Pasos temblorosos
No es la primera vez que lo hago, suele pasar cada tanto, pero en esta ocasión ha sido especial. Como si nunca hubiese pasado, como si todo fuera nuevo. Y no me atrevo a levantar demasiado la vista, miro... a cuarenta y cinco grados, con la cabeza medio agachada, por si acaso. Un paso, otro paso, otro minuto... y ya casi terminamos el primer día. En el fondo, como si nada hubiese sucedido, me quedan pequeños granitos de esperanza. Al final, va a ser en 2006.





