rabia... Revolución... Adolescencia
Hace ya tres años. Desde entonces, no he vuelto a crecer.
Powered by Castpost
Hace ya tres años. Desde entonces, no he vuelto a crecer.
Powered by Castpost
Como respirar lento, profundo

Como entrar en casa, cerrar la puerta lenta, pausadamente, y darte cuenta de que su vieja chaqueta está colgada en el perchero; como descubrir una leve hendidura en la almohada aún tibia; como recuperar el viejo ritual de echar sal en las comidas, porque sabes, recuerdas que le gusta; como escuchar el repiqueteo lejano de la ducha mezclado con canciones desafinadas, mientras el vapor se escapa por la rendija que deja la puerta entreabierta del baño; como esperar en el recibidor a que acabe de arreglarse, con el abrigo puesto y los zapatos limpios; como pedir de nuevo dos programas en el teatro; como hablar solo al llegar a casa, porque tienes la completa certeza de que te escucha mientras se descalza en la penumbra de la habitación...; como volver.
A él, también a él
Los noventa también fueron muy crueles con él: también le aplicaron a él ese batir de coctelera que mezcló los años de Almodóvar con los de Ossama Ben Laden. Y allí estaba él... entre los demás, intentando sonreir, procurando que no se notase demasiado que, a su edad, ya se le había encorvado la espalda. Le aterrorizaba el día de la foto de curso; mientras todos saltaban de alegría por perder la hora de los jueves de Biología y Geología, él no podía parar de pensar que nunca salía bien en las fotos, y que le acabarían colocando una vez más a su lado, sobre esos bancos sucios de madera que la profesora utilizaba para hacerles saltar con los pies juntos en el gimnasio. Cuando el fotógrafo viejo y cansado, cada año más viejo y más cansado, con un chándal barato más barato, alzaba la mano, los nervios parecían tirar de todos los músculos. Él, el maestro del autocontrol, comenzaba a hacer muecas involuntariamente, como si las células de su cara corriesen espantadas a refugiarse en la nuca por miedo al flash. Entonces un fogonazo, entonces, todo terminaba. Ya no había temor, ni fotografía, ni ese roce de las sudaderas con los compañeros. Un resplandor en las pupilas mientras subía las escaleras, un año más, le llenaba el estómago con el sabor amargo de la derrota.Puppet on the string

Conducirse por la vida es como lamer los cristales: por mucho que se frote, siempre quedan marcas... Cuando otros llevan las riendas, duele la esclavitud; cuando las controlamos nosotros, tememos tirar demasiado fuerte.
El hombre ante el espejo
Con franqueza, ¿quién no ha hecho esto alguna vez? Típica pregunta lanzada con la intención de que un clamor multitudinario grite "yoooooo"; la terrible realidad te acaba mostrando que eres el único en el mundo que hace estas cosas; ¡ay!
Paciencia, tarda en cargar, pero merece la pena.
Paciencia, tarda en cargar, pero merece la pena.
La fosa salada
Sir Wilfrid Stuart Addison parpadeó un par de veces con dificultad. Sacó del pequeño bolsillito, junto al reloj de su abuelo, el pañuelo con las iniciales de Amanda, y se enjugó con cuidado la lágrima que estaba a punto de resbalar por su mejilla desde el ojo derecho. La mar estaba picada, como en la tarde del naufragio; aquella en la que las rocas habían destrozado el Cruiser y todos sus proyectos en la City. Ni su querido Stampton ni Londres habían sido lo mismo desde entonces. Sin ella, la vida en la casona de Borough Street era pesada y tediosa como una de las conferencias del barón. "El barón" -pensó, "lo había olvidado... Será lo primero que haga cuando regrese". Sir Wilfrid Stuart Addison volvió a parpadear y divisó un pequeño barco. Sus labios temblaron con el recuerdo de la tarde en que vio estrellarse el cuerpo de Amanda contra el mástil, como un pelele derribado por un jugador en la feria. Pocas horas después, Addison yacía muerto en el camastro de la fonda del puerto. Entre sus manos, entrecerradas con una fuerza sobrehumana, un pañuelo bordado con las letras "A.S.", un pedazo de tela con un profundo olor a sal.De lágrimas y hogueras
Llorar tiene cosas buenas y cosas malas. Y las malas son muy malas; pero las buenas son impagables: llorar ayuda a limpiar el cerebro de esa grasilla viscosa que se nos instala entre las circunvoluciones. Llorar con las historias de otros... enciende un pequeño fueguecito en el corazón... una pequeña hoguera que calienta las arterias... con unas llamas que chisporrotean y susurran: "Chhssst, ¡eh!, que son ellos los que sufren, no tú...". Y entonces echamos a llorar como magdalenas. Llorar con El Hijo de la Novia ha sido todo un alivio, porque me he acordado de alguien muy cercano, porque me he sentido un poco miserable, y porque al final también se me ha encendido a mí el fueguecito, esas pequeñas llamas de hoguera que hacen: "Chhssst".




