NIÑEZ
Gritos de capricho, aúllan falta de amor.
Si de regalos la cubres, callarla deseas.
El que sabe comprenderla, abierto al amor se encuentra.
De criterios no entiende porque los impulsos la atraviesan.
Regreso anhelado para el que la vivió con amor.
Respuesta del adulto incomprendido.
Etapa de esencia despojada.
De pureza se gloría.
Vanguardista de la inocencia.
Despotrica de la estructura.
De ataduras se libra, porque la espontaneidad la gobierna.
Ajena al prejuicio.
Agrada a aquel que de ella sabe aprender.
Se lee entre líneas.
Consejera del adulto, cuando la estructura lo dirige.
Contaminada por un afuera que quiere pervertirla.
Su jaula espera, pasada la franja etaria.
Crece sin titubeos.
Conoce de originalidad.
Las imágenes la obnubilan, mas su instinto la dirige.
Insatisfecha en el amor, huecos oscuros deja en el inconsciente.
Si de ella se apropian, dificulta el caminar.
Paraíso terrenal cuando la comprensión la rodea.
Criticada por aquellos que no logran descifrarla.
Pasajera y espontánea, pero marca de por vida.
Si adolece de amor, inseguro quedas.
Ilimitada su espontaneidad, crece en la seguridad.-
La creatividad despierta cuando con ello se sinceran.
Despertar del sabio no limitado.
Si el rechazo conoce, viciado de dolor el SER lleva su cruz.
Fluidez requiere, para no coartar su esencia.
Lastima a aquel que el juego no conoció.
Etapa que no se mide con el ojo del adulto.
Marca perdurable que a veces no entiende de perdón.
Eterna insatisfacción.
Frágil, vulnerable al afuera.
Presa de la ilusión.
Cristal del alma.
De personalidad no conoce.
De arrebatos padece porque la espontaneidad conoce.
Fiel a su instinto primero.
El límite es su enemigo.
Desviada por el intolerante.
Contacto puro del amor.
Del contacto se la alimenta si es comprendida.
Si de regalos la cubres, callarla deseas.
El que sabe comprenderla, abierto al amor se encuentra.
De criterios no entiende porque los impulsos la atraviesan.
Regreso anhelado para el que la vivió con amor.
Respuesta del adulto incomprendido.
Etapa de esencia despojada.
De pureza se gloría.
Vanguardista de la inocencia.
Despotrica de la estructura.
De ataduras se libra, porque la espontaneidad la gobierna.
Ajena al prejuicio.
Agrada a aquel que de ella sabe aprender.
Se lee entre líneas.
Consejera del adulto, cuando la estructura lo dirige.
Contaminada por un afuera que quiere pervertirla.
Su jaula espera, pasada la franja etaria.
Crece sin titubeos.
Conoce de originalidad.
Las imágenes la obnubilan, mas su instinto la dirige.
Insatisfecha en el amor, huecos oscuros deja en el inconsciente.
Si de ella se apropian, dificulta el caminar.
Paraíso terrenal cuando la comprensión la rodea.
Criticada por aquellos que no logran descifrarla.
Pasajera y espontánea, pero marca de por vida.
Si adolece de amor, inseguro quedas.
Ilimitada su espontaneidad, crece en la seguridad.-
La creatividad despierta cuando con ello se sinceran.
Despertar del sabio no limitado.
Si el rechazo conoce, viciado de dolor el SER lleva su cruz.
Fluidez requiere, para no coartar su esencia.
Lastima a aquel que el juego no conoció.
Etapa que no se mide con el ojo del adulto.
Marca perdurable que a veces no entiende de perdón.
Eterna insatisfacción.
Frágil, vulnerable al afuera.
Presa de la ilusión.
Cristal del alma.
De personalidad no conoce.
De arrebatos padece porque la espontaneidad conoce.
Fiel a su instinto primero.
El límite es su enemigo.
Desviada por el intolerante.
Contacto puro del amor.
Del contacto se la alimenta si es comprendida.





