Things Will Be Sweeter
A estas alturas de la película creo que ha quedado bastante patente lo relevante que resulta la música en mi vida. Tiendo a aferrarme a determinadas canciones según el contexto y mi estado de enajenación mental. Pues bien, hay un tema de Dee C Lee, titulado Things Will Be Sweeter nada conocido y cuya melodía se me viene a la cabeza en momentos de necesidad.
Por necesidad entendamos no que necesito enchufarla en cualquier sitio, aunque tengamos encima el ambiente primaveral y haga calorcito y aunque uno se encuentre a una edad en la que se da por hecho que se tira a todo bicho viviente (si algunos supieran lo bueno que soy, se sorprenderían), sino que tendríamos que barajar algo más profundo (algo casi imposible teniendo en cuenta la fobia popular que esto produce. No en vano me han llamado místico y trascendental en infinidad de ocasiones de manera despectiva antes de salir corriendo y dejarse caer en los brazos del integrante del sexo masculino más simple y cercano que había en kilómetros a la redonda). Porque hay épocas concretas en la vida, circunstancias, que hacen que el hecho de pensar que las cosas serán más dulces se convierta en una auténtica necesidad.
Somos humanos (a pesar de que muchos no lo parezcan y crean estar por encima hasta de lo divino, algo que, en realidad, no hace sino ocultar su complejo de inferioridad) y todos tenemos maravillosos momentos en nuestra existencia en los que nos apetece prenderle fuego a la oficina que absorbe tres cuartas partes de nuestro tiempo (si tienes suerte y puedes largarte a casa a tu hora) o pegarnos de cabezazos contra la pared (lo que provocaría que el vecino acudiera a casa a quejarse e incrementara nuestro estrés) cuando nos damos cuenta de que no disponemos de tiempo ni para cortarnos el pelo y adecentar ligeramente nuestro demacrado aspecto físico (si es que queda algún vestigio de él). Hay días (y se me viene a la cabeza un anuncio de compresas en plan "en esos días de menstruación") en los que la vida se llena de por qués (citando a la Pausini que tronaba en mis oídos con esa voz de pena cuando yo era un pre-teenager con granos), en los que ni siquiera te apetece levantarte de la cama y cuando lo haces descubres que hubiera sido una gran idea declararte enfermísimo, pues aunque tu cuerpo no tenga síntoma de enfermedad alguna, tu mente necesita unas vacaciones en los brazos de Morfeo o un año sabático en las islas Mevoyatomarpoculoconmigomismo.
Cuando esto se manifiesta, que suele producirse una vez cada X tiempo, dependiendo de la bipolaridad de cada uno y de su ánimo pendular, pueden ocurrirte un par de cosas:
- La primera de ellas es que te autocompadezcas hasta la saciedad. Esto se caracteriza por una flagelación continua, especialmente en aquellas personas que ya lo hacen de por sí cuando les va medianamente bien. De modo que guardas el látigo de toda la vida y sacas el de siete puntas al tiempo que te aprietas el cilicio emocional como diez centímetros hasta asfixiar tu cerebro (en el caso de que uses de estos, que también hay quienes solo tienen una nota al más puro estilo Los Simpson que reza "te debo un cerebro. Firmado: Dios".) Es lo que se conoce como espiral de autocompasión y está movida por sentimientos de tipo secundario que según el Trabajo Social son los que instauran la duda, imposibilitan la acción y absorben la energía. Son propios de personas que exhiben su victimismo para que otros lo ratifiquen como un hecho, de modo que justifican su inoperancia y se hunden en su propio pozo de lamentos: "ays, pena de mí", "mi vida es monstruosamente miserable", "nada me sale bien", "nunca me podré casar con Jesús Vázquez", "el vecino del quinto jamás me hará caso", "estaré solo always & forever", "los demás me hacen la vida imposible" y otras lindezas que sacan la vena más drama queen de cualquiera.
No estoy diciendo que no deban surgir, porque es natural hasta cierto punto. Por poner un caso, si uno en un intervalo de 36 horas pasa 25 trabajando, estresado, delante de la pantalla de un ordenador, y deseando asesinar a Bill Gates lenta y dolorosamente es probable que este tipo de sentimientos asomen y además, y muy al contrario de lo que reza la teoría, impulsen a la acción, pero a una acción demente (insultar a la madre de tu jefa en su presencia puede ser perjudicial, deberían ponerlo en las etiquetas de identificación de personal de las empresas).
- La segunda es que, de alguna manera, trates de levantar cabeza. Se trata de sentimientos de tipo primario, impulsan a la acción y dan fuerza. Son simples, no requieren mucha explicación y la persona que los muestra parece fuerte ante los demás. Lo que podría traducirse en: "voy a tomar un vuelo para conquistar a Jesús y que se enamore de mí y si me dice que no él se lo pierde", "el del quinto me la pela, paso de él", "estaré solo de por vida, pero más a gusto estoy tal y como está el patio", "si los demás me hacen la vida imposible ahora me toca a mí devolver la misma moneda. Se va a cagar la peeeerrrrrraaaa", e-t-c.
Mi madre tiene razón cuando me dice aquello de que cuando te paras a pensar la vida, ésta te parece una mierda (del tamaño de la estatua de la libertad además). Porque uno se da cuenta de que no es para nada lo que ha soñado para sí mismo y, lo que es peor, cuando trata de serlo, en seguida lo remojan con un jarro de agua fría para devolverle a la miserable realidad de la que ha llegado a formar parte casi sin darse cuenta. Y es que, resulta muy complicado no sentirse fracasado en el mundo que tenemos, no anhelar que haya un árbitro a quien pedir tiempo muerto, no querer parar el mundo para bajarse como dijera Mafalda a su tierna edad de inocencia sesgada.
Pero así es como funciona o así es como me lo estoy aprendiendo yo. A veces lo único que te queda es dejar que el sol te dé en la cara, esperando que lleguen días en los que caliente más, mientras dejas que las notas de una canción te invadan y la cabeza entre unos paréntesis que te aislan de todo lo demás. Al tiempo que piensas que las cosas tienen que ser más dulces. Serán más dulces, en todos los sentidos.
Y aunque alguien crea que no, que me deje por lo menos intentarlo. Contarme una mentira piadosa para seguir tirando p'alante.
Por necesidad entendamos no que necesito enchufarla en cualquier sitio, aunque tengamos encima el ambiente primaveral y haga calorcito y aunque uno se encuentre a una edad en la que se da por hecho que se tira a todo bicho viviente (si algunos supieran lo bueno que soy, se sorprenderían), sino que tendríamos que barajar algo más profundo (algo casi imposible teniendo en cuenta la fobia popular que esto produce. No en vano me han llamado místico y trascendental en infinidad de ocasiones de manera despectiva antes de salir corriendo y dejarse caer en los brazos del integrante del sexo masculino más simple y cercano que había en kilómetros a la redonda). Porque hay épocas concretas en la vida, circunstancias, que hacen que el hecho de pensar que las cosas serán más dulces se convierta en una auténtica necesidad.
Somos humanos (a pesar de que muchos no lo parezcan y crean estar por encima hasta de lo divino, algo que, en realidad, no hace sino ocultar su complejo de inferioridad) y todos tenemos maravillosos momentos en nuestra existencia en los que nos apetece prenderle fuego a la oficina que absorbe tres cuartas partes de nuestro tiempo (si tienes suerte y puedes largarte a casa a tu hora) o pegarnos de cabezazos contra la pared (lo que provocaría que el vecino acudiera a casa a quejarse e incrementara nuestro estrés) cuando nos damos cuenta de que no disponemos de tiempo ni para cortarnos el pelo y adecentar ligeramente nuestro demacrado aspecto físico (si es que queda algún vestigio de él). Hay días (y se me viene a la cabeza un anuncio de compresas en plan "en esos días de menstruación") en los que la vida se llena de por qués (citando a la Pausini que tronaba en mis oídos con esa voz de pena cuando yo era un pre-teenager con granos), en los que ni siquiera te apetece levantarte de la cama y cuando lo haces descubres que hubiera sido una gran idea declararte enfermísimo, pues aunque tu cuerpo no tenga síntoma de enfermedad alguna, tu mente necesita unas vacaciones en los brazos de Morfeo o un año sabático en las islas Mevoyatomarpoculoconmigomismo.
Cuando esto se manifiesta, que suele producirse una vez cada X tiempo, dependiendo de la bipolaridad de cada uno y de su ánimo pendular, pueden ocurrirte un par de cosas:
- La primera de ellas es que te autocompadezcas hasta la saciedad. Esto se caracteriza por una flagelación continua, especialmente en aquellas personas que ya lo hacen de por sí cuando les va medianamente bien. De modo que guardas el látigo de toda la vida y sacas el de siete puntas al tiempo que te aprietas el cilicio emocional como diez centímetros hasta asfixiar tu cerebro (en el caso de que uses de estos, que también hay quienes solo tienen una nota al más puro estilo Los Simpson que reza "te debo un cerebro. Firmado: Dios".) Es lo que se conoce como espiral de autocompasión y está movida por sentimientos de tipo secundario que según el Trabajo Social son los que instauran la duda, imposibilitan la acción y absorben la energía. Son propios de personas que exhiben su victimismo para que otros lo ratifiquen como un hecho, de modo que justifican su inoperancia y se hunden en su propio pozo de lamentos: "ays, pena de mí", "mi vida es monstruosamente miserable", "nada me sale bien", "nunca me podré casar con Jesús Vázquez", "el vecino del quinto jamás me hará caso", "estaré solo always & forever", "los demás me hacen la vida imposible" y otras lindezas que sacan la vena más drama queen de cualquiera.
No estoy diciendo que no deban surgir, porque es natural hasta cierto punto. Por poner un caso, si uno en un intervalo de 36 horas pasa 25 trabajando, estresado, delante de la pantalla de un ordenador, y deseando asesinar a Bill Gates lenta y dolorosamente es probable que este tipo de sentimientos asomen y además, y muy al contrario de lo que reza la teoría, impulsen a la acción, pero a una acción demente (insultar a la madre de tu jefa en su presencia puede ser perjudicial, deberían ponerlo en las etiquetas de identificación de personal de las empresas).
- La segunda es que, de alguna manera, trates de levantar cabeza. Se trata de sentimientos de tipo primario, impulsan a la acción y dan fuerza. Son simples, no requieren mucha explicación y la persona que los muestra parece fuerte ante los demás. Lo que podría traducirse en: "voy a tomar un vuelo para conquistar a Jesús y que se enamore de mí y si me dice que no él se lo pierde", "el del quinto me la pela, paso de él", "estaré solo de por vida, pero más a gusto estoy tal y como está el patio", "si los demás me hacen la vida imposible ahora me toca a mí devolver la misma moneda. Se va a cagar la peeeerrrrrraaaa", e-t-c.
Mi madre tiene razón cuando me dice aquello de que cuando te paras a pensar la vida, ésta te parece una mierda (del tamaño de la estatua de la libertad además). Porque uno se da cuenta de que no es para nada lo que ha soñado para sí mismo y, lo que es peor, cuando trata de serlo, en seguida lo remojan con un jarro de agua fría para devolverle a la miserable realidad de la que ha llegado a formar parte casi sin darse cuenta. Y es que, resulta muy complicado no sentirse fracasado en el mundo que tenemos, no anhelar que haya un árbitro a quien pedir tiempo muerto, no querer parar el mundo para bajarse como dijera Mafalda a su tierna edad de inocencia sesgada.
Pero así es como funciona o así es como me lo estoy aprendiendo yo. A veces lo único que te queda es dejar que el sol te dé en la cara, esperando que lleguen días en los que caliente más, mientras dejas que las notas de una canción te invadan y la cabeza entre unos paréntesis que te aislan de todo lo demás. Al tiempo que piensas que las cosas tienen que ser más dulces. Serán más dulces, en todos los sentidos.
Y aunque alguien crea que no, que me deje por lo menos intentarlo. Contarme una mentira piadosa para seguir tirando p'alante.
Comentario:
Tus posts son desmesuradamente largos... pero siempre merece la pena leerlos. Espero que sigas por aquí muchos años más :D
Un beso!
Un beso!
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Es verdad!! sin ilusiones y sueños no se puede vivir...pero también pienso que las rachas son ciclicas (y eso que llevo en una no muy allá desde hace tiempo) pero estoy segura de que está a punto de llegarme una racha estupenda!!!!
Aunque sólo sea por ya me toca!!
Aunque sólo sea por ya me toca!!
Comentario:
Me encantó el post.
Creo que, sin mentiras ni fantasías, sería imposible seguir adelante.
Creo que, sin mentiras ni fantasías, sería imposible seguir adelante.
Comentario:
Recuerda el refrán que dice que no hay mal que cien años dure ni cuerpo que lo resista... Todo pasa en esta vida, incluso las malas rachas.
Las cosas son más dulces (o pueden serlo) ya verás.
Besos
Las cosas son más dulces (o pueden serlo) ya verás.
Besos
Comentario:
Yo siempre pienso q como nada dura eternamente, una mala racha siempre es la antesala de una buena y q ademas permite disfrutar d esta, dandose cuenta d la suerte q se tiene
Un beso
Un beso
Comentario:
Mira, por mucho que siempre luchemos por conseguir lo que utópicamente imaginamos, nunca llegamos.
Y aunque llegaramos a dicho supuesto... ¿realmente sabes que será lo mejor para ti?
Por debajo de lo consciente, así como la cabeza que asoma de un iceberg, hay un gran cuerpo de hielo que está escondido y guarda infinitas sorpresas... por lo que nunca sabrás cuando aflorarán, y en qué hábitat deben de estar para su mejor bienestar.
Lo mejor es dejarse de preocupar por tanto bienestar absurdo a base de imposiciones prácticamente imposibles de conseguir, y luchar por estar bien con las cosas que, realmente, pueden ser de nuestro alcance. Y cuando se aprende a disfrutar de ello, es tan gratificante... :)
Un abrazo enorme :)
Y aunque llegaramos a dicho supuesto... ¿realmente sabes que será lo mejor para ti?
Por debajo de lo consciente, así como la cabeza que asoma de un iceberg, hay un gran cuerpo de hielo que está escondido y guarda infinitas sorpresas... por lo que nunca sabrás cuando aflorarán, y en qué hábitat deben de estar para su mejor bienestar.
Lo mejor es dejarse de preocupar por tanto bienestar absurdo a base de imposiciones prácticamente imposibles de conseguir, y luchar por estar bien con las cosas que, realmente, pueden ser de nuestro alcance. Y cuando se aprende a disfrutar de ello, es tan gratificante... :)
Un abrazo enorme :)
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Di que sí, hay que ser positivo y pensar que las cosas irán mejor. Teniendo una buena predisposición todo acabará saliendo bien. Que sí, que sí, que yo lo sé.
Un besoo!
Un besoo!
Comentario:
Niño que te entiendo perfectamente, y me he sentido plenamente identificado con eso que has contado ¡coño que has descrito mis estados de ánimo como si leyeras mi mano!, si yo tamibén paso de la espiral de autocompasión al "porque yo lo valgo" en cuestión de días, el problema es que no encuentro punto medio, supongo que eso es lo que les pasa a las emociones, es díficil encontrar un punto medio.
Niño que tienes toda la razón, la vida es una mierda, y ahí que contarse mentiras para tirar para adelante, pero de vez en cuando va bien vendarse los ojos e ignorar la realidad, sumergirse en los sueños, o hacer algo que no estás acostumbrado a hacer, es una buena forma de eludir esa certeza doliente.
En fin ¡que me rallo! me voy, cuídate, y saca tiempo libre, ¡tengo ganas de hablar contigo! a ver si podemos un ratito.
Mientras tanto seguiré mintiéndome/mintinéndote para hacerme/hacernos felices.
¡qué rallote!
Niño que tienes toda la razón, la vida es una mierda, y ahí que contarse mentiras para tirar para adelante, pero de vez en cuando va bien vendarse los ojos e ignorar la realidad, sumergirse en los sueños, o hacer algo que no estás acostumbrado a hacer, es una buena forma de eludir esa certeza doliente.
En fin ¡que me rallo! me voy, cuídate, y saca tiempo libre, ¡tengo ganas de hablar contigo! a ver si podemos un ratito.
Mientras tanto seguiré mintiéndome/mintinéndote para hacerme/hacernos felices.
¡qué rallote!
Comentario:
Claro que las cosas serán más dulces! Después de las malas épocas siempre vienen las buenas. Por algo dicen que el sufrimiento sirve para apreciar más lo bueno cuando lo tengamos.
Todo puede parecer muy negro en un momento dado pero, un buen día, sale el sol y las cosas se ven de otra manera. Sólo hay que tener paciencia y no desesperar.
Besos.
Todo puede parecer muy negro en un momento dado pero, un buen día, sale el sol y las cosas se ven de otra manera. Sólo hay que tener paciencia y no desesperar.
Besos.
Comentario:
La música es la mejor medicina. No te rindas, siempre pa'lante,eh?
¡Un Besitooo! ;)
¡Un Besitooo! ;)
Comentario:
que nadie te quite los sueños, ni las ilusiones. que si te dicen que eres ingenuo, hagas oídos sordos. las cosas serán mucho más dulces. sólo hay que desearlo...
y ya te lo he dicho alguna vez: tú eres bueno, niño, tú eres bueno. y mereces, de lo bueno, lo mejor.
besote gordo, que hoy también estoy que lo regalo!
pd. me parece oir por ahí la melodía de "love is in the air"?
y ya te lo he dicho alguna vez: tú eres bueno, niño, tú eres bueno. y mereces, de lo bueno, lo mejor.
besote gordo, que hoy también estoy que lo regalo!
pd. me parece oir por ahí la melodía de "love is in the air"?
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¿Soy la primera en comentar?
Joder! que me da un mogollón de gusto! He vuelto, no, no estaba muerta}, pero estaba pensando en que, justamente, las cosas tienen que ser más dulces... he renunciado a mi trabajo y aceptado otra oferta... muero de miedo, pero en verdad creo que las cosas tienen que ser más dulces y ya llegará el momento de que tanta miel nos perdure en los labios.
Un enorme abrazo, y muchos muchos besos, guapo!
Joder! que me da un mogollón de gusto! He vuelto, no, no estaba muerta}, pero estaba pensando en que, justamente, las cosas tienen que ser más dulces... he renunciado a mi trabajo y aceptado otra oferta... muero de miedo, pero en verdad creo que las cosas tienen que ser más dulces y ya llegará el momento de que tanta miel nos perdure en los labios.
Un enorme abrazo, y muchos muchos besos, guapo!