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Museo etnográfico de Panamá
Museo de las actividades y costumbres panameñas
Sindicación
 
Interlocutor adecuado...
Etnográfico, museo...

Jueves, 30 de junio de 2005-

Señor Guillermo Castro H., Ph. D.
Director Académico Asociado
Fundación Ciudad del Saber

Estimado señor Director,
Agradeciendo por su pronta respuesta, a continuación algunas reflexiones a propósito de mi propuesta para un museo etnográfico.

Para simplificar tomaré en cuenta solamente a los “Criterios de Admisión” de su programa.

No hay duda que en un primer momento, en leer el programa de la Ciudad del Saber uno se sienta como atemorizado por el hecho que principalmente se proponen a sectores de punta, en investigación y formación de cuadros.

Sin embargo, bien que metafóricamente un poco desorientado y aturdido después de encajar y resistir a este primer embate, uno se aferra mejor que puede al área d), es decir, Cultura y Sociedad.

Haciendo esto, uno espera también, que por el simple hecho de ser muy joven la Ciudad del Saber, se hayan previstos mecanismos de adaptación para que se pueda eventualmente cumplir con el viejo adagio de “arreglar la carga en el camino”. Y naturalmente arreglarla no para complacer a todos, en desmedro de la calidad, sino para adaptarla mejor al entorno real y cambiante.

Entonces, si como leo; “La misión de la Ciudad del Saber consiste en ser un Centro Internacional de Excelencia para la generación, difusión y aplicación del conocimiento al servicio del desarrollo Humano....” es precisamente a este desarrollo Humano que me “agarro” de nuevo.

Entiendo que desarrollo enfoca presente y futuro y que por lo tanto un museo con su referencia al pasado parecería que no encaje.

Pero eso, eventualmente, es solamente aparente. ¿Porqué? Porque un museo etnográfico que sepa reflejar el pasado de una comunidad viene a ser el eslabón (o uno de ellos) que nos enlaza al presente.
¿Con cual “utilidad”? Con la ventaja de indicarnos de donde venimos, cuales caminos anduvimos, en breve ayudar a preservar esa memoria colectiva que es base y referencia del presente y que es también la fuente de energía, ejemplo e inspiración para poder proyectarnos con mayores posibilidades de éxito, hacia el futuro. De cierta manera, tenemos una sinergia entre memoria del grupo y porvenir.

Carácter innovador y flexible.

Este proyecto cumpliría con el requisito a), en cuanto creo entender que no tiene equivalente en Panamá. Satisface también al requisito b), siendo que se persigue crear un museo “vivo” en el cual ciertos equipos (trapiche de caña, etc.) funcionen y que viendo todo eso, mucha gente que a veces no saben lo que es un museo, se identifiquen con él y se exclamen; “pero al museo pertenecemos también todos nosotros, con nuestros oficios y ocupaciones”. Además este museo tiene que ser autosuficiente y no necesitar de contribuciones estatales u otras.
Por lo que concierne el punto c), la Ciudad del Saber podría eventualmente patrocinar la idea, pero realizar el proyecto en el viejo puerto o ciudad antigua si resultara más ventajoso.

En cuanto a la flexibilidad y ajustes en el tiempo del museo, se puede organizar de manera que tome en cuenta posibilidades de adaptación alternativas desde su comienzo.

Y a este propósito se hace notar que este museo etnográfico, si por un lado es como un simbólico espejo del pasado panameño, por fuerza de cosas, automáticamente, llamaría también la atención acerca de ciertas necesidades presentes que garanticen un mejor entorno para las presentes y futuras generaciones.
Entonces, en su departamento o sector ecológico recomendaría por ejemplo la conveniencia de recoger y reciclar los aceites quemados de carros. También recoger y almacenar en sitios seguros a pilas y materiales no biodegradables altamente contaminantes.
Podría también representar un punto de referencia más a la reflexión ciudadana que, con sus aportes lo hace una especie de foro permanente.

Calidad internacional.

Si se lograra realizar exitosamente dicho proyecto, me gustaría llevar el video o fotos a Puerto Plata primero, en donde se me ha destruido todo y a Costa Rica segundo en donde ni quieren oír hablar de algo parecido.
Entonces les diría, miren, que en donde hay interés y voluntad en hacer ciertas cosas, son muy factibles y convenientes a la comunidad.

Sinergia, etc.,....

Un proyecto en el que puede reconocerse e identificarse un amplio sector de la población, con su pasado, presente y futuro, puede enviar un positivo llamado o mensaje esperanzador de pertenencia al terruño, lo que hará que seamos razonablemente orgullosos de eso y nos esforcemos de conservarlo y mejorarlo.

La memoria colectiva convive con el espíritu o alma de un pueblo. Es un poco como su albergue, y si se borra, no tendrá el espíritu donde descansar y esa comunidad en vez de guiarse por sentimientos de buena vecindad y convivencia armoniosa y solidaria se dejará guiar por una fría funcionalidad, quitándole calor y valor a la calidad de la vida.

Recursos...

Recuerdo que hasta que no logre vender al sitio de mi primer proyecto en Dominicana, no tengo los recursos financieros necesarios para realizar yo personalmente este proyecto.
Sin embargo, por las razones descritas, creo que ustedes podrían representar un interlocutor adecuado y que se encuentran bien posicionados para, eventualmente, involucrar otras instituciones, como por ejemplo, el Instituto o Ministerio de Turismo, la Municipalidad, etc.

Pero en fin, va de si que mi opinión de poco sirve sin la complementaria de ustedes.
Entiendo también que la Ciudad del Saber puede desarrollarse y avanzar sin el museo etnográfico propuesto.
Pero al mismo tiempo, en la duda, en nuestro fuero interior creemos apercibir un extraño sentimiento, fruto de nuestra imaginación y creatividad, que nos anima y empuja a ensanchar nuestro horizonte.

Considerando las cosas así, la Ciudad del Saber también se beneficiaría indirectamente del museo etnográfico.
Es la hija prometedora que mira confiada hacia delante, animada y asegurada por las sabias enseñanzas heredadas del pasado.

Agradeciendo a la atención dada a la presente, saluda atentamente,

Dr. Valerio Tonolli


 
Museo de las actividades y costumbres de Panamá.
Panamá...

San José de Costa Rica, 09 de junio de 2005-

Prof. Jorge Arosemena Román
Director de la Ciudad del Saber
Panamá

Señor,
Mi nombre es Valerio Tonolli, de nacionalidad italiana.

A continuación la razón de esta carta dirigida a usted.

Ya van más de diez años que empecé a organizar un museo etnográfico en la ciudad de Puerto Plata en República Dominicana.

Para eso compré el antiguo almacén de la ex Aduana y del ex ferrocarril de esa ciudad, de unos dos mil tres cientos metros cuadrados de superficie (2.300) en la zona del puerto, a unos dos cientos metros de donde un tiempo atracaban los cruceros turísticos.
Aprovechando de la longitud de dicho edificio histórico (150 metros), empecé a organizar diez pequeños museos sectoriales y que representaban a los principales ciclos económicos que se han sucedido en los cinco siglos de la historia post-colombina dominicana.
Los museos eran; 1) indígena o Taíno; 2) del primer ciclo del azúcar; 3) del ron; 4) de la cría de ganado, carne seca, pieles, grasa para velas etc. y los Bucaneros de Bayajá; 5) del comercio de madera fina e inicio de la deforestación; 6) del tabaco, cigarros etc.; 7) del café; 8) del segundo ciclo del azúcar y otros rubros agrícolas; 9) de la ciudad de Puerto Plata y de los adelantos de Dominicana (turismo) en los últimos treinta años; 10) de la diáspora (emigrantes) dominicana a los USA, Caribe, Centro América, Europa.
A cada museo parcial se le asociaba una tienda con artículos de regalo para los turistas y visitantes en general, para hacer al museo autosuficiente y que dejara una ganancia también. El museo debía ser a la vez un paseo a través de la historia dominicana con asociado una especie de “mercado” histórico que, con sus productos ilustra como se ha llegado hasta allí.

Desde su abertura las autoridades municipales de Puerto Plata han hecho de todo para destruir mi trabajo y lo han logrado, entre otros, apropiándose indebidamente de los terrenos estatales aledaños al museo.

Hacen tres años me vine a Costa Rica, pero la verdad que aquí no existe el mínimo interés por obras del genero y bien que he insistido mucho, no he hecho que perder mi tiempo.

Antes de volverme para Italia, he pensado informarme si en Panamá podría ser de interés y viable una realización similar a la descrita y naturalmente adaptada a la situación panameña.

Podría ser que no se adapte a la misma Ciudad del Saber, pero otro sitio puede servir también.
Hago también presente que hasta que no logre vender mi propiedad en Puerto Plata, no dispongo de los recursos suficientes para realizar nuevamente yo personalmente dicho proyecto y que por lo tanto, por lo menos en un primer tiempo, debería poder trabajar para alguna institución o empresa que estuvieran interesadas en dicha realización.


Agradeciendo por su atención, saluda atentamente,


Dr. Valerio Tonolli


e-mail tonollivalerio@hotmail.com
Telefax (506) 266-1171