Breve historia de los palitos chinos
TAO-HOANG-SHE-KIANG-TÉ
Los palitos chinos o hoang-she-kiang parecen un caos, pero no: son como una gran familia o una pequeña nación. Para los peritos (sean naturales de China o de un barrio chino en el exterior), en cada pieza se encarna un nombre, una jerarquía, un estilo de uso, un tono, y hasta ciertas simbólicas maneras de función y representación. Es fácil: sería como un teatro doble de operaciones noh-noh.
Así, los palitos chinos o hoang-she-kiang constituyen una ubicua escritura pan-nacional, y lo mismo pueden ser usados como cubiertos (por la ex-monarquía neo-aburguesada), que como objeto galante presexual (entre las juventudes de vanguardia), que como arma muy artera (por lo general, femenina), que como insignia partidista y/o burocrática y/o militar (masculina, específicamente), que como juego didáctico preescolar (entre los 3 y 5 años, según el Ministerio de la Preeducación Popular), que como sistema portátil de adivinación (en realidad, según las reglas de su lectura, serían dos sistemas de augurio en simultáneo: las llamadas líneas de autoayuda o xiao-tungs).
Así, más que una escritura de azar o de ocasión, originalmente los palitos chinos o hoang-she-kiang son como un mensaje directo al ciudadano (sea perito o no) de parte del mismísimo Emperador (Kai-Fú). O, en su defecto, de parte del mismísimo Estado (Fú-Kai), en tanto pálido paliativo ante la carencia contemporánea de imperios. Al respecto, el sistema ha funcionado como los ladrillos de una muralla micro que nadie verá nunca desde el espacio exterior (aún siendo muy física y ubicua), pues se trata de un efecto lingüístico donde cada varilla es a la vez carácter y cárcel. En gramática, a esta paradoja se le llama trans-semiosis o tian-am. En política, es sencillamente gobernabilidad o kong.
Así, los palitos chinos o hoang-she-kiang son la génesis tanto de un vocabulario hiper-nacional, como de su incorruptible homogeneidad en el seno del pueblo y su liderato natural en cada contexto histórico. Nada de caos, como en un principio el extranjero o el ignorante podrían pensar. Al contrario, cada vez que los ciudadanos de la actual república (sean del interior o de algún barrio chino en el extranjero) usan los palitos para formar incluso un solo fonema o mao, ya están convocando, de hecho, siglos y milenios de una exquisitamente exhaustiva tradición pautada. Al leer, quien vibra entre sus cuerdas vocales no será nunca su propia voz, sino cierto aire de pequeña familia o de gran nación. Resuenan, a través de sus gargantas, las notas corales de una traqueotomía cuya melodía fue diseñada para que cualquier chinito del universo la consiga entonar. Y esa cosmovisión gloriosa está en el eje mismo de lo que los antropólogos llaman ahora la chinanidad.
Por Orlando Luis Pardo Lazo
Los palitos chinos o hoang-she-kiang parecen un caos, pero no: son como una gran familia o una pequeña nación. Para los peritos (sean naturales de China o de un barrio chino en el exterior), en cada pieza se encarna un nombre, una jerarquía, un estilo de uso, un tono, y hasta ciertas simbólicas maneras de función y representación. Es fácil: sería como un teatro doble de operaciones noh-noh.
Así, los palitos chinos o hoang-she-kiang constituyen una ubicua escritura pan-nacional, y lo mismo pueden ser usados como cubiertos (por la ex-monarquía neo-aburguesada), que como objeto galante presexual (entre las juventudes de vanguardia), que como arma muy artera (por lo general, femenina), que como insignia partidista y/o burocrática y/o militar (masculina, específicamente), que como juego didáctico preescolar (entre los 3 y 5 años, según el Ministerio de la Preeducación Popular), que como sistema portátil de adivinación (en realidad, según las reglas de su lectura, serían dos sistemas de augurio en simultáneo: las llamadas líneas de autoayuda o xiao-tungs).
Así, más que una escritura de azar o de ocasión, originalmente los palitos chinos o hoang-she-kiang son como un mensaje directo al ciudadano (sea perito o no) de parte del mismísimo Emperador (Kai-Fú). O, en su defecto, de parte del mismísimo Estado (Fú-Kai), en tanto pálido paliativo ante la carencia contemporánea de imperios. Al respecto, el sistema ha funcionado como los ladrillos de una muralla micro que nadie verá nunca desde el espacio exterior (aún siendo muy física y ubicua), pues se trata de un efecto lingüístico donde cada varilla es a la vez carácter y cárcel. En gramática, a esta paradoja se le llama trans-semiosis o tian-am. En política, es sencillamente gobernabilidad o kong.
Así, los palitos chinos o hoang-she-kiang son la génesis tanto de un vocabulario hiper-nacional, como de su incorruptible homogeneidad en el seno del pueblo y su liderato natural en cada contexto histórico. Nada de caos, como en un principio el extranjero o el ignorante podrían pensar. Al contrario, cada vez que los ciudadanos de la actual república (sean del interior o de algún barrio chino en el extranjero) usan los palitos para formar incluso un solo fonema o mao, ya están convocando, de hecho, siglos y milenios de una exquisitamente exhaustiva tradición pautada. Al leer, quien vibra entre sus cuerdas vocales no será nunca su propia voz, sino cierto aire de pequeña familia o de gran nación. Resuenan, a través de sus gargantas, las notas corales de una traqueotomía cuya melodía fue diseñada para que cualquier chinito del universo la consiga entonar. Y esa cosmovisión gloriosa está en el eje mismo de lo que los antropólogos llaman ahora la chinanidad.
Por Orlando Luis Pardo Lazo
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Poemas de la sangre cotidiana
Félix, como el gato, sube al tejado y maúlla poemas a la luna del ciberespacio. Su propia Guerra, la del apellido, no aboga por la paz(post)(guerra)fría de los sepulcros, sino contra esas muertes del silencio y la desidia y otras indecencias y disidencias. Paraperiodista en verso, Félix teclea con la ilusión y el estómago, la imaginación y el gota a gota de la transfusión diaria. Infeliz Félix con que la poesía hoy no tenga mundo y medio que la lea ni mercader del espacio real que la publique, se arrima a los vientos del copyleft, el soft free y el spam de email que no hay poder o Dios alguno que lo pare, para infiltrar, obstinado y paciente y cándido y lúcido, sus poemas libres en los Buzones de Todos los Países... y Uníos. Aquí les van algunos de esos versos de la sangre cotidiana que él ofrece por Internet. Si quisiera hacerle comentarlos o incluirse en su lista electrónica, contáctelo en: guerra@enet.cu
SE APEA EL REY DE LAS cos--
TUMBRES
Ayer no había otros blasones que lámparas encendidas. Hoy solo banderas
a media luz. Cegadora ferocidad de tigre se apaga y merodea bebiendo lagunas interiores. Empedernidos hábitos soltaban estambres o despellejaban barrotes con astenia felina. La repetición es bestia que acepta caricias en la panza.
Código de Temores y Valentías personales, anotados en una hojita de libreta.
Manos de antes. Las que fueron triviales e infantiles. Conspiran hoy contra
las actuales. Turbión arrastra pájaros. ¿Odiar vértigos del río y luego despreciar también la fragilidad del ave?
Hipercrítica navegable enferma la sed.
Otro asunto: llevo repugnantes espías debajo de los párpados.
Me separo un litro
de mi sangre: lo ideal sería alejarse
un tornado o una manga
que no fuera de mi propia camisa.
De la cabalgadura
se apea el rey de las COS--
tumbres: y genuflexos hábitos vienen
a tomarle el caballo por las riendas.
Otro asunto: aborrecer
atisbar sobre hombro ajeno o el mismo hombro personal.
No existe reencuentro creativo, si no
es bajo claridad caníbal devorando ojos o dejándose morder
por insaciables melodías.
Esquivar tu sombra. Poco mimetismo.
Poco de ti mismo. Eludir oxidaciones. Consignas al masticar arcaicas o recientes aposturas o aperturas.
No resultaría arduo repensar a menudo: es fácil a veces lo difícil. Mundo repensado es HOY, CON MAYUSCULAS: sin dudas. Y último día EMPECINADO, ayer desperdiciado: es EXflor de pocos pétalos. Diarismos porfiados nublan el ojo cotidiano. Nada resultaría al cabo tan difícil, si repensar fuera fÁCIL y te facilitaran pensar.
Entretanto, encuentro con lo menos manido
de nosotros. Llevar balón diestro y
con la siniestra eludir cuanto portero INDIQUE bonanza de atajos o dóciles rodeos.
Tal vez
alguna vez sea menor el riesgo de contemplar
al descuido espigas anochecidas, tararear olvidos, así como lánguido,
CARAMELO MOJADO en LA SALIVA,
y erecto, ARISTA DE AMIANTO ENFILADA A LOS ASTROS, y junto al rebaño, lamer greñas de la criatura
que desnudas.
Quito nube de mis ojos. Me descalzan
a golpes de quemarropa, pero vuelvo a hundir hombro en la lobreguez.
Me acogen o te acogen en la noche,
pero deshago y deshaces míméticos bufones, jocosas jurisPRUDENCIAS.
Salgo a estribar donde trinan sirenas y falsos candiles encendidos. Intentan o
te intentan taponar el pecho, retrocedo EN CALIDAD de ser yo o tú. Encarnizadamente desleales. Eres ni métrico ni escaso de rimas. Ni músico
sin aire ni caracol sin lobo. NI CARACOL SIN AIRE, NI LOBO SIN MUSICA NI AMOR, NI LOBO DE NADIE: LOBO DEL AIRE, LOBO DE NIEVE TRAS MIS PRoPIAS HUELLAS, LOBO ENAMORADO DE MAÑANA, LOBO MAÑANA PROPALANDO AMOR.
¿Soledad como válvula?
SOLE-
dad misma, es también, es lo que es, copia al carbón, es sepia, sacerdote feroz y zarpa, es sabor a palo quemado
en las células olfativas,
invierno devorando los hongos
de tu piel.
Telescopios en que paras para comer.
Migas al salto de una hormiga.
Boca del jarro que no traga.
Se resiste semanas pasadas y durante, días prudenciales y jornadas posteriores, pero. Pero no siempre.
A menos que.
Hay
días en que VERSO yo, con VOZ
DE TIGRE ENMUDECIDO, días en que tú ESTROFAS, con MANO ECUESTRE, los dedos silenciosos.
Días en que. Sin mirar atrás.
En que nosotros.
MARIA ESCRIBE LLANTOS
Mundo finaliza al amanecer, al cantar 3 gallos postreros. Trompetas anuncian,
al viento, cierre final de emisiones. TV pasa
documental, acapara espectadores terminales. Transmiten lágrimas en vivo,
arrepentimientos en directo. Se cuentan futuros huesos. Orca, pulpo y remolino intuyen demolición de aguas. Te amo, mi amor. Resuenan cordilleras: en el cuenco de lagunas y jarros
amanecidos, en almohadas matinales y
en el eco de las alcantarillas.
Autenticidad atraviesa mal relámpago. Algunos
se portaban incondicionales. Distráianse
en madrigales, insomnes cisnes, alondras atolondradas, nenúfares incomprobables,
fraudulentas levedades. Confiaban continuidad y supervivencia. Dicho así. Usaban metáfora
en deshilar margaritas o rutinas góticas.
Amparaban fruslerías y cleptómanas. Todo bien en tiempo ocioso. Despreocupado ojo lírico ajeno a otros territorios: ardían remansos, lumbres escarlatas o grises, férvidas llamaradas, levantiscos incendios, bermellones fuegos. La población redac-
ta: despedidas y adioses. Chau. María escribe llantos, borronea textos que resbalan por las mejillas. Estampillas de amor. Cariños
de estantería puestos al fin en los mensajes.
A borbotones, manantiales del alma. Humanidad se asoma a ver. Escasez de ventanas, anuncia
el informativo.
Urgencias correspondidas. Cartas por última vez, aunque no tendrían tiempo
de llegar. ¿No advertían exterminio de bosques, contaminación letal? Jamás las sacristías tan concurridas: resurrección de dioses, rezo
en cardúmenes. José ama a María, y frenético, desenfunda y enfunda calzoncillos.
Dedo de dios, horno de María:
salen a relumbrar. Precipitados, varios orgasmos al borde del jarro y
delante del reloj. Antes y después, junto al hielo polar, posición supina o en decúbito nervioso sobre el maldito gato. Y debajo
melodiosamente del canario. Convulsiones
de ternura, espasmos vehemenciales,
pero sin futuro real. María pregunta por qué
el mundo, oh, no finiquitaba más a menudo. Optimismos del quehacer, aunque escepticismos de la razón. Cesarán inviernos, caramba, y carámbanos, abortará primavera y consiguientes florituras, escasearán veranos y playas, abolición de Otoño, y caerán no hojas sino árboles, y no árboles sino bosques,
prójimos nunca bien amados. Amasijo de esta-
ciones. Vómito a nivel del Sistema. Hojarasca final de los estanques. ¿No advertían cómo magnetizaba el veneno global, abría taladros al techo, y apenan
adelfas y mariposas
en el jardín? ¿Cómo se televisa, telefonea,
compra o venden plazos, ofrecen créditos, exportan: atiborros de carbonos en el suspiro? Ojo no ve y no será ojo ni aunque tú lo veas. Verás quedar sin ojos.
Mañana, elecciones presidenciales en los continentes. ¿No se advertía claudicar, torcedura mental, danzas a manos
desangradas, atascadas entre caries y ausencias de murciélagos? ¿Frecuentando ubres altas, como uvas crudas en vides de estío? ¿Se notaba o no? Trajines de buitre en desiertos ociosos. Guerra desgarradora, siempre con vencidos y nunca vencedores. Orgías extralaborales, carroña a domicilio. Allá y acá, las urnas abrirán a las 9 PM, segundo luego del Juicio
Final. Candidatos reclaman votos. Magnavoces prometen mundo, probables existencias: más prósperas. Otro reparto, casi seguro,
por posible, con balcón a
las estrellas. Prometen bosques emplumados,
otoños reciclados, resfríos en verano.
Aumentos de cirros y nubes,
disparates de primaveras atascadas en los árboles. Cornucopias hojas flores
polen, reanimaciones fósiles. Agua a granel,
limpia de impurezas y purezas. Longevidad,
borrón y cuenta nueva de arrugas,
eternidades sin hacinamientos. Paraíso ciento
por ciento, cielo en muchedumbre, sin distinción: pobre o talentoso, propiedad cooperativa o social. Cualquier ala o casta, escama o tendencia religiosa. Filosofías en catauros, apenas mutilaciones y dogmas. Altavoces
consignan ultimátum como razón para preferir: profieran candidatos. Himnos y consignas.
Duda María. Eco previo: urgéntese
en votar, Ultimo Aviso, última hora de mañana. Postrer mañana de estos días.
cARTEles EN LAS paREDES
En tanto en cuanto mantiene vigencia en textos, por una sublime falta de poesía en el mundo. Por la misma razón, la levedad incomprobada de muchos traSIEGOS encuentran sitio en tantos marchitos trigales y afligidos poemas. Musas DIFUSAS traen algunas imágenes-palabras sopladas muy poquito a poco por un malestar de vejiga.
MIEL AYUDO A NARIZ A CONVALIDAR ASIGNATURA DE LOS OLORES. ¿Qué BENEFICIO para las abejas?
NADIE SE BAÑA DOS VECES EN EL MISMO RIO.
¿TAMPOCO EN EL mismo OCÉANO, NO OBSTANTE LA INMENSIDAD DEL CHURRE Y DEL BAÑO?
Los foráneos, vea, en particular turistas, antes de ser dioses fueron diablos CUYO CONTACTO CORPORAL RESBLANDECIA.
ESPACIO COSMICO ES MAS MATERIA OSCURA O CUÁNTICA QUE MATERIA DE TELESCOPIO. Y HUMANIDAD ES ESPACIOS VISIBLES, PERO MUCHOS MáS INVISIBLES o INTIMOS o IMAGINARIOS.
Ateismo científico: ¿DEMOSTRAR QUE LO QUE NO EXISTE NO EXISTE O QUE LO QUE EXISTE NO EXISTE? Raras aves sobre la tierra, extrañas tierras bajo las aves.
Flauta no pasa de moda: ¿por tradición o al contener gérmenes de afinada eternidad?
Vuelo: sueño inicial del ave. ¿Ahora nos vemos impelidos a elegir entre aeródromos y nidos, entre avión y alas del pájaro?
AGUARDAR PARAÍSOS CREA INFIERNOS.
Inquisición continúa encendiendo HOGUERAS. SIGLO XXI: MUJER,
A NOMBRE DE DIOS, NO APTA PARA SACERDOTE. ¿Argumento?: CARECE DE PLENITUD ECLESIASTICA.
Si alguien conoce un ángel, pregúntele por qué.
Si el tiempo fuera total y definitivamente curvo, podría hacerse la pregunta también a la Virgen María, a la consagrada Madre Teresa de Calcuta o a la marginal María Magdalena.
También, con respecto a PLENITUD ECLESIASTICA, someteríamos
a interrogatorio al irritable Torquemada, al alocado Lutero o a un Papa cualquiera con ganar de charlar.
Alusión a nubes es ilusión de tocar cielo: sin embargo, se mantienen las distancias.
LA TERNURA DOGMATICA SOLO ME DEJA VER BUENOS A LOS MIOS.
Hombre y mujer cotidianos sueñan con despertar mañana y prefieren al amanecer un geranio o un aniversario. Pero en general, no en particular, un general en su sano juicio prefiere cañones y un buen plan de desembarco.
ENVIE ESTE TEXTO A DIEZ PERSONAS EN LOS PROXIMOS DIEZ siglos: ALIMENTE LA SUPERSTICIÓN DIGITAL.
La masa que no incluye a orador y dirigentes, es una masa en realidad discriminada y multitudinariamente acéfala, con las cabezas almacenadas debajo de las tribunas. MASA QUE ESCUCHA CON LA NARIZ Y
TOSE CON LAS OREJAS.
La masa, como el jabón, suele ser usada muchas veces, pero al final, CON DESGASTEs de parte y parte (orador y masa) y MISIONES INCUMPLIDAS, las POMPAS DE ILUSIONES PUEDEN CONVERTIRSE EN POMPAS FUNEBRES.
Masa menos masa. Masa de individuos la multitud.
Información ilustra a la masa. Educación despierta la masa, Y la diluyen. Deshielo masivo al SOCIALISMO. SE convierte en opinión, en reflexión Y ANÁLISIS críticOS. La REFLEXION-MASA ES UNA RECIENTE UTOPIA fundada por el INDIVIDUO.
Antiguas masas. Masas medievales. Masas decimonónicas. Masas del siglo XX. TODO HISTORIA ANTIGUA.
Masa culta Y POLITIZADA, SIGLO XXI, adicta a COOPERATIVA DE IDEAS, CONCENSO DE CRITERIOS, agrupación de proyectos, FUNDACION DE CAMBIOS Y DE EPOCA, rechaza la incondicionalidad. Porque:
A: PARTICIPO: AH, SI QUIERO.
B: ME REDUCEN A la TELE,,,,,,,, CAMBIO
DE CANAL.
C: ME ABRUMAN DE CANALES,,,,,,, Y ME DEDICO A LEER LAS
3 FUENTES Y PARTES INTEGRANTES.
D: No participo, solo VEO y ESCUCHO, PERO catequizanSINpa
rar: DOY ALAS A MIS INCRÉDULIDADES. Me aferro Diderot y
Marx y DUDo DE TODO.
E: MACHACAN CON RETORICAS IGUALES, DIA TRAS DIA, A LA
MASA TELEVIDENTE, ENTONCES INVENTO MI RETORICA
HOY Y OTRA RETORICA MAÑANA.
F: ah, pero. BUENO. ESO ES OTRA COSA. Pero, cuando fu
nciona, PALPO que COMUNIDAD SI PARECE CONDUCIR AL CO
MUNISMO.
COMUNIDAD, de ideas, canciones, propiedad, proyectos, protagonismos, VERSOS diversos y diversidad de PODERES, opiniones múltiples, DISCREPAnCIAS, dESCENTrALIZACION DE DECISIONES, educación irrestricta, DEMOCRACIA INVIOLABLE PARA OPINAR, MEDITAR Y DECIDIR, lideres más orejas que boca, masA más boca que orejas, SI ES UN CAMINO INQUEBRANTABLE, IRREVOCABLE, IRREVERSIBLE, IRRESISTIBLE y definitivamente REPETIBLE , imitable, PAUSIBLE, conveniente, CONVINCENTE,
QUE ofrece DEFINITIVAMENTE MUCHA TELA diáfana Y VENTUROSA POR DONDE CORTAR.
La masa, al deshacerse y regresar DE LAS PLAZAS por rumorosos afluentes, se TRASMUTA, ah maravilla, en EL individuo. Luego en madre y padre, hermano, hijo o nieto. EN BIOGRAFIA y EXPEDIENTE LABORAL. En SUJETO QUE DUDA O CREE, duda lo que cree y cree lo que dudaba. También que VIVE o NO EN EL MEJOR MUNDO POSIBLE. Y, llegando a casa, criatura sofocada que reclama UN BUEN VASO DE AGUA Y, por supuesto, CAFÉ, a la familia.
Un Segundo después, improbable encontrar vestigioS de masa. Ni en ómnibus o avenidas, ni delante de los noticieros ni durmiendo su sueño
o desvelo de esa noche.
DESNUDEZ PARCIAL O TOTAL: recurso inesquivable para HACER irreversibles sueños soñados o por soñar . ¿Por qué? EL DEBATE CRITICO, hacia abajo y hacia arriba, a babor y estribor, A DERECHA E IZQUIERDA, demanda CAMISAs QUITADAs, un punto menos de lo que exigen sexo y amor. PERO NO ESTA SEMANA QUE PASO, SINO SIEMPRE, COMO ESTATUTO DE LA CONSTITUCION, PERMANTE
E INVIOLABLE.
SUMISION, INCONDICIONALIDAD, FANATISMO E INTOLERANCIA, ADEMAS DE PUREZA Y PERFECCION, DEBEN SER BORRADOS
DE LAS EXIGENCIAS, TANTO EN DICCIONARIOS RELIGIOSOS, POLITICOS, IDEOLOGICOS, COMO FILOSOFICOS, ENCICLOPEDICOS, DOCENTES, ILUSTRADOS O ETICOS.
Necesita EL PLANETA no solo HOMBREs NUEVOs. También CONDUCTORES Y GUIAS NUEVOS, LÍDERES ESPIRITUALES y POLITICOS, ETICOS y ECONOMICOS, CULTURALES, RELIGIOSOS, CIENTIFICOS, etcétera, COMPLETA O SUFICIENTEMENTE nuevos. CON noble DESAPEGO del PODER. QUE alimenten su ego CON la ALEGRIA DE SER SIERVOS TRANSITORIOS, INCLAUDICABLES, INCORROMPIBLES Y HUMILDES DE SUS PARTIDARIOS y PUEBLOS.
¿Imposible pedir tanto? Imposible seguir adelante.
Poeta: LOS DOGMATICOS SIEMPRE NECESITARON SU FANTASMA PARA SOÑARLO DECAPITADO.
POETA HABLA POCO DEL FUTURO. TAMPOCO EL POLITICO HABLA MUCHO DE LA ROSA
Neoliberal SUENA ESO DE Sálvese quien pueda.
UTOPÍA Y VERSO, O NOS SALVAMOS JUNTOS O NOS HUNDIMOS LOS TRES.
Supersticiones DIGITALes DESPLAZAn VIEJAS SUPERSTICIONES
E INSTAURAN INVENTARIO DE SUPERSTICIONES pOSTMODERNAS GLOBALIZADAS.
DONDE HAY INCENDIO VENGO A AYUDAR CON MÁS FUEGO.
Soy prófugo de cárceles escritas.
ESTADISTAS DE TODOS LOS PAISES: HACED MENOS ANCHO Y LARGOS y LASTIMOSOS VUESTROS PODERES TEMPORALES Y HACED más FELICES A LOS MORTALES.
ALGÚN DIA sorprenderemos a políticos en fila: SOIS UN DOMINÓ QUE GOBERNÓ CON excesivas DEFICIENCIAS y AUTORITARISMOS. Y empujaremos la primera ficha, PARA QUE LA NUEVA HUMANIDAD EMERJA Y REDACTE LA IRRESTRICTA Y COSMICA CONSTITUCIÓN POPULAR DEL DEVENIR.
Y DESDE YA habría que PERSUADIR A tales INTERLOCUTORES, eN DIALOGO DESCENTRALIZADO, QUE ningún territorio, país o recurso es de su propiedad, que ninguna ideología subsiste solo de sus meditaciones, que las conciencias no son ovejas a bastonear en LOS TERRITORIOS DE SUS SUEÑOS.
La cooperativa de ideas es la forma, entre las imaginables, de conducir la SUERTE SOCIAL por el mejor camino. El destino colectivo es la autopista ÓPTIMA, más difícilmente empedrada DE BUENAS INTENCIONES
QUE IMPRESIONANTE, GESTO INMORTAL, SI QUIENES dirigen, por cuenta y riesgo, voluntariamente O con voluntarismo calculado, DEJARAN A UN LADO las CHAQUETAS de GERENTES Y VISTIERAN la camisa MAS LIMPIA Y DESLUMBRANTE, con pasaporte hacia LA HISTORIA, DE ADMINISTRADORES del PODER SOCIAL
Temiendo y dudando, damos un paso hacia delante.
Escépticos y optimistas, nos negamos a DOS PASOS ATRÁS y
lo PRONUNCIAMOS hacia delante.
EN EL PEOR INSTANTE, UNA PODEROSA FATIGA ME SOSTIENE.
Lo que soñamos debió suceder. O debiera.
Poema y poesía no están en el mercado: INDICIO DE QUE ALGO TODAVÍA PERMANECE EN VUELO.
Por Félix Guerra
SE APEA EL REY DE LAS cos--
TUMBRES
Ayer no había otros blasones que lámparas encendidas. Hoy solo banderas
a media luz. Cegadora ferocidad de tigre se apaga y merodea bebiendo lagunas interiores. Empedernidos hábitos soltaban estambres o despellejaban barrotes con astenia felina. La repetición es bestia que acepta caricias en la panza.
Código de Temores y Valentías personales, anotados en una hojita de libreta.
Manos de antes. Las que fueron triviales e infantiles. Conspiran hoy contra
las actuales. Turbión arrastra pájaros. ¿Odiar vértigos del río y luego despreciar también la fragilidad del ave?
Hipercrítica navegable enferma la sed.
Otro asunto: llevo repugnantes espías debajo de los párpados.
Me separo un litro
de mi sangre: lo ideal sería alejarse
un tornado o una manga
que no fuera de mi propia camisa.
De la cabalgadura
se apea el rey de las COS--
tumbres: y genuflexos hábitos vienen
a tomarle el caballo por las riendas.
Otro asunto: aborrecer
atisbar sobre hombro ajeno o el mismo hombro personal.
No existe reencuentro creativo, si no
es bajo claridad caníbal devorando ojos o dejándose morder
por insaciables melodías.
Esquivar tu sombra. Poco mimetismo.
Poco de ti mismo. Eludir oxidaciones. Consignas al masticar arcaicas o recientes aposturas o aperturas.
No resultaría arduo repensar a menudo: es fácil a veces lo difícil. Mundo repensado es HOY, CON MAYUSCULAS: sin dudas. Y último día EMPECINADO, ayer desperdiciado: es EXflor de pocos pétalos. Diarismos porfiados nublan el ojo cotidiano. Nada resultaría al cabo tan difícil, si repensar fuera fÁCIL y te facilitaran pensar.
Entretanto, encuentro con lo menos manido
de nosotros. Llevar balón diestro y
con la siniestra eludir cuanto portero INDIQUE bonanza de atajos o dóciles rodeos.
Tal vez
alguna vez sea menor el riesgo de contemplar
al descuido espigas anochecidas, tararear olvidos, así como lánguido,
CARAMELO MOJADO en LA SALIVA,
y erecto, ARISTA DE AMIANTO ENFILADA A LOS ASTROS, y junto al rebaño, lamer greñas de la criatura
que desnudas.
Quito nube de mis ojos. Me descalzan
a golpes de quemarropa, pero vuelvo a hundir hombro en la lobreguez.
Me acogen o te acogen en la noche,
pero deshago y deshaces míméticos bufones, jocosas jurisPRUDENCIAS.
Salgo a estribar donde trinan sirenas y falsos candiles encendidos. Intentan o
te intentan taponar el pecho, retrocedo EN CALIDAD de ser yo o tú. Encarnizadamente desleales. Eres ni métrico ni escaso de rimas. Ni músico
sin aire ni caracol sin lobo. NI CARACOL SIN AIRE, NI LOBO SIN MUSICA NI AMOR, NI LOBO DE NADIE: LOBO DEL AIRE, LOBO DE NIEVE TRAS MIS PRoPIAS HUELLAS, LOBO ENAMORADO DE MAÑANA, LOBO MAÑANA PROPALANDO AMOR.
¿Soledad como válvula?
SOLE-
dad misma, es también, es lo que es, copia al carbón, es sepia, sacerdote feroz y zarpa, es sabor a palo quemado
en las células olfativas,
invierno devorando los hongos
de tu piel.
Telescopios en que paras para comer.
Migas al salto de una hormiga.
Boca del jarro que no traga.
Se resiste semanas pasadas y durante, días prudenciales y jornadas posteriores, pero. Pero no siempre.
A menos que.
Hay
días en que VERSO yo, con VOZ
DE TIGRE ENMUDECIDO, días en que tú ESTROFAS, con MANO ECUESTRE, los dedos silenciosos.
Días en que. Sin mirar atrás.
En que nosotros.
MARIA ESCRIBE LLANTOS
Mundo finaliza al amanecer, al cantar 3 gallos postreros. Trompetas anuncian,
al viento, cierre final de emisiones. TV pasa
documental, acapara espectadores terminales. Transmiten lágrimas en vivo,
arrepentimientos en directo. Se cuentan futuros huesos. Orca, pulpo y remolino intuyen demolición de aguas. Te amo, mi amor. Resuenan cordilleras: en el cuenco de lagunas y jarros
amanecidos, en almohadas matinales y
en el eco de las alcantarillas.
Autenticidad atraviesa mal relámpago. Algunos
se portaban incondicionales. Distráianse
en madrigales, insomnes cisnes, alondras atolondradas, nenúfares incomprobables,
fraudulentas levedades. Confiaban continuidad y supervivencia. Dicho así. Usaban metáfora
en deshilar margaritas o rutinas góticas.
Amparaban fruslerías y cleptómanas. Todo bien en tiempo ocioso. Despreocupado ojo lírico ajeno a otros territorios: ardían remansos, lumbres escarlatas o grises, férvidas llamaradas, levantiscos incendios, bermellones fuegos. La población redac-
ta: despedidas y adioses. Chau. María escribe llantos, borronea textos que resbalan por las mejillas. Estampillas de amor. Cariños
de estantería puestos al fin en los mensajes.
A borbotones, manantiales del alma. Humanidad se asoma a ver. Escasez de ventanas, anuncia
el informativo.
Urgencias correspondidas. Cartas por última vez, aunque no tendrían tiempo
de llegar. ¿No advertían exterminio de bosques, contaminación letal? Jamás las sacristías tan concurridas: resurrección de dioses, rezo
en cardúmenes. José ama a María, y frenético, desenfunda y enfunda calzoncillos.
Dedo de dios, horno de María:
salen a relumbrar. Precipitados, varios orgasmos al borde del jarro y
delante del reloj. Antes y después, junto al hielo polar, posición supina o en decúbito nervioso sobre el maldito gato. Y debajo
melodiosamente del canario. Convulsiones
de ternura, espasmos vehemenciales,
pero sin futuro real. María pregunta por qué
el mundo, oh, no finiquitaba más a menudo. Optimismos del quehacer, aunque escepticismos de la razón. Cesarán inviernos, caramba, y carámbanos, abortará primavera y consiguientes florituras, escasearán veranos y playas, abolición de Otoño, y caerán no hojas sino árboles, y no árboles sino bosques,
prójimos nunca bien amados. Amasijo de esta-
ciones. Vómito a nivel del Sistema. Hojarasca final de los estanques. ¿No advertían cómo magnetizaba el veneno global, abría taladros al techo, y apenan
adelfas y mariposas
en el jardín? ¿Cómo se televisa, telefonea,
compra o venden plazos, ofrecen créditos, exportan: atiborros de carbonos en el suspiro? Ojo no ve y no será ojo ni aunque tú lo veas. Verás quedar sin ojos.
Mañana, elecciones presidenciales en los continentes. ¿No se advertía claudicar, torcedura mental, danzas a manos
desangradas, atascadas entre caries y ausencias de murciélagos? ¿Frecuentando ubres altas, como uvas crudas en vides de estío? ¿Se notaba o no? Trajines de buitre en desiertos ociosos. Guerra desgarradora, siempre con vencidos y nunca vencedores. Orgías extralaborales, carroña a domicilio. Allá y acá, las urnas abrirán a las 9 PM, segundo luego del Juicio
Final. Candidatos reclaman votos. Magnavoces prometen mundo, probables existencias: más prósperas. Otro reparto, casi seguro,
por posible, con balcón a
las estrellas. Prometen bosques emplumados,
otoños reciclados, resfríos en verano.
Aumentos de cirros y nubes,
disparates de primaveras atascadas en los árboles. Cornucopias hojas flores
polen, reanimaciones fósiles. Agua a granel,
limpia de impurezas y purezas. Longevidad,
borrón y cuenta nueva de arrugas,
eternidades sin hacinamientos. Paraíso ciento
por ciento, cielo en muchedumbre, sin distinción: pobre o talentoso, propiedad cooperativa o social. Cualquier ala o casta, escama o tendencia religiosa. Filosofías en catauros, apenas mutilaciones y dogmas. Altavoces
consignan ultimátum como razón para preferir: profieran candidatos. Himnos y consignas.
Duda María. Eco previo: urgéntese
en votar, Ultimo Aviso, última hora de mañana. Postrer mañana de estos días.
cARTEles EN LAS paREDES
En tanto en cuanto mantiene vigencia en textos, por una sublime falta de poesía en el mundo. Por la misma razón, la levedad incomprobada de muchos traSIEGOS encuentran sitio en tantos marchitos trigales y afligidos poemas. Musas DIFUSAS traen algunas imágenes-palabras sopladas muy poquito a poco por un malestar de vejiga.
MIEL AYUDO A NARIZ A CONVALIDAR ASIGNATURA DE LOS OLORES. ¿Qué BENEFICIO para las abejas?
NADIE SE BAÑA DOS VECES EN EL MISMO RIO.
¿TAMPOCO EN EL mismo OCÉANO, NO OBSTANTE LA INMENSIDAD DEL CHURRE Y DEL BAÑO?
Los foráneos, vea, en particular turistas, antes de ser dioses fueron diablos CUYO CONTACTO CORPORAL RESBLANDECIA.
ESPACIO COSMICO ES MAS MATERIA OSCURA O CUÁNTICA QUE MATERIA DE TELESCOPIO. Y HUMANIDAD ES ESPACIOS VISIBLES, PERO MUCHOS MáS INVISIBLES o INTIMOS o IMAGINARIOS.
Ateismo científico: ¿DEMOSTRAR QUE LO QUE NO EXISTE NO EXISTE O QUE LO QUE EXISTE NO EXISTE? Raras aves sobre la tierra, extrañas tierras bajo las aves.
Flauta no pasa de moda: ¿por tradición o al contener gérmenes de afinada eternidad?
Vuelo: sueño inicial del ave. ¿Ahora nos vemos impelidos a elegir entre aeródromos y nidos, entre avión y alas del pájaro?
AGUARDAR PARAÍSOS CREA INFIERNOS.
Inquisición continúa encendiendo HOGUERAS. SIGLO XXI: MUJER,
A NOMBRE DE DIOS, NO APTA PARA SACERDOTE. ¿Argumento?: CARECE DE PLENITUD ECLESIASTICA.
Si alguien conoce un ángel, pregúntele por qué.
Si el tiempo fuera total y definitivamente curvo, podría hacerse la pregunta también a la Virgen María, a la consagrada Madre Teresa de Calcuta o a la marginal María Magdalena.
También, con respecto a PLENITUD ECLESIASTICA, someteríamos
a interrogatorio al irritable Torquemada, al alocado Lutero o a un Papa cualquiera con ganar de charlar.
Alusión a nubes es ilusión de tocar cielo: sin embargo, se mantienen las distancias.
LA TERNURA DOGMATICA SOLO ME DEJA VER BUENOS A LOS MIOS.
Hombre y mujer cotidianos sueñan con despertar mañana y prefieren al amanecer un geranio o un aniversario. Pero en general, no en particular, un general en su sano juicio prefiere cañones y un buen plan de desembarco.
ENVIE ESTE TEXTO A DIEZ PERSONAS EN LOS PROXIMOS DIEZ siglos: ALIMENTE LA SUPERSTICIÓN DIGITAL.
La masa que no incluye a orador y dirigentes, es una masa en realidad discriminada y multitudinariamente acéfala, con las cabezas almacenadas debajo de las tribunas. MASA QUE ESCUCHA CON LA NARIZ Y
TOSE CON LAS OREJAS.
La masa, como el jabón, suele ser usada muchas veces, pero al final, CON DESGASTEs de parte y parte (orador y masa) y MISIONES INCUMPLIDAS, las POMPAS DE ILUSIONES PUEDEN CONVERTIRSE EN POMPAS FUNEBRES.
Masa menos masa. Masa de individuos la multitud.
Información ilustra a la masa. Educación despierta la masa, Y la diluyen. Deshielo masivo al SOCIALISMO. SE convierte en opinión, en reflexión Y ANÁLISIS críticOS. La REFLEXION-MASA ES UNA RECIENTE UTOPIA fundada por el INDIVIDUO.
Antiguas masas. Masas medievales. Masas decimonónicas. Masas del siglo XX. TODO HISTORIA ANTIGUA.
Masa culta Y POLITIZADA, SIGLO XXI, adicta a COOPERATIVA DE IDEAS, CONCENSO DE CRITERIOS, agrupación de proyectos, FUNDACION DE CAMBIOS Y DE EPOCA, rechaza la incondicionalidad. Porque:
A: PARTICIPO: AH, SI QUIERO.
B: ME REDUCEN A la TELE,,,,,,,, CAMBIO
DE CANAL.
C: ME ABRUMAN DE CANALES,,,,,,, Y ME DEDICO A LEER LAS
3 FUENTES Y PARTES INTEGRANTES.
D: No participo, solo VEO y ESCUCHO, PERO catequizanSINpa
rar: DOY ALAS A MIS INCRÉDULIDADES. Me aferro Diderot y
Marx y DUDo DE TODO.
E: MACHACAN CON RETORICAS IGUALES, DIA TRAS DIA, A LA
MASA TELEVIDENTE, ENTONCES INVENTO MI RETORICA
HOY Y OTRA RETORICA MAÑANA.
F: ah, pero. BUENO. ESO ES OTRA COSA. Pero, cuando fu
nciona, PALPO que COMUNIDAD SI PARECE CONDUCIR AL CO
MUNISMO.
COMUNIDAD, de ideas, canciones, propiedad, proyectos, protagonismos, VERSOS diversos y diversidad de PODERES, opiniones múltiples, DISCREPAnCIAS, dESCENTrALIZACION DE DECISIONES, educación irrestricta, DEMOCRACIA INVIOLABLE PARA OPINAR, MEDITAR Y DECIDIR, lideres más orejas que boca, masA más boca que orejas, SI ES UN CAMINO INQUEBRANTABLE, IRREVOCABLE, IRREVERSIBLE, IRRESISTIBLE y definitivamente REPETIBLE , imitable, PAUSIBLE, conveniente, CONVINCENTE,
QUE ofrece DEFINITIVAMENTE MUCHA TELA diáfana Y VENTUROSA POR DONDE CORTAR.
La masa, al deshacerse y regresar DE LAS PLAZAS por rumorosos afluentes, se TRASMUTA, ah maravilla, en EL individuo. Luego en madre y padre, hermano, hijo o nieto. EN BIOGRAFIA y EXPEDIENTE LABORAL. En SUJETO QUE DUDA O CREE, duda lo que cree y cree lo que dudaba. También que VIVE o NO EN EL MEJOR MUNDO POSIBLE. Y, llegando a casa, criatura sofocada que reclama UN BUEN VASO DE AGUA Y, por supuesto, CAFÉ, a la familia.
Un Segundo después, improbable encontrar vestigioS de masa. Ni en ómnibus o avenidas, ni delante de los noticieros ni durmiendo su sueño
o desvelo de esa noche.
DESNUDEZ PARCIAL O TOTAL: recurso inesquivable para HACER irreversibles sueños soñados o por soñar . ¿Por qué? EL DEBATE CRITICO, hacia abajo y hacia arriba, a babor y estribor, A DERECHA E IZQUIERDA, demanda CAMISAs QUITADAs, un punto menos de lo que exigen sexo y amor. PERO NO ESTA SEMANA QUE PASO, SINO SIEMPRE, COMO ESTATUTO DE LA CONSTITUCION, PERMANTE
E INVIOLABLE.
SUMISION, INCONDICIONALIDAD, FANATISMO E INTOLERANCIA, ADEMAS DE PUREZA Y PERFECCION, DEBEN SER BORRADOS
DE LAS EXIGENCIAS, TANTO EN DICCIONARIOS RELIGIOSOS, POLITICOS, IDEOLOGICOS, COMO FILOSOFICOS, ENCICLOPEDICOS, DOCENTES, ILUSTRADOS O ETICOS.
Necesita EL PLANETA no solo HOMBREs NUEVOs. También CONDUCTORES Y GUIAS NUEVOS, LÍDERES ESPIRITUALES y POLITICOS, ETICOS y ECONOMICOS, CULTURALES, RELIGIOSOS, CIENTIFICOS, etcétera, COMPLETA O SUFICIENTEMENTE nuevos. CON noble DESAPEGO del PODER. QUE alimenten su ego CON la ALEGRIA DE SER SIERVOS TRANSITORIOS, INCLAUDICABLES, INCORROMPIBLES Y HUMILDES DE SUS PARTIDARIOS y PUEBLOS.
¿Imposible pedir tanto? Imposible seguir adelante.
Poeta: LOS DOGMATICOS SIEMPRE NECESITARON SU FANTASMA PARA SOÑARLO DECAPITADO.
POETA HABLA POCO DEL FUTURO. TAMPOCO EL POLITICO HABLA MUCHO DE LA ROSA
Neoliberal SUENA ESO DE Sálvese quien pueda.
UTOPÍA Y VERSO, O NOS SALVAMOS JUNTOS O NOS HUNDIMOS LOS TRES.
Supersticiones DIGITALes DESPLAZAn VIEJAS SUPERSTICIONES
E INSTAURAN INVENTARIO DE SUPERSTICIONES pOSTMODERNAS GLOBALIZADAS.
DONDE HAY INCENDIO VENGO A AYUDAR CON MÁS FUEGO.
Soy prófugo de cárceles escritas.
ESTADISTAS DE TODOS LOS PAISES: HACED MENOS ANCHO Y LARGOS y LASTIMOSOS VUESTROS PODERES TEMPORALES Y HACED más FELICES A LOS MORTALES.
ALGÚN DIA sorprenderemos a políticos en fila: SOIS UN DOMINÓ QUE GOBERNÓ CON excesivas DEFICIENCIAS y AUTORITARISMOS. Y empujaremos la primera ficha, PARA QUE LA NUEVA HUMANIDAD EMERJA Y REDACTE LA IRRESTRICTA Y COSMICA CONSTITUCIÓN POPULAR DEL DEVENIR.
Y DESDE YA habría que PERSUADIR A tales INTERLOCUTORES, eN DIALOGO DESCENTRALIZADO, QUE ningún territorio, país o recurso es de su propiedad, que ninguna ideología subsiste solo de sus meditaciones, que las conciencias no son ovejas a bastonear en LOS TERRITORIOS DE SUS SUEÑOS.
La cooperativa de ideas es la forma, entre las imaginables, de conducir la SUERTE SOCIAL por el mejor camino. El destino colectivo es la autopista ÓPTIMA, más difícilmente empedrada DE BUENAS INTENCIONES
QUE IMPRESIONANTE, GESTO INMORTAL, SI QUIENES dirigen, por cuenta y riesgo, voluntariamente O con voluntarismo calculado, DEJARAN A UN LADO las CHAQUETAS de GERENTES Y VISTIERAN la camisa MAS LIMPIA Y DESLUMBRANTE, con pasaporte hacia LA HISTORIA, DE ADMINISTRADORES del PODER SOCIAL
Temiendo y dudando, damos un paso hacia delante.
Escépticos y optimistas, nos negamos a DOS PASOS ATRÁS y
lo PRONUNCIAMOS hacia delante.
EN EL PEOR INSTANTE, UNA PODEROSA FATIGA ME SOSTIENE.
Lo que soñamos debió suceder. O debiera.
Poema y poesía no están en el mercado: INDICIO DE QUE ALGO TODAVÍA PERMANECE EN VUELO.
Por Félix Guerra
Meteorito en el corazón
En la esquina de San Rafael y Galiano cayó un meteorito el 16 de diciembre de 2007, cerca de las 10 de la mañana. La calle abarrotada de gente.
Una mulata vendía pan de molde en el portal del Variedades Galiano, antiguo Ten Cents. Las empleadas de Flogar terminaban de baldear la acera, y en el Rápido de enfrente los turistas bebían cerveza al aire libre, mientras sacaban fotos.
En el parque Fe del Valle, donde estuvo El Encanto, un grupo de borrachos, alegres y ruidosos, maltrataba un viejo bolero de Vicentico Valdés.
Nada fuera de lo común.
Entonces sobrevino la tragedia.
El aerolito detonó entre los seis y ocho kilómetros de altura, y la explosión fue detectada por todas las estaciones sísmicas del Caribe y La Florida. Incendió y derribó los edificios, rompió los cristales de todas las ventanas, y lanzó a la gente al suelo en doce kilómetros a la redonda.
Los periódicos del día siguiente no registraron el hecho y la televisión continúa sin revelar las imágenes. Un informante del gremio periodístico dice que fueron advertidos, porque “el manejo sensacionalista de las catástrofes y la manipulación del dolor de los afectados es una sucia característica de la prensa amarillista del capitalismo”.
Los primeros rumores callejeros sugerían un atentado terrorista, parecido al del 11 de septiembre. Pero esa tesis se desinfla de inmediato, si tomamos en cuenta las excelentes relaciones que el país mantiene con la comunidad islámica internacional.
Después se habló de una agresión imperialista, si bien el argumento resulta manido. Además de que pasa por alto la invulnerabilidad alcanzada en el plano militar por nuestro pueblo.
La siguiente versión se refería a un sabotaje, obra de un grupo de contrarrevolucionarios infiltrados por la playa de Cojímar y sorprendidos en un vetusto edificio de la calle Aguacate, en donde todavía funciona un bufete colectivo de abogados.
Sin embargo, los detalles definitivos nunca fueron publicados, y a varias semanas del siniestro apenas se filtran las informaciones: El cráter provocado por el impacto cubre desde Belascoaín hasta el Capitolio Nacional, y desde Almacenes Ultra hasta Malecón, con una profundidad cercana a los diez metros.
Fuentes cercanas al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente nos trasmitieron que “las investigaciones realizadas por especialistas permiten suponer que el asteroide golpeó la superficie con una velocidad entre quince y dieciocho metros por segundo, aunque se calcula que la roca comenzó a desintegrarse —perdiendo aceleración— a partir del momento en que irrumpió en la atmósfera terrestre, con lo cual cerca de la mitad de su masa debió fracturarse en pequeños pedazos antes de precipitarse a tierra, trayendo como consecuencia una apreciable disminución en la magnitud de los destrozos”.
Es que, a pesar de tratarse de un meteorito férrico, los analistas presumen que el mismo ya había sufrido grietas con anterioridad, resultado de sucesivas colisiones en el espacio.
Esto provocó que los pedazos debilitados comenzaran a desmembrarse; cayendo en forma de lluvia desde unos veinte kilómetros de altura e impactando con mucha menor velocidad sobre el terreno. Algunos de los fragmentos fueron a dar a municipio aledaños, como el que destruyó los paneles vítreos que rodean la fachada de las Galerías Paseo, en El Vedado.
Las víctimas fatales resultaron en su mayoría transeúntes, que colmaban a esa hora el céntrico boulevard de San Rafael. No obstante, varios oficiales del Ministerio del Interior —casi todos bomberos— perdieron también la vida en el intento de rescatar sobrevivientes entre los escombros.
A ciento dieciséis mil —la mitad en el momento mismo del impacto—, asciende la cifra oficial de fallecidos, según datos recogidos en el Ministerio de Salud Pública. A los que se suman más de dos decenas de miles de heridos y mutilados que permanecen en los hospitales.
Se estima que la elevada densidad poblacional del enclave centrohabanero, así como la afluencia constante de personas provenientes de las provincias hacia esta zona de la capital, incrementó considerablemente el número de afectados.
El patrimonio arquitectónico del municipio —ya muy deteriorado antes de la catástrofe—, ha sido destruido en un noventa por ciento, y las pérdidas sufridas por la economía local ascienden a varios cientos de millones de pesos, situándose el comercio y la gastronomía entre los renglones golpeados con mayor violencia.
El Estado Mayor de la Defensa Civil ha decretado ya la fase recuperativa para toda la capital y, a pesar de la envergadura de los daños, la moral de los damnificados se mantiene alta.
En próximos reportajes, informaremos sobre la naturaleza de los trabajos de recuperación y ofreceremos testimonios recogidos entre los sobrevivientes. Historias que agitan los corazones, denotando el heroísmo, la solidaridad y el profundo humanismo que distingue a nuestros compatriotas; capaces de sobreponerse a cualquier tragedia, a cualquier adversidad.
Por terrible que parezca.
Por Leopoldo Luis
Una mulata vendía pan de molde en el portal del Variedades Galiano, antiguo Ten Cents. Las empleadas de Flogar terminaban de baldear la acera, y en el Rápido de enfrente los turistas bebían cerveza al aire libre, mientras sacaban fotos.
En el parque Fe del Valle, donde estuvo El Encanto, un grupo de borrachos, alegres y ruidosos, maltrataba un viejo bolero de Vicentico Valdés.
Nada fuera de lo común.
Entonces sobrevino la tragedia.
El aerolito detonó entre los seis y ocho kilómetros de altura, y la explosión fue detectada por todas las estaciones sísmicas del Caribe y La Florida. Incendió y derribó los edificios, rompió los cristales de todas las ventanas, y lanzó a la gente al suelo en doce kilómetros a la redonda.
Los periódicos del día siguiente no registraron el hecho y la televisión continúa sin revelar las imágenes. Un informante del gremio periodístico dice que fueron advertidos, porque “el manejo sensacionalista de las catástrofes y la manipulación del dolor de los afectados es una sucia característica de la prensa amarillista del capitalismo”.
Los primeros rumores callejeros sugerían un atentado terrorista, parecido al del 11 de septiembre. Pero esa tesis se desinfla de inmediato, si tomamos en cuenta las excelentes relaciones que el país mantiene con la comunidad islámica internacional.
Después se habló de una agresión imperialista, si bien el argumento resulta manido. Además de que pasa por alto la invulnerabilidad alcanzada en el plano militar por nuestro pueblo.
La siguiente versión se refería a un sabotaje, obra de un grupo de contrarrevolucionarios infiltrados por la playa de Cojímar y sorprendidos en un vetusto edificio de la calle Aguacate, en donde todavía funciona un bufete colectivo de abogados.
Sin embargo, los detalles definitivos nunca fueron publicados, y a varias semanas del siniestro apenas se filtran las informaciones: El cráter provocado por el impacto cubre desde Belascoaín hasta el Capitolio Nacional, y desde Almacenes Ultra hasta Malecón, con una profundidad cercana a los diez metros.
Fuentes cercanas al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente nos trasmitieron que “las investigaciones realizadas por especialistas permiten suponer que el asteroide golpeó la superficie con una velocidad entre quince y dieciocho metros por segundo, aunque se calcula que la roca comenzó a desintegrarse —perdiendo aceleración— a partir del momento en que irrumpió en la atmósfera terrestre, con lo cual cerca de la mitad de su masa debió fracturarse en pequeños pedazos antes de precipitarse a tierra, trayendo como consecuencia una apreciable disminución en la magnitud de los destrozos”.
Es que, a pesar de tratarse de un meteorito férrico, los analistas presumen que el mismo ya había sufrido grietas con anterioridad, resultado de sucesivas colisiones en el espacio.
Esto provocó que los pedazos debilitados comenzaran a desmembrarse; cayendo en forma de lluvia desde unos veinte kilómetros de altura e impactando con mucha menor velocidad sobre el terreno. Algunos de los fragmentos fueron a dar a municipio aledaños, como el que destruyó los paneles vítreos que rodean la fachada de las Galerías Paseo, en El Vedado.
Las víctimas fatales resultaron en su mayoría transeúntes, que colmaban a esa hora el céntrico boulevard de San Rafael. No obstante, varios oficiales del Ministerio del Interior —casi todos bomberos— perdieron también la vida en el intento de rescatar sobrevivientes entre los escombros.
A ciento dieciséis mil —la mitad en el momento mismo del impacto—, asciende la cifra oficial de fallecidos, según datos recogidos en el Ministerio de Salud Pública. A los que se suman más de dos decenas de miles de heridos y mutilados que permanecen en los hospitales.
Se estima que la elevada densidad poblacional del enclave centrohabanero, así como la afluencia constante de personas provenientes de las provincias hacia esta zona de la capital, incrementó considerablemente el número de afectados.
El patrimonio arquitectónico del municipio —ya muy deteriorado antes de la catástrofe—, ha sido destruido en un noventa por ciento, y las pérdidas sufridas por la economía local ascienden a varios cientos de millones de pesos, situándose el comercio y la gastronomía entre los renglones golpeados con mayor violencia.
El Estado Mayor de la Defensa Civil ha decretado ya la fase recuperativa para toda la capital y, a pesar de la envergadura de los daños, la moral de los damnificados se mantiene alta.
En próximos reportajes, informaremos sobre la naturaleza de los trabajos de recuperación y ofreceremos testimonios recogidos entre los sobrevivientes. Historias que agitan los corazones, denotando el heroísmo, la solidaridad y el profundo humanismo que distingue a nuestros compatriotas; capaces de sobreponerse a cualquier tragedia, a cualquier adversidad.
Por terrible que parezca.
Por Leopoldo Luis
I am who I am
The 10 + 2 Commandments of the para-journalist
1. We have not invented yet a new form of lighting fire without matches. When we backslide into the Nihil novi sub sole it is not by empathy with the traditional postmodern exhaustion, but because time ago Ecclesiastes dixit and since then on with a lot of reason. Please note that if historians and archaeologists have just checked that indeed Troy burned under the Achaean torch, the Antiquity would have had in Homer, clairvoyant or blind, its first para-journalist. And Plato as his historical continuator, if he was who invented the entire Atlantis’ story or when he “reported” conscientiously the whereabouts, dialogues and death of Socrates, without using a laptop, recorder or notebook and a good ball pen.
2. There is not AC without mainstream. As Psychology itself, with its catalogue of subjective events, “scientific and objectively proven”, it has its Parapsychology: that bastard library of psych or paranormal detritus phenomena that those cultured give to the credulous and miracle-smugglers; Journalism can also has its Para, where all the events that nobody confirmed that happened would fit, or those that nobody guarantees that are happening, neither nobody will be at death’s door convinced that they will happen tomorrow.
3. There is any product to last a hundred years neither mark to endure it. “Para-journalism” is hardly a small label for not being out of fashion or for that crazy humans’ stubbornness of classifying everything. It could be also called “para-literary journalism”, “para-journalistic literature” or, we do not care if somebody fancies considering it “journalitefilth”, or just “filth”.
4. Not all unreal is uncertain neither all real is true: (this is) a basic slogan that para-journalistic union translates comically as “A lie is worth more than a thousand words” or “Thousand and one nights of absurd dream reveal the same as the World Press Photo Prize.” Para-journalism is Literature’s brother in its polytheistic cult for all which is merely “credible”, in opposition to the “de facto”, that unique God of journalistic religion.
5. There is not news without means to cultivate it and people to eat it. All that “it is” and “it is not”—vulgar, but not ontologically speaking—can be constituted into “news” or highlighted fact to lure common people. It is enough that a communication means infiltrates it in its Agenda for intrinsic or superior interests, “to manipulate”—“to guide” could be used as euphemism if the previous verb scandalizes you —the public. Para-journalism also has its own Agenda, as well as its own war.
6. You won't read here “what you were not told” by another communication means, para-journalists clarify, so that it is not reactivated the suspicion syndrome and the surveillance systems. The point is NOT to be assumed as “alternative information means” spread by the hidden Agenda or distorted by the reputed and/or by official means. It has been said before: ours is not merely journalism, (it is) the objective one, pure and though. We are sincere, but not like Orson Welles; if tomorrow we describe a Martian invasion to Havana, it is not for panicking and going out to swim in search of a promissory beach.
7. We neither want to make a remake or reload New Journalism. Neither to aspire to names as New Post-journalism or Post- brand-new journalism. How we para-journalists would like to count the histories of reality in a way so exquisite that they might look as just make-believe and taken as novelty! But, with the Yankees Wolfe, Capote, Mailer, Thompson & Co., and Latin Americans Walsh and Garcia Marquez, is enough; although we do not totally discard remitting, from time to time, to the literary make-up of real events and of true characters.
8. There is not good text without bad luck or at the beginning or what it is the same: there is no report without a good story to support it or sublime novel without a comprehensive investigation or life chronicle ahead. In short, Para-journalism intends formally to demolish the Iron Curtain between Literature and Journalism and liberate the genres trapped inside one and the other state monopoly. Apocryphal interviews are accepted, exemplary or disastrous portraits of writers, artists, workers and nonexistent politicians, reviews or essays on art works, books, concerts or movies that were never made, the detailed description to the reportorial style of fictitious events, the reader's letter that does not have Internet, old wives’ tales, the chronicles of the she-wolf, the newspaper of an illiterate, etc, etc & etc...
9. There are no happy endings outside Hollywood either cataclysm or elections turn out with which a news bulletin starts up: this it is the way that para-journalists have to explain that they are not interested in the appearance of those “apocalyptic” or “integrated.” Those para-journalists do not write to offer consolation or to be didactic; or to incite to the hardened mess or to condemn despairing. No condom or HIV.
10. You shall not fall in the double temptation: either shall you provoke yawns or shall you sell popcorn. Genius and lucidity, sarcasm and responsibility; not foolishness, it is not worth this way; we do not want to be labeled as “banal” or “frivolous.” Neither we would jump with joy if nicknamed “sensationalists”, but it would be worse if we are incapable of overcoming the pattern of the “pastoral bucolic journalism.” If the reader enjoys what we make, well, we get 7 points in the Mercalli scale (up to 12). Furthermore, if we achieve that he/she “feels” (be this to offend, question, deny, or tolerate, sympathize, or admire) and that he/she “thinks”—Oh, Logos, express yourself!—about their individuality and particular patio or on human essence and wide universe in general, then: great Earthquake and journey for unrestricted time and economic prices to Never Land or to Andromeda (for both: para-journalist and reader).
11. There are no limits or period at the end. Eternity, finally, starts today (para-journalist’s private utopia). There is not Abu Ghraib that contains the entire (un)reality. The only unreal thing is the bar: we are dictated in the ear by poet and journalist Urondo. It is not necessary to implant mousetraps inside each man's mind. And there are not enough cutting edges in Damocles’ sword to cut imagination and yearning. Revolution does not end with Neo’s death in Matrix III. Para-journalists without frontiers, let’s say: “there won't be Holocaust(s).” And don't stop saying this once and again: there won't be Holocaust(s), there won't be Holocaust(s), there won't be Holocaust(s), and there won't be Holocaust(s)...
12. Para-journalists are not as much blinded by the Lord’s authoritarianism and his envoy Moses as not to accept changes to their Charts of the Law. For such a reason, and in an expression of ample and legitimate democracy, besides inviting anyone to send their own texts that abide to the rules of the Club, they also promote the possibility to be suggested the addition or the subtraction of commandments and the introduction of sensible reformations to those existent.
By Rafael Grillo
1. We have not invented yet a new form of lighting fire without matches. When we backslide into the Nihil novi sub sole it is not by empathy with the traditional postmodern exhaustion, but because time ago Ecclesiastes dixit and since then on with a lot of reason. Please note that if historians and archaeologists have just checked that indeed Troy burned under the Achaean torch, the Antiquity would have had in Homer, clairvoyant or blind, its first para-journalist. And Plato as his historical continuator, if he was who invented the entire Atlantis’ story or when he “reported” conscientiously the whereabouts, dialogues and death of Socrates, without using a laptop, recorder or notebook and a good ball pen.
2. There is not AC without mainstream. As Psychology itself, with its catalogue of subjective events, “scientific and objectively proven”, it has its Parapsychology: that bastard library of psych or paranormal detritus phenomena that those cultured give to the credulous and miracle-smugglers; Journalism can also has its Para, where all the events that nobody confirmed that happened would fit, or those that nobody guarantees that are happening, neither nobody will be at death’s door convinced that they will happen tomorrow.
3. There is any product to last a hundred years neither mark to endure it. “Para-journalism” is hardly a small label for not being out of fashion or for that crazy humans’ stubbornness of classifying everything. It could be also called “para-literary journalism”, “para-journalistic literature” or, we do not care if somebody fancies considering it “journalitefilth”, or just “filth”.
4. Not all unreal is uncertain neither all real is true: (this is) a basic slogan that para-journalistic union translates comically as “A lie is worth more than a thousand words” or “Thousand and one nights of absurd dream reveal the same as the World Press Photo Prize.” Para-journalism is Literature’s brother in its polytheistic cult for all which is merely “credible”, in opposition to the “de facto”, that unique God of journalistic religion.
5. There is not news without means to cultivate it and people to eat it. All that “it is” and “it is not”—vulgar, but not ontologically speaking—can be constituted into “news” or highlighted fact to lure common people. It is enough that a communication means infiltrates it in its Agenda for intrinsic or superior interests, “to manipulate”—“to guide” could be used as euphemism if the previous verb scandalizes you —the public. Para-journalism also has its own Agenda, as well as its own war.
6. You won't read here “what you were not told” by another communication means, para-journalists clarify, so that it is not reactivated the suspicion syndrome and the surveillance systems. The point is NOT to be assumed as “alternative information means” spread by the hidden Agenda or distorted by the reputed and/or by official means. It has been said before: ours is not merely journalism, (it is) the objective one, pure and though. We are sincere, but not like Orson Welles; if tomorrow we describe a Martian invasion to Havana, it is not for panicking and going out to swim in search of a promissory beach.
7. We neither want to make a remake or reload New Journalism. Neither to aspire to names as New Post-journalism or Post- brand-new journalism. How we para-journalists would like to count the histories of reality in a way so exquisite that they might look as just make-believe and taken as novelty! But, with the Yankees Wolfe, Capote, Mailer, Thompson & Co., and Latin Americans Walsh and Garcia Marquez, is enough; although we do not totally discard remitting, from time to time, to the literary make-up of real events and of true characters.
8. There is not good text without bad luck or at the beginning or what it is the same: there is no report without a good story to support it or sublime novel without a comprehensive investigation or life chronicle ahead. In short, Para-journalism intends formally to demolish the Iron Curtain between Literature and Journalism and liberate the genres trapped inside one and the other state monopoly. Apocryphal interviews are accepted, exemplary or disastrous portraits of writers, artists, workers and nonexistent politicians, reviews or essays on art works, books, concerts or movies that were never made, the detailed description to the reportorial style of fictitious events, the reader's letter that does not have Internet, old wives’ tales, the chronicles of the she-wolf, the newspaper of an illiterate, etc, etc & etc...
9. There are no happy endings outside Hollywood either cataclysm or elections turn out with which a news bulletin starts up: this it is the way that para-journalists have to explain that they are not interested in the appearance of those “apocalyptic” or “integrated.” Those para-journalists do not write to offer consolation or to be didactic; or to incite to the hardened mess or to condemn despairing. No condom or HIV.
10. You shall not fall in the double temptation: either shall you provoke yawns or shall you sell popcorn. Genius and lucidity, sarcasm and responsibility; not foolishness, it is not worth this way; we do not want to be labeled as “banal” or “frivolous.” Neither we would jump with joy if nicknamed “sensationalists”, but it would be worse if we are incapable of overcoming the pattern of the “pastoral bucolic journalism.” If the reader enjoys what we make, well, we get 7 points in the Mercalli scale (up to 12). Furthermore, if we achieve that he/she “feels” (be this to offend, question, deny, or tolerate, sympathize, or admire) and that he/she “thinks”—Oh, Logos, express yourself!—about their individuality and particular patio or on human essence and wide universe in general, then: great Earthquake and journey for unrestricted time and economic prices to Never Land or to Andromeda (for both: para-journalist and reader).
11. There are no limits or period at the end. Eternity, finally, starts today (para-journalist’s private utopia). There is not Abu Ghraib that contains the entire (un)reality. The only unreal thing is the bar: we are dictated in the ear by poet and journalist Urondo. It is not necessary to implant mousetraps inside each man's mind. And there are not enough cutting edges in Damocles’ sword to cut imagination and yearning. Revolution does not end with Neo’s death in Matrix III. Para-journalists without frontiers, let’s say: “there won't be Holocaust(s).” And don't stop saying this once and again: there won't be Holocaust(s), there won't be Holocaust(s), there won't be Holocaust(s), and there won't be Holocaust(s)...
12. Para-journalists are not as much blinded by the Lord’s authoritarianism and his envoy Moses as not to accept changes to their Charts of the Law. For such a reason, and in an expression of ample and legitimate democracy, besides inviting anyone to send their own texts that abide to the rules of the Club, they also promote the possibility to be suggested the addition or the subtraction of commandments and the introduction of sensible reformations to those existent.
By Rafael Grillo
Aparecidos en La Habana
Por Rafael Grillo
A la postre se llegó a saber, por la fecha que imprimió en la instantánea la cámara digital del aficionado, que fue domingo cuando apareció el primero y que el primer aparecido era alguien en vida llamado Domingo. Quiso un azar enemigo de ignorancias, que fuera la nieta quinceañera de un investigador de la Academia de la Lengua el objetivo del lente y su novio adolescente quien oprimiera el obturador en la Plaza de San Francisco de Asís.
Del Monte, ataviado a la usanza del tempranero XIX, salía al fondo, como una aparición fugaz y desvaída. ¿Por qué Domingo precisamente? Las especulaciones entre los intelectuales terminaron disparando al primer plano la hasta entonces endeble leyenda del fraude de “Espejo de paciencia”.
Pero en esta aparición no se reparó al inicio y no sería, por tanto, la que fundara noticia oreja a oreja. Antes la bola empezó a conformarse con el supuesto de que, un domingo, entre las carpas de souvenirs emplazadas delante del Seminario de San Carlos y San Ambrosio, un presbítero de sonrisa condescendiente preguntó el precio de un Cristo tallado en madera y un artesano ilustrado lo reconoció como “el hombre que enseñó a pensar a los cubanos”. Que si al domingo siguiente, el mismísimo “Cantor del Niágara”, de porte agraciado y elegante, había solicitado un café en El Escorial de la Plaza Vieja.
Que a las seis de la mañana de un domingo, la celadora de la Casa Natal escuchó abrirse la cerradura y se precipitó a mirar, para darse de bruces con el jovencito reo de la foto en la Cantera de San Lázaro, atravesando la sala en puntas de pie, quien le hiciera con el índice el gesto de sellar los labios “Para que no se despierten don Mariano y mamá Leonor”.
Que un domingo a la vuelta del negocio, un asere de la calle Trocadero encontró a la abuela Inés con cara de habérsele bajado un muerto; y de eso casi se trataba, porque en el recorrido de los mandados la vieja recién operada por Milagro de sus cataratas, atisbó a través de la ventana de la Casa Museo de al lado y vio clarito clarito, leyendo en su poltrona de siempre, “al barrigón asmático y maricón que se partió allá por los 70s”.
Que un pedagogo de literatura en secundaria básica distinguió a Diego, el padre, entre los transeúntes de domingo por la Calzada de Jesús del Monte —¿dónde si no?. Y en un parquecito de la Habana Vieja, dedicado a honrar los Orígenes y clausurado al público como cada domingo, el guarda divisó a un longevo par, de carne y hueso según lo interpretara su falible percepción humana, pero idénticos a unas esculturas en metal que existen en el lugar. Los pies juntitos bajo el banco y apresadas las manitas envejecidas, como pareja de noviecillos eternos. Él la fusilaba a versos, ella se dejaba asesinar el corazón, sin chistar.
El rumor terminó de extender las alas, aunque propagándose todavía con más atención entre las filas de “los culturosos”, cuando un anciano, ex locutor de Radio Progreso, descubrió en la madrugada del domingo al Cervantes cubano de los Tres tristes tigres saliendo del Cabaret Las Vegas; y varias horas después fue entrevisto su doble por un crítico de cine en el Boulevard, cuando el Caín asistido por el don mayor de los espíritus, atravesó sin dificultades la tapia que sella la entrada al desmantelado cine Rex.
Es de sobra conocido que ninguno de estos hechos extraordinarios, o hasta trascendentales como valoran muchos que conozco, quedó asentado, sin embargo, en el domingo a domingo de los periódicos. No cupo el chisme sobrenatural, absorbidos como estuvieron en esos meses los medios nacionales por el thriller de las elecciones presidenciales en el Norte brutal.
Si bien, de pronto, a las redacciones empezó a telefonear la gente para averiguar qué coño era un bolocrema, un huelogrima, o un holograma (la pronunciación correcta sólo provino de un profesor de Física de la Vocacional). Tal curiosidad repentina se propagaba en relación directa con el asunto de las misteriosas apariciones, pues por esos días, uno escuchaba en la calle que un gerente de Corporación nombrado Domingo Valdés Tamayo, había sido notificado por sus ex colegas del Alto Mando de que sufríamos “una invasión de hologramas implantados por el enemigo”.
La respuesta, indirectamente, se le brindó a todo el pueblo mediante dos emisiones consecutivas del televisivo dominical Pasaje a lo desconocido. En la primera se exhibió un documental de Gran Bretaña, donde un grupo de investigadores londinenses concluía que las recientes manifestaciones en directo de Jack el Destripador eran simple consecuencia de un estado colectivo de histeria, alimentado por el último éxito macabro de Hollywood.
El material audiovisual de siete días después, consistió en la pedante disertación de un cibernético del Instituto de Massachusetts sobre los rayos láser y su uso para proyectar imágenes en tercera dimensión, las cuales podían alcanzar grados extremos de realismo si se poseía la tecnología de punta adecuada, exclusiva de los primermundistas.
Los fantasmas, al parecer, tienen sus oídos clausurados a la ciencia; y así continuaron, domingo tras domingo, saliendo de la nada para disolverse al poco rato en ella, tras alborotar por los cuatro puntos cardinales de La Habana. Arenas se materializó entre dos espléndidos ejemplares de piel oscura en la playa de El Mégano y les sobó, experimentado, las vergas prominentes. Heberto se llegó hasta la UNEAC, borracho y echando pestes en contra de Nicolás. Virgilio por las aceras del Vedado, cantó “La pájara pinta” con la mirada posada sobre los árboles. El Rojo, el Gallego y Jesús enseñaron la faz de los optimistas ingenuos mientras se paseaban enfrente del Capitolio, llevando debajo del brazo el ejemplar prístino de El Caimán Barbudo.
Durante un coloquio homenaje en el Hurón Azul, interrumpió a una conferencista el grito de “Caggrrrlos Enggrrríquez, fils de femme qui se defénde avec le cul; y pudo distinguirse al autor de El Siglo de las Luces gesticulando airado frente a una butaca, vacía para ojos que no fueran de espectro, cual si el pintor del Rapto de las Mulatas en persona, se hubiera colado entre el público escaso.
Yo no. Pero un par de amigos míos, sí registraron encuentros cercanos de tercer tipo con las luminarias del más allá. Raúl, narrador de la última hornada, desandaba la Quinta Avenida un domingo en que vio a Onelio avanzar en dirección opuesta hasta tenerlo enfrente suyo. Entonces le soltó a rajatabla: “¿Por qué, Maestro... por qué hoy?”. El interpelado puso cara de pavor, tal si la muerte tuviera plantada delante, y mudo asimismo se lo tragó el aire. “Como si prefiriera irse con su cuento a otra parte”, me resume su impresión Raúl.
Todavía más espectacular fue la experiencia de Leo García, decimista de Sagua la Grande, quien justo salía de la Estación Central, en un domingo como otros tantos para él, malencarado luego de una travesía de espanto, y fue abordado por un tipo maduro y de compuesta facha que le dio ánimos con un “Ríe, hombre, ríe... que de choteo estamos hechos los cubanos. Es lo nuestro el vicio, o la virtud, de mofarnos de la prueba más dura”; antes de perdérsele de vista, desvanecido entre la terca multitud que esperaba la ruta 264. Félix, un empleado de la Oficina del Historiador, afirma que ese no pudo haber sido otro que Mañach.
Los que recuerdan el Taller “Identidad e Historia Cultural de la Nación” no dejan de subrayar la intervención del Ministro de Cultura. En la que, deducen, este quiso poner punto final a la incertidumbre de sus acólitos con una críptica expresión que, solamente para despistados y dejada en el contexto literal de su discurso, atañía a la tradición literaria:
“Ellos regresan para perturbarnos —exclamó—. Ellos vienen para inquietarnos. Nos toca a los vivos convivir en armonía con la memoria... Y proyectarnos en el Tiempo y el Espacio —así dijo, como si los que estábamos ahí presentes fuéramos los verdaderos hologramas— hacia la posteridad.”
Después de aquella tarde de domingo en el palacio del Segundo Cabo, apenas se trasmitieron referencias de nuevos avistamientos. Los pocos lucían puro embuste, pura extroversión de los anhelos de escribas mediocres, ufanos de exhibirse como tocados por la varita de sus mágicos antecesores.
Ya todos estos acontecimientos, como se sabe, no muelen molinos. Pero faltaba aún que alguien escribiera sobre papel o pantalla de ordenador la crónica de esos domingos extraños en que Ellos formaron fila para hacernos la visita.
A la postre se llegó a saber, por la fecha que imprimió en la instantánea la cámara digital del aficionado, que fue domingo cuando apareció el primero y que el primer aparecido era alguien en vida llamado Domingo. Quiso un azar enemigo de ignorancias, que fuera la nieta quinceañera de un investigador de la Academia de la Lengua el objetivo del lente y su novio adolescente quien oprimiera el obturador en la Plaza de San Francisco de Asís.
Del Monte, ataviado a la usanza del tempranero XIX, salía al fondo, como una aparición fugaz y desvaída. ¿Por qué Domingo precisamente? Las especulaciones entre los intelectuales terminaron disparando al primer plano la hasta entonces endeble leyenda del fraude de “Espejo de paciencia”.
Pero en esta aparición no se reparó al inicio y no sería, por tanto, la que fundara noticia oreja a oreja. Antes la bola empezó a conformarse con el supuesto de que, un domingo, entre las carpas de souvenirs emplazadas delante del Seminario de San Carlos y San Ambrosio, un presbítero de sonrisa condescendiente preguntó el precio de un Cristo tallado en madera y un artesano ilustrado lo reconoció como “el hombre que enseñó a pensar a los cubanos”. Que si al domingo siguiente, el mismísimo “Cantor del Niágara”, de porte agraciado y elegante, había solicitado un café en El Escorial de la Plaza Vieja.
Que a las seis de la mañana de un domingo, la celadora de la Casa Natal escuchó abrirse la cerradura y se precipitó a mirar, para darse de bruces con el jovencito reo de la foto en la Cantera de San Lázaro, atravesando la sala en puntas de pie, quien le hiciera con el índice el gesto de sellar los labios “Para que no se despierten don Mariano y mamá Leonor”.
Que un domingo a la vuelta del negocio, un asere de la calle Trocadero encontró a la abuela Inés con cara de habérsele bajado un muerto; y de eso casi se trataba, porque en el recorrido de los mandados la vieja recién operada por Milagro de sus cataratas, atisbó a través de la ventana de la Casa Museo de al lado y vio clarito clarito, leyendo en su poltrona de siempre, “al barrigón asmático y maricón que se partió allá por los 70s”.
Que un pedagogo de literatura en secundaria básica distinguió a Diego, el padre, entre los transeúntes de domingo por la Calzada de Jesús del Monte —¿dónde si no?. Y en un parquecito de la Habana Vieja, dedicado a honrar los Orígenes y clausurado al público como cada domingo, el guarda divisó a un longevo par, de carne y hueso según lo interpretara su falible percepción humana, pero idénticos a unas esculturas en metal que existen en el lugar. Los pies juntitos bajo el banco y apresadas las manitas envejecidas, como pareja de noviecillos eternos. Él la fusilaba a versos, ella se dejaba asesinar el corazón, sin chistar.
El rumor terminó de extender las alas, aunque propagándose todavía con más atención entre las filas de “los culturosos”, cuando un anciano, ex locutor de Radio Progreso, descubrió en la madrugada del domingo al Cervantes cubano de los Tres tristes tigres saliendo del Cabaret Las Vegas; y varias horas después fue entrevisto su doble por un crítico de cine en el Boulevard, cuando el Caín asistido por el don mayor de los espíritus, atravesó sin dificultades la tapia que sella la entrada al desmantelado cine Rex.
Es de sobra conocido que ninguno de estos hechos extraordinarios, o hasta trascendentales como valoran muchos que conozco, quedó asentado, sin embargo, en el domingo a domingo de los periódicos. No cupo el chisme sobrenatural, absorbidos como estuvieron en esos meses los medios nacionales por el thriller de las elecciones presidenciales en el Norte brutal.
Si bien, de pronto, a las redacciones empezó a telefonear la gente para averiguar qué coño era un bolocrema, un huelogrima, o un holograma (la pronunciación correcta sólo provino de un profesor de Física de la Vocacional). Tal curiosidad repentina se propagaba en relación directa con el asunto de las misteriosas apariciones, pues por esos días, uno escuchaba en la calle que un gerente de Corporación nombrado Domingo Valdés Tamayo, había sido notificado por sus ex colegas del Alto Mando de que sufríamos “una invasión de hologramas implantados por el enemigo”.
La respuesta, indirectamente, se le brindó a todo el pueblo mediante dos emisiones consecutivas del televisivo dominical Pasaje a lo desconocido. En la primera se exhibió un documental de Gran Bretaña, donde un grupo de investigadores londinenses concluía que las recientes manifestaciones en directo de Jack el Destripador eran simple consecuencia de un estado colectivo de histeria, alimentado por el último éxito macabro de Hollywood.
El material audiovisual de siete días después, consistió en la pedante disertación de un cibernético del Instituto de Massachusetts sobre los rayos láser y su uso para proyectar imágenes en tercera dimensión, las cuales podían alcanzar grados extremos de realismo si se poseía la tecnología de punta adecuada, exclusiva de los primermundistas.
Los fantasmas, al parecer, tienen sus oídos clausurados a la ciencia; y así continuaron, domingo tras domingo, saliendo de la nada para disolverse al poco rato en ella, tras alborotar por los cuatro puntos cardinales de La Habana. Arenas se materializó entre dos espléndidos ejemplares de piel oscura en la playa de El Mégano y les sobó, experimentado, las vergas prominentes. Heberto se llegó hasta la UNEAC, borracho y echando pestes en contra de Nicolás. Virgilio por las aceras del Vedado, cantó “La pájara pinta” con la mirada posada sobre los árboles. El Rojo, el Gallego y Jesús enseñaron la faz de los optimistas ingenuos mientras se paseaban enfrente del Capitolio, llevando debajo del brazo el ejemplar prístino de El Caimán Barbudo.
Durante un coloquio homenaje en el Hurón Azul, interrumpió a una conferencista el grito de “Caggrrrlos Enggrrríquez, fils de femme qui se defénde avec le cul; y pudo distinguirse al autor de El Siglo de las Luces gesticulando airado frente a una butaca, vacía para ojos que no fueran de espectro, cual si el pintor del Rapto de las Mulatas en persona, se hubiera colado entre el público escaso.
Yo no. Pero un par de amigos míos, sí registraron encuentros cercanos de tercer tipo con las luminarias del más allá. Raúl, narrador de la última hornada, desandaba la Quinta Avenida un domingo en que vio a Onelio avanzar en dirección opuesta hasta tenerlo enfrente suyo. Entonces le soltó a rajatabla: “¿Por qué, Maestro... por qué hoy?”. El interpelado puso cara de pavor, tal si la muerte tuviera plantada delante, y mudo asimismo se lo tragó el aire. “Como si prefiriera irse con su cuento a otra parte”, me resume su impresión Raúl.
Todavía más espectacular fue la experiencia de Leo García, decimista de Sagua la Grande, quien justo salía de la Estación Central, en un domingo como otros tantos para él, malencarado luego de una travesía de espanto, y fue abordado por un tipo maduro y de compuesta facha que le dio ánimos con un “Ríe, hombre, ríe... que de choteo estamos hechos los cubanos. Es lo nuestro el vicio, o la virtud, de mofarnos de la prueba más dura”; antes de perdérsele de vista, desvanecido entre la terca multitud que esperaba la ruta 264. Félix, un empleado de la Oficina del Historiador, afirma que ese no pudo haber sido otro que Mañach.
Los que recuerdan el Taller “Identidad e Historia Cultural de la Nación” no dejan de subrayar la intervención del Ministro de Cultura. En la que, deducen, este quiso poner punto final a la incertidumbre de sus acólitos con una críptica expresión que, solamente para despistados y dejada en el contexto literal de su discurso, atañía a la tradición literaria:
“Ellos regresan para perturbarnos —exclamó—. Ellos vienen para inquietarnos. Nos toca a los vivos convivir en armonía con la memoria... Y proyectarnos en el Tiempo y el Espacio —así dijo, como si los que estábamos ahí presentes fuéramos los verdaderos hologramas— hacia la posteridad.”
Después de aquella tarde de domingo en el palacio del Segundo Cabo, apenas se trasmitieron referencias de nuevos avistamientos. Los pocos lucían puro embuste, pura extroversión de los anhelos de escribas mediocres, ufanos de exhibirse como tocados por la varita de sus mágicos antecesores.
Ya todos estos acontecimientos, como se sabe, no muelen molinos. Pero faltaba aún que alguien escribiera sobre papel o pantalla de ordenador la crónica de esos domingos extraños en que Ellos formaron fila para hacernos la visita.
“Yo soy el que soy”
Los 10 + 2 mandamientos del paraperiodista
1. No acabamos de inventar una nueva forma de encender el fuego sin fósforos. Cuando reincidimos en el Nihil novi sub sole no es por empatía con el consabido agobio postmoderno, sino porque tiempo ha Eclesiastés dixit y ya desde entonces con mucha razón. Fíjense en que si historiadores y arqueólogos no acaban de comprobar que Troya sí ardió bajo la antorcha aquea, habrá tenido la Antigüedad en Homero, clarividente o ciego, al primer paraperiodista. Y a Platón como su continuador histórico, si es que este inventó todito el cuento de la Atlántida o cuando “reportó” escrupulosamente los andares, diálogos y muerte de Sócrates, sin llevar en mano laptop, grabadora o libreta de notas y buen bolígrafo.
2. No hay corriente alterna sin mainstream. Como mismo la Psicología, con su catálogo de eventos subjetivos, “científica y objetivamente comprobados”, tiene su Parapsicología: esa biblioteca bastarda de fenómenos psi o detritus paranormales, que los doctos ceden a los crédulos y traficantes de milagros; asimismo el Periodismo puede tener su Para, donde cabrían todos los sucesos que nadie confirmó que acontecieran, nadie certifica que están pasando, ni nadie meterá la mano en la candela con la convicción de que ocurrirán mañana.
3. No hay producto que dure cien años ni marca que lo resista. El “Paraperiodismo” es apenas un cartelito, una etiqueta para no estar fuera de moda o por el caprino empecinamiento de los humanos de clasificarlo todo. También podría llamársele “Periodismo paraliterario”, “Literatura paraperiodística” o, nos da igual, si se le antojara a alguien considerarlo “Perioliteporquerismo”, o “Porquería” a secas.
4. No todo lo irreal es incierto ni todo lo real es verdadero: consigna básica que el gremio paraperiodístico traduce jocosamente como “Una mentira vale más que mil palabras” o “Mil y una noches de sueño absurdo revelan lo mismitico que el premio de la World Press Photo”. El Paraperiodismo es cofrade de la Literatura en su culto politeísta por todo lo meramente “verosímil”, en contraposición al “De facto”, ese Dios único de la religión periodística.
5. No hay noticias sin medios que las cultiven y gente que se las coma. Todo lo que “es” y “no es” —vulgar pero no ontológicamente hablando— puede constituirse en “noticia” o hecho resaltado para atraer a los comunes. Sólo basta que un medio de comunicación lo infiltre en su Agenda por intereses intrínsecos o de superiores, para “manipular” —“orientar” podría usarse como eufemismo si le escandaliza el verbo anterior— a las audiencias. El Paraperiodismo también cuenta con Agenda propia, así como con su propia guerra.
6. No leerá aquí “lo que no le contó” otro medio de comunicación, aclaran los paraperiodistas, para que no se reactive el síndrome de la sospecha y los sistemas de vigilancia. La onda NO es ser asumidos como “un medio de información alternativo”, que propala la Agenda oculta o distorsionada por los medios reputados y/u oficiales. Ya está dicho antes: lo nuestro no es periodismo al raso, del objetivo, puro y duro. Somos sinceros, no como Orson Welles; si mañana describimos una invasión marciana a La Habana, no es para que cunda el pánico y salgan a nado en busca de playa promisoria.
7. No queremos tampoco hacer un remake o reload del Nuevo Periodismo. Ni aspirar a los nombreticos de Nuevo Postperiodismo o Postnovísimo periodismo. ¡Ya nos gustaría a los paraperiodistas contar las historias de la realidad de manera tan exquisita que lucieran de mentiritas y se nos tomara como novedad! Más, con los yankees Wolfe, Capote, Mailer, Thompson & Co., o los latinoamericanos Walsh y García Márquez, es suficiente. Si bien no descartamos totalmente el acudir, de vez en vez, al maquillaje literario de eventos ciertos y personajes de verdad.
8. No hay buen texto sin chino detrás, o al comienzo, o lo que es lo mismo: no hay reportaje sin cuento del bueno en la trastienda ni novela excelsa sin investigación acuciosa o crónica de vida por delante. En fin, que el Paraperiodismo se propone formalmente derribar el Telón de Hierro entre Literatura y Periodismo, y liberar los géneros apresados dentro de uno y otro estanco. Se valen las entrevistas apócrifas, las semblanzas ejemplares o nefastas de escritores, artistas, obreros y políticos inexistentes, las reseñas o ensayos sobre obras de arte, libros, conciertos o películas que nunca se hicieron, la descripción detallada al estilo reporteril de eventos ficticios, la misiva del lector que no tiene Internet, el cuento de la pipa mala, las crónicas de la mujer loba, el diario de un analfabeto, etc, etc & etc...
9. No hay cierres felices fuera de Hollywood ni cataclismo o resultado de elecciones con que no arranque un noticiero: esta es la manera que tienen los paraperiodistas para explicar que no les interesa la apariencia de “apocalípticos” ni la de “integrados”. Que no escriben para brindar consolación o para ser didácticos, pero tampoco para incitar al despelote aguerrido o condenar a la desesperanza. Ni condón ni VIH.
10. No caerás en la doble tentación: ni sacarás bostezos ni venderás palomitas de maíz. Ingenio y lucidez, sarcasmo y responsabilidad; tonterías no, así no se vale, que no queremos ser tildados de “banales” o “frívolos”. Tampoco saltaríamos de contento con el mote de “amarillistas”, más sería peor si no logramos superar el modelo del “periodismo bucólico pastoril”. De sólo entretenerse el lector con lo que hacemos, pues ya 7 puntos en la escala Mercalli (hasta 12). Más, si alcanzamos que “sienta” (seáse que se ofenda, cuestione, reniegue, o tolere, simpatice, admire) y que “piense” —Oh, Logos, manifiéstate— sobre su individualidad y patio particular o en la humana esencia y ancho universo en general, entonces: Terremoto máximo y viaje por tiempo irrestricto y precios módicos a Never Land o Andrómeda (para ambos: paraperiodista y lector).
11. No hay límites ni punto al final. La eternidad, por fin, comienza hoy (utopía privada del paraperiodista). No hay Abu Ghraib que contenga a la (ir)realidad toda. Lo único irreal es la reja: nos dicta en la oreja el poeta y periodista Urondo. Dentro de la mente de cada hombre no cabe implantar ratoneras. Ni hay filo suficiente en la espada de Damocles como para que corte la imaginación y el anhelo. La Revolución no culmina con la muerte de Neo en Matrix III. Paraperiodistas sin fronteras, digamos: “No habrá Holocausto(s)”. Y no cesemos de repetirlo: no habrá Holocausto(s), no habrá Holocausto(s), no habrá Holocausto(s), no habrá Holocausto(s)...
12. No están cegados los paraperiodistas por el autoritarismo del Señor y su enviado Moisés como para no aceptar modificaciones a sus Tablas de la Ley. Por tal razón, y en un gesto de amplia y legítima democracia, además de invitar a cualquiera para que envíe textos de su autoría que cumplan las reglas del Club, también promueven la posibilidad de que se les sugiera la adición o la sustracción de mandamientos y la introducción de cuerdas reformas a los ya existentes.
Por Rafael Grillo
1. No acabamos de inventar una nueva forma de encender el fuego sin fósforos. Cuando reincidimos en el Nihil novi sub sole no es por empatía con el consabido agobio postmoderno, sino porque tiempo ha Eclesiastés dixit y ya desde entonces con mucha razón. Fíjense en que si historiadores y arqueólogos no acaban de comprobar que Troya sí ardió bajo la antorcha aquea, habrá tenido la Antigüedad en Homero, clarividente o ciego, al primer paraperiodista. Y a Platón como su continuador histórico, si es que este inventó todito el cuento de la Atlántida o cuando “reportó” escrupulosamente los andares, diálogos y muerte de Sócrates, sin llevar en mano laptop, grabadora o libreta de notas y buen bolígrafo.
2. No hay corriente alterna sin mainstream. Como mismo la Psicología, con su catálogo de eventos subjetivos, “científica y objetivamente comprobados”, tiene su Parapsicología: esa biblioteca bastarda de fenómenos psi o detritus paranormales, que los doctos ceden a los crédulos y traficantes de milagros; asimismo el Periodismo puede tener su Para, donde cabrían todos los sucesos que nadie confirmó que acontecieran, nadie certifica que están pasando, ni nadie meterá la mano en la candela con la convicción de que ocurrirán mañana.
3. No hay producto que dure cien años ni marca que lo resista. El “Paraperiodismo” es apenas un cartelito, una etiqueta para no estar fuera de moda o por el caprino empecinamiento de los humanos de clasificarlo todo. También podría llamársele “Periodismo paraliterario”, “Literatura paraperiodística” o, nos da igual, si se le antojara a alguien considerarlo “Perioliteporquerismo”, o “Porquería” a secas.
4. No todo lo irreal es incierto ni todo lo real es verdadero: consigna básica que el gremio paraperiodístico traduce jocosamente como “Una mentira vale más que mil palabras” o “Mil y una noches de sueño absurdo revelan lo mismitico que el premio de la World Press Photo”. El Paraperiodismo es cofrade de la Literatura en su culto politeísta por todo lo meramente “verosímil”, en contraposición al “De facto”, ese Dios único de la religión periodística.
5. No hay noticias sin medios que las cultiven y gente que se las coma. Todo lo que “es” y “no es” —vulgar pero no ontológicamente hablando— puede constituirse en “noticia” o hecho resaltado para atraer a los comunes. Sólo basta que un medio de comunicación lo infiltre en su Agenda por intereses intrínsecos o de superiores, para “manipular” —“orientar” podría usarse como eufemismo si le escandaliza el verbo anterior— a las audiencias. El Paraperiodismo también cuenta con Agenda propia, así como con su propia guerra.
6. No leerá aquí “lo que no le contó” otro medio de comunicación, aclaran los paraperiodistas, para que no se reactive el síndrome de la sospecha y los sistemas de vigilancia. La onda NO es ser asumidos como “un medio de información alternativo”, que propala la Agenda oculta o distorsionada por los medios reputados y/u oficiales. Ya está dicho antes: lo nuestro no es periodismo al raso, del objetivo, puro y duro. Somos sinceros, no como Orson Welles; si mañana describimos una invasión marciana a La Habana, no es para que cunda el pánico y salgan a nado en busca de playa promisoria.
7. No queremos tampoco hacer un remake o reload del Nuevo Periodismo. Ni aspirar a los nombreticos de Nuevo Postperiodismo o Postnovísimo periodismo. ¡Ya nos gustaría a los paraperiodistas contar las historias de la realidad de manera tan exquisita que lucieran de mentiritas y se nos tomara como novedad! Más, con los yankees Wolfe, Capote, Mailer, Thompson & Co., o los latinoamericanos Walsh y García Márquez, es suficiente. Si bien no descartamos totalmente el acudir, de vez en vez, al maquillaje literario de eventos ciertos y personajes de verdad.
8. No hay buen texto sin chino detrás, o al comienzo, o lo que es lo mismo: no hay reportaje sin cuento del bueno en la trastienda ni novela excelsa sin investigación acuciosa o crónica de vida por delante. En fin, que el Paraperiodismo se propone formalmente derribar el Telón de Hierro entre Literatura y Periodismo, y liberar los géneros apresados dentro de uno y otro estanco. Se valen las entrevistas apócrifas, las semblanzas ejemplares o nefastas de escritores, artistas, obreros y políticos inexistentes, las reseñas o ensayos sobre obras de arte, libros, conciertos o películas que nunca se hicieron, la descripción detallada al estilo reporteril de eventos ficticios, la misiva del lector que no tiene Internet, el cuento de la pipa mala, las crónicas de la mujer loba, el diario de un analfabeto, etc, etc & etc...
9. No hay cierres felices fuera de Hollywood ni cataclismo o resultado de elecciones con que no arranque un noticiero: esta es la manera que tienen los paraperiodistas para explicar que no les interesa la apariencia de “apocalípticos” ni la de “integrados”. Que no escriben para brindar consolación o para ser didácticos, pero tampoco para incitar al despelote aguerrido o condenar a la desesperanza. Ni condón ni VIH.
10. No caerás en la doble tentación: ni sacarás bostezos ni venderás palomitas de maíz. Ingenio y lucidez, sarcasmo y responsabilidad; tonterías no, así no se vale, que no queremos ser tildados de “banales” o “frívolos”. Tampoco saltaríamos de contento con el mote de “amarillistas”, más sería peor si no logramos superar el modelo del “periodismo bucólico pastoril”. De sólo entretenerse el lector con lo que hacemos, pues ya 7 puntos en la escala Mercalli (hasta 12). Más, si alcanzamos que “sienta” (seáse que se ofenda, cuestione, reniegue, o tolere, simpatice, admire) y que “piense” —Oh, Logos, manifiéstate— sobre su individualidad y patio particular o en la humana esencia y ancho universo en general, entonces: Terremoto máximo y viaje por tiempo irrestricto y precios módicos a Never Land o Andrómeda (para ambos: paraperiodista y lector).
11. No hay límites ni punto al final. La eternidad, por fin, comienza hoy (utopía privada del paraperiodista). No hay Abu Ghraib que contenga a la (ir)realidad toda. Lo único irreal es la reja: nos dicta en la oreja el poeta y periodista Urondo. Dentro de la mente de cada hombre no cabe implantar ratoneras. Ni hay filo suficiente en la espada de Damocles como para que corte la imaginación y el anhelo. La Revolución no culmina con la muerte de Neo en Matrix III. Paraperiodistas sin fronteras, digamos: “No habrá Holocausto(s)”. Y no cesemos de repetirlo: no habrá Holocausto(s), no habrá Holocausto(s), no habrá Holocausto(s), no habrá Holocausto(s)...
12. No están cegados los paraperiodistas por el autoritarismo del Señor y su enviado Moisés como para no aceptar modificaciones a sus Tablas de la Ley. Por tal razón, y en un gesto de amplia y legítima democracia, además de invitar a cualquiera para que envíe textos de su autoría que cumplan las reglas del Club, también promueven la posibilidad de que se les sugiera la adición o la sustracción de mandamientos y la introducción de cuerdas reformas a los ya existentes.
Por Rafael Grillo