Aukera Guztiak (todas las opciones)
Como la puta vieja que vuelve de prestar su último servicio: sucia, fea, maloliente, con el corazón y los órganos sexuales todavía endurecidos. El rancio hedor de los portales se mezcla con el perfume barato de la ambición, lentamente, como la grasa se va reproduciendo bajo su pelo. Un sudor frío, amargo, con restos de sábana, de cama y de bordado, permanece anclado a la comisura de los labios hostigados. La media luz de las farolas tamiza el final de la noche con su naranja de barrendero y de búho. La vida despierta entre los dedos de los pies de las beatas; la muerte se acuesta con olor a billetes infieles, y a tabaco, y a sangre derramada en otros lechos.





