Volver
He pasado por aquí después de mucho tiempo... Todo ha cambiado y todo sigue igual. Estuve sin fumar...hum.. cuatro meses... Ahora he vuelto otra vez, estoy baja de ánimo. Tengo un nuevo trabajo, nuevo piso, me he cortado el pelo, y el niño sigue en mi vida. Y yo sigo siendo igual. Sigo sintiéndome igual. He estado muy feliz durante un mes y medio. Dios. Hacía tanto tiempo que no sabía lo que era eso...
Ahora estoy un poco ansiosa, triste... irascible. Ya no tengo ganas de cantar, no me inspira nada... El niño se fue a ver a otra, y con él se fueron mis ganas de seguir cantando. Somos amigos, por supuesto, el sábado tuvimos un reencuentro muy especial. Yo sabía que había vuelto, pero mi móvil no estaba operativo. Me llamó, también a casa, pero yo no estaba. Y pasaron varios días. Tenía miedo de enfrentarme a la cruda realidad. Tenía miedo de que me dijera que estaba enamorado. Y salí el sábado pensando mucho, y bebiendo para no pensar. Hasta que, fortuitamente, nos encontramos. Fue, vamos, de película. Tenía que ser así, sin pensarlo mucho, y de repente, y yo, borrachilla. Estuvimos hablando unas horas. Fuimos juntos caminando de noche, hacia nuestras casas, poniéndonos al día.
Y ayer me llamó, quedamos y vimos atardecer, y hablamos y hablamos... Hasta que le llamó la chica que está lejos. Se pegaron un buen rato. Y luego me djo que no sabía si estaba preparado para una relación seria. Qué relación seria, le dije yo, si ella no está aquí. Y se rió. Se agobia por todo. Le dije que se dejara llevar un poco, que cuando ella volviera ya vería... Y que por el momento no lo pensara demasiado...
Y aquí estoy yo. Me miro en el espejo y no me reconozco. Siento a veces que los extraños son demasiado extraños para mí. Que influyen demasiado en mí, en si me miran, en si hablan... Me explico. La gente del trabajo, que no son compañeros, me sigue afectando como cuando era adolescente y en el colegio me afectaba que hablaran sobre mí, que me miraran... Siento que sigo siendo la misma de entonces.. Y todo porque he cambiado mi pelo.... Qué solemne gilipollez...
Quiero bañarme en un mar de agua cristalina, que el sol se beba todas las gotas de mi piel, que ambos me curen... Sólo allí soy feliz, sólo allí, sin nadie, dejo de preocuparme....
Ahora estoy un poco ansiosa, triste... irascible. Ya no tengo ganas de cantar, no me inspira nada... El niño se fue a ver a otra, y con él se fueron mis ganas de seguir cantando. Somos amigos, por supuesto, el sábado tuvimos un reencuentro muy especial. Yo sabía que había vuelto, pero mi móvil no estaba operativo. Me llamó, también a casa, pero yo no estaba. Y pasaron varios días. Tenía miedo de enfrentarme a la cruda realidad. Tenía miedo de que me dijera que estaba enamorado. Y salí el sábado pensando mucho, y bebiendo para no pensar. Hasta que, fortuitamente, nos encontramos. Fue, vamos, de película. Tenía que ser así, sin pensarlo mucho, y de repente, y yo, borrachilla. Estuvimos hablando unas horas. Fuimos juntos caminando de noche, hacia nuestras casas, poniéndonos al día.
Y ayer me llamó, quedamos y vimos atardecer, y hablamos y hablamos... Hasta que le llamó la chica que está lejos. Se pegaron un buen rato. Y luego me djo que no sabía si estaba preparado para una relación seria. Qué relación seria, le dije yo, si ella no está aquí. Y se rió. Se agobia por todo. Le dije que se dejara llevar un poco, que cuando ella volviera ya vería... Y que por el momento no lo pensara demasiado...
Y aquí estoy yo. Me miro en el espejo y no me reconozco. Siento a veces que los extraños son demasiado extraños para mí. Que influyen demasiado en mí, en si me miran, en si hablan... Me explico. La gente del trabajo, que no son compañeros, me sigue afectando como cuando era adolescente y en el colegio me afectaba que hablaran sobre mí, que me miraran... Siento que sigo siendo la misma de entonces.. Y todo porque he cambiado mi pelo.... Qué solemne gilipollez...
Quiero bañarme en un mar de agua cristalina, que el sol se beba todas las gotas de mi piel, que ambos me curen... Sólo allí soy feliz, sólo allí, sin nadie, dejo de preocuparme....
Y mi vida cambió... en parte

Bueno, imagino que todos estos meses de silencio me tenían que servir para algo. Y lo han hecho. Tenía graves problemas y no puedo explicar lo diferente que me siento ahora. He dejado los porritos, llevo sin fumar desde el 1 de octubre.
En septiembre toqué fondo definitivamente, y me hundí en un mar de desesperación y lo que es peor: de desesperanza. No tenía ilusión por nada, me obsesionaba con ciertos temas, como el de estar colgada por mi niño. Ahora somos los mejores amigos y, aunque creo que yo le quiero de otra forma (cómo son mis sentimientos es algo en lo que prefiero no profundizar demasiado), hemos pasado muchas cosas difíciles como amigos juntos. Y creo y quiero que esto sea para siempre.
Ahora me queda un día de trabajo, mañana es el último, así que el día 1 me veré ya con mi macuto buscando un nuevo oficio, que no sé cuál será, pero seguro que conseguiré alguno... Si veo que le vuelvo a coger afición, volveré por aquí para contarlo...
Verano en la ciudad

Ohh nooo…. Me descubro a las 10 de la mañana de este jueves pensando como una idiota…. No puedo evitarlo, el niño ha venido y me ha enternecido… Después de quince días sin vernos ayer hubo una pequeña reunión reencuentro con Monito, él y yo en su casa. Me notaba nerviosa, como alerta, era incapaz de beber, fumar, hablar con soltura… Y a la vez me preguntaba “¿qué coño te está pasando?”, me resistía a pensarlo pero el ambiente estaba cargado desde hacía dos días, amenazando tormenta… Tormenta externa e interna, yo me sentía como una olla a presión, como si fuéramos los polos que se atraen de un imán. Y claro, vuelve otra vez la confusión, y como una tonta me pongo a hablar por hablar, y hablo por los codos…Y él escuchaba, pero estaba taaan cansado….
Este sentimiento me desarma...
La suerte de cara
Siguen las cosas más o menos igual, pero siento que no soy la misma que hace un mes... ¿será la luz del sol? puede que el tiempo de reflexión tranquila que me pegué en la playa...

Portador de fortuna?
El otro día recibí la visita de un grillo. Se quedó "criando" en mi ventana. Estaba medio maravillada de que estas cosas pasen, viviendo en un sexto piso en la ciudad.... Creo que es una señal, dicen que positiva, que traen suerte.... Cada vez más pienso que la suerte es, sobre todo, cuestión de actitud... así que gracias al grillo o no... el problema con el niño puede que se haya solucionado, o al menos, suavizado, porque después de ya darme igual el otro día de madrugada (un día después de la visita del grillo) vino a mi casa y se quedó a dormir... pero no en mi cama...
La verdad es que estuvo bien, porque nos pegamos horas y horas hablando.... aunque no de lo que teníamos que hablar, pero creo que ahora está más tranquilo y mis mensaje subliminales han surtido efecto. No quiero que me quiera de una forma romántica, ni que sea mi novio, ni nada de eso... Para mí es mi amigo, con quien estoy conectada quiera él o no, quiera yo o no... Si nos rallamos dejaremos de ser amigos y de hacer cosas bonitas juntos. Pero aunque eso pasara no se caería el cielo sobre nuestras cabezas, todo seguiría, la vida seguiría, de una forma u otra...
Conexión
Me he dado una vueltecita por algunos blogs muy interesantes, como el de La verdad de las mujeres en el arte, al que he accedido gracias al de Brocco, y en ella había una reflexión que me ha gustado:
Compartir el gozo, ya sea físico, emocional, psicológico o intelectual, tiende entre quienes lo comparten un puente que puede ser la base para entender mejor aquello que no se comparte y disminuir el miedo a la diferencia.
Será por eso, mi niño?
Las devadasis

Navegando por ahí he encontrado un artículo sobre la India que me ha gustado mucho, así que, lo dejo por aquí, es muy interesante, y además copio un apartado sobre las devadasis, unas servidoras de dios que, en contra de lo que pudiera parecer, son todo lo contrario a las monjas católicas
Devadâsî es una voz sánscrita que significa “esclava o servidora de Dios”. Las Devadasis eran las bailarinas sagradas que estaban al servicio del templo, y a las que se debe la pervivencia del baile clásico indio hasta nuestros días. Se trataba de una curiosa institución que no sólo tenía encomendada la función de adorar a la divinidad a través del baile, sino que además, como servidoras del templo, podían ser requeridas por sacerdotes y peregrinos para sus satisfacción sexual. Eran seductoras bayaderas, cultas, que sabían bailar, cantar, y eran sobre todo expertas en las artes amatorias. La experta Devandana Desai en su libro “Esculturas eróticas de la India” dice que “la institución de las devadasis, cuyo origen se remonta a los cultos de la fertilidad, se convirtió en un medio de goce bajo la cubierta de una forma de culto. En la época medieval, el número de devadasis aumentó en los templos porque las escrituras sagradas recomendaban ofrecer las hijas al templo.
La Bhavisya Purana (I,98,67) prescribe comprar muchachas hermosas y después ofrecerlas al templo para alcanzar el Suryaloka. Los príncipes, al igual que los sacerdotes medievales, exigían que se mantuvieran a las devadasis en los templos”.
Su doble función de bailarinas y expertas en las artes amatorias perduró hasta la primera mitad del siglo XX.
Y bueno, porque no todo es como lo pintan... un artículo que habla sobre la otra realidad de las devadasis
Tantra Y Kama Sutra
Y.... el tantra...
El Tantra no niega ningún aspecto de la vida, porque eso significaría la negación de dios mismo, encontrando la chispa divina en la belleza y la fealdad, superando ambos, deseo y aversión, es su última meta.
La filosofía del Tantra divide el cosmos en el principio masculino y femenino. El principio masculino tiene la forma y el potencial, la femenina tiene la energía. Uno no puede alcanzar nada sin el otro, pues se manifiestan en todos los aspectos del universo. Nada puede existir sin su cooperación y coexistencia. Este principio también se contempla en el Taoísmo, con los conceptos del ying y el yang.
Según el Kama Sutra, el disfrute sexual es complementario al bienestar moral, material y espiritual de una persona, y no se considera tan pecaminoso e inmoral como en las filosofías occidentales. El sexo es tan natural como el sol y la lluvia, como el alimento y bebida. No es algo que deba ser ocultado produciendo un sentimiento de culpabilidad. El placer es tan esencial como el alimento para nuestra existencia, pero como todo, debe ser perseguido con moderación y precaución. El objetivo del Tantra y de los templos en Khajuraho, es controlar el sexo, no ser un esclavo de él.
Compartir el gozo, ya sea físico, emocional, psicológico o intelectual, tiende entre quienes lo comparten un puente que puede ser la base para entender mejor aquello que no se comparte y disminuir el miedo a la diferencia.
Será por eso, mi niño?
Las devadasis

Navegando por ahí he encontrado un artículo sobre la India que me ha gustado mucho, así que, lo dejo por aquí, es muy interesante, y además copio un apartado sobre las devadasis, unas servidoras de dios que, en contra de lo que pudiera parecer, son todo lo contrario a las monjas católicas
Devadâsî es una voz sánscrita que significa “esclava o servidora de Dios”. Las Devadasis eran las bailarinas sagradas que estaban al servicio del templo, y a las que se debe la pervivencia del baile clásico indio hasta nuestros días. Se trataba de una curiosa institución que no sólo tenía encomendada la función de adorar a la divinidad a través del baile, sino que además, como servidoras del templo, podían ser requeridas por sacerdotes y peregrinos para sus satisfacción sexual. Eran seductoras bayaderas, cultas, que sabían bailar, cantar, y eran sobre todo expertas en las artes amatorias. La experta Devandana Desai en su libro “Esculturas eróticas de la India” dice que “la institución de las devadasis, cuyo origen se remonta a los cultos de la fertilidad, se convirtió en un medio de goce bajo la cubierta de una forma de culto. En la época medieval, el número de devadasis aumentó en los templos porque las escrituras sagradas recomendaban ofrecer las hijas al templo.
La Bhavisya Purana (I,98,67) prescribe comprar muchachas hermosas y después ofrecerlas al templo para alcanzar el Suryaloka. Los príncipes, al igual que los sacerdotes medievales, exigían que se mantuvieran a las devadasis en los templos”.
Su doble función de bailarinas y expertas en las artes amatorias perduró hasta la primera mitad del siglo XX.
Y bueno, porque no todo es como lo pintan... un artículo que habla sobre la otra realidad de las devadasis
Tantra Y Kama Sutra
Y.... el tantra...
El Tantra no niega ningún aspecto de la vida, porque eso significaría la negación de dios mismo, encontrando la chispa divina en la belleza y la fealdad, superando ambos, deseo y aversión, es su última meta.
La filosofía del Tantra divide el cosmos en el principio masculino y femenino. El principio masculino tiene la forma y el potencial, la femenina tiene la energía. Uno no puede alcanzar nada sin el otro, pues se manifiestan en todos los aspectos del universo. Nada puede existir sin su cooperación y coexistencia. Este principio también se contempla en el Taoísmo, con los conceptos del ying y el yang.
Según el Kama Sutra, el disfrute sexual es complementario al bienestar moral, material y espiritual de una persona, y no se considera tan pecaminoso e inmoral como en las filosofías occidentales. El sexo es tan natural como el sol y la lluvia, como el alimento y bebida. No es algo que deba ser ocultado produciendo un sentimiento de culpabilidad. El placer es tan esencial como el alimento para nuestra existencia, pero como todo, debe ser perseguido con moderación y precaución. El objetivo del Tantra y de los templos en Khajuraho, es controlar el sexo, no ser un esclavo de él.