El Síndrome Navideño
Blogueros, blogueras... ha llegado el momento de reconocerlo. Lo he intentado, he luchado contra ello, he pataleado, he lloriqueado, he mirado para otro lado, he hecho ver que no me importaba, he rezado a Madonna, he suplicado al cielo, he implorado piedad, he querido retrasar el tiempo... nada ha dado resultado.
La Navidad se aproxima a pasos agigantados a nuestras vidas y ya es prácticamente imposible hacerse el sueco. Porque cuando el Corte Inglés lo dijo, pensé en que no pasaba nada, que aún quedaba mucho tiempo (y, de hecho, quedaban como unos cuantos meses). Cuando escuchaba conversaciones sobre qué hacer en Nochevieja miraba hacia otro lado como si se estuviera hablando de algo que no tendría lugar jamás. Cuando salieron los anuncios de la lotería, de la muñeca cagona, del escatérgoris, del gato que habla contigo para que no te sientas solo, de perfumes de ensueño con esos buenorros recordándote la de veces que te has prometido a ti mismo apuntarte a un gimnasio y llegarles a la suela de los zapatos... me hice el longui. No pasaba nada, respiré profundamente, corrí un estúpido velo y ya está. Asunto resuelto (pospuesto, claro).
Pero a estas alturas y teniendo en cuenta que mi madre no deja de darme la vara con aquello de la limpieza navideña, que mis jefes me invitaron recientemente a una cena de empresa, que los polvorones se acumulan en los escaparates y en los muestrarios de los supermercados, que los papanoeles nos invaden hasta en los semáforos... no cabe duda... por mucho que me pese...
- Es Navidad
(Poner voz de niña tierna y dulce al más puro estilo de las americanadas navideñas que ponen en la tele a todas horas). No vale meterle un sopapo a la niña y decirle que se ponga a estudiar para intentar ser algo en la vida.
Estas fechas tan estupendas y maravillosas nos han invadido. Y el síntoma que ha hecho que abra los ojos y me dé cuenta de que las tengo encima no es otro que lo que escucho, lo que veo y lo que leo de la gente. Porque, reconozcámoslo, negarlo no sirve de nada: en estas fechas nos dan unos síncopes que hacen que, de forma repentina, estemos muy susceptibles, muy por encima de la media anual. Nos sale la lágrima fácil, estamos más pensativos de lo que es habitual (y a algunos les viene bien, oyes, que así ejercitan la oxidada mente) y reflexionamos. Mucho, demasiado.
Para que estemos preparados para todo lo que se nos avecina, hemos de tener en cuenta los posibles síndromes que pueden sorprendernos (no se excluye la posibilidad de ir reservando cita con el psicólogo, que tal y como están las cosas, ya mismo va a ser más difícil acudir a uno de ellos que ir a una peluquería en Nochevieja):
Síndrome Ally McBeal
Estoy seguro de que todos os acordáis de aquella fantástica y anoréxica abogada de gran mundo interior con una psiquiatra que estaba como un cencerro y un buffet de abogados en el que nadie se aburriría ni durante cinco minutos. Este síndrome se caracteriza por dejarse llevar permanentemente desde el veintitantos de diciembre hasta que Baltasar se quita la pintura negra de la cara por un sentimiento de agilipollamiento mental o ensoñación según el cual nos imaginamos un mundo que no vivimos y cantamos aquello de "mi mamá me mima, reina de mis sueños, esa es mi mamá... flores, mariposas, arcoiris, plastilina..." con la vana esperanza de que las cosas pueden ser distintas si se las mira desde una óptica diferente. Mentira.
Síndrome de la prima Milagros
Como su propio nombre indica este síndrome esta compuesto por dos partes:
- Milagros: tendemos a albergar un sentimiento bastante tonto de que los milagros existen y de que, por ser Navidad, todo va a cambiar en nuestra vida haciendo que la entrada al nuevo año sea poco más o menos que un paso desde tu patética existencia a la soñada realidad de Mariah Carey, llena de corazones, loverboys, dreamlovers, butterflies y otras gilipolleces varias.
- Prima: no cabe duda, estás haciendo el primo pensando en que de la noche a la mañana un golpe apocalíptico de magia va a terminar con todos tus problemas. El batacazo del siglo llega cuando pasados los efectos del síndrome descubres que tu vida es poco más o menos la misma bazofia que era antes de las señaladas fechas.
Síndrome Créditos de la película o del final de año.
Haces un balance que casi siempre suele ser negativo sobre el año vivido. Se te empiezan a pasar por la cabeza todas aquellas cosas que quisiste hacer pero que no cumpliste porque tenías cosas más importantes de las que preocuparte como el padrastro que te había salido en el dedo meñique de la mano izquierda. El agobio te viene sin compasión, pero, al mismo tiempo, te sobrevuela un sentimiento de esperanza y te cuentas mentiras como que el año que viene será mejor, cumplirás todas esas promesas y, además, cuando finalice te sentirás tan orgulloso de ti mismo que acabarás echándole un polvo al espejo de la alegría que te da verte. Por supuesto, el año que viene seguirás sufriendo del mismo síndrome y los únicos polvos que echarás serán los de talco sobre el Belén artificial que has montado en el salón de casa por insistencia de tus sobrinos.
Síndrome Ni Dios
Induce a la formulación de oraciones del tipo "no me quiere ni dios", "no me llama ni dios", "no me hace caso ni dios" y "ni dios se plantea ya la posibilidad de que me eche novio ni a la de tres porque sabe que soy lo peor". Dicho de otra manera, soledad y la certeza de que no se irá así como así. Y planteamiento claro de exigir a los Reyes Magos un muñeco hinchable para hacer más llevadera tu vida de ermitaño.
Síndrome del hombre araña
Arañas, insultas, escupes y despotricas contra todo y todos. Y, claro, también te arañas la cara porque cambiarías millones de cosas de tu vida y te sientes totalmente desesperado atragantado a mazapanes tratando de averiguar qué es lo que haces tan mal para que al final del año siempre te encuentres con la misma papeleta de inestabilidad emocional. Se dan interrogaciones interiores del tipo ¿Qué estoy haciendo con mi vida? ¿Hacia dónde voy? ¿Es que nunca voy a avanzar? y otras cuestiones que nunca serás capaz de responderte.
Síndrome de la burbuja
Se trata de evadirte al completo de lo que está pasando a tu alrededor, hacer como que no pasa nada y rezar todas las noches veinticinco padrenuestros para que el tiempo avance más rápido de lo que lo hace normalmente. Para conseguir este fin se utilizan sofisticadas técnicas como emborracharse a más no poder o dormir 23 horas y media los días de Nochebuena, Navidad, Nochevieja y Año Nuevo. La media hora restante la pasarás haciendo ejercicios para estirar los músculos teniendo terminantemente prohibido usar cualquier neurona.
Síndrome quiero un novio.
Fielmente relacionado con el Ally McBeal, se centra en el hecho de que no tienes pareja. Induce a pensar que esa es la raíz de todos tus problemas (cuando, en realidad, puede que se trate de la raíz de todo lo contrario) y puede dar lugar a mensajitos y llamadas de desquiciado a altas horas de la madrugada dirigidos especialmente a vuestros ex y habiendo sido engañados por el extendido pensamiento navideño de que todos somos buenos y merecemos perdón. Se advierte que las consecuencias de este síndrome pueden ser tronchantes, indignantes y extramadamente ridiculizantes.
Hay muchísimos más, claro. Solo tenéis que esperar a que me dé por sentir el espíritu navideño en todo su esplendor. Cuestión de pocos días.
Dejando mi idolatrado cinismo a un lado, sé que son unas fechas únicas e increíbles para mucha gente que tiene la suerte de poder saborear la parte buena que conlleva este par de semanas del año. Enhorabuena. No menosprecio todo lo bien que se puedan sentir. Es más, a veces llego incluso a envidiar un poquito (solo un poquito) a quienes tienen la posibilidad de hacer en estas fechas lo que se supone que uno debe hacer: disfrutar. Ya sea de la gente, de los villancicos, de los polvorones, de los turrones, de las cogorzas, de los propósitos, de los despropósitos (hay gente para todo), de la ola consumista... pero disfrutar de la Navidad al fin y al cabo.
Algo que a mí ya casi se me ha olvidado.
La Navidad se aproxima a pasos agigantados a nuestras vidas y ya es prácticamente imposible hacerse el sueco. Porque cuando el Corte Inglés lo dijo, pensé en que no pasaba nada, que aún quedaba mucho tiempo (y, de hecho, quedaban como unos cuantos meses). Cuando escuchaba conversaciones sobre qué hacer en Nochevieja miraba hacia otro lado como si se estuviera hablando de algo que no tendría lugar jamás. Cuando salieron los anuncios de la lotería, de la muñeca cagona, del escatérgoris, del gato que habla contigo para que no te sientas solo, de perfumes de ensueño con esos buenorros recordándote la de veces que te has prometido a ti mismo apuntarte a un gimnasio y llegarles a la suela de los zapatos... me hice el longui. No pasaba nada, respiré profundamente, corrí un estúpido velo y ya está. Asunto resuelto (pospuesto, claro).
Pero a estas alturas y teniendo en cuenta que mi madre no deja de darme la vara con aquello de la limpieza navideña, que mis jefes me invitaron recientemente a una cena de empresa, que los polvorones se acumulan en los escaparates y en los muestrarios de los supermercados, que los papanoeles nos invaden hasta en los semáforos... no cabe duda... por mucho que me pese...
- Es Navidad
(Poner voz de niña tierna y dulce al más puro estilo de las americanadas navideñas que ponen en la tele a todas horas). No vale meterle un sopapo a la niña y decirle que se ponga a estudiar para intentar ser algo en la vida.
Estas fechas tan estupendas y maravillosas nos han invadido. Y el síntoma que ha hecho que abra los ojos y me dé cuenta de que las tengo encima no es otro que lo que escucho, lo que veo y lo que leo de la gente. Porque, reconozcámoslo, negarlo no sirve de nada: en estas fechas nos dan unos síncopes que hacen que, de forma repentina, estemos muy susceptibles, muy por encima de la media anual. Nos sale la lágrima fácil, estamos más pensativos de lo que es habitual (y a algunos les viene bien, oyes, que así ejercitan la oxidada mente) y reflexionamos. Mucho, demasiado.
Para que estemos preparados para todo lo que se nos avecina, hemos de tener en cuenta los posibles síndromes que pueden sorprendernos (no se excluye la posibilidad de ir reservando cita con el psicólogo, que tal y como están las cosas, ya mismo va a ser más difícil acudir a uno de ellos que ir a una peluquería en Nochevieja):
Síndrome Ally McBeal
Estoy seguro de que todos os acordáis de aquella fantástica y anoréxica abogada de gran mundo interior con una psiquiatra que estaba como un cencerro y un buffet de abogados en el que nadie se aburriría ni durante cinco minutos. Este síndrome se caracteriza por dejarse llevar permanentemente desde el veintitantos de diciembre hasta que Baltasar se quita la pintura negra de la cara por un sentimiento de agilipollamiento mental o ensoñación según el cual nos imaginamos un mundo que no vivimos y cantamos aquello de "mi mamá me mima, reina de mis sueños, esa es mi mamá... flores, mariposas, arcoiris, plastilina..." con la vana esperanza de que las cosas pueden ser distintas si se las mira desde una óptica diferente. Mentira.
Síndrome de la prima Milagros
Como su propio nombre indica este síndrome esta compuesto por dos partes:
- Milagros: tendemos a albergar un sentimiento bastante tonto de que los milagros existen y de que, por ser Navidad, todo va a cambiar en nuestra vida haciendo que la entrada al nuevo año sea poco más o menos que un paso desde tu patética existencia a la soñada realidad de Mariah Carey, llena de corazones, loverboys, dreamlovers, butterflies y otras gilipolleces varias.
- Prima: no cabe duda, estás haciendo el primo pensando en que de la noche a la mañana un golpe apocalíptico de magia va a terminar con todos tus problemas. El batacazo del siglo llega cuando pasados los efectos del síndrome descubres que tu vida es poco más o menos la misma bazofia que era antes de las señaladas fechas.
Síndrome Créditos de la película o del final de año.
Haces un balance que casi siempre suele ser negativo sobre el año vivido. Se te empiezan a pasar por la cabeza todas aquellas cosas que quisiste hacer pero que no cumpliste porque tenías cosas más importantes de las que preocuparte como el padrastro que te había salido en el dedo meñique de la mano izquierda. El agobio te viene sin compasión, pero, al mismo tiempo, te sobrevuela un sentimiento de esperanza y te cuentas mentiras como que el año que viene será mejor, cumplirás todas esas promesas y, además, cuando finalice te sentirás tan orgulloso de ti mismo que acabarás echándole un polvo al espejo de la alegría que te da verte. Por supuesto, el año que viene seguirás sufriendo del mismo síndrome y los únicos polvos que echarás serán los de talco sobre el Belén artificial que has montado en el salón de casa por insistencia de tus sobrinos.
Síndrome Ni Dios
Induce a la formulación de oraciones del tipo "no me quiere ni dios", "no me llama ni dios", "no me hace caso ni dios" y "ni dios se plantea ya la posibilidad de que me eche novio ni a la de tres porque sabe que soy lo peor". Dicho de otra manera, soledad y la certeza de que no se irá así como así. Y planteamiento claro de exigir a los Reyes Magos un muñeco hinchable para hacer más llevadera tu vida de ermitaño.
Síndrome del hombre araña
Arañas, insultas, escupes y despotricas contra todo y todos. Y, claro, también te arañas la cara porque cambiarías millones de cosas de tu vida y te sientes totalmente desesperado atragantado a mazapanes tratando de averiguar qué es lo que haces tan mal para que al final del año siempre te encuentres con la misma papeleta de inestabilidad emocional. Se dan interrogaciones interiores del tipo ¿Qué estoy haciendo con mi vida? ¿Hacia dónde voy? ¿Es que nunca voy a avanzar? y otras cuestiones que nunca serás capaz de responderte.
Síndrome de la burbuja
Se trata de evadirte al completo de lo que está pasando a tu alrededor, hacer como que no pasa nada y rezar todas las noches veinticinco padrenuestros para que el tiempo avance más rápido de lo que lo hace normalmente. Para conseguir este fin se utilizan sofisticadas técnicas como emborracharse a más no poder o dormir 23 horas y media los días de Nochebuena, Navidad, Nochevieja y Año Nuevo. La media hora restante la pasarás haciendo ejercicios para estirar los músculos teniendo terminantemente prohibido usar cualquier neurona.
Síndrome quiero un novio.
Fielmente relacionado con el Ally McBeal, se centra en el hecho de que no tienes pareja. Induce a pensar que esa es la raíz de todos tus problemas (cuando, en realidad, puede que se trate de la raíz de todo lo contrario) y puede dar lugar a mensajitos y llamadas de desquiciado a altas horas de la madrugada dirigidos especialmente a vuestros ex y habiendo sido engañados por el extendido pensamiento navideño de que todos somos buenos y merecemos perdón. Se advierte que las consecuencias de este síndrome pueden ser tronchantes, indignantes y extramadamente ridiculizantes.
Hay muchísimos más, claro. Solo tenéis que esperar a que me dé por sentir el espíritu navideño en todo su esplendor. Cuestión de pocos días.
Dejando mi idolatrado cinismo a un lado, sé que son unas fechas únicas e increíbles para mucha gente que tiene la suerte de poder saborear la parte buena que conlleva este par de semanas del año. Enhorabuena. No menosprecio todo lo bien que se puedan sentir. Es más, a veces llego incluso a envidiar un poquito (solo un poquito) a quienes tienen la posibilidad de hacer en estas fechas lo que se supone que uno debe hacer: disfrutar. Ya sea de la gente, de los villancicos, de los polvorones, de los turrones, de las cogorzas, de los propósitos, de los despropósitos (hay gente para todo), de la ola consumista... pero disfrutar de la Navidad al fin y al cabo.
Algo que a mí ya casi se me ha olvidado.
Comentario:
Enis: ays. Bueno, estos paseos no son del todo malos. Mientras no te tomes a pecho lo de quiero un novio y empieces a llamar al pasado... uy, eso sí que tiene peligro. Por lo demás, no sufras, haremos terapia de messenger. ;)
Ruben: lo cierto es que sí, que todos somos un poco Ally McBeal a veces. Sobre todo porque espero (y cruzo los dedos) que todos tengáis visiones imaginadas sobre como os hacéis pequeñitos en una situación incómoda o como le aplastáis la cara a alguien que trata de haceros la vida imposible. No seré yo el único, ¿verdad?
Lalaith: feliz navidad para ti también. Disfruta :)
Jubal: cuando pasan estas cosas lo mejor es conectarte al messenger y pedirles a tus amigos blogueros que hagan terapia contigo. ¿Te apuntas? Creo que vamos a ser unos cuantos, jejeje.
Elena: lo de ser representante del síndrome araña... está complicado. Se ve que hay varios interesados en el puesto. Que la cosa está nada más que regular! Qué gracia me ha hecho lo de febrero, jijiji.
Gracias a todos por vuestros comentarios.
Ruben: lo cierto es que sí, que todos somos un poco Ally McBeal a veces. Sobre todo porque espero (y cruzo los dedos) que todos tengáis visiones imaginadas sobre como os hacéis pequeñitos en una situación incómoda o como le aplastáis la cara a alguien que trata de haceros la vida imposible. No seré yo el único, ¿verdad?
Lalaith: feliz navidad para ti también. Disfruta :)
Jubal: cuando pasan estas cosas lo mejor es conectarte al messenger y pedirles a tus amigos blogueros que hagan terapia contigo. ¿Te apuntas? Creo que vamos a ser unos cuantos, jejeje.
Elena: lo de ser representante del síndrome araña... está complicado. Se ve que hay varios interesados en el puesto. Que la cosa está nada más que regular! Qué gracia me ha hecho lo de febrero, jijiji.
Gracias a todos por vuestros comentarios.
Comentario:
Me pido para representarme el síndrome del hombre araña (en mi caso, de la mujer araña)... pasan los años, y tengo la misma inestabilidad emocional que a los 18!! Porque? Y no es cuestión de madurez, es una cuestión de eso.. pues de inestabilidad. La madurez te lleva a llevarla mejor, eso si.
Nada, pues otra navidad pensando que tenemos que cambiar en enero (pa retomar las viejas costumbres en febrero, pero oye, que no se diga que no lo hemos intentado...)
Un beso!
Nada, pues otra navidad pensando que tenemos que cambiar en enero (pa retomar las viejas costumbres en febrero, pero oye, que no se diga que no lo hemos intentado...)
Un beso!
Comentario:
Y cuando se junta el sindrome ni dios con el de kiero un novio? :S
Besos
Comentario:
No tengo tiempo de leerte y hasta el año que viene no podré leer a nadie... así que FELIZ NAVIDAD!!!
Comentario:
cuanto se cita a ally mcbeal en los blogs!!! y esq me encanta xq cada vez qlo leo siempre digo una de mis frases favoritas, qle aplico tanto a ella como a bridget jones...
"todos somos ally mcbeal" jajaja kien no tiene esas neuras a veces??? o mete la pata como ella... qgraciosa!!!
FELIZ NAVIDAD!!!!!!!!!!!!!
bye!
"todos somos ally mcbeal" jajaja kien no tiene esas neuras a veces??? o mete la pata como ella... qgraciosa!!!
FELIZ NAVIDAD!!!!!!!!!!!!!
bye!
Comentario:
Digamos que me paseo entre el Ni Dios y el Quiero un novio, y al final acabo siendo una prima Milagros de nada...
Comentario:
Afrodita: siento una contradicción bastante grande al respecto. Por un lado me esfuerzo en hacer que sean unos días como otros, sin nada especial. Por otro lado, el resto del mundo conspira para recordarte que son unas fechas especiales. Y así no se puede!!
Lallamada: clasifico todo lo clasificable, es decir, casi todo. Aunque ello no me impide estar abierto a sorpresas, a clasificados que rompan los esquemas.
Abril: enhorabuena por esos regalos que te llovieron. Espero que los conserves durante muuuucho tiempo. Por lo demás, no he llegado todavía al extremo de brindar conmigo mismo pero, sin duda, unas navidades de estas lo haré ;)
Istharb: gracias. Te deseo lo mismo, que todos nos merecemos una tregua de cuando en cuando.
Pau: no seas tonto! Me puedes felicitar las navidades tantas veces como quieras. Ya he dicho que el haber escrito esto no quiere decir que me quiera cortar las venas. Se sobrelleva y en paz y no pienso dejarme derrotar por ningún síndrome.
Besos navideños a todos!
Lallamada: clasifico todo lo clasificable, es decir, casi todo. Aunque ello no me impide estar abierto a sorpresas, a clasificados que rompan los esquemas.
Abril: enhorabuena por esos regalos que te llovieron. Espero que los conserves durante muuuucho tiempo. Por lo demás, no he llegado todavía al extremo de brindar conmigo mismo pero, sin duda, unas navidades de estas lo haré ;)
Istharb: gracias. Te deseo lo mismo, que todos nos merecemos una tregua de cuando en cuando.
Pau: no seas tonto! Me puedes felicitar las navidades tantas veces como quieras. Ya he dicho que el haber escrito esto no quiere decir que me quiera cortar las venas. Se sobrelleva y en paz y no pienso dejarme derrotar por ningún síndrome.
Besos navideños a todos!
Comentario:
Esto... pensaba mandarte un mail felicitándote las navidades, pero mejor no.
En serio, espero que no lo pases tan mal como esperas y que los síndromes que describes no te afecten demasiado. Muchos besos.
En serio, espero que no lo pases tan mal como esperas y que los síndromes que describes no te afecten demasiado. Muchos besos.
Comentario:
Ten cuidado con lo que deseas, los sueños, se pueden hacer realidad.
Que todos tus sueños se hagan realidad
Un beso
Que todos tus sueños se hagan realidad
Un beso
Comentario:
Hace dos años que vengo pasando las navidades de esta forma: Llegaba de trabajar a las 21 hs. Me preparaba un sandwich con coca cola, prendía la tele, miraba los fuegos artificiales por la pantalla (ni siquiera me asomaba a la ventana), descorchaba una sidra, brindaba conmigo misma, me mareaba un poquito y a la cama a dormir (si era posible antes de las 12 hs. para no sufrir demasiado). Este año me llovieron algunos regalos: Una pareja más estable y amorosa, un trabajo digno y no esclavizante, un alma más equilibrada. Así que decidí irme a pasarlo en familia y pienso disfrutarlo a full.
Felicidades para tí, intenta que fluya!. Un beso.
Felicidades para tí, intenta que fluya!. Un beso.
Comentario:
tu lo clasificas todo?
Comentario:
Yo soy más del síndrome de créditos de película... Siempre hago balance del año, y siempre digo q tengo q cambiar tal y cual cosa, pero al final no hago nada! jajajajaja
A mí estas fiestas ni me gustan, ni me disgustan... Lo mejor pa no pasarlo más es no pensar q son unos días pa disfrutar como tú dices... Son unos días como cualquier otro, lo único q se come más, se embarrocha más uno, y se pasa más tiempo con la familia...
Besotes y pasalo bien, sea como sea!
A mí estas fiestas ni me gustan, ni me disgustan... Lo mejor pa no pasarlo más es no pensar q son unos días pa disfrutar como tú dices... Son unos días como cualquier otro, lo único q se come más, se embarrocha más uno, y se pasa más tiempo con la familia...
Besotes y pasalo bien, sea como sea!
Comentario:
Intrínseca: ciertamente ya ni siquiera encuentro útiles estas reflexiones navideñas... pero no me hagas caso, que sé que estoy muy negativo. Me es difícil olvidarme de todo y ser un niño, mas se intentará.
Porvosmuero: se alternan, eso es lo peor, que no se excluyen los muy mamones.
Arrierita: como ves tu "filosofía" ha causado estragos. La próxima quedada con la recortá en la mano, jejeje
Mugalari: novio? quién necesita uno de esos? Yo no, por supuesto. Al menos no un novio cualquiera, es decir, que no me vale el primero que pase por delante. Para eso mejor me quedo solo, que pa aguantar a gilipollas... siempre hay tiempo!!! :)
Ekiots: ojalá a mí también me compensen el mal trago, aunque sea con una sesión de abrazos de consuelo :p Cariñoterapia al poder.
Pcj: bienvenido a mi blog! Me alegra tu visita. Tu síndrome también es muuuuy bueno, pero mira, a pesar de todo, sigues adorando la Navidad. Y, ciertamente, es envidiable. Ojalá yo pudiera decir lo mismo (y eso que no cuento con castañeras, repertorio musical e Inditex a mano).
Pi: exacto, querida Pi. Ya nada es como antes. Aunque tampoco estoy muy seguro de aquello de "cualquier tiempo pasado fue mejor". Pero había ilusión, algo que se me desvanece entre los dedos.
Salva: si te sirve de consuelo, yo tampoco he sido nunca uno de los de Sensación de Vivir ni tampoco me he follado a media ciudad (aunque aquí tendría que poner un enlace a la teoría de la conexión entre gays, según la cual parece que te has cepillado a la mitad de la población mundial a través de los pocos que han pasado por tu cama). Me alegra mucho que te rías, que no pierdas el humor. En el fondo es casi lo único que tenemos asegurado en cualquier circunstancia. Bienvenido al blog.
Yahoraquebonita: me tienes que enseñar como ignorar la Navidad de esa manera. La indiferencia es el mejor arma sin duda para correr estúpidos velos.
Garfielz: no, si mantenerme ocupado me mantengo, porque aquí el menda curra que es un gusto. Vacaciones poquitas, pero creo que eso en lugar de hacerme las fechas más llevaderas me las hace más tediosas si cabe.
Decir a nivel general que parece que soy un amargado de la vida con el post, que es la impresión que doy. Y, verás, tampoco es eso. Que la Navidad me produzca sentimientos encontrados no quiere decir que la odie profundamente. Siempre queda el resquicio de esperanza de poder disfrutarla, de que "el azar me traiga algún placer aunque sea por pena".
Besos a todos y Felices Fiestas.
Porvosmuero: se alternan, eso es lo peor, que no se excluyen los muy mamones.
Arrierita: como ves tu "filosofía" ha causado estragos. La próxima quedada con la recortá en la mano, jejeje
Mugalari: novio? quién necesita uno de esos? Yo no, por supuesto. Al menos no un novio cualquiera, es decir, que no me vale el primero que pase por delante. Para eso mejor me quedo solo, que pa aguantar a gilipollas... siempre hay tiempo!!! :)
Ekiots: ojalá a mí también me compensen el mal trago, aunque sea con una sesión de abrazos de consuelo :p Cariñoterapia al poder.
Pcj: bienvenido a mi blog! Me alegra tu visita. Tu síndrome también es muuuuy bueno, pero mira, a pesar de todo, sigues adorando la Navidad. Y, ciertamente, es envidiable. Ojalá yo pudiera decir lo mismo (y eso que no cuento con castañeras, repertorio musical e Inditex a mano).
Pi: exacto, querida Pi. Ya nada es como antes. Aunque tampoco estoy muy seguro de aquello de "cualquier tiempo pasado fue mejor". Pero había ilusión, algo que se me desvanece entre los dedos.
Salva: si te sirve de consuelo, yo tampoco he sido nunca uno de los de Sensación de Vivir ni tampoco me he follado a media ciudad (aunque aquí tendría que poner un enlace a la teoría de la conexión entre gays, según la cual parece que te has cepillado a la mitad de la población mundial a través de los pocos que han pasado por tu cama). Me alegra mucho que te rías, que no pierdas el humor. En el fondo es casi lo único que tenemos asegurado en cualquier circunstancia. Bienvenido al blog.
Yahoraquebonita: me tienes que enseñar como ignorar la Navidad de esa manera. La indiferencia es el mejor arma sin duda para correr estúpidos velos.
Garfielz: no, si mantenerme ocupado me mantengo, porque aquí el menda curra que es un gusto. Vacaciones poquitas, pero creo que eso en lugar de hacerme las fechas más llevaderas me las hace más tediosas si cabe.
Decir a nivel general que parece que soy un amargado de la vida con el post, que es la impresión que doy. Y, verás, tampoco es eso. Que la Navidad me produzca sentimientos encontrados no quiere decir que la odie profundamente. Siempre queda el resquicio de esperanza de poder disfrutarla, de que "el azar me traiga algún placer aunque sea por pena".
Besos a todos y Felices Fiestas.
Comentario:
A mi, como me toca trabajar en estás fechas taaan señaladas, no me da tiempo de darme cuenta de que estamos en navidad. Así que lo mejor si te amenaza un sindrome es que intentes mantenerte ocupado. Puedes coger un par de esquies y te vas al Pirineo (y si todavia no hay nieve te acercas por Alcoy que allí tienen de sobra). Tambien puedes hacer un viaje, pero si vas a volar no compres el billete en AirMadrid, dicen que el viaje es bastante corto yy aburrido: solo va hasta la ventanilla de reclamaciones.
Comentario:
Yo la navidad la ignoro bastante, sera q vivo en una burbuja pero d las comodas y mi cerebro esta imbuido del sindrome Ally Mcbeal todo el año :P
Un besazo y felices fiestas
Un besazo y felices fiestas
Comentario:
Oye que no he parado de partirme el culo, de verdad los del trabajo pensarán que estoy loco, pero es que no puedo parar de reír, oye yo me pregunto ¿Y si tienes todos los síntomas de golpe, y a eso se le une que acabas de romper con tu pareja y piensas en los regalos que no le pdrás hacer?, nada que supongo que me pasa como arrierita y me entran unas ganas tremendas de aporrerar cuanto papá noel colgante vea, y de experimientar uno tras otros los estados que has descrito ¿Tan mal estoy? ¿Tanto necesito que me vuelvan a regalar la nancy?, joder cuando eras pequeño si que molaba, te regalaban y pedías, ahora nada de nada, todo lo bueno se pierde....pero bueno siempre me queda mi vida actual que nunca cambia, que sigue inmutable recordándome día tras día que nunca fui uno de los estudiantes de Sensación de vivir, ni tuve la oportunidad de follarme a medio vecindario como en Melrose Place, sólo me queda mirarme al espejo y fantasear (como diría la Llamada) pero en mi caso hay que echarle mucha imaginación... xddddd No hay nada mejor que reírse de nosotros mismos, a perro flaco todos son pulgas dicen, gracias por hacerme darme cuenta con tus comentarios de eso, lo importane es no perder el humor.
Comentario:
Para mí desde hace unos añitos Navidad significa "vacaciones", no disfruto casi, no descanso... y encima me tg q pasar todos los días estudiando como una posesa para los exámenes. Eso sin tener en cuenta q la nochebuena, navidad y nochevieja está mi madre histérica perdida por la comida/cena de turno y con lo monos q nos tenemos q poner sus hijos y q todo salga perfecto.
A mí la Navidad me estresa... quiero volver a disfrutarla, ya nada es como antes, jo.
Mua
A mí la Navidad me estresa... quiero volver a disfrutarla, ya nada es como antes, jo.
Mua
Comentario:
He llegao aquí por recomendación del bueno de Enis, molan tus post.
Yo podría añadir un síndrome que padezco desde hace días. "El síndrome del epicentro involuntario". Hay ciertas fechas en las que vivir donde vivo es un horror, y ésta es una de ellas. Si no fuera porque adoro la Navidad, me tiraba por la ventana. Tengo a una castañera ( a veces dos!!) 10 horas al día metiéndome el humo en toda la casa, millones de personas que fluyen hacia el Corte Inglés y toda la zona del monopolio Inditex, tengo que retirar de la ventana los globos que se escapan a los niños manazas del belén de al lado, y un combo peruano con su limitado repertorio musical día sí, día también. ¿Imagináis como suena la canción de Titanic con flauta andina? A mí no me hace falta.
En fin, que como cantaba Dean Martin..."It's Beginning to Look A Lot Like Christmas!"
Feliz Navidad, un placer conocerte!
Pcj
Yo podría añadir un síndrome que padezco desde hace días. "El síndrome del epicentro involuntario". Hay ciertas fechas en las que vivir donde vivo es un horror, y ésta es una de ellas. Si no fuera porque adoro la Navidad, me tiraba por la ventana. Tengo a una castañera ( a veces dos!!) 10 horas al día metiéndome el humo en toda la casa, millones de personas que fluyen hacia el Corte Inglés y toda la zona del monopolio Inditex, tengo que retirar de la ventana los globos que se escapan a los niños manazas del belén de al lado, y un combo peruano con su limitado repertorio musical día sí, día también. ¿Imagináis como suena la canción de Titanic con flauta andina? A mí no me hace falta.
En fin, que como cantaba Dean Martin..."It's Beginning to Look A Lot Like Christmas!"
Feliz Navidad, un placer conocerte!
Pcj
Comentario:
pues yo tamb me vuelvo muy irascible por estas fechas... muy cínico... pero tamb no puedo evitar acordarme de la prima milagros... hay un clásico que a mí siempre me gustó: "Qué bello es vivir"... si si ya se que alguno pensará...que pastelónnnnn.... pues sip... pero es que yo soy de esos que siguen creyendo en la bondaz de los desconocidos... mugalari se sorprenderá y creerá que me he convertido a la fe... pero es algo ke va más allá de la fe.... es sin más... una manera de ser que al final termina por recpmpensarte de alguna manera... aunke sea con un novio... o simpemente con un amante... hab´ra que dejarse llevar y pasar el mal trago de estas fechas... y punto... mi estómago lo agradecerá.
besos
besos
Comentario:
jejeje, paper... no hace falta leer la entrada más que en diagonal para concluir que... necesitas un novio!!! pero si lo dices como cuarenta veces... bueno, yo me sumo al alegre sentimiento de arrierita. Hacemos un comando de destroza PapaNoeles? nosotros aquí además tenemos al Olentzero, que es un carbonero encargado de traernos los regalos. Desde luego, que poco glamour tenemos los vascos!!
Comentario:
Yo síndrome, síndrome, lo que se dice síndrome no tengo. Lo que me pasa es que agarro unas depres del carajo e iría por la calle con un rifle de francotirador reventando todos esos papanoeles que cuelgan de las ventanas... Por lo demás... me lo tomo con filosofía, mon amour... ;-p
Comentario:
es navidad!! yo creo que los sindromes se me van alternando jajaaj..
un besazo y animo jajaj
un besazo y animo jajaj
Comentario:
¿¿Me toca el primer comentario??
Vale, pues estoy de acuerdo con todo lo que te han dicho anteriormente.
Ya en serio (que ese chiste resultó tan malo...) espero y deseo de verdad que vuelvas a disfrutar las fiestas. Supongo que a todos se nos disparan las crisis y paranoias, pero al final de cuentas la reflexión y todo lo que viene nos resulta útil.
Olvídate un poco de eso y de todo lo que es ahora tu vida de adulto y vuelve un poco a disfrutar como cuando eras niño, ¿vale?
Tal vez funcione, y si no, tenemos muchas Navidades más para intentarlo.
Muchos besos de fiestas decembrinas.
Vale, pues estoy de acuerdo con todo lo que te han dicho anteriormente.
Ya en serio (que ese chiste resultó tan malo...) espero y deseo de verdad que vuelvas a disfrutar las fiestas. Supongo que a todos se nos disparan las crisis y paranoias, pero al final de cuentas la reflexión y todo lo que viene nos resulta útil.
Olvídate un poco de eso y de todo lo que es ahora tu vida de adulto y vuelve un poco a disfrutar como cuando eras niño, ¿vale?
Tal vez funcione, y si no, tenemos muchas Navidades más para intentarlo.
Muchos besos de fiestas decembrinas.