CONSEJOS PARA EL ALMA. PARTE 2
Pesado equipaje carga el de paso inseguro.
La seguridad de los objetos es falacia del hombre dormido.
Las quejas del cuerpo son lenguaje emocional.
Predica sobre tus bienes y conocerán tu debilidad.
A odios sordos, cuerpo quejoso.
La enfermedad, visita anunciada del negado a oír.
Proclive embustero el que de su astucia se jacta.
Peregrino humilde el que honores no espera.
El sudor del débil, delata su flaqueza.
Toma distancia y valorarás lo que tienes.
Sabio consejero, el que sabe de manipulación.
Predica la paz y amigos tendrás.
Arriésgate al cambio que de lamentación no conoce.
Erguido tu cuerpo, direccionado está.
Cumple la regla del dar y necesidades no pasarás.
El desperdicio de unos es el alimento de muchos.
El que hambre pasa dice gracias.
Tu reflejo dispara tu crítica.
No busques afuera lo que en ti no despierta.
Lo que a tiempo fluye no colapsa.
Las horas tiranas las marcan tu ansiedad.
Perderse en el otro, sutil evasión.
Hacerse amigo de los hábitos es perder creatividad.
Cotidianeidad, falsa seguridad.
La recurrencia marca tu miedo a crecer.
El despojo desmedido no ayuda a valorar.
El despojo desmedido profesa el arrebato.
La fatiga de unos es la pereza de otros.
El que se expone a la burla no teme.
La burla es ingrata cuando ataca el orgullo.
El tímido esconde su orgullo.
El que de si habla peca de vanidoso.
Cuando la preocupación te somete, el insomnio te visita.
Lo novedoso amenaza la falsa seguridad.
El descuido de unos, es la ventaja de otros.
Una mirada rígida, esconde debilidad.
De aplausos se nutre el afuera.
La sinceridad de uno, es la vergüenza de otro.
Exilia la dualidad y vivirás centrado.
El que conoce la sincronicidad bajo la casualidad no se esconde.
La abundancia de pocos es la escasez de muchos.
Obsérvate y no recurrirás.
La recurrencia desfila por camino conocido.
Caridad que nace del anonimato no alimenta egos.
La fe tambalea cuando el adivino crea dependencia.
Picardía de infante, fastidio de adulto.
Palabra insensata, desata conflicto.
El amor propio evita sumición .
La hipocresía se sirve de la ironía.
El que niega conocerse se sume en la hipocresía.
Cautela adversaria de la reacción.
El que busca adrenalina, teme la monotonía.
La vida es la escuela del aprendiz terreno.
En un mundo dormido el consciente es el loco.
Lo ganado en consciencia es tu visa a la evolución.
Si el mandato fue tu guía a tu vocación traicionaste.
El que de víctima se viste, cubre su pereza.
La vanidad defiende sus logros.
Lo ajeno irrita al envidioso.
El miedo peligra tu vida.
Justa reacción evita incidente.
El que la soledad no teme, la libertad estimula.
El conocedor de mundo no teme la variedad.
El visionario es aquel que sabe prevenir.
Lactancia amarga, maternidad a destiempo.
Confrontar al necio, pérdida de tiempo.
El consuelo es sutil conformismo.
El que persiste ajeno es al fracaso.
A sabia escritura, precede el vacío.
Desmantelar paradigmas es transgredir las normas.
Aquieta tu mente y conocerás la contemplación.
Abandona la justificación y la recurrencia te deja.
Si el tacto te eriza la exposición temes.
Practica la equidad y carencias no sufrirás.
La voluntad duerme cuando la depresión acecha.
Pertenecer, falacia inventada para dividir.
El intolerante de quietud no conoce.
La flexibilidad del espontáneo, es la envidia del reprimido.
La tolerancia, práctica del que sabe escuchar.
La posesión desnuda tu inseguridad.
Franca aceptación, buena digestión.
Al merecimiento lo vicia la subjetividad.
Dime lo que comes y te diré de que careces.
Haste amigo del silencio y conocerás la prudencia.
El rebelde refuta la estructura impuesta.
En seno autoritario nace el rebelde.
La moda domina al que no se halla.
El afuera distorsiona si distraído estás.
Si el afuera te vulnera, alimenta tu fortaleza.
El miedo no aturde si centrado te encuentras.
Mujer de falso sentir, la que busca ventaja.
No busques la apertura de un corazón desconfiado.
La seguridad de los objetos es falacia del hombre dormido.
Las quejas del cuerpo son lenguaje emocional.
Predica sobre tus bienes y conocerán tu debilidad.
A odios sordos, cuerpo quejoso.
La enfermedad, visita anunciada del negado a oír.
Proclive embustero el que de su astucia se jacta.
Peregrino humilde el que honores no espera.
El sudor del débil, delata su flaqueza.
Toma distancia y valorarás lo que tienes.
Sabio consejero, el que sabe de manipulación.
Predica la paz y amigos tendrás.
Arriésgate al cambio que de lamentación no conoce.
Erguido tu cuerpo, direccionado está.
Cumple la regla del dar y necesidades no pasarás.
El desperdicio de unos es el alimento de muchos.
El que hambre pasa dice gracias.
Tu reflejo dispara tu crítica.
No busques afuera lo que en ti no despierta.
Lo que a tiempo fluye no colapsa.
Las horas tiranas las marcan tu ansiedad.
Perderse en el otro, sutil evasión.
Hacerse amigo de los hábitos es perder creatividad.
Cotidianeidad, falsa seguridad.
La recurrencia marca tu miedo a crecer.
El despojo desmedido no ayuda a valorar.
El despojo desmedido profesa el arrebato.
La fatiga de unos es la pereza de otros.
El que se expone a la burla no teme.
La burla es ingrata cuando ataca el orgullo.
El tímido esconde su orgullo.
El que de si habla peca de vanidoso.
Cuando la preocupación te somete, el insomnio te visita.
Lo novedoso amenaza la falsa seguridad.
El descuido de unos, es la ventaja de otros.
Una mirada rígida, esconde debilidad.
De aplausos se nutre el afuera.
La sinceridad de uno, es la vergüenza de otro.
Exilia la dualidad y vivirás centrado.
El que conoce la sincronicidad bajo la casualidad no se esconde.
La abundancia de pocos es la escasez de muchos.
Obsérvate y no recurrirás.
La recurrencia desfila por camino conocido.
Caridad que nace del anonimato no alimenta egos.
La fe tambalea cuando el adivino crea dependencia.
Picardía de infante, fastidio de adulto.
Palabra insensata, desata conflicto.
El amor propio evita sumición .
La hipocresía se sirve de la ironía.
El que niega conocerse se sume en la hipocresía.
Cautela adversaria de la reacción.
El que busca adrenalina, teme la monotonía.
La vida es la escuela del aprendiz terreno.
En un mundo dormido el consciente es el loco.
Lo ganado en consciencia es tu visa a la evolución.
Si el mandato fue tu guía a tu vocación traicionaste.
El que de víctima se viste, cubre su pereza.
La vanidad defiende sus logros.
Lo ajeno irrita al envidioso.
El miedo peligra tu vida.
Justa reacción evita incidente.
El que la soledad no teme, la libertad estimula.
El conocedor de mundo no teme la variedad.
El visionario es aquel que sabe prevenir.
Lactancia amarga, maternidad a destiempo.
Confrontar al necio, pérdida de tiempo.
El consuelo es sutil conformismo.
El que persiste ajeno es al fracaso.
A sabia escritura, precede el vacío.
Desmantelar paradigmas es transgredir las normas.
Aquieta tu mente y conocerás la contemplación.
Abandona la justificación y la recurrencia te deja.
Si el tacto te eriza la exposición temes.
Practica la equidad y carencias no sufrirás.
La voluntad duerme cuando la depresión acecha.
Pertenecer, falacia inventada para dividir.
El intolerante de quietud no conoce.
La flexibilidad del espontáneo, es la envidia del reprimido.
La tolerancia, práctica del que sabe escuchar.
La posesión desnuda tu inseguridad.
Franca aceptación, buena digestión.
Al merecimiento lo vicia la subjetividad.
Dime lo que comes y te diré de que careces.
Haste amigo del silencio y conocerás la prudencia.
El rebelde refuta la estructura impuesta.
En seno autoritario nace el rebelde.
La moda domina al que no se halla.
El afuera distorsiona si distraído estás.
Si el afuera te vulnera, alimenta tu fortaleza.
El miedo no aturde si centrado te encuentras.
Mujer de falso sentir, la que busca ventaja.
No busques la apertura de un corazón desconfiado.





