Y mi vida cambió... en parte

Bueno, imagino que todos estos meses de silencio me tenían que servir para algo. Y lo han hecho. Tenía graves problemas y no puedo explicar lo diferente que me siento ahora. He dejado los porritos, llevo sin fumar desde el 1 de octubre.
En septiembre toqué fondo definitivamente, y me hundí en un mar de desesperación y lo que es peor: de desesperanza. No tenía ilusión por nada, me obsesionaba con ciertos temas, como el de estar colgada por mi niño. Ahora somos los mejores amigos y, aunque creo que yo le quiero de otra forma (cómo son mis sentimientos es algo en lo que prefiero no profundizar demasiado), hemos pasado muchas cosas difíciles como amigos juntos. Y creo y quiero que esto sea para siempre.
Ahora me queda un día de trabajo, mañana es el último, así que el día 1 me veré ya con mi macuto buscando un nuevo oficio, que no sé cuál será, pero seguro que conseguiré alguno... Si veo que le vuelvo a coger afición, volveré por aquí para contarlo...





